Un triunfo de principio a fin, con valentía, con personalidad, dominando desde la contrarreloj inicial a cada una del buen puñado de ascensiones que planteó la Vuelta al País Vasco. En la Itzulia, se ha confirmado una estrella. A sus 19 años, el mesías que tanto tiempo lleva esperando el ciclismo francés:Paul Seixas.
Tan seguro de sí mismo que, con la ronda ya sentenciada, que en la última etapa, ayer camino de Bergara y bajo un enorme diluvio, Seixas, contra toda lógica, atacó a falta de 60 kilómetros, en la subida a Elosua, con un buen grupo de escapados por delante. No fue a mayores la hazaña, pecados de juventud, osadía a raudales, un genio que se cuece a fuego rápido: nadie ganó tan joven la Itzulia (superó en precocidad a Remco Evenepoel). «Fue una etapa épica, con condiciones climáticas terribles. Preferí atacar en la subida para poder afrontar el descenso solo y evitar riesgos. Pensé que los demás líderes me alcanzarían rápidamente, pero no fue así y tuve que esforzarme bastante», admitió el de Decathlon, que ganó tres etapas y la general, con una ventaja de 2:30 sobre el alemán Florian Lipowitz. Completó el podio Tobias Johannessen con cuatro españoles en el Top 10 (Izagirre, Bilbao, Romo y Arrieta) y la victoria de etapa de Alex Aranburu en Galdakao.
«He cumplido uno de mis objetivos de la temporada. Sé que han pasado 19 años desde que un francés lo lograra [ganar una carrera World Tour por etapas: el último fue Christophe Moreau en el Critérium du Dauphiné de 2007]. Estoy orgulloso, aunque otros como Bardet o Pinot se han quedado cerca», reconoció Seixas, consciente de lo que su país necesita una estrella. Todavía no ha descartado correr el próximo Tour de Francia (hace 41 años que no lo gana un francés), donde desafiaría a un Tadej Pogacar con quien ya coincidió en la última Strade Bianche: el esloveno fue primero y el de Lyon, segundo. La de ayer es su segunda victoria profesional (tras la también reciente en la Faun-Ardèche Classic) para quien el año pasado arrasó en el Tour de l’Avenir. En septiembre cumplirá 20 años. «Es un hito importante para Paul: demostró que puede rendir al más alto nivel mundial. Un punto de inflexión que marcará el inicio de su carrera», dijo su director, Cyril Dessel.






