Dos escaladores, uno keniano y otro nepalí, murieron cerca de la cima del Everest en Nepal, informó este jueves el departamento de turismo de Nepal, elevando a al menos siete el número de muertes en la temporada de montañismo en la montaña más alta del mundo, donde además se busca a tres personas desparecidas.
“El equipo encontró muerto al escalador keniano entre la cumbre y el paso de Hillary, pero su guía sigue desaparecido” y buscado, dijo a AFP Khim Lal Gautam, jefe de la oficina local del departamento de Turismo.
El contacto con el keniano Joshua Cheruiyot Kirui, de 40 años, y su guía nepalí Nawang Sherpa, de 44, se perdió el miércoles por la mañana en el Everest, con una altitud de 8.849 metros. Otro escalador nepalés, Binod Babu Bastakoti, de 37 años, murió el miércoles a unos 8.200 metros, añadió el Departamento de Turismo en un comunicado.
Además del guía de alpinismo keniano, todavía se busca a otras dos personas. Se trata del alpinista británico Daniel Paul Paterson, de 40 años, y de su guía Pas Tenji Sherpa, de 21, que desaparecieron el martes por la mañana a unos 8.750 metros de altitud mientras descendían de la cumbre del Everest, tras el derrumbe de una cornisa.
El lunes, el alpinista rumano Gabriel Viorel Tabara fue encontrado muerto en su tienda de campaña en el Lhotse, la cuarta montaña más alta del mundo.
Para saber más
La semana pasada, dos escaladores mongoles que desaparecieron tras alcanzar la cima del Everest fueron encontrados muertos. Anteriormente, un francés y un nepalés habían muerto en Makalu, el quinto pico más alto del mundo.
Alrededor de 500 escaladores extranjeros y nepaleses han alcanzado ya la cima del Everest desde abril, cuando comienza la temporada de escalada que dura hasta principios de junio.
En primavera, cuando las temperaturas son suaves y los vientos generalmente más bajos, cientos de escaladores acuden en masa a Nepal, hogar de ocho de los 14 picos más altos del mundo.
Los sherpas ultraexperimentados son los primeros, cada año, en alcanzar la cima del Everest, abriendo un circuito seguro.
La multimillonaria industria del montañismo de Nepal se basa en la experiencia de los sherpas, montañeros nepaleses que actúan como guías. Pagan un alto precio por acompañar a los escaladores extranjeros cada año. Un tercio de las muertes en el Everest son guías nepaleses.
Nepal ha concedido más de 900 permisos para escalar sus montañas este año -incluidos 419 para el Everest- a alpinistas extranjeros que, en su mayor parte, escalan acompañados por un guía nepalí.
En 2023, más de 600 alpinistas alcanzaron la cima del Everest, un año marcado por un desastroso récord de 18 muertes.
Hasta que se consolide el nuevo supermundial que apoya Haaland, el ajedrez clásico sigue siendo el rey, y pocos torneos se pueden comparar con el Candidatos, aunque solo sea porque solo importa quedar en primera posición. Si la guerra lo permite, el día 28 empezará en Chipre una edición que vuelve a ser doble. Ocho candidatos masculinos y ocho femeninas lucharán por la única plaza que dará derecho a retar a los actuales campeones, el indio Gukesh Dommaraju y la china Ju Wenjun.
La india Humpy Koneru, la única intrusa en el monopolio chino del top 6 mundial, ya ha anunciado que no quiere participar, por miedo a una escalada bélica en Oriente Medio: «Tras una profunda reflexión, he tomado la difícil decisión de retirarme», explica. «Ningún evento, por importante que sea, puede anteponerse a la seguridad y el bienestar personal. A pesar de las garantías ofrecidas, no me siento completamente segura en las circunstancias actuales. Es una decisión dolorosa pero necesaria». Hay un precedente inquietante: en 2020, Teymour Radjabov se apeó de un Candidatos que empezó cuando se extendía la pandemia. La FIDE lo ignoró y luego tuvo que parar la competición, cuando estaba en su ecuador, durante casi un año. El azerbaiyano fue compensado con una plaza directa para Madrid 2022.
En Chipre, el Gobierno de Estados Unidos ha elevado el riesgo al nivel 3, mientras que el organizador alemán Wadim Rosenstein se ha ofrecido a albergar el torneo, sin costes y de un día para otro, si es preciso. La inercia y los lazos comerciales de la FIDE la han llevado a ignorar la oferta, de momento.
