El suegro del futbolista Nahuel Molina ha sido asaltado con violencia en su propia casa. Los hechos ocurrieron el pasado lunes cuando Claudio Occhiuzzi, empresario, cenaba con su familia en su vivienda, situada en Lanús. Según relata La Nación, varios asaltantes armados irrumpieron en ese momento en el domicilio.
Occhiuzzi se levantó al escuchar un ruido. “Llegué a la ventana y entró un malviviente todo de negro, me puso un revólver en la cabeza y después entraron tres más”. A partir de ese momento fue encañonado, separado de su pareja y los dos hijos con los que estaba, encerrado en una habitación y amenazado de muerte si no entregaba el dinero.
“Me gatillaron en la cabeza”, ha contado Occhiuzzi. “Me pusieron el revólver en la cabeza, me pegaron, me dijeron que iban a matar a mis hijos delante mío si no les daba dinero”, ha contado. El empresario, según su relato, insistió en que no tenía dinero en efectivo en la casa.
El suegro de Nahuel Molina ha declarado que los ladrones portaban herramientas para cortar rejas y se comunicaban mediante una radio, a través de la que una mujer les daba instrucciones.
El momento de máxima tensión se produjo cuando llegó la Policía, que había seguido el rastro del vehículo porque estaba implicado en otro delito. Según cuenta el suegro del futbolista del Atlético de Madrid, “uno escapó para afuera y lo agarraron, yo quise cerrar la puerta, pero otros tres se volvieron a meter, querían escapar por el fondo”.
“Pensé que me mataban porque tal vez se imaginaban que yo había llamado a la policía; tenía un pánico terrible”, ha asegurado Occhiuzzi.
El enfrentamiento se inició cuando los agentes intentaron identificar a los ocupantes de la banda que estaban en el coche sospechoso, pero fueron embestidos y se inició un tiroteo sin consecuencias para las víctimas del ataque. Los asaltantes trataron de escapar pero tres de ellos resultaron detenidos tras una persecución.
Faustino Oro, un niño argentino de diez años, acaba de lograr en Barcelona el título de maestro internacional de ajedrez. Es el más joven de la historia. A su edad, Magnus Carlsen ni siquiera aparecía en la clasificación de la Federación Internacional. Nadie sabe si Fausti seguirá sus pasos y se convertirá en campeón del mundo, pero pocos dudan de su descomunal talento. En el último año ha jugado contra once grandes maestros y no ha sido derrotado por ninguno. Tres de ellos mordieron el polvo.
Las últimas semanas han sido de gran tensión por la inminencia de un récord al que todos trataban de restar trascendencia. Alejandro Oro, padre del fenómeno, comentaba justo este sábado: "Estamos muy ansiosos, pero en estos momentos es importante mantener la calma". Esa tranquilidad siempre ha sido una de las mayores virtudes que le han transmitido a Faustino sus padres, que además hicieron el sacrificio de abandonar su casa y sus trabajos para venirse a España en busca de un sueño, el sueño de un niño que quiere ser campeón del mundo. «Le debíamos esa oportunidad», explica sereno Alejandro, que vio clara una jugada que a muchos les pareció descabellada.
Faustino, el niño de 10 años que ha ganado al número 1 del ajedrez Magnus Carlsen
Su última partida no fue nada fácil. El maestro internacional chileno Fernando Valenzuela aspiraba a ganar el torneo en Barcelona y salió dispuesto a aguarle la fiesta. Faustino tuvo que defenderse, con negras, pero encontró el plan correcto, nada sencillo, con una madurez asombrosa. Ahora que es MI, el siguiente paso para Faustino Oro será llegar a GM (gran maestro), el título más alto posible para un ajedrecista. Tiene un año y medio para hacerlo además con otro récord de precocidad.
El pequeño Oro es un niño risueño y locuaz, la antítesis del tópico. Nacido para arrasar en los tableros, se inició en el ajedrez un poco por casualidad, precisamente porque Romina, su madre, estaba harta de que destrozara el apartamento de Buenos Aires con la pelota, en los meses del confinamiento. Todo esto lo contaban hace poco más de un año en una entrevista para EL MUNDO, la primera que daba el chico fuera de Argentina.
Alejandro, su padre, relataba que lo apuntó a Chess.com para tratar de salvar la integridad de la vivienda. Mientras Fausti comprendía los secretos del juego a una velocidad nunca vista, sus padres aún ignoraban que pronto se vendrían a vivir al municipio barcelonés de Badalona. Aunque lo llaman el Messi del ajedrez, a nadie se le escapa que el salto tiene más mérito con un hijo no futbolero y, por tanto, con mucha menos plata a la vista, en el mejor de los casos.
El ajedrez, a cambio, es un campo idóneo para el surgimiento de niños prodigio... y para su posterior abandono. En España tuvimos a Arturito Pomar, protagonista recurrente del NO-DO franquista, que llegó a gran maestro pero no pudo dejar su trabajo como cartero. El ajedrez en español sueña ahora con haber encontrado al nuevo Capablanca, aquel genio cubano que fue campeón del mundo entre 1921 y 1927.
