Mahou junta a los dos ex jugadores para recordar sus primeros Atlético-Real Madrid. “Mi estreno fue en el Calderón y ganamos 0-3”, rememora el defensa.
Atlético de Madrid y Real Madrid se citan este domingo (21:00) en el Civitas Metropolitano para disputar el primer derbi de la temporada en LaLiga. Un partido caliente, de mucha tensión entre dos equipos que este curso son candidatos a todo. Por ello, Mahou ha querido reunir a dos jugadores muy importantes en las últimas décadas de la historia rojiblanca y madridista: Paulo Futre y Álvaro Arbeloa.
Ambos se han rodeado de unos seguidores muy reconocidos por sus respectivas aficiones: por un lado, los madridistas Diego Ibáñez, cantante del grupo Carolina Durante, junto con el abuelo más famoso de TikTok, el abuelo Emilio y su nieto Juanki; y, por el otro, las atléticas María Escarmiento y la histórica aficionada Margarita Luengo.
Los relatos han dado para un libro. “El primer día que llegué al Atleti me dijeron: La camiseta del Atleti se suda siempre, pero contra el Real Madrid, hay que sudar sangre“, ha declarado Futre, mientras que Arbeloa ha recordado su primer derbi: “Se dice siempre que un derbi siempre es un derbi, es un partido especial. Mi primer partido como titular en el Real Madrid fue justo en el Calderón y ganamos 0-3. En aquel momento jugaba al lado de Ronaldo, Figo, Beckham, toda esta gente que no jugaba nada al futbol vaya…”.
La reflexión del ex defensa ha dado pie al primer derbi de Futre: “En mi primer derbi ganamos 0-4, marqué un gol e hice dos asistencias. Desde ese día empecé a ser un peligro para el Real Madrid. A mí eso me encantaba”.
Pocas jugadoras en el mundo logran plasmar en el terreno de juego su personalidad al mismo nivel que Athenea del Castillo (Solares, 23 años). Es una chica abierta, comentan personas que han estado cerca suya. Con ella se puede hablar de cualquier tema. Además de fútbol, por supuesto. Su valentía y su decisión para enfrentarse cada fin semana a las defensas rivales son características que definen al dorsal 22del Real Madrid. Nunca oculta lo que piensa, aunque suene extraño en un mundo tan encorsetado como el del fútbol. "Nunca jugaría en el Barça ni aunque fuera el único equipo que quedara en el mundo", afirmó en una entrevista con la agenda Efe.
Unas declaraciones contra su máximo rival que reafirman el sentimiento madridista, y la personalidad, que ya mostraba desde pequeña, cuando José Ramón Martínez, el que fuera su delegado durante sus inicios en el Racing de Santander, compartía con ella vestuario: "Siempre ha sido madridista, es muy pasional en ese sentido", afirma en una conversación a este periódico.
Su forma de ser también se pudo comprobar en los recientes episodios que han rodeado a la selección española. Del Castillo ha demostrado que es una jugadora con las ideas muy claras. Cuando 15 de sus compañeras anunciaron, sorpresivamente, su voluntad de renunciar a jugar con España si no se construía un proyecto profesional (esa fue la razón que dieron), ella decidió no posicionarse y acudió a cada convocatoria en la que fue llamada.
La delantera de la selección después un entrenamiento.Rodrigo JiménezEFE
La conquista de la Copa del Mundo, en la que una lesión ante Zambia le impidió mostrar su mejor versión, se vio tristemente ensombrecida por la polémica. El beso de de Rubiales a Jenni Hermoso, su posterior cese por parte de FIFA, y el del entrenador, pocos días después, provocó la emisión de un comunicado conjunto de 39 jugadoras exigiendo cambios urgentes en la Federación. Su nombre tampoco aparecía en esa lista: "Es su talante, si ella dice que es por aquí y lo argumenta, va por ahí", comenta también su antiguo delegado.
Ante tantas especulaciones sobre el por qué no acompañaba a sus compañeras, decidió publicar un comunicado en su cuenta de Twitter en el que explicaba claramente su posición. Si bien dejaba claro que estaba totalmente de acuerdo en denunciar todo lo ocurrido con Jennifer Hermoso por estar "fuera de lugar" y ser un comportamiento "lamentable", afirmaba que una vez cesados el propio Rubiales y Vilda , no contemplaba renunciar a la selección: "Somos futbolistas. Teniendo en cuenta lo sucedido, nunca está de más recordarlo. Nos debemos a nuestra profesión y tenemos que cumplir con nuestro deber", argumentaba en uno de los párrafos. "Quiero que esto se acabe esta situación de una vez y volver a pensar en fútbol únicamente, jugar, verlo y disfrutarlo", finalizaba.