En Chipre también hay cierta polémica por la lista de participantes del cuadro masculino, sobre toto. Los caminos para clasificarse han evolucionado, pero alguno es casi inescrutable, con sistemas de desempate cercanos al bingo. Al Candidatos se puede llegar ganando el circuito de la Federación Internacional, por subir al podio en la Copa del Mundo, como primero o segundo en el Gran Suizo y por puntos Elo, pero hay otros requisitos que han demostrado cierta fragilidad. A Nakamura, por ejemplo, le faltaba cumplir el número mínimo de partidas y lo completó en torneos casi de pueblo. La norma para impedirlo llegó tarde.
Candidatos
Hikaru Nakamura (EEUU, número 2 del mundo, 2810 puntos Elo, 38 años)
Carlsen dice que «los viejos americanos» son los grandes favoritos. Naka aportaría dinero y popularidad. Él mismo gana más con sus 'streamings' que jugando, por lo que ya solo lo hace si está muy motivado. Otro aliciente es que suele comentar cada partida esa misma noche, un gasto de energía insólito en la élite. Para muchos, es su último tren, aunque en Barcelona me comentó que espera tener más oportunidades.
Fabiano Caruana, en 2022.
Fabiano Caruana (EEUU, 3, 2793, 33)
El italoamericano es el gran favorito para ganar el torneo, como hizo en 2018. Luego, empató las 12 partidas contra Carlsen y perdió el título en las rápidas de desempate. Tiene la edad ideal para un nuevo asalto, que sin el noruego como rival sería menos difícil.
Wei Yi (China, 8, 2754, 26)
Cuando aún era un adolescente, el GM chino era la mayor promesa mundial, pero entonces se centró en sus estudios económicos. Una vez terminados, ha vuelto con fuerza, quién sabe si suficiente.
Anish Giri (Países Bajos, 9, 2753, 31)
Empresario y «tuitstar», siempre parece un escalón por debajo de los favoritos. Su edad es perfecta, aunque hace una década deslumbraba más. Al menos ha corregido su fama de tablífero. Es su tercer Candidatos y sabe bien qué hace falta para ganar.
Javokhir Sindarov (Uzbekistán, 11, 2745, 20)
El ganador de la Copa del Mundo es el más joven, aunque solo con unos meses. Si Gukesh no fuera aún más precoz, la edad podría ser considerada un obstáculo. Pese a todo, su victoria sería una sorpresa.
Praggnanandhaa Rameshbabu (India, 12, 2741, 20)
Desde niño, es un ejemplo de dedicación absoluta. Nunca tuvo Netflix ni videojuegos, lo que según su entrenador le daba una ventaja definitiva frente a los occidentales. Es valiente hasta la imprudencia y para Magnus es el tercer favorito, con gran diferencia respecto al resto.
Andrey Esipenko (Rusia, 32, 2698, 24)
El ruso (con bandera de la FIDE) trata de seguir el consejo de su compatriota Ian Nepomniachtchi, antiguo aspirante al título: no darle demasiada importancia al torneo. Él cree que hay igualdad entre los ocho participantes.
Matthias Bluebaum (Alemania, 34, 2695, 28)
El segundo mejor alemán (Keymer es un gran ausente) cuenta tan poco en las apuestas que eso mismo ya es una ventaja. Como Wei Yi, antepuso sus estudios y quizás por eso no destacó antes, pero como buen matemático suma puntos tan bien como el mejor.
Candidatas
Zhu Jiner (China, 4, 2554, 23 años)
Una de las dos opciones para asegurar el monopolio chino, que ya dura más de una década. Agresiva y en pleno ascenso, su único punto débil podría ser la inexperiencia.
Zhu Jiner, en 2025, en Qatar.Noushad Thekkayil/NurPhoto via Getty Images
Tan Zhongyi (China, 6, 2535, 34)
La china más veterana ha ganado dos veces el torneo y las dos cayó luego ante Ju Wenjun. Seguro que tiene ganas de comprobar si es verdad lo de la tercera.
Alexandra Goryachkina (Rusia, 7, 2534, 27)
La rusa, durísima, asusta por su mezcla de veteranía y juventud. Ya ganó una vez el Candidatos y luego perdió el título por la mínima.
