Obviamente, esa no será la posición definitiva. Pero había empezado el quinto día de competición, cruzado ya el ecuador del Campeonato, y España, con dos recompensas en total, ocupaba el segundo lugar en el medallero, sólo detrás del gigante Estados
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Hay tantos jugadores del Madrid, siete, nominados para el Balón de Oro que, si se ampliase la lista de metales, podrían ganar el de Oro, el de Plata, el de Bronce, el de Aluminio, el de Cobre, el de Cromo y el de Níquel. El Santiago Bernabéu, por su parte, aspira a obtener el Micrófono de Diamante, galardón virtual concedido oficiosamente a los estadios que albergan un mayor y más importante número de conciertos.
Ya no se sabe muy bien si el colis
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Incluso sin Ariarne Titmus, en barbecho postolímpico, el primer gran duelo de los Campeonatos, los 400 libre femeninos, entre Katie Ledecki y Summer McIntosh, tuvo enorme interés, pero ningún color. La joven y gentil canadiense, de todavía 18 años (cumplirá 19 en agosto), nadando en conserva, aplastó (3:56.26) a la estadounidense, que con 3:58.87 cedió la plata a la china Li Bingjie (3:58.21).
McIntosh ha empezado con el mejor pie su ambicioso proyecto de cinco oros individuales. Poco después entró en la final de los 200 estilos, sacando de foco a las demás. Entre la expectación general, la párvula china Yu Zidi, de 12 años, una de las atracciones de los Campeonatos, también accedió a la final. No así Emma Carrasco.
A diferencia de McIntosh, en la prueba masculina de los 400 libre, Lukas Maertens, plusmarquista mundial y campeón olímpico, la gran estrella de Alemania, sufrió para doblegar (3:42.35) al australiano Sam Short (3:42.37).
Pueden existir alegrías dentro de las decepciones. Y viceversa. En la decepción de los relevos masculinos 4x100 libre, eliminado el equipo con 3:14.34, Sergio de Celis en la primera posta, la que valida la marca individual, proporcionó la alegría de batir el récord de España. Rebajó en una centésima (48.24) el reciente tope de Luca Hoek. Aquí tenemos, dentro del Mundial, una interesante pugna local a resolverse en el lance individual. Sobre todo, teniendo en cuenta, además, que Hoek nadó su tramo en menos de 48 segundos.
Parte del equipo estadounidense, sin especificar los nombres, fue víctima de una intoxicación alimentaria durante su concentración, previa al Mundial, en Tailandia. Las secuelas, en forma de "gastroenteritis aguda", según fuentes de la delegación americana, explicarían las incomparecencias de Torri Huske en los 100 mariposa (luego nadó los 4x100 libre, pero se hundió en los segundos 50) y Claire Wenstein (400 libre). También aclararía la clara y temprana eliminación, también en los 400, de Luka Mijatovic. No pudimos ver a la perla adolescente USA, que, a sus 16 años, ha superado las marcas de 14, 15 y 16 de Michael Phelps e Ian Thorpe.
Con Huske mermada y en ausencia, probablemente también intoxicada, de Gretchen Walsh, cedió el oro Estados Unidos (3:31.04) a Australia (3:30.60) en esos 4x100 libre. Y el extraño cuarteto masculino USA, quizás también alterado por la intoxicación, sólo pudo ser bronce tras Australia, con un imperial relevo final de Kyle Chalmers en menos de 47 segundos, e Italia.
Dado el nivel de nuestra natación, tres medallas de oro y nada más que de oro en un Campeonato de Europa, en este caso en piscina corta, suenan a festival, a exhibición. Después de las obtenidas por Carmen Weiler (200 espalda) y Carles Coll (200 braza), la tercera corrió a cargo de Hugo González de Oliveira en los 200 estilos, con récord de España: 1:51.39, rebajando el de Carles Coll (1:52.11).
Y llegó, como las anteriores, de un modo rotundo, dominador, sin darles opción al italiano Alberto Razzetti (1:52.05) y el turco Berke Saka (1:52.25). Después de los tramos de mariposa y espalda, Hugo tomó la cabeza en la braza, el estilo que suele determinar los resultados en las pruebas combinadas. El tramo de "crawl" redondeó la indiscutida victoria del español, que, de algún modo, "resucita", después de no haberse clasificado este pasado verano para el Mundial de Singapur.
Ha pasado Hugo por varias vicisitudes a lo largo de su trayectoria, hasta el punto de, incluso, haberse planteado la retirada no hace tanto. No encontraba recompensa ni reconocimiento a sus esfuerzos y títulos. Campeón mundial de 200 espalda en Doha2024 y europeo de 200 estilos en Budapest2021 en piscina larga, de 50 metros, la olímpica, este oro lo recupera para el liderazgo de la natación española a una edad, 26 años, todavía de plenitud.
Hugo González, tras ganar.Wojtek JargiloEFE
Biológica y ambientalmente, Hugo es uno de esos productos "mestizos" que contribuyen a alcanzar alturas deportivas. Nacido en Palma de Mallorca, trasladado a Madrid, hijo de español y brasileña, entrenado y educado en Estados Unidos, en Auburn y Berkeley, estudiante de Ingeniería Informática, se mudó de California a Cataluña, a Terrassa en busca de, digamos, su definitiva entidad deportiva. Parece que la ha encontrado. O, mejor, recuperado.
Emma Carrasco, leridana de 19 años (cumplirá 20 con las campanadas del 31 de diciembre, campeona mundial y europea júnior, está en camino de instalarse en la suya, en la gran élite. Acabó sexta en los, también, 200 estilos (2:07.90), dominados por la favorita, Marritt Steenbergen, con récord de Europa: 2:01.83. Minutos después, la neerlandesa se impondría en los 100 libre con 50.42. Cuarto oro y cuarto récord de Europa para ella.
Había que frotarse los ojos para ver a dos españoles en la final de los 100 libre, la prueba reina. Es cierto que acabaron séptimo (Luca Hoek, 46.42) y octavo (Sergio de Celis, 46.43), lejos de Maxime Grousset (45.17). Pero ningún otro país presentaba un dúo en los poyetes.
Carles Coll está haciendo un Campeonato impresionante. Entró en la final de los 50 braza con récord de España (26.03), tras haberlo batido también en las series matinales (26.22).