Pecco Bagnaia logró su objetivo en un Gran Premio de Tailandia disputado bajo una tan liviana como incesante lluvia. El italiano se hizo con el triunfo y, sobre el papel, apretó un poco más el campeonato, pero Jorge Martín, con su segunda plaza, dio también un paso más para hacerse con el título. Si el de San Sebastián de los Reyes acaba segundo en las cuatro carreras que quedan, las sprint races y los Grandes Premios de Malasia y Valencia, por mucho que su gran rival se lleve la victoria en todas ellas, verá al fin cumplido su sueño. Algo que, de hecho, podría hacerse también realidad el domingo que viene, en función de lo que ocurra en el circuito de Sepang a lo largo del fin de semana.
Lo que está claro es que el Mundial ahora ya es sólo cosa de dos. Marc Márquez, quien por momentos amenazó incluso con arrebatarle la victoria a Bagnaia, sufrió una caída de lo más inoportuna cuando rodaba segundo en la decimoquinta vuelta y, tras una sanción en los instantes finales de la prueba, cayó finalmente hasta la duodécima plaza.
Quien firmó un fin de carrera espectacular, en este caso, fue un Pedro Acosta que, en un tremendo mano a mano final con Jack Miller, logró subirse al tercer escalón del podio. “Muchas gracias a todo el equipo. Cada vez que probamos algo, lo mejoramos. Estamos haciendo un gran trabajo para llegar a donde queremos ir”, señaló el de Mazarrón.
“No todo el mundo entiende lo rápido que vamos, incluso en estas condiciones. Asumí muchos riesgos, me fui largo y tuve muchos sustos, pero intenté mantenerme siempre cerca de Marc y Pecco. Tras la caída, pensé que podía acercarme a Pecco, pero estaba arriesgando mucho y decidí que lo mejor era dejarlo ir y terminar la carrera. Espero que la próxima vez sea mejor”, señaló por su parte Jorge Martín al final de la prueba.
“El agua me ha venido mejor”
“Esta mañana después del warm up no me sentía contento, pero tengo que dar las gracias al equipo porque hemos hecho un trabajo tremendo. Había más agua en el asfalto y eso me ha venido mejor”, confesó por su parte un Bagnaia que piensa apurar hasta el final sus opciones para ser de nuevo campeón.
El italiano, pese a partir desde la pole, se vio sorprendido en el arranque por una salida del todo fulgurante de un Jorge Martín que lideró la carrera hasta que, en la vuelta cinco, se fue largo y tanto el piloto de Ducati como Marc Márquez aprovecharon para pasarlo. El de Cervera , siempre fiel a su estilo, trató de sumar un nuevo triunfo en un toma y daca con Bagnaia que tendría un final abrupto con su caída. Pero, aun así, se las arregló para ser finalmente duodécimo, tras perder una plaza por un toque con Joan Mir sancionado por dirección de carrera.
En cuanto al resto de pilotos españoles, Maverick Viñales fue séptimo, Aleix Espargaró, octavo, Álex Márquez, décimo y Joan Mir, decimoquinto. Augusto Fernández, Álex Rins y Raúl Fernández, mientras, no lograron terminar la carrera tras sufrir sendas caídas. Algo que también les sucedió a Luca Salvadori, quien de hecho se fue al suelo en dos ocasiones, Fabio Morbidelli y Marco Bezzecchi.
La semana que viene, en lo que será el final de una serie de tres carreras consecutivas disputadas en la otra punta del mundo, hay opciones de que el campeonato del mundo quede definitivamente visto para sentencia. Algo que Bagnaia, tal y como ha demostrado en Tailandia, tratará de impedir con uñas y dientes.
Jennifer Shahade es una mujer sonriente. La gran maestra femenina es, de hecho, una de las ajedrecistas más alegres del circuito. Su simpatía es tan desbordante que sorprende incluso a quienes no conocen su historia personal. Nacida en Filadelfia el último día de 1980, no sólo es famosa por ser la primera mujer que ganó el Open de Estados Unidos y por haber logrado dos veces el campeonato de su país. Por desgracia para ella, también es conocida porque jugó un papel capital en la caída del capitán de la selección femenina, Alejandro Ramírez. Sahade sufrió dos ataques sexuales, pero no lo denunció hasta que varias mujeres más, algunas menores de edad, le contaron que también habían sufrido agresiones del gran maestro nacido en Costa Rica.
Abrir la puerta del infierno no acabó con el sufrimiento. El presidente de la Federación de Estados Unidos no sólo no ayudó a la víctima, sino que intentó desacreditarla cuando renunció como directora del programa de apoyo al ajedrez femenino. El depredador acabó perdiendo su empleo, el zorro ya no siguió a cargo del gallinero, pero Shahade tuvo que pagar un alto precio. La iniciadora del #MeToo del ajedrez perdió «incontables amigos y oportunidades».
