Victoria merecida, corta y rotunda de España con un sólo gol pírrico ante Dinamarca, una selección sucia y que defraudó. La diferencia en juego, en sentido ofensivo y con un espíritu vencedor fue evidente.
Luis de la Fuente se asienta en un trono mundial de técnicos mundiales. A cada partido se supera con su estilo de presionar, de angustiar al enemigo. Sólo falta un poco más de velocidad de balón, aunque besar el cielo no es fácil.
Los daneses no
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INMA LIDÓN
@inma_lidon
Valencia
Actualizado Viernes,
10
noviembre
2023
-
20:27Veloz, descarado e incansable, el asturiano brilla en la 'Quinta del Pipo' tras...
El primero en lanzarse a la pista el domingo, cuando Lindsey Vonnsufrió una aparatosa caída durante el descenso la pista de Cortina d'Ampezzo y se fracturó la pierna izquierda, fue el doctor Thomas Spallinger, un joven anestesista en Arzignano. "El accidente de Lindsey Vonn fue un momento de gran tensión", confiesa el médico, de madre italiana y padre austríaco. "Intervine junto al carabinero que estaba de servicio conmigo en la salida de las carreras y esquiamos hasta alcanzarla. La evaluamos y, visto el tipo de lesión, se decidió activar su traslado al hospital con el helicóptero de rescate. En ese momento tenía mucho dolor, así que me apresuré a iniciar el tratamiento en el lugar y la estabilicé", relata Spallinger. "También intervino su fisioterapeuta, que nos ayudó a tranquilizarla hasta la llegada del helicóptero. Todo se desarrolló de manera fluida, gracias a la buena coordinación y preparación de sanitarios, rescatistas y organización", continúa.
Habilidades como esquiador
Para Spallinger era su primera participación en un evento olímpico y fue elegido también por sus habilidades como esquiador. "En situaciones así, las emociones se dejan de lado y entra en juego la concentración propia del trabajo de emergencias. Solo al concluir la intervención me di cuenta realmente de la importancia del evento y del papel desempeñado. Saber que contribuí, en un momento tan delicado, al rescate de una atleta como Lindsey Vonn es motivo de gran satisfacción. Fue un episodio crítico que confirmó la importancia del trabajo en equipo. Le deseo una pronta recuperación a la campeona estadounidense", afirma el médico.
Meses de preparación
Y luego explica la preparación que conlleva un trabajo de tanta responsabilidad. "Formar parte de los médicos de los Juegos de Cortina es un gran honor, pero también una responsabilidad importante. Detrás hay meses de preparación, formación y estudio de protocolos muy rigurosos para garantizar intervenciones rápidas, coordinadas y precisas. Cuando estamos en pista, durante las competiciones, sabemos que debemos actuar en pocos instantes, incluso en condiciones ambientales complejas, como las de los días de prueba", explica. "Los coordinadores nos activan y permanecen en constante contacto por radio con nosotros durante todas las fases del rescate, para optimizar la asistencia al atleta y restablecer rápidamente las posiciones, asegurando así el mismo nivel de seguridad para los siguientes competidores", concluye.
Evaluación inmediata e intervención coordinada
Lo confirma la doctora Cristina Barbarino, directora de Urgencias y Emergencias en el área de los Dolomitas: "En carrera, cada segundo es determinante para el equipo de rescate, al igual que para los atletas. Nos hemos entrenado varias veces, simulando todos los escenarios posibles. La presión es diferente, pero el método de trabajo es el mismo que adoptamos todos los días: evaluación inmediata, decisión rápida e intervención coordinada. Una vez alcanzada la atleta, el médico realiza la evaluación clínica y decide el recorrido asistencial más apropiado y, con un equipo técnico-sanitario, activa los recursos necesarios, incluido el helicóptero de rescate Falco".
Traslado en helicóptero
Vonn fue elevada hasta un helicóptero en tiempos muy reducidos y en pocos minutos trasladada a la Policlínica Olímpica de Codivilla en Cortina, dirigida por la doctora Michele Tessarin, directora médica del Hospital de Padua. "Garantizamos asistencia sanitaria y humana protegiendo la privacidad y proporcionando un intérprete", dice Tessarin.
