El español Carlos Alcaraz, ganador de las dos últimas ediciones del Trofeo Conde de Godó, no defenderá el título en Barcelona al haberse resentido de su lesión en el brazo derecho.
Según informó la organización del torneo, Alcaraz no ha tenido buenas sensaciones en el entrenamiento de este domingo y ha optado por darse de baja del Godó, al persistir las molestias que le impidieron jugar en Montecarlo.
Estaba previsto que el número 3 del ranking mundial debutara el próximo miércoles en la pista central del RCT Barcelona-1899 contra el vencedor de partido entre el joven talento francés Luca Van Assche o el chino Zhizhen Zhang.
Tras este revés, el joven de 20 años pone ahora la mira en el Abierto de Madrid, donde también ha ganado las dos últimas ediciones, y que arranca el próximo 24 de abril.
“Te vamos a echar de menos, campeón”, indicó la organización del Abierto de Barcelona en X, un mensaje que iba acompañado de una foto de Alcaraz posando con el trofeo Conde de Godó ganado en 2023.
“Te deseamos una pronta recuperación y esperamos verte de nuevo el próximo año”, añadió el torneo.
Cuando la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) anunció su pacto con Jannik Sinner, tres meses de suspensión por haber dado positivo por clostebol, muchos tenistas -Novak Djokovic, Alexander Zverev, Stan Wawrinka y por supuesto Nick Kyrgios- criticaron que la ausencia de verdaderas consecuencias. Más allá de un parón en su temporada, el italiano no perdía ningún título, ni tenía que devolver sus premios. Si acaso, subrayaba alguno, como el propio Zverev, ponía en juego el número uno del ranking ATP que posee desde el pasado 10 de junio.
En tres meses, Sinner se perderá el Masters 1000 de Indian Wells que acaba de empezar, el próximo Masters 1000 de Miami y el inicio de la gira europea de tierra batida, con otros dos Masters 1000, Montecarlo y Madrid, y torneos menores como el Trofeo Conde de Godó. En principio dejará escapar un saco de puntos que deberían bajarle de lo más alto de la lista mundial. Pero la calculadora insinúa que tampoco llorará esa pena: en realidad, lo lógico es que Sinner llegue como número uno a Roland Garros pese a haber cumplido con la suspensión.
Después de celebrar sus éxitos en el último US Open y el último Open de Australia, su ventaja actual es enorme, pero también hay otros factores que le dan tranquilidad. En primer lugar, para él, este inicio de primavera era la mejor época del año para dejar de jugar. Pese a que su 2024 fue para enmarcar, en abril sufrió una lesión de cadera y la gira de arcilla apenas sumó en su liderato.
Las opciones de Zverev
Si ahora mismo en su cuenta hay 11.330 puntos, cuando regrese tendrá 9.730, una cifra también exagerada. Sólo habrá perdido lo conseguido en Miami (1.000), Montecarlo (400) y Madrid (200) y regresará justo para sumar desde cero en el Masters 1000 de Roma, en su casa. Además, en Roland Garros, donde cayó en las semifinales de la última edición, tampoco tendrá la exigencia del título así que podrá volver sin apuros.
Únicamente una racha prodigiosa podría apartar a Sinner del número uno. Y sólo hay dos candidatos a la misma. Uno es Zverev, que necesitaría ganar en Indian Wells -donde debuta este viernes ante Tallon Griekspoor- o Miami para asaltar el trono en Montecarlo y Madrid, donde apenas defiende puntos.
CLIVE BRUNSKILLGetty Images via AFP
Y el otro es Carlos Alcaraz. Las matemáticas indican que el español puede volver a un puesto que ya ocupó durante 30 semanas entre 2022 y 2023, pero esas matemáticas le exigen ganarlo todo. En Indian Wells, donde debuta este sábado ante el vencedor del duelo entre Quentin Halys y Pablo Carreño, fue campeón hace un año y eso le complica las cosas. Debería repetir éxito, sumar uno más en Miami y luego triunfar también en Montecarlo. Con eso sumaría 2.800 nuevos puntos, alcanzaría los 9.310 y se quedaría en disposición de ser nuevamente número uno en Madrid o Barcelona.
