María de Valdés, una plata mundial en aguas abiertas que la lleva hasta París

María de Valdés, una plata mundial en aguas abiertas que la lleva hasta París

María de Valdés inauguró, en los 10 kms. de aguas abiertas, el medallero español en el Mundial de Natación de Doha. No la acompañó en el podio Ángela Martínez, decimotercera, pero sí en la clasificación para los Juegos Olímpicos, uno de los grandes objetivos y atractivos de la competición. La prueba la ganó la neerlandesa Sharon van den Rouwendaal, campeona olímpica en Río y subcampeona en Tokio. La plata de De Valdés cobra de ese modo un valor suplementario.

Casi todos los caminos deportivos conducen estas calendas a París. También los de la natación y el resto de modalidades acuáticas, cuyo Mundial arrancó el jueves en la capital de Qatar. La natación es uno de los deportes trastornados en su calendario a causa de la pandemia y sus secuelas cronológicas.

El Mundial de Fukuoka iba a celebrarse en 2021. El aplazamiento-desplazamiento a ese año de los Juegos de Tokio2020 mandó a la ciudad japonesa a 2023, tras ser sustituida apresuradamente, en 2022, por Budapest. Un apiñamiento de Mundiales que se entrometen en el trayecto de los Europeos. Total, que en 2024 tenemos Mundial en Doha, Europeo en Belgrado en junio y, claro, Juegos Olímpicos en el julio-agosto parisino.

Sin Mireia Belmonte

A estas bajuras-alturas del año, las clasificaciones olímpicas ya corren prisa, y muchas competiciones se convierten, adicionalmente, en buscadoras de pasaporte para los Juegos. También, dicho está, las natatorias. España, que acude a Doha con 75 representantes, tiene pendientes de aprobar algunas de esas asignaturas preolímpicas. Con el billete en el bolsillo de los equipos femenino y masculino de waterpolo, se la juegan la natación artística, los saltos de trampolín y plataforma, y, claro, la natación “clásica”, que alza el telón el día 11 y lo echa el 18, con 16 españoles (seis mujeres y 10 hombres) en liza.

No figura entre ellos Mireia Belmonte, que tendrá, como los demás, por otra parte, en junio, en el Open de España, su última oportunidad viajera. Sólo Hugo González, en 200 estilos y 200 espalda, tiene hoy sitio en París. En Doha participará, en busca de otra plaza, en los 100 espalda.

No andan lejos de la clasificación Carmen Weiler (100 espalda), África Zamorano (200 espalda), Arbidel González (200 mariposa) y Carlos Garach (1.500 libre). Y lo intentarán cinco equipos de relevos: los masculinos de 4×100 libre, 4×200 libre y 4×100 estilos, el femenino de 4×100 estilos y el mixto de, también, 4×100 estilos. Necesitamos alguna alegría en la piscina. En 2022 no hubo ni medallas ni finalistas. Hugo, semifinalista, fue quien llegó más lejos. En 2023, el propio Hugo fue doble finalista. También alcanzó esa cota el relevo masculino de 4×100 libre. Poca cosa en general.

No hay rusos en Doha. Estaban autorizados a competir como neutrales, sin bandera ni himno, aquellos que no se hubiesen pronunciado a favor de la guerra en Ucrania y careciesen de cuentas pendientes con los análisis antidopaje. La acumulación de citas antes de los Juegos de París deja en casa a algunas de las grandes estrellas de la natación mundial como Katie Ledecky, Ariarne Titmus, Kayle McKeown, Caeleb Dressel, Léon Marchand o Haiyang Qin. No faltarán, en cambio, otras figuras como Sarah Sjoström, Ruta Meilutyte o Ahmed Hafnaoui.

kpd