Ricky Rubio y los Cavaliers han llegado a un acuerdo para rescindir su contrato, según informó la cadena ESPN, una decisión que “probablemente marque el final” de la carrera en la liga para el base, aún de baja para cuidar su salud mental.
“Si Rubio continúa su carrera profesional, será probablemente donde empezó como un prodigio de 14 años: en su España natal”, reveló Adrian Wojnarowski, uno de los periodistas más respetados en el baloncesto estadounidense.
“Los Cavs se habían adaptado a Rubio, pero las conversaciones dieron un giro en las últimas semanas, a medida que quedó más claro que Rubio no pretendía jugar en los Cavaliers, ni siquiera otra vez en la NBA”, añade Wojnarowski.
El pasado 20 de diciembre, Shams Charania, otro periodista con muy buenas fuentes en la NBA, aseguró en The Athletic que Rubio y la franquicia de Cleveland estaban negociando la salida. Esa decisión tenía que ver con la necesidad de los Cavs de acometer nuevos fichajes tras las lesiones de Darius Garland o Evan Mobley.
18,4 millones de dólares
En 2022, sólo un año después de su aterrizaje en Cleveland, el ex jugador del Joventut firmó un contrato de tres años a cambio de 18,4 millones de dólares. Rubio, de 33 años, se había roto el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda en diciembre de 2021 cuando atravesaba un gran momento de forma. Se trataba de la misma lesión sufrida en 2012 como novato en los Wolves.
Tras volver a las canchas el pasado enero, Ricky abandonó la concentración con España para el Mundial con el único objetivo de cuidar de su salud mental.
Rubio había alcanzado en los últimos años un extraordinario punto de madurez, seguridad e inspiración que le permitió ganar el Mundial de China de 2019 con España (MVP del torneo) y convertirse en el máximo anotador de los Juegos de Tokio 2020.
12 temporadas
En la NBA, en cambio, no ha tenido especial fortuna con sus equipos tras ser elegido en el puesto número cinco del draft por Minnesota. Pasó demasiados años en unos Wolves con escasas aspiraciones y salió de Utah y Phoenix justo cuando apuntaban alto, después de que él se convirtiese en pieza clave para la consolidación de ambos proyectos.
En total ha jugado 12 temporadas en la NBA -sin contar este curso en el que no llegó a pisar el parquet- con unos promedios de 10,8 puntos, 4,1 rebotes y 7,4 asistencias por partido en la temporada regular.
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Martes,
26
diciembre
2023
-
13:04Medio centenar de puntos, 15 asistencias, seis rebotes, cuatro robos y tres tapones...
El Valencia Basket se convirtió en el primer finalista de la Liga Endesa tras sumar su tercer triunfo ante La Laguna Tenerife en una gran actuación de Brancou Badio, autor de 28 puntos, bien secundado por Jaime Pradilla (19 y cinco rebotes) y Josep Puerto (13+8). [Narración y estadísticas (87-94)]
El equipo valenciano, que jugará la tercera final de su historia, supo esperar su momento y dar la vuelta al marcador en los instantes más importantes. Un parcial de 15-33 en el tercer cuarto acabó con las posibilidades del equipo de Txus Vidorreta, que había controlado la situación hasta el descanso.
Hubo muchas rotaciones por parte de ambas escuadras, pero la segunda unidad del Tenerife fue más efectiva. En los dos primeros cuartos el partido tenía un tono diferente al de los dos disputados en Valencia. Vidorreta, a base de cambios, no permitía ningún tipo de relajación defensiva, aunque en ataque el nivel de aciertos no era el mismo.
Malas decisiones
Lo cierto es que el Tenerife supo mantener su ventaja ante un rival que con un 1 de 9 en triples, no encontraba la fórmula de poder darle la vuelta al partido.
Tras el descanso, todo cambió todo en unas malas decisiones en ataque que permitieron al Valencia Basket ganar confianza. Los triples de Pradilla y Badio apretaron el choque (52-51) y el conjunto taronja empezó a acorralar a los locales, que ya no encontraban con facilidad el camino hacia canasta.
Poco a poco las diferencias fueron a más hasta y aunque en el último cuarto los tinerfeños tuvieron rachas buenas y opciones de volver a dominar el choque, el Valencia estaba mejor posicionado en la cancha y se lanzó a por la victoria. Un triple de Badio (78-87) y otro de Josep Puerto (84-92) pusieron punto final a la temporada del Tenerife y dispararon al Valencia a la tercera final de su historia.
Los Indiana Pacers han vencidos por ‘116-107’ a los Oklahoma City Thunder, protegiendo el factor cancha que robaron en el primer partido y colocaron el 2-1 en las Finales de la NBA. El Gainbrigde Fieldhouse de Indianápolis acogerá también el cuarto encuentro que se jugará este viernes, antes de que la serie regrese a Oklahoma para el quinto duelo. Indiana, que ha firmado un "enorme 32-18 en el último cuarto", nunca ha ganado el anillo de la NBA, y no jugaba unas Finales desde hacía 25 años.
