La APAVCF asegura que el técnico italiano “trató de racistas a todo un estadio con 46.002 espectadores” y perjudicó al Valencia con sus palabras
Un aficionado muestra una pancarta en el último partido de Mestalla.EFE
Las palabras de Carlo Ancelotti sobre los incidentes racistas que sufrió Vinicius en Mestalla han acabado en los tribunales. La Asociación del Pequeño Accionista del Valencia (APAVCF) ha presentado ante la Fiscalía una denuncia por un “injurias y calumnias” contra el técnico del Real Madrid por las palabras del técnico italiano tras el encuentrro entre el Valencia y el Real Madrid en las que dijo que “todo un estadio se volvio loco y llamó mono, mono a Vinicius”.
A pesar de que Ancelotti matizó después sus declaraciones en redes sociales y pidió disculpas en rueda de prensa unos días después, los pequeños accionistas aseguran que el italiano “trató de racistas a todo un estadio con 46.002 espectadores” y “transmitió unas acusaciones falsas, posiblemente de forma intencionada y, como consecuencia de ellas, el Valencia C.F. ha visto perjudicada su imagen, así como la de sus aficionados y accionistas”, recogen en su escrito. “Es más, el poder de difusión que tienen estas palabras al ser entrenador del Real Madrid también ha perjudicado la imagen de la Comunidad Valenciana al asociarla a un racismo generalizado”, añaden.
La asociación pide a la Fiscalía que realice la “pertinente investigación” y que interponga “la pertinente denuncia en nombre de los agraviados”, pero en su comunicado, además, deja abierta la opción de presentar una querella por injurias contra el técnico.
En la denuncia se recogen de manera literal algunas de las expresiones que usó el entrenador en la sala de prensa de Mestalla aquel 21 de junio como “el ambiente es racista”, “todo el estadio le ha gritado mono, mono, mono”, “no era una persona que se ha vuelto loca, aquí un estadio se ha vuelto loco” o “nunca he visto a todo un estadio hacer insultos racistas”.
La asociación, con una fuerte sintonía con la dirección del Valencia, no se conforma con la matización de sus palabras que hizo Ancelotti dos días después del encuentro en las que aseguró que no se refería “a 46.000 personas, sólo a un grupo que se ha portado muy mal”. “No fueron 46.000 y pido disculpas si se entendió eso, pero tampoco fueron dos o tres”, insistió.
El incidente racista no solo ha derivado en una investigación con tres detenidos e imputados por un juzgado de Valencia, sino que provocó la decisión del Comité de Competición de cerrar la grada de animación de Mestalla por cinco partidos, que finalmente Apelación dejó en tres y de los cuales ya se cumplió uno ante el Espanyol el pasado domingo.
Fútbol femenino
INMA LIDÓN
@inma_lidon
Göteborg
Actualizado Viernes,
22
septiembre
2023
-
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Georgia lleva dos años en el mapa del fútbol europeo detrás de los nombres de Khvicha Kvaratskhelia y Giorgi Mamardashvili. Su brillo en el Nápoles y en la portería del Valencia ha hecho volver la vista al campeonato de un pequeño país de 3,7 millones de habitantes, la mitad que la Comunidad de Madrid, que se envuelve en su bandera para, por primera vez en su historia, disputar una Eurocopa.
Los georgianos proclamaron su independencia de la Unión Soviética en 1991 y aplastaron una invasión de Rusia en 2008, pero su fútbol ha sido conquistado por españoles. La base del logro de una selección que enloqueció al país en la tanda de penaltis de la repesca ante Grecia tiene su origen en España y en los éxitos que encadenó la Selección Española de 2008 a 2012, cuando el tiqui-taca asombró.
Jugadores y técnicos eran reclamados y Georgia fue una de las ligas receptoras. Allí desembarcaron dos ex entrenadores de la cantera del Barça: Álex García, que dirigía al juvenil y hoy es segundo de García Pimienta, y Andrés Carrasco, cuya misión era crear la academia del Dinamo de Tiflis por encargo de su propietario, el empresario Roman Pipia, dispuesto a hacer crecer al equipo que vio campeón de la Recopa en 1981 y, sobre todo, a la selección de su país. Hoy el 70% de la selección que en Alemania dirige el francés Willy Sagnol creció en esa academia, empezando por los dos estandartes.
