La Liga ya está en manos de Nacho Fernández. Esta mañana el capitán del Real Madrid, junto a Florentino Pérez, ha recibido el título liguero número 36 de manos del presidente de la Federación, Pedro Rocha. Un trofeo que el equipo de Ancelotti conquistó oficialmente con su victoria ante el Cádiz y la derrota del F.C. Barcelona en Montilivi.
En un acto protocolario y simple en uno de los campos de la Ciudad Deportiva de Valdebebas, jugadores y cuerpo técnico han saludado uno a uno al presidente del fútbol español antes de que Rocha entregara al capitán el trofeo. “Ganar la liga es muy difícil. Cuando algo es merecido y tan grande, es el momento de ir a Cibeles y apoyarnos para esa final tan importante que tenemos”, ha declarado Nacho ante los medios oficiales del club.
Pasados pocos minutos de las 10:30 h, el autobús ha llegado a la Puerta del Sol, donde esperaba Isabel Díaz Ayuso, que ha recibido a los jugadores a la entrada del edificio. Después de entregar una réplica del trofeo y una camiseta a la presidenta, el primero en tomar la palabra ha sido Nacho Fernández quien ha agradecido la presencia de la líder popular y ha querido señalar la importancia del título conseguido.
Al finalizar, el equipo blanco se dirigirá al Ayuntamiento de la capital, situado en el antiguo Palacio de Cibeles, para realizar un acto junto al alcalde José Luis Martínez Almeida a las 11: 30 h. Posteriormente, comenzará una celebración multitudinaria en la fuente de la Cibeles, donde ya esperan miles de aficionados madridistas que desean celebrar un nuevo título liguero junto a sus ídolos.
No encuentra su techo la selección masculina de rugby a siete. Este fin de semana en Los Ángeles los Leones de seven han hecho saltar por los aires el orden consolidado de las tradicionales potencias del deporte oval. Ya el sábado se convirtieron en el único conjunto del hemisferio norte en colarse en semifinales y este domingo se han asegurado, al menos, el subcampeonato del mundo en la presente temporada tras derrotar a Argentina en la semifinal (29-5).
La selección masculina de rugby a siete puede aún conquistar el oro porque disputará la finalísima contra Sudáfrica a las 02:40 de la madrugada (Rugby Pass tv, sólo hace falta registro).
Argentina era el único equipo al que esta temporada no había ganado el seven español. Hasta este domingo. Los Pumas han empezado muy bien, con una escapada por el centro en la que sólo un placaje in extremis de Moreno, ayudado por Ramos, ha evitado el ensayo. El primer aviso español ha llegado al reanudarse el juego: los Leones han arrebatado la melé que introducía su rival. A partir de ahí, el conjunto de Paco Hernández ha crecido, ha mantenido la posesión y ha dejado sin balón a los americanos. Cocinada a fuego lento ha llegado la marca de Pol Pla, su ensayo número 109 en las Series Mundiales.
En el último respiro de la primera mitad, una expulsión por golpe con el hombro en la cabeza ha dejado a Argentina con seis jugadores para el resto de la semifinal. A la salida del castigo, España ha posado su segundo ensayo para ampliar la brecha antes del descanso (10-0). El partido ya sólo lo podían perder los españoles y eso no ha ocurrido. Aunque González ha reducido diferencias para los americanos (10-5), tres marcas posteriores han ampliado la ventaja de los hombres de Paco Hernández hasta el 29-5 definitivo.
El sábado, clasificación épica
España había quedado tercera al final de la temporada y ese estado de forma le convertía en una de las favoritas para este torneo en el que, sin embargo, todos parten de cero.
Pero entraron mal los Leones a la serie decisiva. Con una derrota en el primer partido de la fase de grupos ante Australia (15-10) en un partido en el que no estuvieron cómodos. Balones caídos, balones retenidos, la presión del inesperado marcador en contra y, enfrente, un conjunto que aprovechó cada detalle de forma quirúrgica. Aun así, dejaron como siempre una nota de raza, perdieron cuando la remontada parecía posible. Porque, salvo en algún partido, este conjunto ha competido hasta en las derrotas.
Juan Ramos, tras posar el ensayo contra Nueva Zelanda
Contra Nueva Zelanda no tenían margen de error. Los españoles jugaron sobre el alambre. Encajaron un ensayo y salvaron otro in extremis sobre la línea de marca. Al descanso (0-5), los Leones, de nuevo con errores de manos, estaban ya fuera de la lucha por las medallas. Pero empezaron a crecer, a creer. A falta de tres minutos se hicieron con el control del encuentro. Volvieron a esa peligrosa mezcla de paciencia y agresividad que les ha dado victorias. Acogotaron a los All Blacks bajo sus palos, y entonces Juan Ramos, vibrante, valiente, se fue contra el mundo y posó atropellando a dos rivales más fuertes. La victoria (7-5) les daba otra oportunidad.