La entrevista con Jennifer Shahade tiene lugar en Mónaco, donde participa en el European Poker Tour de Montecarlo. La cabeza pelirroja de la ajedrecista se ha convertido en una imagen habitual en los tapetes verdes: el contraste cromático ayuda a destacar su presencia. Unas horas antes de la conversación, Shahade participa en el torneo femenino del EPT, popularmente conocido como el ladies. Muchos se preguntan por qué existen los torneos femeninos, si mujeres y hombres pueden competir de igual a igual. "En primer lugar, son muy divertidos y es una forma excelente para que las mujeres, que tienen una presencia muy minoritaria en el póker, al igual que en el ajedrez, tengan la oportunidad de aficionarse y de aprender a ser más competitivas. También consiguen conocerse mejor unas a otras y, además, el precio de la inscripción suele ser más bajo, por lo que es una buena forma de conocer este mundo sin gastar demasiado".
Jennifer Sahade.EL MUNDO
Las heridas por el caso de Alejandro Ramírez están todavía abiertas, pero Jennifer Shahade accede a hablar de las enseñanzas extraídas de todo lo vivido. "Son muchas, pero sobre todo he aprendido la importancia de decir la verdad. Hay una cita famosa que dice que en el tablero no existen la mentira y la hipocresía, porque llevan a la derrota. Creo que es importante decir la verdad y escuchar a la gente que la dice. A veces es más fácil no escuchar, la gente quiere que todo sea maravilloso, pero a veces hay que enfrentarse a las cosas malas para mejorar el mundo. Esa es la primera conclusión. Luego, me hace sentir solidaridad con la gente del pasado y de la actualidad que ha hecho el esfuerzo de contar la verdad, porque muchas veces no se aprecia al mensajero".
P. ¿Quién le falló más cuando decidió contar la verdad?
R. "¡Ha sido tanta gente! Es difícil nombrar a una sola persona. Por supuesto, Alejandro es de quien más me puedo quejar, pero luego hay demasiadas personas que me dieron la espalda. Dado que estamos en el EPT de Montecarlo, te diré que esta comunidad me salvó. El póker me permitió refugiarme, porque la mayoría de la gente me ha apoyado. Es un buen ejemplo de cómo tienes más libertad en la vida si haces al menos un par de cosas diferentes y tienes más de un trabajo".
P. Igual que el ajedrez está cambiando, ¿también lo ha hecho el mundo del póker?
R. "Creo que sí. Todavía no hay muchas mujeres, pero en general la prensa está más centrada en cómo juegan y no en su aspecto. Creo que hemos mejorado de este error del pasado. Es parte de la naturaleza humana interesarnos más en las personas hermosas, ya sean hombres o mujeres, pero sobre todo es algo que ocurría con ellas".
P. ¿Y alguna vez conseguiremos que haya más mujeres en los tableros y en las mesas?
R. "Estoy convencida. Hay muchas oportunidades en ambos juegos, pero es difícil porque en los dos reciben a veces demasiada atención. Algunas personas simplemente quieren disfrutar, sin la presión añadida de estar en el centro del foco. Es complicado, porque gracias a eso surgen oportunidades, pero al mismo tiempo muchas quieren pasar inadvertidas y simplemente disfrutar. Tenemos que descubrir cómo conseguir que sea una buena experiencia para ambos tipos de personas".
Un guion sobre su vida
P. ¿No ha pensado en escribir un guion sobre su vida?
R. "Quizá no de mi vida, pero definitivamente pienso escribir un guion. Mi marido también trabaja en el mundo del cine y quiero hacer una película o una serie sobre algunos de los asuntos más interesantes que ocurren en el ajedrez".
Jennifer Shahade sigue hablando de sus sueños, de su fundación Nine Queens, que ayuda a convertirse en reinas a simples peones. "Es una utopía, pero quizá algún día se haga realidad". Entretanto, no ha dejado de trabajar en el ajedrez y en sus libros «para hacer que sea un mundo más seguro para las mujeres». ¿Siente que tiene una misión en la vida? «Definitivamente. Ahora creo que por fin he encontrado mi misión, eso seguro. Quiero que las partidas sean más inclusivas y seguras y acogedoras para todos, pero en estos dos años he pensado que hay que aún más allá y mostrar la verdad completa del ajedrez. Sí, siento que tengo esa misión."
P. Quizá eso le dé sentido a todo lo sufrido.
R. "Sí, pero quizá no todo, porque a veces ocurren tragedias sin sentido que no puedes explicar, a menos que creas en Dios. En mi caso, ahora siento que con suerte todo va a ser para bien y que todavía tengo una oportunidad. Así que voy a luchar por ello, para que al final todo tenga sentido y sea bueno".
