La Policía ha detenido en Málaga a un hombre de 19 años por supuestamente amenazar de muerte en redes sociales al capitán de la selección española de fútbol, Álvaro Morata, y su familia después de que el jugador fallase un lanzamiento en la tanda de penaltis de la final de la Liga de Naciones disputada ante Portugal el pasado 8 de junio en Alemania.
Las amenazas graves se profirieron desde la cuenta personal del investigado en una conocida red social y no solo iban dirigidas contra Morata, actualmente delantero del Galatasaray, sino también contra sus hijos y tuvieron una enorme repercusión en Internet, ha informado la Policía Nacional, informa EFE.
La familia del jugador denunció públicamente los hechos a través de la misma red social utilizada por el artífice de los comentarios amenazantes.
Apenas dos días más tarde de la difusión de las amenazas en Internet, una persona acudió a la Comisaría Provincial de Policía en Málaga para denunciar que unos desconocidos le habían “robado” su cuenta personal en una red social.
De manera paralela, los agentes adscritos a la Sección de Ciberdelincuencia corroboraron que la cuenta a la que se refería el denunciante era la misma desde la que se habían vertido las amenazas contra el futbolista.
Continuando con las pesquisas, los investigadores apreciaron incongruencias en el relato del denunciante, quien, al parecer, había intentado instrumentalizar la denuncia a fin de crear una coartada para desvincularse de los hechos.
Análisis del teléfono del sospechoso
La Policía Nacional intervino el teléfono móvil del joven y, durante su análisis, se hallaron evidencias que demostraban que efectivamente esta persona había sido el presunto autor de los hechos.
La Policía ha advertido en un comunicado de que se pone de manifiesto la creciente preocupación por el acoso y las amenazas en línea.
“Estas conductas se han normalizado en algunos ámbitos, como el deportivo, favorecidas por el anonimato que proporcionan las redes sociales y la rapidez con la que se propagan”, ha lamentado la Policía en su escrito.
Álvaro Morata no se recrea, pero tampoco huye. En su regreso con España después de la Eurocopa la salud mental ha vuelto a hacerse presente al confesar que la pasada temporada sufrió una depresión. Su enfermedad, que llegó a poner en riesgo su participación en el torneo, está superada y él la mira de cara. "No me gustaría hablar más del tema porque he hecho un documental donde se verá todo. Ocho de cada diez jóvenes sufre estas cosas y mucha gente tiene miedo a decirlo. Mi objetivo no es dar pena, ni llorar ni quejarme, acepto criticas sobre mi trabajo. Lo único que quiero es dar naturalidad a un tema importante", reiteró en las entrañas del estadio Enrique Roca donde España se mide este sábado a Dinamarca.
Morata está "bien, completamente recuperado y feliz", pero sin la ayuda de Iniesta y Bojan no hubiera estado en Alemania. "Se lo agradeceré toda la vida", explicó, porque hubo momentos que no supo manejar, como los pitos que escuchó en el Bernabéu en el España-Brasil de marzo. "Nadie está preparado para que le piten en casa. Yo no lo estaba para manejar aquello".
La razón que le llevó a superar aquello y a seguir luciendo el brazalete de capitán está en la petición de sus compañeros y Luis De la Fuente. "En mi cabeza era mi último torneo y lo que me pedía el cuerpo era disfrutar de otras cosas. Pero mis compañeros y el míster me pidieron que siguiera, que era importante para ellos. Y cuando a uno le hacen sentir importante es feliz. Por eso ahora estoy con fuerzas y ganas de disfrutar lo que me quede".
El delantero del Milan aún se emociona cuando ve a los utilleros estampar los dos parches de campeones de Europa y de la Nations League, dos títulos que han hecho a estos jugadores sentirse mejores. "Los que llegamos después de los extraterrestres necesitábamos algo así", aseguró. Aunque el mayor logro para él consiste "en que hay jugadores que van entrando y ni se nota", confesó, como que la lesión de Carvajal, que vio en directo, le dejó "el cuerpo congelado".