Oro tiene una ventaja sobre el malogrado genio español: cinco empresarios, por el momento anónimos, acaban de ofrecer su apoyo para sufragar los gastos que suponen los viajes y los entrenadores. Se acaba así con la incertidumbre económica. Faustino tiene ahora cinco profesores, cada uno especializado en un área del juego. Es otra jugada sin precedentes que algunos consideran excesiva, aunque nunca se ha probado antes con un ajedrecista tan joven.
Un título en tres asaltos
Para llegar a maestro internacional (y algo parecido ocurre para ser gran maestro) hay que conseguir actuaciones brillantes, tres 'normas', en tres torneos distintos. No sirve cualquier pachanga; deben cumplir unos requisitos mínimos. Faustino Oro hizo la primera muesca en la Patagonia, cuando aún tenía nueve años. En 2024 logró la segunda, en el Campeonato Continental de las Américas, donde impresionó al quedar en octavo, empatado a puntos con el segundo e invicto.
Este mes de junio, jugó en Madrid otro torneo en el que tampoco conoció la derrota, pero le faltó medio punto para la tercera 'norma', que ahora ha amarrado en Barcelona. Si se hubiera demorado, no habría superado el récord del estadounidense Abhimanyu Mishra, MI con 10 años, 9 meses y 3 días. Faustino lo supera por poco: 10 años, 8 meses y 16 días.
El torneo de Barcelona era la última bala para escribir esta página de la historia. El pequeño Oro se lanzó a por ella desde la primera partida. Necesitaba al menos cuatro victorias. Empezó a lo grande, con tres seguidas. Luego se tomó un respiro con dos tablas y entonces consiguió su cuarto triunfo. Ya 'solo' necesitaba tres empates más para convertirse en MI. En ese escenario muchos pierden la calma, pero Fausti está hecho de otra pasta.
Un buen sistema nervioso no es la única virtud que señalan los expertos. Faustino Oro aprende a toda velocidad, algo normal a su edad, pero además tiene un instinto sobrenatural. Los niños prodigio suelen ser monstruos del cálculo. El argentino le añade algo que requiere experiencia, el sentido posicional. Tomás Sosa, uno de sus entrenadores, asegura que sabe dónde colocar las piezas de forma "casi mágica".
El pequeño prestidigitador ya ha hecho desaparecer muchos temores a su alrededor. ¿Soportará la presión mientras sigue creciendo? Sus padres y sus abuelos, que lo acompañaron en Madrid, dan la sensación de que el entorno es el correcto. Él mismo disfruta como el niño que es: "No siento presión con el ajedrez, me gusta". Eso sí, sus metas son tan altas y nada secretas que no quiere perder el tiempo con campeonatos del mundo sub 10, sub 12 ni sub nada: "Ahí solo juegan los críos", dice muy serio. De lo que no se librará a partir de septiembre es de volver al colegio.
El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ramón Jesurún Franco, y su hijo, Ramón Jamil, son dos de los 27 detenidos por la Policía de Miami-Dade (Florida) tras varios incidentes ocurridos en el estadio donde se celebró este domingo el partido final de la Copa América entre Argentina y Colombia.
Jesurún, de 71 años, y su hijo, de 43, fueron arrestados tras un incidente registrado en un ascensor del estadio Hard Rock, al concluir el partido en el que Argentina venció 1-0 a Colombia, un encuentro que estuvo marcado por los desórdenes y el caos que permitió a miles de seguidores entrar al recinto sin entrada tras superar las vallas de seguridad.
Los detalles sobre el arresto no quedan claros, aunque el medio de comunicación colombiano Publimetro informa que Jesurún tuvo un altercado en el estadio durante la final.
Los dos quedaron en libertad este lunes tras pagar una fianza de 2.000 dólares en Miami. "Mi credencial dice 'acceso total' y un guardia de seguridad, de esos que quiere hacerse el importante, lo desconoció. Le insistí en que podía entrar, me empujó y ahí se armó un tumulto, ridículo e injusto, en el que atropellaron niños", expresó el presidente de la FCF a medios locales tras salir del lugar en el que estuvo detenido desde el domingo.
Las autoridades de Miami-Dade investigan los fallos en la seguridad que propiciaron el caos, violencia y destrucción vividos en la final de la Copa América 2024, en la que muchos hinchas que compraron entradas no pudieron acceder al partido de este pasado domingo domingo y, además, sufrieron golpes de calor y desmayos debido a las altas temperaturas.
Horas antes del inicio del encuentro, cientos de personas que no tenían entradas rompieron los cercos de seguridad, treparon vallas y se saltaron las tornas de acceso al recinto, una situación que generó el caos, estampidas y obligó al cierre de las puertas, así como a retrasar el inicio del partido.