Shahade viene de una familia de ajedrecistas. Su padre era maestro FIDE y su hermano mayor, Greg, es maestro internacional. Cuando este último empezó a jugar también al póker, ella decidió probar. "Después de escribir mi primer libro, Chess bitch, decidí darle una oportunidad y mi hermano me ayudó, pero al principio el juego no me sedujo. Sólo un poco más tarde, cuando me vi más involucrada con PokerStars y a acudir a eventos como este en Montecarlo, empecé a apreciar su cultura. No es sólo el juego, sino todo lo que lo rodea. Se parece mucho al ajedrez".
Escuelas
Graduada en Literatura Comparada, Shahade prepara ahora otro libro, Thinking Sideways, que trata "sobre algunas de las habilidades de la vida real que se pueden aprender con el ajedrez y el póker". "También de la forma de pensar de los jugadores, no sólo los mejores, y de qué podemos aprender de algunos incidentes recientes, como los casos de abusos y de trampas".
¿Podemos aprender más del ajedrez o del póker? "En términos económicos, el póker es un microcosmos financiero que te enseña que debes aceptar ciertos riesgos si no quieres perder tu dinero lentamente, aunque si te arriesgas demasiado lo perderás rápido. El póker es casi un curso de economía en miniatura. Las lecciones del ajedrez son más filosóficas, pero no menos importantes, sobre la importancia de estar concentrado, analizar tus opciones y ser flexible. Un problema habitual es que la gente tiene un plan y se aferra a él. Nadie quiere desviarse de su ruta, cuando necesitas reevaluar constantemente qué camino deberías tomar y por qué".
Sobre su amado ajedrez, Shahade tiene algunas quejas, no únicamente personales: "Los niños no pueden jugar al póker, pero a veces pienso que el ajedrez se concentra demasiado en ellos y deja un poco de lado a los adultos. Se fomenta la idea de que es un juego para los más jóvenes y olvidamos que se puede disfrutar a cualquier edad, aunque quienes lo practican no tengan opciones de convertirse en campeones del mundo. Si a cierta edad no tienes determinado nivel, se fomenta la idea de que ya no tiene sentido que sigas jugando. Sin embargo, hay grandes historias y oportunidades para el desarrollo y la cultura a cualquier edad".
Por otro lado, el ajedrez también puede ser un ecosistema peligroso para los más débiles. "Tenemos que hacer todavía un gran trabajo para asegurarnos de que aprovechamos todo lo bueno que tiene y apartamos las negativas. Queda muchísimo por hacer, pero al menos ahora la gente se ha dado cuenta de la entidad del problema. A partir de ahí, sólo tenemos que ir paso a paso", afirma la jugadora estadounidense.
No ganará el Mundial, pero volverá a ser encumbrado. No firmará el quinto consecutivo, pero todo el mundo pensará que es el mejor piloto del año. Lando Norris levantará el trofeo de campeón en la gala de la FIA, pero Max Verstappen podrá sentirse orgulloso de haber vuelto a conquistar con su talento algo más importante que un título. Max se llevará la admiración, el respeto y el acuerdo unánime de que este año, pese a no ganar, ha vuelto a ser el mejor.
Necesitó muy poco para engancharse a la pelea. Una sutil mejora del coche en Italia le bastó para recortar diferencias y meterle el miedo en el cuerpo a McLaren. Después llegó una progresión frenética y, hasta México, nos convenció de que el milagro era posible. Pero hace dos semanas, en el Autódromo Hermanos Rodríguez, se frenó la racha. Max no pudo ganar (hizo tercero) y Lando Norris empezó a mostrarnos su mejor versión.
En Brasil, lejos de cambiar la situación, vimos algo insólito. Por primera vez en su vida Verstappen cayó eliminado en la Q1. No había ocurrido antes que marcando un tiempo en la primera fase de la clasificación no fuera suficiente para que Max pasase a la siguiente ronda. Cambió reglajes y motor, salió en carrera desde el pit lane y volvió a hacer lo que sí es habitual cuando el holandés parte desde muy atrás: remontar. De decimonoveno a tercero con un catálogo de adelantamientos admirable. En especial, el que le hizo a George Russell por fuera en la curva 1. No lo pensó, no dudó, simplemente ejecutó. En realidad, todo le salió bien porque no estaba pensando en ese adelantamiento. Como los buenos jugadores de ajedrez, Max estaba pensando en el siguiente movimiento. Y ese era adelantar a Kimi Antonelli para ser segundo. La única forma de llegar a Kimi a tiempo era no perder un minuto con Russell. Le adelantó como un autómata. Como si adelantar al inglés fuera algo que estaba escrito, algo ya descontado, algo inevitable.
