Mariona Boix, la campeona de España de esquí en rehabilitación desde hace siete años: “No sé si volveré a andar”

Mariona Boix, la campeona de España de esquí en rehabilitación desde hace siete años: "No sé si volveré a andar"

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En 2015 sufrió una triada en la rodilla izquierda y después de 12 operaciones se agarra a un tratamiento con células madre para recuperar el movimiento. “No sé si ha sido negligencia médica o que mi rodilla no reaccionado”, analiza

Boix, en el Centro Médico Teknon.M.B.

Antes de aquel descenso en Andorra, una vida; ahora otra. Antes del 13 de marzo de 2015, una vida; ahora otra. Antes de aquel ‘crec’ en la rodilla izquierda, una vida; ahora otra.

Una triada es la peor pesadilla para cualquier deportista. Romperse al mismo tiempo el ligamento cruzado anterior, el menisco interno y el ligamento lateral interno de una rodilla obliga a estar muchos, muchos meses de baja, e incluso en algunos casos a retirarse. Pero nada comparado con lo sufrido por la ya ex esquiadora Mariona Boix.

Residente en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Font Romeu desde los 13 años, a los 15 debutó en el circuito internacional, a los 18 se proclamó campeona de España de slalom y a los 19, cuando ya calculaba sus opciones de estar en los Juegos Olímpicos de invierno de Pieonchang 2018, llegó la desgracia. Por una caída en la estación andorrana de Grandvalira su rodilla quedó destrozada y lo que pensaba que iba a ser una temporada perdida, su primera lesión grave, fue el inicio de su martirio. “Hasta la sexta o séptima operación seguía esquiando, intentando volver a entrenar, porque psicológicamente me ayudaba. Me quitaba las botas e iba coja, pero en la nieve me deslizaba. Cuando ya empecé a sentir mucho dolor lo dejé. A partir de entonces ya no podía esquiar, ni subir escaleras, ni tan siquiera andar. Y así sigo ahora”, detalla Boix, que en los siete últimos años ha pasado por 12 cirugías en tres hospitales, dos de Barcelona y uno de Madrid.

Hoy apenas puede doblar la pierna, le cuesta estar de pie y se mueve con dificultad gracias a una muleta. “No sé si volveré a andar. Mi único objetivo ya es volver a hacerlo, sin dolores, tranquila. Lo estoy pasando muy mal y sólo eso ya sería fantástico”, desea la ex deportista, cuya dolencia le ha obligado a un cambio de vida.

Más allá de dejar el deporte, también ha tenido que repensar su oficio. En plena rehabilitación, Boix estudió el Grado de Educación Primaria en la Universitat de Vic, pero al terminar descubrió que sería muy difícil que diera clase. “Me decían que no, pero ser maestra con una lesión así es muy complicado”, reconoce. Ahora está a punto de empezar a trabajar como administrativa tras finalizar un ciclo superior y encara una vida laboral sentada en una silla. Y pese a ello, se aferra a un hilo de esperanza. Porque lo hay.

El nuevo tratamiento

El pasado julio empezó un tratamiento con células madre en una clínica privada que busca regenerar la rótula: otro futuro es posible. La idea es que en un año, o como mínimo en ocho o 10 meses, pueda recuperar movimiento, olvidar los dolores, soltar la muleta, pero ella encara los resultados con mucha cautela. “Te diría que ya noto alguna pequeña mejora, pero no me atrevo a explicarlo. No se lo he dicho a nadie, no puedo. En realidad, nadie me ha asegurado que vaya a volver a andar, a hacer una vida normal. Ha pasado muy poco tiempo para valorarlo”, analiza Boix que para encarar ese novedoso procedimiento tuvo que abrir un crowdfunding y pedir ayuda.

Necesitaba 16.000 euros. Y los consigo en 24 días. “El apoyo de tanta gente, conocidos y no conocidos me ha animado mucho. También poder trabajar de nuevo. Me he pasado mucho tiempo en casa, de baja, encadenando operaciones y todo eso psicológicamente te mata, pero no hay otra que tirar adelante. Me está ayudando un terapeuta y diría que ahora también con el tratamiento, estoy en uno de los mejores momentos de estos últimos años”, reconoce la ex esquiadora que durante muchos años coincidió en la selección con coetáneos como Juan del Campo o Joaquim Salarich, los únicos representantes españoles en el esquí alpino en los últimos Juegos Olímpicos de invierno de Pekín 2022.

Ahora, admite, sigue sus trayectorias con nostalgia, aunque ya ha aceptado que el deporte se ha acabado. Como profesional, sin duda. Por desgracia, también como aficionada. “Estoy centrada en volver a andar. Sé que volver a hacer deporte va a ser muy, muy difícil. Quizá algo que no exija mucho a la rodilla. Sería un sueño poderme poner unos esquís de nuevo, pero no quiero soñar”, finaliza Boix, mucho, muchísimo después de aquel descenso en Andorra, de aquel 13 de marzo de 2015, de aquel ‘crec’ en la rodilla izquierda.

kpd