Con ellos llegaron poco después un puñado de futbolistas , entre ellos Xisco Muñoz, campeón de Liga con el Valencia en 2002, que fue primero jugador y luego como técnico del Dinamo. "No teníamos ni ciudad deportiva para entrenar, pero había una intención de hacer crecer el fútbol y el presidente quería apostar por la gente joven del país", recuerda el técnico, hoy en Eslovaquia, que ganó dos campeonatos en el Dinamo.
Uno de esos 'cruzados' que defenderá a Georgia en su primera Eurocopa nació al fútbol con esa mentalidad española. "Yo jugaba en la academia de Dinamo de Tiflis con 12 años tuve un director que ha influido muchísimo en la manera de entrenar y de jugar al fútbol en Georgia. He crecido con la mentalidad y el estilo de juego español". Lo cuenta a EL MUNDO Giorgi Kochorashvili, centrocampista del Levante UD, que se convirtió en el primer futbolista georgiano que daba el salto a una de las cinco grandes ligas en dos décadas. "Desde Shota Arveladze nadie lo había hecho y ese primer paso fue complicado, porque salí con 18 años de mi país y hasta los 21 no pude debutar. Sin embargo, es una demostración de que es posible. De esa convicción de que se puede ha llegado Mamardashvili, con su altísimo nivel, o Khvicha Kvaratskhelia a Nápoles... Los jugadores empiezan a salir y todos estamos creciendo", explica.
Ese director que marcó a Kochorashvili es Andrés Carrasco. "Nuestra idea fue fundar la academia para conseguir un estilo, una identidad. Yo llevaba 13 años en el Barça y vimos que era factible aplicar ese 4-3-3 allí, porque su nivel físico era bueno y había muchos jugadores de calle con los que se podía trabajar con un perfil técnico interesante", explica en conversación desde Tiflis, donde acaba de renunciar a entrenar al Dinamo. Chicos con capacidad de uno contra uno para los perfiles, que no perdieran la pelota y que fueran capaces de jugar a dos toques. Eso, e inteligencia en el campo. Ambas cosas se las vio a Kochorashvili y, sobre todo a Kvaratskhelia. "Era luchador, muy trabajador, porque esa capacidad de trabajo es lo que te hace especial en Georgia. Pero nadie veía su talento. En las pruebas que hicimos no lo mostró y hubo mucha gente que dudó. Yo me la jugué porque creía que lo merecía", relata sin ver el techo del jugador que asombró al Diego Armando Maradona. "Era imposible predecir que iba a tener un impacto tan grande. El paso más difícil fue el de Rusia al Nápoles pero fue progresando y el factor sorpresa le ayudó", explica.
Para Carrasco, ha sido "vital" que hayan dado el salto a ligas más competitivas. "Es la primera vez que apenas hay jugadores en la selección que no estén en Rusia o en Georgia". En España ha costado, tanto que Mamardashvili fue ofrecido en un email que media Primera División rechazó, en la Premier apenas recuerdan la experiencia del talentoso y anárquico Georgi Kinkladze en el City a mitad de los 90 y miran al mediocentro del Watforf Chakvetadze, y es en Francia donde mejor están anidando desde el joven goleador Mikautadze en el Metz a Davitashvili en el Burdeos.
Georges Mikautadze, delantero del Metz francés.AFP
"El fútbol del país tiene visibilidad porque hemos venido jugadores a España, Italia o Francia. Ese reconocimiento ayuda a que la gente se anime más a buscar talento en Georgia. No es que antes no hubiera buenos jugadores, pero no daban el salto a un equipo europeo para jugar, aprender y crecer. Quedándote en Georgia puedes mejorar, pero hay que ver más allá y rodearte de gente que está a un nivel top. Jugar en una de las cinco grandes ligas te da muchísimo", advierte Kochorashvili.
"Como se han criado españolizados están más adaptados a nivel cognitivo al fútbol de primer nivel cuando dan el salto. Ése ha sido el éxito de Andrés, acercarlos al fútbol profesional", añade Xisco, convencido de que en esta Eurocopa pueden ser una sorpresa. "Hay jugadores que con 21 años ya llevan 100 partidos y están dispuestos a no dejar pasar ninguna oportunidad. Lo van a dar todo por su país y saldrán a jugar envueltos en su bandera y haciendo patria", advierte.