Con la llegada de Montse Tomé sigue siendo una habitual en las listas, y esta noche, ante Bélgica, participará en el partido que inicia el camino de la Copa del Mundo hacia la Eurocopa 2025. El resto de rivales serán República Checa y Dinamarca.
Fuera del campo, la cántabra es igual de decidida y segura. Las polémicas fotos de su pareja en el Valle de Cuelgamuros, en la que aparecían grafitis a favor de VOX, tampoco lograron tambalearla: "Por unas fotos. ¡Dios mío de mi alma y de mi corazón! ¡Pobrecito mi chico y pobrecita yo!", comentó a 'Relevo'.
En lo deportivo, pasó del Racing al Deportivo y, tras dos años de un gran rendimiento en el equipo gallego, fichó por el Real Madrid, un club en el que espera quedarse de por vida y que encaja a la perfección con su filosofía: "Ella era competitiva al máximo, nunca quería perder. Era una persona con una mentalidad muy ganadora y por lo que veo, sigue siéndolo. No ha cambiado", confiesa Martínez.
El viernes había asombrado con un asfalto húmedo y unas horas antes, durante la sprint race, se había batido implacable con Carlos Sainz antes de sufrir un pinchazo que le costó el abandono. Había dudas, por supuesto, sobre el rendimiento de Aston Martin en seco, pero Fernando Alonso se sacó de la manga dos impresionantes vueltas en Shanghai. Sólo cedió ante Max Verstappen, autor de la pole (1:33.660) y Sergio Pérez, que esta vez sí sacó lo mejor del Red Bull. El mejor modo de celebrar su nuevo contrato. La enésima demostración de que, con 42 años, aún puede desafiar a quien se le ponga por delante.
McLaren y Ferrari andaban a la gresca, buscando un puesto de privilegio. Aun sin recursos para discutir la sexta pole consecutiva de Verstappen, Oscar Piastri, Lando Norris, Sainz y Charles Leclerc, sabían de su velocidad a una vuelta. Pero a la hora de la verdad, todos cedieron paso a Alonso, autor de su mejor clasificación del año. El asturiano supo incluso reponerse a un pequeño error en el primer parcial. Se le habían escapado dos décimas, pero antes de abortar su intento, decidió seguir a fondo.
Fuera de toda lógica, porque Lance Stroll ni siquiera había podido colarse en la Q3, con 69 milésimas de déficit ante el Sauber de Valtteri Bottas. Sin embargo, Fernando supo reunir lo mejor de su repertorio en el primer intento, apenas 39 centésimas peor que Verstappen. Colarse entre Ferrari y McLaren ya debía hacer sentir feliz a Mike Krack, team principal de Aston Martin, pero Alonso aún traspasó más los límites (1:34.148).
Sainz, contra las protecciones
Mientras Red Bull festejaba su centésima pole en la F1, Ferrari regresó a las dudas. Sus ingenieros arriesgaron con una configuración aerodinámica distinta, buscando mejor ritmo en carrera y perjudicando la velocidad a una vuelta. Sobre un asfalto con demasiada abrasión, el SF24 nunca pareció competitivo. Leclerc ganó por la mano a Sainz. Pero el sexto y séptimo puesto obliga a una improbable remontada. Y aún pudo ser peor para el madrileño.
La Q2 avanzaba tras el primer aviso serio de Verstappen (1:33.946), con una sustancial ventaja sobre los McLaren. Restaban seis minutos cuando Sainz provocó una bandera roja. Fue pisar la grava de la última curva y salir despedido en dirección contraria, unos metros antes de la línea de meta. Aun sin marcar un tiempo válido, el madrileño pudo al menos arrancar el coche, dar una vuelta a paso de tortuga y alcanzar los boxes para las pertinentes reparaciones.
Hamilton, fuera en la Q1
Por fortuna, no había daños sustanciales en el alerón trasero ni en el fondo plano, así que Carlos pudo volver casi de inmediato para buscar su pase a la Q3. Y lo hizo, si no a lo grande, sí con soltura. Con un tiempo de corte de 1:34.7, Nico Hulkenberg y Bottas ocuparon las vacantes dejadas por Aston Martin y Mercedes.
La euforia de su segundo puesto en la sprint race matinal se había desvanecido demasiado pronto para Lewis Hamilton, eliminado en la Q1 por culpa de un bloqueo a la llegada a la curva 14, que le costó medio segundo. Y aún pudo ser peor si llega verse afectado por la ralentización obligada por un espectacular trompo de Logan Sargeant. Un desenlace tan igualado como para que Nico Hulkenberg alcanzase la sexta plaza con un Haas, para que los Alpine siguieran adelante o para que Pérez salvase los muebles por un suspiro. No hubo piedad, en cambio para Guanyu Zhou, por quien suspiraban miles de aficionados en las tribunas.