La Federación Francesa de Fútbol (FFF) condenó este sábado “las palabras inapropiadas” de Aïrine Fontaine, joven mediocampista del Fleury 91 y de la selección francesa Sub-21, que afirmó que “la homosexualidad es un pecado” en una entrevista publicada el jueves.
“Como se dice en la Biblia, sabemos muy bien que la homosexualidad es un pecado. En el Levítico (uno de los cinco libros de la Biblia) está dicho”, respondió la jugadora de 20 años al entrevistador de Holy Production, un medio que se define como cristiano.
La entrevista, de media hora, fue difundida el jueves en YouTube y las cuentas de Instagram del medio y de la futbolista, antes de ser retirada por el revuelo.
La FFF “condena” esas palabras, en una reacción a la AFP este sábado. “Van en contra de los valores de respeto e inclusión que defiende la Federación Francesa de Fútbol”, añadió.
La Liga femenina de Fútbol Profesional (LFFP) de Francia, dependiente de la FFF y que gestiona los torneos nacionales profesionales de fútbol femenino, se manifestó en términos similares.
Aïrine Fontaine juega en el Fleury, de la Primera Liga francesa. Con ese club fue subcampeona de la Copa de Francia en 2024. Con la selección francesa Sub-21 ha disputado ocho partidos y ha marcado un gol.
Ya nadie se acuerda, pero la revolución empezó con un ridículo. Hace una década, Eliud Kipchoge, el mejor maratoniano de la historia, ganó en Boston después de correr media carrera con las plantillas de sus Nike por fuera. Avanzaba y las plantillas se escurrían de sus zapatillas por los talones. Una chapuza.
Desde ese día cambió de modelo. Ese día cambió la historia.
En 2017 Kipchoge estrenó las Nike Vaporfly, las primeras zapatillas mágicas, las primeras con placa de fibra de carbono, y todo se precipitó. El propio Kipchoge batió dos veces el récord del mundo de maratón, todas las marcas presentaron modelos parecidos, cambiaron de arriba abajo la lista de los mejores tiempos de la historia, un portento llamado Kelvin Kiptum se quedó a 35 segundos de romper la barrera de las dos horas y...
Y ya está.
Hasta ahora cada temporada aplaudió nuevas plusmarcas, nuevos asombros, nuevas gestas; este 2025 no. El año atlético ha finalizado sin grandes registros. ¿Se ha acabado el efecto de las zapatillas mágicas?
Parón a varios niveles
En categoría masculina, este curso solo se han registrado cuatro de los 30 mejores tiempos de la historia de maratón y en categoría femenina, seis de los mejores 30. Nadie ha bajado de las dos horas y dos minutos y no ha aparecido ningún joven capaz de heredar el trono del recientemente retirado Kipchoge. Ni tan siquiera Sebastian Sawe, vencedor de Londres y Berlín.
«Se ha parado el crecimiento exponencial que generaron las Vaporfly y es lógico. Ya llevamos casi 10 años con zapatillas con carbono, ya hay marcas realmente exigentes, ya no es tan fácil que haya diferencia», analiza Ignacio Barranco, maratoniano y redactor de la revista 'Corredor'.
Kai ForsterlingEFE
«Es algo que se ve a varios niveles. En el maratón de Valencia, por ejemplo, hubo un boom de corredores por debajo de dos horas y 30 minutos que ya se ha estancado», añade Barranco, que en cambio señala la aparición de Sawe como relevante para el futuro, así como el cambio al maratón del ugandés Jacob Kiplimo.
«No hay nadie que esté cerca de las dos horas como estuvo Kiptum, pero es que lo suyo... Yo no sé si volveremos a ver un prodigio así», apunta con otros motivos para la detención del progreso en maratón.
La trágica muerte a principios de 2024 del plusmarquista mundial impidió descubrir de lo que era realmente capaz. Además, en Kenia ha habido cambios.
Poco antes de la revolución de las zapatillas mágicas, la Federación Internacional de Atletismo escogió a un nuevo presidente, Sebastian Coe, y este tomó una decisión trascendental. Cuando llegó al cargo, decidió que el trabajo de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) no era suficiente en países concretos, como Kenia, y que había que recolectar sus propias muestras, utilizar sus propios laboratorios y contar con sus propios inspectores para luchar contra los tramposos.