Max no pudo con Antonelli y su remontada terminó ahí, en un tercer puesto que le valió para subir al podio otra vez (lleva siete consecutivos), le sirvió para ser elegido piloto del día en las votaciones de millones de espectadores de todo el mundo, pero le apeó del campeonato. A falta de tres carreras y una Sprint para llegar al final del campeonato, 49 puntos parecen una distancia insalvable incluso para Max.
El bajón de rendimiento de Red Bull en los dos últimos grandes premios coincide con otros factores determinantes. Lando está mostrando una confianza y una solidez que desconocíamos. Ha hecho dos fines de semana perfectos en México y Brasil. Su brillo es inversamente proporcional a la decadencia de su compañero Oscar Piastri. Lleva seis carreras consecutivas terminando por detrás de Norris, ha perdido frescura, ritmo y confianza. Y no sólo eso, ha perdido el liderato después de que Norris en las últimas seis carreras le haya recortado 58 puntos. De tener 34 de colchón ha pasado a tener 24 de desventaja.
Esta situación hace que las opciones de mantener a Verstappen en la lucha se desvanezcan. Desde hace tiempo no hay lucha ni igualdad entre los dos pilotos de McLaren y eso hace que no haya riesgo en la pista. Sólo un doble cero de los coches papaya podría meter en el campeonato al holandés, pero el acierto de uno y la falta de ritmo del otro hace que esto no sea posible.
Las cosas cambian muy rápido en la Fórmula 1, pero Norris tiene bastante perfilado su primer título. A su compañero todo le sale mal y el que podría haber sido el enemigo real está ahora demasiado lejos. Que nadie descarte un giro inesperado de guion, puede ocurrir, pero si sigue esta tendencia la idea de un final de Mundial de infarto se desvanece. ¡Qué pena! Fue bonito mientras duró.
El Barça vivió una plácida eliminatoria de dieciseisavos de final de la Copa del Rey ante el Barbastro. El equipo que dirige Hansi Flick, sin pasar grandes apuros, se las arregló para imponerse por 0-4 a un equipo local que amenazó con darles un tremendo susto el año pasado. Robert Lewandowski con dos tantos, Eric García, el encargado de abrir el marcador, y Pablo Torre, tras un error del guardameta local, se encargaron de marcar los goles para un conjunto azulgrana que, en esta ocasión, no dejó ni el más mínimo resquicio para la sorpresa. [Narración y estadísticas, 0-4]
Una forma excelente, además, de ganar una buena dosis de moral con vistas a la Supercopa que se disputará a partir de este miércoles en Arabia Saudí, por mucho que la plantilla se vea también algo trastabillada por la rocambolesca situación que están viviendo Dani Olmo y Pau Víctor, actualmente sin opciones para ponerse bajo las órdenes del técnico germano más allá de en los entrenamientos.
El conjunto barcelonista, con el polaco Wojciech Szczesny por primera vez bajo los palos y Ronald Araujo como titular en el centro de la defensa, saltó al terreno de juego más que dispuesto a acosar la portería rival.
Inicialmente, a sus llegadas les faltaba encontrar opciones claras de remate. Por lo menos, hasta que Eric García, tras un saque de falta y después de que Araujo prolongara el balón, encontrara al fin el camino para poner el 0-1 en el marcador cuando el reloj se encaminaba hacia el minuto 21.
Lewandowski, 10 minutos después, también de cabeza y después de que su remate se estrellara con el brazo de Arroyo, se encargó de anotar el 0-2. Con algo más de puntería ante un Arnau Fàbrega con mucho trabajo, los azulgrana podrían haberse marchado al descanso con más renta en el bolsillo, si bien el resultado parecía dejarlo todo claramente decidido.
Lewandowski, nada más empezar la segunda parte y al límite del fuera de juego, se encargaría de anotar un 0-3 que dejaba el camino aún más despejado para los barcelonistas al aprovechar una buena asistencia de Pablo Torre y plantarse solo ante Arnau Fàbrega.
No mucho más tarde, un escalofrío recorrería la grada tras un choque entre Íñigo Martínez y Jaime Ara en el que el jugador del Barbastro quedó conmocionado y tuvo que ser evacuado, ya consciente, para pasar una revisión médica exhaustiva. Aún con los ecos de esa acción en el ambiente, Pablo Torre aprovecharía un fallo con los pies del meta local para poner el 0-4 en el luminoso.
Los locales, ya sin nada que perder, trataron de estirar un poco más sus líneas para llevarse, por lo menos, un gol que les permitiera salvar la honra. La zaga azulgrana, no obstante, lejos de mostrar las peligrosas lagunas de no hace tampoco tanto tiempo, se las arregló para desbaratar una y otra vez sus intentos y vivir un final de partido tranquilo que propició el debut oficial, con 16 años, de otra joven perla barcelonista: un Toni Fernández que apunta muy buenas maneras como extremo derecho.