El segundo partido de la Laver Cup, en el que el griego Stefanos Tsitsipas ha vencido al argentino Diego Schwartzman este viernes, se ha visto interrumpido brevemente tras la irrupción en la cancha de un activista que ha prendido fuego a su brazo como protesta contra los aviones privados.
Tsitsipas acababa de ganar el primer set por 6-2 y los jugadores estaban en los banquillos de sus equipos cuando un joven, con una camiseta que decía ‘Pongan fin a los aviones privados en el Reino Unido’, se acercó a la red. Se sentó en el medio de la pista y prendió una sustancia inflamable en su brazo, pero las llamas fueron rápidamente apagadas y el joven fue evacuado por la seguridad del torneo.
A continuación los árbitros verificaron que la cancha, donde también se prendió el fuego, estaba en buen estado. El partido pudo continuar y Tsitsipas ganó el segundo set por 6-2 para dar a Europa una ventaja de 2-0 sobre el equipo del resto del mundo. Este partido ha marcado el final de la sesión de tarde en el O2 Arena de Londres.
Uno de los grandes engaños del sistema es, en cuanto nos va decentemente, hacernos creer que somos ricos. Luego, conoces a un rico de verdad. Te ves en esa terraza más grande que tu casa, subes a ese coche que convierte a tu SUV japonés en un pigmeo o descubres que lo que tú llamas menú degustación, él lo llama menú del día y la ilusión se desvanece. Ricos son cuatro, el resto sobrevivimos. El Atleti lo descubrió en Londres.
Andrea Berta, director deportivo de los rojiblancos hasta el curso pasado, se encarga ahora de fichar para el Arsenal y ha pasado de comprar en el súper del barrio a hacerlo en el gourmet de El Corte Inglés. Del fuet (delicia infravalorada si se come a mordiscos, he de decir) al lomo ibérico. De inicio, Arteta puso sobre el campo tres novedades de este verano a 70 millones la pieza (Zubimendi, Eze y Gyokeres). Eso es gastar y no lo que el sistema nacional (madridista) se pasó todo agosto intentando vender: que el Atleti estaba gastando como Richard Pryor en El gran despilfarro (repasen los clásicos, amigos).
De los magnificados fichajes del Atleti, el más caro, Baena, costó 40 kilos y el segundo, Hancko (26), demostró en cada desencaje de cadera que le provocó Saka que por ese precio, en el fútbol actual, compras futbolistas competentes, no diferenciales. Bajo ningún concepto es un club humilde, pero está lejos de ser el millonario que se ha querido vender. Estas cosas hay que explicarlas a la hora de analizar lo que pasa sobre el campo.
Y lo que pasó en el Emirates, pese a la debacle final, fue que los de Simeone, guiados por su futbolista, este sí, diferencial (un Julián Álvarez fantástico), hicieron una hora de partido estupenda, pero el Arsenal fue en todo un poquito mejor. Lo suficiente. Lo que sólo pueden pagar unos pocos. Lo que define los partidos a este nivel.
Un poquito más fuerte, más profundo, más rápido, más hábil, más variado, más intenso, más influyente para que el árbitro pitase la falta inexistente del 1-0 y desmontó al Atleti... Y un poquito en todo y todo el rato, es mucho. Tanto como para atropellar a un rival fuerte que planta cara. Esa es la diferencia actual entre la Liga y la Premier y no hay partido trucho en Miami que lo solvente.
El Arsenal es un candidato a ganar la Champions. El Atleti es un animador. Jugando ambos bien, goleó el primero. El fútbol es mucho más lógico de lo que creemos.
A estas alturas de su carrera, el título en Bastad, que hubiera sido el número 93, es lo de menos para Rafa Nadal, que participaba en el torneo sueco (donde ganó en 2005, la última vez que jugó allí) como mera preparación para los Juegos Olímpicos de París, punto y ¿final? de su carrera y que comienzan el próximo fin de semana. De modo que la derrota en el último partido ante el portugués Nuno Borges (6-3, 6-2), resuelta en apenas una hora y media, es casi lo de menos. Lo importante es que durante esta semana se ha visto una versión del español merecedora de crédito en las pistas de Roland Garros.
Nadal venía de jugar cuatro partidos seguidos, algunos de ellos durísimos, como el disputado ante el argentino Navone el viernes en cuartos de final, un duelo resuelto en cuatro horas de partido, el segundo más largo a ese número de parciales que ha disputado el manacorí en toda su historia. Seguramente producto de ese cansancio, Nadal apenas ofreció resistencia a Borges, número 51 del mundo, que lograba así su primer título ATP.
En el primer parcial, Rafa apenas pudo ganar uno de los cuatro servicios que tuvo. Fue manteniéndose a flote porque logró romper el saque del portugués hasta en dos ocasiones. Sin embargo, terminó cediendo (6-3) en 46 minutos. En el segundo set, Nadal compitió hasta el cuarto juego. En el quinto, un break del portugués desniveló definitivamente el partido.