Y funcionó. En el país africano cada año hay más sanciones, es decir, cada vez el deporte es más limpio y eso también puede haber frenado los récords. ¿Qué pasará en el futuro?
O un héroe o un invento
Para que vuelva la incertidumbre, aquella que hacía que el público se agarrara a la silla cada vez que se corría un maratón, aquella que acercaba a la humanidad a la barrera de las dos horas, se necesitan dos cosas: un nuevo héroe y una innovación. Ambas cosas parecen lejanas.
De momento nadie apunta a ser el nuevo Kiptum y las marcas de zapatillas están ahora rentabilizando todo lo invertido en I+D hace 10 años.
«Tienen que sacar nuevos modelos cada año y es difícil que todo sea muy innovador. Además ahora el reglamento ya está limitado. Últimamente lo que más se ha hecho es jugar con la posición de las placas de fibra de carbono, pero eso no parece que suponga mucho cambio en los tiempos», observa Barranco, que es optimista sobre el año que viene.
«Veremos a alguien por debajo de los 2:02, seguro», comenta. Y sobre lo que vendrá a largo plazo, añade: «Con las zapatillas mágicas sí ha quedado claro que ya no se necesita mucha experiencia para dominar el maratón. Vendrá un atleta fresco, incluso con cierta inconsciencia, y lo reventará».
Las zapatillas mágicas ya son simplemente zapatillas y a ver de dónde sale la magia.
Muchas veces los atletas de élite tuercen su camino y pasan de ser ejemplos para la sociedad a todo lo contrario. Futbolístas, boxeadores y otros deportistas han acabado en la cárcel por cometer actos delictivos. La historia puede volver a repetirse con un ex atleta olímpico de Canadá, que ha sido acusado este jueves junto a otros 15 sospechosos de dirigir una violenta red de tráfico de drogas que rutinariamente traía "cientos de kilogramos de cocaína" desde Colombia a Norteamérica, informa Efe.
Ryan James Wedding, de 43 años, que participó por Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en Salt Lake City, en la categoría de snowboard, está acusado de dirigir el grupo que trajo a través de México la droga hasta el sur de California, para luego enviarla a otros estados de EEUU y Canadá.
También está acusado de orquestar el asesinato de cuatro personas y otro intento de homicidio.
El fiscal federal para el Distrito Central de California, Martin Estrada, dijo en una conferencia de prensa en Los Ángeles que Wedding había elegido convertirse en "un importante traficante de drogas y asesino" en vez de seguir su vida deportiva.
La investigación de las autoridades federales ha generado acusaciones contra 16 personas en total, varios de los cuales han sido ya detenidos.
Varios kilos de droga y el cartel con los miembros de la organización desmantelada.Damian DovarganesAP
"Los cargamentos de cocaína eran transportados desde México hasta el área de Los Ángeles, donde la organización los almacenaban en escondites antes de entregarlos a los mensajeros de la red de transporte a Canadá utilizando semirremolques de larga distancia", afirmó el DOJ en un comunicado.
Wedding, cuyos alias incluyen 'El Jefe', 'Gigante' y 'Enemigo Público', se encuentra prófugo mientras que su segundo al mando, Andrew Clark, de 34 años y de nacionalidad canadiense, fue detenido en México.
Para saber más
Akil Davis, a cargo de la Oficina del FBI en Los Ángeles, dijo que el exatleta olímpico "cultivó un violento imperio transnacional de tráfico de drogas" que se extendió desde Canadá hasta los Estados Unidos, México y Colombia.
El FBI ofrece una recompensa de hasta 50.000 dólares por cualquier información que conduzca al arresto de Wedding.
El empresario y productor musical radicado en Florida Nahim Jorge Bonilla, propietario de Mandrake y Ruido Callejero Music, también está incluido en la acusación. Medios locales reportaron que la mansión del hispano en Island Estates Drive fue objeto de una redada y él fue detenido.