No serán nueve entre Mamardashvili y Kvaratskhelia. "Está claro que él es el gran ídolo, una estrella de las que nacen pocas veces, pero en Georgia jugamos en equipo. Él nos ayuda muchísimo con su talento y nosotros a él para que dé su mejor versión en cada partido", puntualiza 'Kocho'.
Son un equipo tras la idea que les propone Willy Sagnol, a quien siguen con fe ciega. "La parte mental la controla muchísimo, que es algo muy importante en el fútbol más allá del físico y la táctica. Nos da mucha libertad y eso nos hace sentirnos muy fuertes y disfrutar de cada momento que vivamos ante Turquía, Chequia o Portugal". Ése es el partido al que todo el mundo mira, se lamenta Kochorashvili recordando que es el último de la fase de grupos.
No tendrán los 'cruzados' georgianos el apoyo de los 60.000 aficionados que llenaron la gradas del estadio nacional en la repesca ante Grecia, pero sienten lo vital que es para el país poder darles una alegría. En medio de una crisis política por la influencia rusa y la limitación de derechos que conllevaría, "para la gente será una forma de desconectar. Somos un país pequeño que sueña a lo grande y estamos listos para esta aventura".
No es un partido más para España. Ante Italia, en Berna, se juega el liderato del grupo B que le depararía un cruce más amable en cuartos. Aunque, por encima de eso, lo que quiere la selección es sumar su tercera victoria. "Ganar significa confianza, mejorar desde la victoria, y eso es fundamental en el máximo nivel. Esto es élite y vamos a tener que competir bien, pero luego el partido nos puede llevar a un empate o una derrota", advirtió Montse Tomé.
La seleccionadora tiene a las 23 jugadoras disponibles tras la recuperación de Cata Coll y la progresión de Aitana Bonmatí -"Alba Redondo es la que más tenemos que cuidar", advirtió-, pero no dio pistas sobre rotaciones. Se esperan cambios en las laterales, con Leia y Jana, y habrá que ver cómo maneja las amarillas que arrastran Laia Aleixandri y Ona Batlle, a una de tener que cumplir sanción. Pero la asturiana insiste en darle valor al duelo contra Italia, que busca la clasificación y son la segunda mejor defensa del campeonato hasta el momento.
"Es una selección muy competitiva. Siempre ha sido difícil ganarles. Son muy rápidas en ataque y puedes tener una situación de centro lateral con cuatro jugadoras en el área. Eso hay que cortarlo", destacó. "Defensivamente vamos a mejor, pero ahora entramos en una fase del campeonato en el que los detalles son claves".
En los últimos tres enfrentamientos se ha dado todo: una victoria de España, una de Italia y un empate. "Les motiva jugar contra España y siento que es una selección que ha evolucionado. Tenemos una idea de lo que nos puede hacer y tenemos preparado nuestro plan. Vamos a ser competitivas siendo España", aseguró.
Eso pasa por el control del duelo, la posesión y la vocación atacante, tres características que las llevan a ser favoritas para el resto de las selecciones. De eso, el equipo está al margen. O eso se esmeran en recordar. "Lo bueno de España es que ellas se concentran en el trabajo. No pensamos en el favoritismo y siempre respetamos a los rivales", resumió la entrenadora.
Si en la faceta defensiva puede hacer cambios, en la ofensiva tiene un ramillete de posibilidades que está explorando. "Hemos ido cambiando en función de estados de forma y situaciones de partido. Ahora es Esther la 9, que nos aporta ayudas para tener superioridad por dentro en el centro del campo, llegada al área y opciones a la profundidad. Con Salma en otros momentos hemos buscado rupturas al espacio. Y con Martín-Prieto hay un registro más de área: de forjarse con defensas. Ella lee rápido las jugadas, por eso marcó ante Portugal", describió.
Ni una pista dio sobre su plan: "Vamos a pensar el mejor once para mañana pensando en todo. España siempre juega a lo mismo, entre quien entre, y todas están muy motivadas".
Esa idea la refuerza Leila Ouahabi, que puede entrar en la lateral zurdo por Olga Carmona: "Somos una selección que queremos ganar, queremos ser primeras y el pleno de victorias.