España tenía que vencer el tercer partido -y por ocho o más tantos- a Fiyi, que llegaba por encima, como segundo clasificado, a esta fase regular. Mostró un gran control del partido, que ya dominaba al descanso (12-0). Sin embargo los Flying Fidjians, lejos de entregarse, buscaron la igualada en la segunda mitad y se acercaron a sólo siete puntos (19-12). La clasificación se decidió al límite, con una galopada de Ramos que, ya cansado, esperó el apoyo de Trevithick para descargarle y lanzar su carrera hacia el ensayo (24-12) y las semifinales, que han ganado este domingo. Ahora sólo falta la final.
Sea cual sea el resultado, en Los Ángeles el rugby español ha ocupado el centro del escaparate y proclama su pujanza entre los países emergentes.
Dura jornada de la Euroliga para el Panathinaikos pese a su cómoda victoria en casa frente al Baskonia (104-69). El choque, plácido en lo deportivo, se convirtió en un drama sanitario cuando el pívot francés de los atenienses pisó mal y sufrió una terrible lesión que dejó helados a aficionados y compañeros.
La cara del jugador de 29 años lo decía todo. Su pierna derecha, doblada en una antinatural postura a la altura del tobillo no daba lugar a engaño: fractura de peroné. Una lesión de larga duración que tendrá fuera de los terrenos de juego a uno de los pilares del actual campeón de la competición.
La terrible lesión de Lessort fue el detonante, pero la cosa no acabó ahí. Varios aficionados, el número difiere dependiendo a quien le preguntes, sufrieron desmayos en las gradas y tuvieron que ser atendidos por los servicios médicos del pabellón y de los equipos. Incluso a un seguidor le dio un ataque al corazón
El caos fue descrito tras el partido por el entrenados del Panathinaikos, Ergin Ataman. "Nueve personas se desmayaron y otra sufrió un ataque al corazón. No encontraban suficientes ambulancias para mandar a la gente al hospital", afirmó en rueda de prensa.
Finalizado el encuentro, los jugadores locales y los visitantes hicieron un círculo en el centro de la cancha para rezar por Lessort y desearle una pronta recuperación. Una vez duchados, toda la plantilla visitó al francés en el hospital demostrando que son una gran piña.
En lo deportivo, el duelo se rompió en el primer cuarto. El 33-12 del primer asalto fue fundamental en el desenlace de un choque en el que el Baskonia no encontró el acierto que requería el duelo, pero tampoco pudo contener a su rival en el tiro exterior.
Las 16 pérdidas de los vascos fueron un lastre, pues el Panathinaikos sumó 27 puntos de esos errores con Kendrick Nunn como estilete con 26 puntos.
Raphael Varane, ex juagdor del Real Madrid y de la selección francesa, ha anunciado por sorpresa que se retira del fútbol con tan sólo 31 años. El defensa, que recientemente había fichado por el Como italiano, achaca su decisión a las contínuas lesiones que han lastrado sus últimos años como futbolista.
El central ha expresado su deseo en un comunicado en el que ha dado las gracias a sus compañeros y en el que ha dejado claro que seguirá vinculado al club italiano, aunque sea desde fuera del terreno de juego.
Comunicado integro de Raphael Varane:
"En mi carrera he asumido muchos desafíos, me he levantado ocasión tras ocasión, se suponía que casi todo era imposible. Emociones increíbles, momentos especiales y recuerdos que durarán toda la vida. Reflexionando sobre estos momentos, es con inmenso orgullo y sensación de realización que anuncio mi retiro del juego que a todos nos gusta.
Me mantengo en el más alto estándar, quiero salir fuerte, no solo aferrarme al juego. Se necesita una gran dosis de coraje para escuchar a tu corazón y a tu instinto. El deseo y las necesidades son dos cosas diferentes. Me he caído y me he levantado mil veces, y esta vez, es el momento de parar y colgar mis botas con mi último partido ganando un trofeo en Wembley.
Me ha encantado luchar por mí mismo, mis clubes, mi país, mis compañeros de equipo y los seguidores de cada equipo en el que he jugado. De Lens a Madrid a Manchester, y jugando para nuestra selección. He defendido cada insignia con todo lo que tengo, y he amado cada minuto del viaje. El juego al más alto nivel es una experiencia emocionante. Prueba cada nivel de tu cuerpo y tu mente. Las emociones que experimentamos no las puedes encontrar en ningún otro lugar. Como atletas, nunca estamos satisfechos, nunca aceptando el éxito. Es nuestra naturaleza y lo que nos alimenta.
No me arrepiento, no cambiaría nada. He ganado más de lo que podría haber soñado, pero más allá de los elogios y trofeos, estoy orgulloso de que pase lo que pase, me he aferrado a mis principios de ser sincero y he intentado irme por todas partes mejor de lo que lo encontré. Espero haberlos hecho sentir orgullosos.
Y así, una nueva vida comienza. Me quedaré con Como. Simplemente sin usar mis botas y almohadillas. Algo sobre lo que estoy deseando compartir más pronto.
Por ahora, a los seguidores de cada club en el que jugué, a mis compañeros de equipo, entrenadores y personal... desde el fondo de mi corazón, gracias por hacer este viaje más especial de lo que mis sueños más salvajes jamás podrían prever."