El padre de Lindsey Vonn habla sobre el estado de la esquiadora: "No habrá más carreras para ella"
"Todo pasó muy rápido y fue aterrador, especialmente cuando vimos venir la camilla. Siempre se atreve, dio el 110%, como siempre", ha confesado Karin Kildow, hermana de Lindsey Vonn.
Finalmente, la estadounidense fue trasladada al hospital olímpico de Treviso, donde fue operada y permanece ingresada. El gobernador Alberto Stefani le envió un gran ramo de flores con una tarjeta con un mensaje motivador: "Incluso en la adversidad, tu espíritu sigue siendo una poderosa fuente de inspiración para los atletas".
El dominicano determinante en el primer round de la final ACB fue Andrés Feliz y no Jean Montero. El base del Real Madrid, tan de menos a más en su primera temporada en el Madrid, de pie anoche las mismas tribunas que hace no tanto sospechaban de él y de su fichaje, lideró a un equipo determinado y sin fisuras, capaz de anular al ataque más asombroso que comprobó la liga en los últimos años y de poner el 1-0 que es el mejor de los augurios. [89-75: Narración y estadísticas]
No lo fue para el Madrid hace ocho años, cuando los taronjas, también de Pedro Martínez, se recompusieron para ganar su primera ACB con tres triunfos de carrerilla en cinco días. Radicalmente tendrá que cambiar el Valencia Basket esta vez, tan irreconocible como su líder, un Jean Montero que fue paradigma del desacierto y la espesura. Se quedó en tres puntos, un acierto de nueve intentos, tan seco como sus compañeros, que acabaron arrojando la toalla tras el demarraje local al comienzo del último acto.
En ese acelerón brutal del Madrid, con Feliz tocando a rebato, sin respuesta alguna de los visitantes, se zanjó el primer asalto de una final que prometía más igualdad y espectáculo. El Valencia se encontró enfrente a un Madrid sin fuegos artificiales, pero serio y seguro de sí mismo. Tanto tiene que ver en estos inicios la experiencia, quien tantas veces estuvo en semejante escenario y quien no lo hizo jamás: ningún jugador de Pedro Martínez había disputado nunca una final.
La primera parte fue por momentos un desvarío. Se sucedían los tiros absurdos y precipitados, tan rápidos como desviados; a veces el baloncesto ofensivo, mal concebido, puede resultar aterrador. El Madrid, aplicado en defensa como en sus mejores tardes, había conseguido desarbolar a un Valencia que amaneció con dos triples en un minuto, pero luego lanzó y lanzó sin sentido. Pero los blancos tampoco andaban como para florituras. Tras el inicio asestaron un parcial de 11-0, luego Llull hizo seis puntos seguidos pero tampoco consiguió abrir demasiada brecha.
Fue Tavares el que pronto hizo mella, demasiado en la pintura para los pívots taronjas. Y eso que una de sus primeras acciones fue un fallo tonto seguido de una falta igual de tonta. Pero el gigante es capaz de rehacerse, de olvidar el error y continuar con su labor de zapa. Se fue con 10 puntos y sin ningún rebote al descanso, ahí donde el Valencia al que le viene costando bien poco pasar de 100 se había quedado en 32 puntos sólo tres de ellos de Montero.
Algo tenía que cambiar Pedro Martínez, el último entrenador que ganó en el Palacio al Madrid en ACB (hace 29 partidos, aún dirigía al Manresa). Y su Valencia pareció otro a la vuelta, más veloz todavía, para no dejar a la defensa del Madrid aplicarse. Apareció rotundo Brancou Badio (15 puntos en ese tercer acto), el senegalés que ya destrozó al Tenerife en el tercer partido de semifinales. Un parcial de 4-16 para ponerse por delante.
Y para encender también los motores del rival. Porque, ahora sí, el duelo devino en la batalla ofensiva que prometía. Tavares seguía a lo suyo y a Badio le contestó un gran Andrés Feliz, quien con dos triples seguidos devolvió la ventaja al Madrid (62-55).
Iba a ser el principio del fin del Valencia, el acelerón que le iba a dejar grogui. Más de Feliz, Bruno Fernando, Musa... Y un Llull tan breve como certero. Cuando se quiso dar cuenta, el Valencia estaba 18 abajo. El domingo, segundo episodio, otra vez en el Palacio.