El sueco, tras unos últimos años marcados por numerosas lesiones, se ha despedido de su etapa como futbolista en un emotivo homenaje celebrado en San Siro
Ibrahimovic durante su despedida en San SiroGabriel BouysAFP
Zlatan Ibrahimovic ha anunciado su retirada como futbolista en un emotivo homenaje celebrado en San Siro:”Tengo muchos recuerdos y emociones dentro de este estadio”, indicó el jugador. “La primera vez que llegué aquí me dieron felicidad, la segunda me dieron amor” , reconoció el mítico delantero visiblemente emocionado.
El sueco, de esta forma, pone fin a su etapa como futbolista, en la que ha defendido los colores del Malmo, Ajax, Juventus, Inter, FC Barcelona, AC Milan, Paris Saint-Germain, Manchester United y Los Angeles Galaxy, en los que ha metido un total de 511 goles y ha ganado más de 20 títulos.
El contrato de Ibrahimovic con el Milan finalizaba a final del temporada y el club rossoneri había anunciado una ceremonia especial en la que se esperaba la despedida de Zlatan del club. Sin embargo, el delantero, como ha hecho durante toda su carrera, decidió sorprender una vez más y anunciar su retirada de forma inesperada: “Ni siquiera mi familia lo sabía, porque quería que cuando lo anunciara todos lo escucharan al mismo tiempo”, explicó en rueda de prensa.
Tras la noticia, sus compañeros montaron una guardia de honor mientras caminaba para salir del campo en el que ha metido 93 goles en 163 partidos. Porque el Milan es el club de la vida de Ibra, donde regresó como un héroe para ayudar en la reconquista del ‘Scudetto’.
Se despide uno de los personajes más icónicos de la historia del fútbol, el hombre que nunca se entendió con el “Filósofo” Guardiola y que se autoasignó la etiqueta de divinidad. “Godbye” rezaba la pancarta de los aficionados rossoneros, que no podía contener las lágrimas al despedir a su “Dios”.
Novak Djokovic rechazó someterse a la habitual entrevista en pista, tras clasificarse para los cuartos de final del Abierto de Australia, por los comentarios "insultantes y ofensivos" y por las "burlas" vertidos contra él y contra los aficionados serbios por un periodista de Channel 9, la emisora oficial del torneo.
"Hace un par de días un famoso periodista deportivo que trabaja para la emisora oficial, Channel 9, aquí en Australia, se burló de los aficionados serbios y también hizo comentarios insultantes y ofensivos hacia mí", explicó Djokovic en conferencia de prensa tras vencer al checo Jiri Lehecka por 6-3, 6-4 y 7-6 (4).
Desde entones, añadió, el periodista no ha ofrecido "ninguna disculpa pública" y "Channel 9 tampoco". "Entonces, como son emisoras oficiales, opté por no dar entrevistas para Channel 9", indicó.
El ex jugado Jim Courier esperó a Djokovic al término del encuentro para, como es costumbre, recabar sus primeras impresiones del partido, pero el ex número uno tomó el micrófono para decir simplemente que agradecía el apoyo del público y que ya se verían en la siguiente ronda. A continuación se marchó sin admitir preguntas.
"No tengo nada en contra de Jim Courier ni del público australiano. Fue una situación muy incómoda. Pero obviamente no era el tiempo, el espacio o la situación para explicar lo que estoy haciendo en este momento. Dejo que Channel 9 maneje esto de la manera que mejor les parezca. Es todo", comentó.
Nations League
INMA LIDÓN
@inma_lidon
Córdoba
Actualizado Lunes,
25
septiembre
2023
-
23:34La próxima Balón de Oro insiste en pelear "las batallas que tenemos...
Es día de hacer un paréntesis de cualquier guerra en el mundo del golf. Tampoco voy a restar o darle importancia a un nuevo segundo puesto de Jon Rahm en el LIV Golf. Es el día de Anthony Kim y de su victoria en la madre de todas las batallas. En Australia, 115.000 espectadores vibraron y lloraron con AK en su primer triunfo en 16 años. Una de las historias del año en el deporte y, posiblemente, el titular más épico que nos va a dejar el golf.
"Dios me dio un talento, sabía que lo conseguiría, nadie tiene que creer en mí excepto yo mismo. Cualquiera que esté luchando puede superar cualquier cosa". La voz bronca y dura de Kim se quebraba por momentos. Su cara todavía refleja un pasado de adicciones, lesiones y vaivenes mentales, pero la electricidad de un jugador que conquistó al mundo hace ya un par de décadas ha vuelto hoy en el LIV Golf de Adelaida, donde el 15 de febrero de 2026 pasará a la historia como el día de la increíble resurrección del genuino chico malo del golf. Kim ha ganado con -23 en Australia el torneo más especial del LIV Golf. Con una ronda final de 63 golpes (-9) ha recuperado cinco golpes de desventaja cara a cara en el partido estelar frente a los dos nombres más representativos de la gira saudí, Jon Rahm y Bryson DeChambeau.