Rafa viajará ahora a París, donde jugará el doble junto a Alcaraz y el cuadro individual. Serán sus cuartos Juegos Olímpicos, tras los de Atenas 2004, Pekín 2008 (oro individual) y Río 2016 (bronce en dobles junto a Marc López). Sendas lesiones le apartaron de las ediciones de Londres 2012 y Tokio 2021. Será, sin duda, una de las estrellas de estos Juegos, sabiendo además que, se acabe allí o no su carrera, sí será su última cita olímpica.
"Ha sido una semana con momentos muy buenos y otros no tan buenos. Hoy no he jugado mi mejor tenis, pero todo el merecimiento para Nuno, que ha jugado muy bien", dijo al final del partido.
El primero en lanzarse a la pista el domingo, cuando Lindsey Vonnsufrió una aparatosa caída durante el descenso la pista de Cortina d'Ampezzo y se fracturó la pierna izquierda, fue el doctor Thomas Spallinger, un joven anestesista en Arzignano. "El accidente de Lindsey Vonn fue un momento de gran tensión", confiesa el médico, de madre italiana y padre austríaco. "Intervine junto al carabinero que estaba de servicio conmigo en la salida de las carreras y esquiamos hasta alcanzarla. La evaluamos y, visto el tipo de lesión, se decidió activar su traslado al hospital con el helicóptero de rescate. En ese momento tenía mucho dolor, así que me apresuré a iniciar el tratamiento en el lugar y la estabilicé", relata Spallinger. "También intervino su fisioterapeuta, que nos ayudó a tranquilizarla hasta la llegada del helicóptero. Todo se desarrolló de manera fluida, gracias a la buena coordinación y preparación de sanitarios, rescatistas y organización", continúa.
Habilidades como esquiador
Para Spallinger era su primera participación en un evento olímpico y fue elegido también por sus habilidades como esquiador. "En situaciones así, las emociones se dejan de lado y entra en juego la concentración propia del trabajo de emergencias. Solo al concluir la intervención me di cuenta realmente de la importancia del evento y del papel desempeñado. Saber que contribuí, en un momento tan delicado, al rescate de una atleta como Lindsey Vonn es motivo de gran satisfacción. Fue un episodio crítico que confirmó la importancia del trabajo en equipo. Le deseo una pronta recuperación a la campeona estadounidense", afirma el médico.
Meses de preparación
Y luego explica la preparación que conlleva un trabajo de tanta responsabilidad. "Formar parte de los médicos de los Juegos de Cortina es un gran honor, pero también una responsabilidad importante. Detrás hay meses de preparación, formación y estudio de protocolos muy rigurosos para garantizar intervenciones rápidas, coordinadas y precisas. Cuando estamos en pista, durante las competiciones, sabemos que debemos actuar en pocos instantes, incluso en condiciones ambientales complejas, como las de los días de prueba", explica. "Los coordinadores nos activan y permanecen en constante contacto por radio con nosotros durante todas las fases del rescate, para optimizar la asistencia al atleta y restablecer rápidamente las posiciones, asegurando así el mismo nivel de seguridad para los siguientes competidores", concluye.
Evaluación inmediata e intervención coordinada
Lo confirma la doctora Cristina Barbarino, directora de Urgencias y Emergencias en el área de los Dolomitas: "En carrera, cada segundo es determinante para el equipo de rescate, al igual que para los atletas. Nos hemos entrenado varias veces, simulando todos los escenarios posibles. La presión es diferente, pero el método de trabajo es el mismo que adoptamos todos los días: evaluación inmediata, decisión rápida e intervención coordinada. Una vez alcanzada la atleta, el médico realiza la evaluación clínica y decide el recorrido asistencial más apropiado y, con un equipo técnico-sanitario, activa los recursos necesarios, incluido el helicóptero de rescate Falco".
Traslado en helicóptero
Vonn fue elevada hasta un helicóptero en tiempos muy reducidos y en pocos minutos trasladada a la Policlínica Olímpica de Codivilla en Cortina, dirigida por la doctora Michele Tessarin, directora médica del Hospital de Padua. "Garantizamos asistencia sanitaria y humana protegiendo la privacidad y proporcionando un intérprete", dice Tessarin.
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"Todo pasó muy rápido y fue aterrador, especialmente cuando vimos venir la camilla. Siempre se atreve, dio el 110%, como siempre", ha confesado Karin Kildow, hermana de Lindsey Vonn.
Finalmente, la estadounidense fue trasladada al hospital olímpico de Treviso, donde fue operada y permanece ingresada. El gobernador Alberto Stefani le envió un gran ramo de flores con una tarjeta con un mensaje motivador: "Incluso en la adversidad, tu espíritu sigue siendo una poderosa fuente de inspiración para los atletas".