«En cuestión de la sanción, hay poco que opinar. Juegue Jannik o no intentaré hacerlo bien en cada torneo porque el número uno es un objetivo», comentó Alcaraz ya en California, una de sus plazas favoritas. Allí, como sólo ocurre en Wimbledon, suele alquilar una casa entera para dormir acompañado de su equipo y parte de su familia y allí disfruta de los muchos campos de golf que rondan Indian Wells. Volver a la cima del tenis durante la suspensión de Sinner es muy difícil, pero sí puede acercarse.
La tablet de las estadísticas molestaba a Juan Carlos Ferrero, que ni podía sentarse bien porque la tenía delante ni quería encenderla. En la mayoría de partidos, los entrenadores suelen echar un vistazo a los números que ofrece la ATP, pero este viernes el técnico de Carlos Alcaraz no tenía ninguna necesidad. ¿Para qué? En el último partido de la fase de grupos de las ATP Finals ante Alexander Zverev, su pupilo estaba sufriendo un asedio y no hacía falta que los datos lo corroborasen.
Mirar el aparato sólo le hubiera servido para saber que el rival del español estaba sacando mejor que nunca, que ya es decir: máximas de hasta 232 km/h y, lo que es peor, una media de 221 km/h en sus primeros, una barbaridad. Por dimensionar, el mejor saque de Alcaraz fue exactamente a esos 221 km/h de velocidad. Ante ese bombardeo, sólo quedaba la defensa, la resistencia, el aguante; ante ese bombardeo, sólo quedaba la desesperación.
Carlos Alcaraz, en el descanso entre sets ante Zverev.MARCO BERTORELLOAFP
Perdió Alcaraz por 7-6(5) y 6-4 y quedó eliminado del torneo en un partido en el que lo intentó todo y nada le funcionó. "Lo primero que pienses, ve con ello. ¡Convencido!", le reclamaba Ferrero, que viendo que su tenista no encontraba soluciones le proponía una. En el tie-break del primer set, el momento más decisivo del partido, se colocó muy atrás en la pista para intentar restar a Zverev, para como mínimo poner la pelota en juego.
El tie-break decisivo
"Sólo quiero meterla dentro", se repetía Alcaraz, pero seguía una táctica complicada. El español no es un especialista de la retaguardia, lo suyo es el ataque, y su rival tampoco se lo ponía fácil. En esa muerte súbita retrasarse al máximo en la pista le sirvió en un par de puntos, pero finalmente Zverev impuso su cañón para llevarse el periodo.
Zverev celebra su victoria ante Alcaraz.MARCO BERTORELLOAFP
En la vuelta a su banquillo, Alcaraz se gritaba consciente de la oportunidad perdida. Hasta llegar a ese tie-break había salvado siete bolas de break -una de ellas de set- y tener otra opción de ganar sería complicado. Un dato lo demostraba: en los últimos tres partidos, en cinco horas de juego en pista, Zverev no había concedido ni una sola oportunidad de ruptura y eso que se había enfrentado a Ugo Humbert, Andrey Rublev y Casper Ruud, es decir, a tres jugadores en el Top 15 del ranking mundial. En ese segundo set, Alcaraz lo logró, con 3-2 se fabricó dos bolas de break, pero no pudo aprovecharlas y el partido murió ahí.
Con su segunda derrota, Alcaraz cerró un participación honrosa en las ATP Finals. En las peores condiciones posibles para él -pista dura indoor- y con problemas físicos por culpa de un resfriado persistente, apenas jugó en su debut ante Casper Ruud y no se rindió en el segundo ante Andrey Rublev. Con las Finales de la Copa Davis del adiós de Rafa Nadal como objetivo histórico, ahora tiene tres días para rehacerse de uno de los mayores asedios sufridos en su carrera y recuperarse del todo.