Anna Muzychuk (Ucrania, 8, 2522, 36)
Sustituta a última hora de Humpy Koneru, en 2018 fue muy aplaudida por negarse a jugar un Mundial de rápidas en Arabia Saudí. Un año antes perdió el Mundial clásico en las partidas de desempate.
Divya Deshmukh (India, 10, 2509, 20)
Es la más joven, pero acumula oros olímpicos y parece tocada por alguna varita.
Bibisara Assaubayeva (Kazakistán, 9, 2516, 22)
En pleno ascenso, parece aún algo tierna para conseguir la victoria final.
Kateryna Lagno (Rusia, 11, 2508, 36)
La segunda más veterana y la segunda rusa (nacida en Ucrania) es otra víctima de Ju Wenjun, asesina de toda una generación. Parece al comienzo de su declive.
Vaishali Rameshbabu (India, 19, 2470, 24)
Explotó más tarde que su hermanito, uno de los favoritos, pero en forma no entiende de números Elo. Si sale cara, su estilo hiperagresivo puede ser letal.
España se impuso a Brasil en un partido atípico. Lejos de exhibir jogo bonito, las canarinhas tuvieron en su portera, Lorena, a su jugadora más destacada, vieron cómo Marta, su puntal, era justamente expulsada en el añadido del primer tiempo y acabaron con una defensa, Antonia, lesionada y buscando aquello que en el fútbol añejo se conocía como el gol del cojo, después de agotar todos sus cambios. Athenea del Castillo, aprovechando un fallo de la guardameta rival al tratar de desviar un centro de Mariona Caldentey, rompió el muro rival para marcar el 0-1 y Alexia Putellas, en el añadido, con un gran tiro cruzado, remachó un triunfo por 0-2 que le permite al conjunto de Montse Tomé pasar a cuartos como primera clasificada.
La iniciativa, tal y como ya pasó ante Japón y Nigeria, recayó en las botas de las españolas. Y, por mucho que Brasil diera el susto con un remate de Ludmila que se estrelló en el poste izquierdo de la portería de Cata Coll, su mayor posesión del esférico se tradujo en múltiples llegadas a las inmediaciones del área de la canarinha. Llegadas en las que Lorena se lució una y otra vez para evitar que el marcador se moviera antes del descanso. Sobre todo, ante dos disparos peligrosísimos de Tere Abelleira, perfectamente contrarrestados por la arquera brasileña. Antes, el conjunto de Montse Tomé ya vio cómo se le anulaba un tanto a Jenni Hermoso por fuera de juego de Patri Guijarro y cómo Tarciane salvaba con el cuerpo un remate prácticamente a bocajarro de Eva Navarro.
La acción que marcaría el resto del encuentro llegaría en el añadido del primer tiempo. Marta, toda una leyenda, ganadora de seis Balones de Oro, vio la tarjeta roja por levantar demasiado la pierna en un intento de despeje e impactar con su bota en la cabeza de Olga Carmona. La brasileña dejó el césped desconsolada. Consciente, seguramente, de que ese podía ser su último partido.
Marta, entre lágrimas tras ser expulsada.AP
Con una menos sobre el terreno de juego, Brasil trató de tirar de garra para meterse en el encuentro, pero los remates de Ludmila y Kerolin, quienes rompieron el fuego tras la reanudación, se encontraron a su vez con el acierto de una siempre segura Cata Coll, que acabaría siendo sustituida por Misa Rodríguez tras recibir un corte bajo el ojo en un choque con una rival. En el otro extremo del campo, la falta de acierto de Lorena al tratar de atajar un centro de Mariona Caldentey le permitió a Athenea del Castillo poner el tan buscado 0-1 en el marcador. La portera brasileña, eso sí, no tardó mucho en resarcirse. En este caso, enviando a córner un prometedor tiro lejano de Laia Codina.
El intento de Brasil por buscar a la desesperada la reacción, agotando los cambios, se vería al final trastabillado por la lesión de una de sus centrales, Antonia. Para no dejar a su equipo con nueve sobre el césped, trató de recolocarse en punta, más para estorbar lo menos posible que para amenazar a una España que, a la postre, sentenciaría su victoria en el añadido con un gran gol de Alexia Putellas.