Clave en esta "familia" es Luis de la Fuente, para quien reivindicó una mejora de contrato que no llega. "No saca pecho, pero es la reivindicación justa de un entrenador que ha ganado dos competiciones en el periodo más difícil de la Federación. Se ha ganado el derecho a hablar porque es campeón de la Nations League y la Eurocopa. Ha hecho historia y hay que reconocérselo", sentenció.
Dosificar en los clubes, no en la selección
De la pregunta sobre su contrato se quiso escapar De la Fuente. "¿Me veis nervioso? No lo estoy. No voy hablar nada de eso, sólo del partido importantísimo", zanjó el riojano, que se mostró satisfecho por estar entre los seis candidatos a mejor entrenador en la gala del Balón de Oro. "Ya es un premio estar ahí. Si alguien me ha colocado ahí, será por algo. En el fútbol nadie regala a nada", advirtió.
El técnico se mostró convencido de que la plaga de lesiones no afectará al equipo -"todos son muy buenos"- se reivindicó el papel de Zubimendi y su capacidad para liderar sin presión, -"no se pone nervioso ni caminando por el alambre sin cuerda"- y tampoco cree que los jugadores tengan miedo a lesiones. "Lesiones ha habido toda la vida y un deportista tiene que convivir con eso. Muchas veces te sitúan en tu lugar y te ayudan a pisar el suelo. Esta vida no es un camino de rosas. No recuerdo haber jugado un partido sin un dolor. Eso es una parte de superación", reflexionó.
Y volvió a su discurso de que no debe ser una selección la que dosifique los minutos de los jugadores, ni siquiera de Lamine Yamal. "Estamos haciendo lo que debemos: confeccionar un equipo competitivo que representa a España."Es más fácil dosificar en 50 o 60 partidos que si tengo uno al mes. La responsabilidad de dosificar no puede recaer en la selección". sentenció.
Luis de la Fuente está tranquilo. Sabe que, pase lo que pase esta noche, no le podrán acusar de nada. España ha sido, hasta la fecha, el mejor equipo de la Eurocopa, y caer con Francia esta noche (21.00 horas), finalista en los dos últimos Mundiales, con el mejor jugador del mundo en sus filas, entra dentro de lo posible. Pero Luis de la Fuente, detrás de esa sonrisa y esos 63 años y esa educación y ese llamar a los periodistas por su nombre y esa amabilidad... detrás de todo eso, en fin, hay un animal competitivo que no da por bueno caer con dignidad en Múnich.
Por eso estos días, en la tranquilidad el hotel Der Öschberghof, ha estado incidiendo en un mensaje: "Más grupo que nunca". Como proponían D'Artagnan y los Tres Mosqueteros: "¡Uno para todos y todos para uno!". Mejor escrito, y en este caso: "¡Uno contra todos y todos contra uno!" Porque, por mucho que los protagonistas lo nieguen -lo hicieron Deschamps, Rabiot, Rodrigo y el propio De la Fuente-, y al margen de lo difícil que es marcar un gol a los bleus, la semifinal de esta noche es el colectivo español contra la aparición, o no, de un genio. Francia lleva tres goles a favor, dos en propia puerta y uno de penalti, el único que ha marcado Mbappé. España lleva 11, y además repartidos en ocho futbolistas: Morata, Carvajal, Ferran Torres, Rodrigo, Nico, Merino, Fabián (2) y Olmo (2). Lo coral contra lo único, lo colectivo contra una bestia de la naturaleza.
