Pausas publicitarias de hidratación, cuatro cuartos y espectáculos musicales: la ‘americanización’ total del fútbol

Pausas publicitarias de hidratación, cuatro cuartos y espectáculos musicales: la 'americanización' total del fútbol

La parte anecdótica es que los telespectadores estadounidenses del primer partido del Mundial, el México-Sudáfrica, se perdieron unos segundos intrascendentes del encuentro. El debate que subyace, sin embargo, es mucho más profundo y gira en torno a si la FIFA, voluntaria o involuntariamente, está permitiendo la ‘americanización’ del fútbol para abrirse paso en un mercado de 350 millones de personas y miles de millones de euros. Y si el fútbol sigue siendo un deporte de dos tiempos o de cuatro cuartos o con tiempos muertos.

En las últimas horas, ex jugadores, aficionados, periodistas deportivos y comentaristas en Estados Unidos han reaccionado con fuerza por lo ocurrido durante una de las pausas obligatorias de hidratación, recesos de tres minutos introducidos por las altas temperaturas. La cadena Fox, que tiene los derechos televisivos en inglés en EEUU, decidió aprovechar esos tres minutos para emitir bloques completos de publicidad, algo que aunque legal y legítimo, rompe con una de las convenciones más básicas del ‘soccer’, lo que lo diferencia de los deportes más populares aquí, como el baloncesto, el béisbol, el hockey o el fútbol americano, llenos de pausas obligatorias para llenar de publicidad las pantallas.

Las pausas de hidratación son algo familiar desde hace 12 años, pero ahora la Fifa las ha hecho obligatorias, independientemente del clima, incluso en interiores. En teoría por la salud de los jugadores, pero también porque es una oportunidad comercial evidente, abriendo más de 800 espacios publicitarios durante el torneo para las cadenas.

MICHAEL STEELEGetty Images via AFP

En las redes sociales y principales foros es difícil encontrar comentarios que no sean sarcásticos sobre cómo el fútbol ya no no son dos tiempos de 45 minutos. “Al final del primer cuarto, México 1- Sudáfrica 0”, tuiteó el legendario Alexis Lalas, ex jugadores de la sección estadounidense y ahora polémico comentarista televisivo. “Lo odio”, dijo sobre la imposición de facto de cuatro cuartos la ex estrella femenina Carli Lloyd. “Los descansos convierten el fútbol en un partido de cuatro cuartos, al estilo del baloncesto o el fútbol americano. Permiten a los entrenadores ajustar las tácticas y dar instrucciones a los jugadores que antes resultaban difíciles de comunicar hasta el descanso”, sentencia Henry Bushnell en The Athletic.

Dicho eso, la polémica del día inaugural no fue por la pausa para la publicidad en sí, aunque a pantalla completa y sin una ventana para seguir viendo lo que ocurría en el estadio. Durante el encuentro, Fox regresó más tarde de lo debido de una de las pausas de hidratación, no sólo molestando a los aficionados, sino incumpliendo las directrices de la FIFA, que estipulan que los anuncios no pueden comenzar antes de que transcurran 20 segundos desde que el árbitro haya indicado la pausa para hidratación y que la transmisión debe retomarse al menos 30 segundos antes de que el juego se reanude, nuevamente, con el silbato del árbitro.

El colegiado decidió decretar la pausa justo cuando México marcó un gol. Los realizadores, en vez de cortar inmediatamente, apuraron mucho para mostrar la reacción de jugadores y público. Los anuncios en sí duraron un minuto y 54 segundos, dentro del rango marcado, pero la señal volvió cuando el balón llevaba corriendo casi 10 segundos. No se perdió nada importante, pero es un detalle que inquieta por todas las señales que van en la misma dirección y que multiplican las preguntas sobre si en breve los árbitros no tendrán que esperar las órdenes de los realizadores antes de reanudar los partidos.

“Americanizar” el fútbol

No es disparatado. Ocurre en deportes que generan muchos ingresos. Y la final del Mundial, en Nueva Jersey, tendrá un descanso de media hora, el doble de lo normal en un partido de fútbol, para incrustar un espectáculo visual y musical como el de la Super Bowl. Atractivo para los televidentes, divertido incluso para los presentes en el estadio, y muy demandado por los anunciantes, pero completamente inédito en el fútbol profesional. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, suele repetir de hecho que el Mundial es el equivalente a “104 Super Bowls”.

Analistas y columnistas acusaron a Fox de “americanizar” el fútbol, priorizar los ingresos publicitarios sobre la experiencia del espectador y de intentar cambiar, en connivencia con la Fifa o no, el alma del juego. A diferencia de la Fox (que no ha aclarado su estrategia para el resto de encuentros), la cadena hispana Telemundo no cortó la señal y ha explicando que no lo hará durante el torneo, usando el receso de hidratación para análisis y comentarios técnicos. Es más, agradeció a Coca-Cola por permitirles seguir habñando del partido, mientras mostraba a los jugadores hidratándose con una pancarta de la marca de fondo.

Experiencias recientes en Estados Unidos llevan más allá la preocupación, especialmente sobre si el torneo tendrá que amoldarse a la presencia de Donald Trump, que de momento decidió ignorar el primer partido en su país y el debut de su selección. La final del Mundial de Clubes de 2025 entre Chelsea y Paris Saint-Germain, en el mismo estadio en el que se jugará la final, comenzó con retraso. En parte, según la organización, por el calor extremo, pero sobre todo por las medidas de seguridad adicionales por la presencia de Trump. Cuando acude el presidente, todos los protocolos cambian, como se vio hace apenas unos días en Nueva York, cuando Trump decidió acudir al tercer partido de las finales de la NBA, entre los Knicks y los San Antonio Spurs. Lo que forzó a los aficionados a entrar hasta dos antes del inicio del partido, a no llevar mochilas o bebidas y a cancelar las fiestas en los aledaños. Lo mismo ocurrió en el US Open de Tenis el año pasado. Y podría repetirse.

kpd