Los últimos recuerdos que vienen a la cabeza de Anthony Kim son los de un golf vibrante, poderoso, el de un chico de 20 años que ganó tres torneos del PGA Tour, que deslumbró en la Ryder Cup, siendo protagonista en 2008 en Valhalla, derrotando 5 y 4 a Sergio García y erigiéndose en líder americano aunque no le correspondiera; un chico capaz de batir el récord de birdies en Augusta National con 11 en el Masters de 2009. Un jugador que conectaba con el público y llegó a ser el sexto mejor del mundo.
El éxito era solo fachada, por dentro, Kim se rompía. Empezó a coquetear con lo prohibido y llegó el silencio. Luego el dolor en forma de hasta ocho lesiones: el hombro, la mano, el talón de Aquiles, la espalda... Algunos afirmaron que cobró una importante cantidad de un seguro médico que le impedía volver jugar al golf; otros que se centró en cuidar a su madre. La propia versión del protagonista habla de 16 años de oscuridad. "Tuve problemas mentales y, desgraciadamente, tomé el camino equivocado", le dijo al analista David Feherty en una reciente entrevista. "El golf es una pequeña parte de mi vida, pero he aprendido lecciones importantes para la vida a través del golf". El alcohol y las drogas fueron su refugio más allá del verde, y Kim reconoce que dentro del pozo más profundo con 16 pastillas diarias muchas veces pensó quitarse la vida, pero el nacimiento de su hija Bella lo cambió todo. "Ver crecer a mi hija es una razón suficiente para no volver a tomar decisiones equivocadas nunca más".
Anthony Kim, con el trofeo conquistado en AustraliaBrenton EdwardsAfp
Y 16 años después, en febrero de 2024, el LIV anunció el regreso profesional de AK. Dejamos a un enérgico veinteañero número 6 del mundo y recuperamos a un cuarentón número 4.621 del ranking mundial, lleno de tatuajes y con huellas visibles de demasiados excesos. Las celebraciones son ahora muy diferentes para Anthony Kim: "Frozen y posiblemente ver algunos canguros y koalas", explicaba el ganador sobre sus planes inmediatos.
Pero hasta levantar el trofeo, el norteamericano tuvo que llevar a buen término un enorme ejercicio de paciencia y fe. Sus dos primeros años en LIV fueron un fracaso. "Después del primer swing que hice en Arabia Saudí pensé que ganaría el torneo por diez golpes; después del segundo, solo me conformaba con poder terminar", dijo en su debut. En su primera temporada se acostumbró a cerrar las clasificaciones en todos los torneos. En la segunda, la situación no mejoró demasiado y Kim perdió su contrato con el LIV. La vida le empujaba una vez más al lado oscuro: "Los resultados no han sido los que esperaba, pero sigo trabajando muy duro y disfrutando de mi familia", dijo entonces. A base de coraje logró volver a clasificarse para el LIV Golf a través de la escuela y los caprichos del golf mundial detonaron la marcha de Patrick Reed y, solo unas horas antes del comienzo de la quinta temporada de la gira saudita los 4Aces hicieron público el fichaje de Anthony Kim sustituyendo a Reed. Tras un puesto entre los 25 mejores en Riad, el final feliz de un guion perfecto lo vivimos el domingo en Australia.
Una secuencia perfecta de domingo: nueve birdies sin error en The Grange Golf Club, aprovechando cada oportunidad y celebrando cada acierto con la electricidad de antaño. 5.795 días sin ganar desde su último triunfo en el Houston Open de 2010. El público se entregaba con cada birdie mientras Kim agitaba los brazos al grito de "let's fucking go", en una celebración en la que ni siquiera Jon Rahm pudo interponerse. El de Barrika suma otro segundo puesto, esta vez con muchos problemas desde el tee de salida. Kim arruinó —o más bien engrandeció— lo que se vendía como el duelo épico entre Rahm y DeChambeau. Bryson tampoco encontró sensaciones en un domingo incómodo desde el hoyo 1.
El cómo importa hoy un poco menos porque el qué es tan grandilocuente que no se hablará de otra cosa en los próximos días. Anthony Kim ha vuelto y, con su victoria, escalará hasta un puesto entre los 200 mejores del mundo. Quién sabe si la próxima estación de su viaje será el Masters de Augusta, aunque para el norteamericano no es su principal preocupación: "Encontré la fe, pero sigo lidiando con mis problemas mentales. La próxima parada de mi viaje es ayudar a otra gente"