El seleccionador siempre dice que sus jugadores son los mejores, y que su equipo es el mejor. Que eso le deja en posición de competir para ganar. Ganar. La palabra que le obsesiona. De esa competitividad dan fe los datos. En su carrera como seleccionador, desde que llegó a Las Rozas en 2013, ha llegado al penúltimo escalón de todos los grandes eventos en los que ha participado (siete). Comenzó en el Europeo sub'19 de 2013, en Lituania, donde cayó, su primera vez de dos, ante Francia. Luego vendría el sub'19 de Grecia, en 2015. Se enfrentó de nuevo a Francia (la Francia de Coman, Dembélé, Pavard y Thuram, que hoy sobreviven). De España, nueve años después andan por aquí Unai Simón, Merino y Rodri. Cabría contar los Juegos del Mediterráneo en 2018, donde en la semifinal ganó (2-1) a Marruecos.
El seleccionador, Luis de la Fuente.EFE
Subiendo escalones, llegó el Europeo sub'21 de 2019 en Italia. ¡De nuevo Francia! España arrolló (4-1) con Fabián (Balón de Oro del torneo), Unai, Merino, Oyarzabal y Dani Olmo. Dos años más tarde, en el Europeo sub'21 de 2021, De la Fuente contabiliza su segunda semifinal perdida, ante Portugal (0-1), con Zubimendi y Cucurella en aquella plantilla. Luego, los Juegos Olímpicos de ese mismo año, donde se impuso a Japón en la prórroga con Unai, Cucurella, Zubimendi, Merino, Olmo, Oyarzabal y Pedri. A Fabián y a Ferran no les dejaron sus equipos, Nápoles y City respectivamente.
Por último, la Liga de Naciones del año pasado, 2-1 ante Italia, con 14 jugadores que repiten en esta Eurocopa: Unai, Raya, Carvajal, Laporte, Le Normand, Navas, Rodrigo, Fabián, Zubimendi, Merino, Morata, Olmo, Joselu y Nico Williams. Como se puede observar, ha ido horneando en estos nueve años la base del grupo que está hoy aquí.
"Es mérito de la calidad humana y deportiva de los jugadores. Lo que pasa que yo les conozco mucho. Yo elijo a estos porque sé que no me van a fallar. Estoy orgulloso de este grupo de jugadores que quieren siempre competir por ser un poco mejores", decía De la Fuente en Stuttgart, tras eliminar a Alemania. "Me ha dado una alegría extra", insistió, porque "me he acordado de cuando ganamos el europeo en Grecia con Merino, Unai... Luego el europeo sub'21 con Fabián, Dani Olmo... es un orgullo, llevamos casi 10 años juntos. No fallan, quieren seguir ganando y eso nos hace muy competitivos", cerró.
Dani Olmo y Cucurella, en el entrenamiento.EFE
"Es el mismo de siempre, lo más importante es el ambiente que crea en el grupo. Él ha conseguido que tengamos una conexión muy especial", explica Cucurella, uno de sus fetiches. De la Fuente acude casi todos los días a entrenar en bicicleta, atendió a las radios, a todas las nacionales, el domingo por la tarde, como era costumbre hasta Del Bosque. Así las cosas, el mensaje, desde la experiencia de jugar siempre semifinales, desde la consciencia de que la baja de Carvajal es importantísima, ha sido el mismo: "Ahora, más que nunca, tenemos que ser una familia". Porque eso, la unión, el grupo, el colectivo, lo de todos, es lo mejor que puede oponer España a la presencia de una estrella en el otro lado.
Kylian Mbappé no está en su prime, como dicen los chavales. Pero es el mejor jugador del mundo. Con máscara o sin ella. No ha lucido todavía en el torneo, y es difícil que un tipo como él se vaya sin, al menos, un buen partido. Ahí estará Jesús Navas, con sus 38 años, como primer dique de contención cuando caiga por su lado. "Tenemos toda la confianza en él", dijo ayer De la Fuente, que no hará experimentos porque nunca los hizo en las otras siete semifinales que dirigió: cinco victorias y dos derrotas. Hoy toca otra.
2-0 en Sevilla
EDUARDO J. CASTELAO
@EJCASTELAO
Sevilla
Actualizado Jueves,
12
octubre
2023
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23:02Pese a no brillar demasiado, ganó con solvencia con goles...