Nadal recobra la autoestima tras vencer a Draper

Nadal recobra la autoestima tras vencer a Draper

Open de Australia

Actualizado

No ganaba un partido oficial desde el 17 de noviembre, ante Ruud, y había caído en sus dos encuentros de 2023. Mackenzie McDonald, 65º, se vislumbra como un adversario asequible en segunda ronda

Nadal, contra Draper.LUKAS COCHEFE

Sólo en dos ocasiones ha perdido Rafael Nadal en la primera ronda de un grande. La primera aconteció ante Steve Darcis, en Wimbledon 2013. La segunda, tres años después, contra Fernando Verdasco, en el Abierto de Australia. Jack Draper, 38º, representaba una amenaza, más aún con la tendencia de resultados adversos que arrastraba el español desde que varó ante Frances Tiafoe en los octavos de final del último Abierto de Estados Unidos.

Había que acudir al 17 de noviembre del pasado año para encontrar su victoria más reciente en un partido oficial. Fue contra Casper Ruud, en el partido con el que se despidió de las ATPFinals, tras perder con anterioridad ante Taylor Fritz y Felix Auger-Aliassime.

«Tenía que ganar hoy [por la madrugada española del lunes]. Eso era lo más importante», manifestó tras superar a Draper en cuatro sets y lograr su primera victoria de la temporada, la segunda en los últimos ocho partidos.

No es una obviedad ni se trata de mero resultadismo. Tal y como marchaban las cosas, y pese a la interpretación positiva que hacían él y su propio equipo de las dos derrotas en la United Cup, frente a Cameron Norrie y Alex de Miñaur, era urgente empezar a invertir una secuencia preocupante. En el regreso al torneo donde logró, en la final frente a Daniil Medvedev, una de las victorias más emocionantes de su carrera, según propia confesión, Nadal dejó claro que no ha perdido vigor competitivo y que va a tener que poner mucho sobre la pista quien quiera derrotarle, como sucede siempre en los torneos del Grand Slam.

Saberse perdonar

Destacó el primer cabeza de serie en la conferencia posterior al partido el grado de autoindulgencia, cómo supo aceptar que el partido se enmarañara por momentos, que el joven jugador británico le quebrara dos veces el servicio en el segundo set y tuviera bola para hacerlo una tercera y situarse 5-0 y saque, que volviera a amenazarle logrando otro break en el inicio del cuarto. «No me he enfadado en ningún momento y me he perdonado las cosas», resaltó.

El contexto de un partido ante un hombre de las características de Draper, gran sacador, con pegada y dado a conceder poco ritmo, aligera la interpretación de algunas estadísticas. Nadal cometió 46 errores no forzados, los mismos que su rival y, dato éste más preocupante, sólo ganó el 51% de los puntos con el segundo servicio (40% en el segundo set) dentro de la tendencia a la baja que se observa desde la lesión abdominal sufrida en Wimbledon.

«Si supero la primera ronda, tendré mis opciones», dejó dicho el ganador de 22 grandes una vez conocido el sorteo. Sabía de la dificultad de toparse con un rival de las características y la proyección de Draper, viniendo de donde venía.

Este miércoles debería tener un cruce más sencillo. A sus 27 años, y después de atravesar una grave lesión que le tuvo fuera de las pistas a lo largo de 2019, el estadounidense Mackenzie McDonald, 65º, vencedor de su compatriota Brandon Nakashima en primera ronda, ya sabe lo que es tener frente a él a Nadal. Sólo le hizo cuatro juegos en la primera ronda de Roland Garros 2020. El escenario seguramente le concederá mayores opciones, pero no debería plantearle demasiados problemas.

Salvado el escollo de Draper, y siempre en el terreno de la hipótesis, el español se encontraría en tercera ronda con el ganador del partido entre Yoshhito Nishioka y Dalivor Svrcina. Luego ya vendrían curvas, con un supuesto duelo ante Tiafoe, Medvedev en cuartos y Tsitsipas en semifinales. A Djokovic, que debuta hoy ante Roberto Carballés, sólo le vería en la final .

kpd