Al menos otras dos personas fueron arrestadas después de que una multitud de aficionados sin la entrada arremetieran contra empleados y equipos de seguridad del estadio para ingresar a las instalaciones, recogieron medios locales como Telemundo.
Vídeos difundidos en las redes sociales mostraron a aficionados saltando sobre los accesos en la zona suroeste del estadio, ubicado en Miami Gardens, y corriendo para no ser alcanzados por los agentes del orden y el personal.
Incluso se vieron imágenes de hinchas intentando entrar a través de los conductos de ventilación del estadio.
El Hard Rock Stadium señaló este domingo en su cuenta de X que "miles de seguidores sin entrada intentaron ingresar por la fuerza al estadio (...)" por lo que "la seguridad cerró las puertas para controlar el proceso de entrada a un ritmo mucho más lento".
La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, así como el jefe de la Policía local, Jaime Reyes, han dejado claro que la responsabilidad de lo ocurrido anoche es de la Conmebol, el ente rector del fútbol en América del Sur.
"La Copa América es organizada por CONMEBOL y la Policía de Miami-Dade le brinda apoyo", explicó la alcaldesa.
Argentina, con sufrimiento y en una tanda de penaltis en la que Emiliano Martínez volvió a ser decisivo (4-2), se clasificó a la semifinal de la Copa América a costa de una gran selección ecuatoriana que puso contra las cuerdas a la campeona, tras empatar a un gol, pero no tuvo fortuna.
En un partido loco, en el que incluso Leo Messi envió su penalti al larguero en la tanda, Argentina tuvo la suerte del campeón pero también la mentalidad suficiente para imponerse después de verse abocada a la definición por penales cuando ya festejaba, tras encajar un gol de Kevin Rodríguez, de cabeza en el 91.
Ecuador se va con la cabeza alta, pero con la sensación de que difícilmente lo tendrá alguna vez mejor para pasar a semifinales, porque hasta falló un penalti en el segundo tiempo, enviado al palo por su capitán Enner Valencia.
Y es que, apoyada en el espectacular despliegue físico de Moisés Caicedo, la Tri ocupó mejor el campo, desactivó a los volantes argentinos y no tuvo miedo en atacar el área rival. La campeona del mundo se encontró con una situación insólita en este torneo; pasados 20 minutos no había lanzado a meta y el rival había tenidos dos buenas ocasiones de gol consecutivas.
La primera con Jeremy Sarmiento solo ante Emiliano Martínez la rechazó el 'Dibu' con los pies. Acto seguido Kendry Páez envió alto un balón franco al borde del área, al cuarto de hora.
Tenía controlado el partido el equipo de Félix Sánchez pero con la actual campeona eso solo no sirve, porque puede sacar ventaja de cualquier detalle.
Esta vez, como contra Chile, fue tras un saque esquina que había forzado un gran pase de Messi -en su única acción relevante en el periodo inicial-, y la posterior carrera de Enzo Pérez hacia el arco de Alexander Domínguez.
William Pacho se cruzó a tiempo para forzar el córner, pero en la siguiente jugada, el saque de esquina lo prolongó de cabeza al segundo palo Alexis Mac Allister. Y allí apareció libre de marca Lisandro para cambiar el curso del partido (m.36).
Un detalle, una desatención puntual y la Tri se encontró con un marcador adverso que no mereció, porque Domínguez ni siquiera había tenido que intervenir hasta ese momento.
Acusó el gol Ecuador y su intento de dar un paso adelante tras el entretiempo le expuso a un segundo gol albiceleste, pero también demostró que no se conformaba con dar una buena imagen.
Y pudo encontrar la recompensa en el minuto 61, por un penalti cometido por manos de Rodrigo de Paul tras un saque de esquina, pero el aura de imbatibilidad que acompaña al 'Dibu' comienza a afectar a los rivales. Enner Valencia, con el meta argentino vencido hacia el lado contrario, envió el balón al poste.
Salvaron el momento más complicado los de Scaloni y tuvo a continuación una buena ocasión Messi, pero el disparo del capitán desde dentro del área, muy centrado y sin potencia, lo atajó sin problemas Domínguez. Más activo en el segundo tiempo, Messi no se resintió pero tampoco dio la sensación de estar al ciento por ciento.
Félix Sánchez intentó cambiar la dinámica desde el banquillo y lo logró gracias a gol de cabeza de Kevin Rodríguez, pero la tanda le dio la espalda cuando mejor lo tenía. Después de que Messi fallase su penalti.
Emergió entonces la figura de Emiliano Martínez para desviar el disparo de Mena y encarrilar una tanda que un nuevo error de Alan Minda, después de que marcase Julián Álvarez, puso en bandeja a la Albiceleste, que certificó el pase con los lanzamientos certeros de Mac Allister, Montiel y Otamendi.
Los de Scaloni ya están en semifinales y regresarán al Metlife de East Rutherford para jugar contra el ganador del Venezuela-Canada.