Fue un partido apasionante, con "alternativas para Pacers y Thunder y en el que Indiana acabó triunfando gracias a una excelente aportación colectiva con muchos nombres a resaltar", destaca David Villafranca a Efe. En sus palabras, afirma que Tyrese Halliburton ha firmado su mejor actuación desde las finales, "al borde del triple-doble con 22 puntos, 9 rebotes y 11 asistencias". Desde el banquillo, Benedict Mathurin dio un "recital alucinante" con "27 puntos con 9 de 12 en tiros y 10 puntos en el cuarto periodo". T.J. McConnell también "revolucionó el encuentro como reserva" con "10 puntos, cinco asistencias y cinco robos". Pascal Siakan fue "su anotador más consistente" con "21 puntos y seis rebotes". La defensa de los Pacers "se creció limitando a Shai-Gilgeous Alexander a 24 puntos (9 de 20) y ocho rebotes". El MVP de esta temporada perdió "seis balones, su mayor cifra en su carrera en 'playoff'".
Los Thunder, por su parte, "se atascaron con 19 pérdidas que dieron pie a 21 puntos de los Pacers". Si bien "llegaron al último cuarto por delante en gran medida por el desacierto en el triple de Indiana (9 de 27)", los locales "golpearon en la recta final con un 61,9 % en tiros (35,3 % de Oklahoma) y un 3 de 5 desde el perímetro (0 de 4 de los visitantes)". Por Oklahoma, destacaron Jalen Williams ("26 puntos y 6 rebotes"), Chet Holmgren ("20 puntos y 10 rebotes") y Lu Dort ("12 puntos con 4 de 5 en triples"). El banquillo de Oklahoma "naufragó con solo 18 puntos frente a los 49 de Indiana".
Oklahoma, el mejor conjunto de la temporada regular (68-14), "deberá reaccionar en el cuarto partido para no volver a casa con la pesada losa del 3-1", un resultado que en las Finales "sólo ha remontado un conjunto: los Cleveland Cavaliers de LeBron James en 2016 ante los Golden State Warriors de Stephen Curry".
Indiana, en las finales
"Un cuarto de siglo tuvo que esperar Indiana, un estado en el que el baloncesto es casi una religión, para volver a acoger unas Finales de la NBA", destacó. Esta expectación era palpable en Indianápolis y el "Gainbrigde Fieldhouse no decepcionó en absoluto, ofreciendo un ambiente vibrante durante toda la velada". A pesar del ambiente de gran tensión, "nada de esto intimidó a los Thunder".
En el cuarto inicial, Holmgren "se lució" con "13 puntos" y Dort le escoltó con "un 3 de 3 triples". Shai, sin embargo, "no estuvo nada cómodo y se quedó en 6 puntos", mientras la defensa de Oklahoma "forzando 7 pérdidas de Indiana".
Con un marcador de "24-32", el turno de los suplentes de los Pacers cambió el guion del partido. Liderados por un "incendiario McConnell", los Pacers remontaron con un parcial de "15-4 (39-36 con 8.18 para el descanso)".. Este tramo fue "sensacional" para los de Rick Carlisle, que "recordaron al conjunto que abrasó el Este con su intensidad extrema, su ritmo agobiante y sus transiciones letales". Los Pacers cerraron la primera mitad mandando "64-60".
La reanudación de los visitantes fue la soñada por Mark Daigneault: "un 0-8 de salida con Williams abriéndose camino como un tanque en campo de batalla". El tercer cuarto fue "un combate furioso, de pesos pesados", y un "triplazo de Williams en el último segundo" situó el "84-89" camino del desenlace.
Cuando parecía que los Pacers "habían perdido la chispa", Mathurin y McConnell los resucitaron. "Con una energía impresionante, los dos reservas impulsaron un parcial mayúsculo de 23-11" coronado por un triple de Obi Toppin que colocó el marcador "107-100 a falta de 4.23". A Oklahoma "le pasó en ese cuarto un huracán por encima: colapsó en ataque (solo 3 puntos de Shai) y fue incapaz de crecer desde la defensa". Todo le salió de maravilla a los Pacers, "encadenando triples de Haliburton y Aaron Nesmith y con un taponazo de Myles Turner a un tiro de Holmgren que a falta de dos minutos prácticamente sentenció la victoria".
Tercer encuentro de las Finales de la NBA 2025
Este partido es el tercer encuentro de las Finales de la NBA de 2025, que enfrenta a los Indiana Pacers y los Oklahoma City Thunder. Su importancia radica en que, al ganar, los Pacers han tomado una ventaja de 2-1 en la serie, lo que les da una posición favorable de cara a los siguientes partidos. Históricamente, el ganador del tercer partido en unas Finales empatadas a uno se lleva el título en la mayoría de las ocasiones, lo que subraya la trascendencia de esta victoria para las aspiraciones de campeonato de Indiana. Además, marca el regreso de las Finales de la NBA a Indianápolis después de 25 años, generando una gran expectación y un ambiente vibrante en la ciudad.