La Policía portuguesa realiza este domingo registros en varios establecimientos del club del Oporto relacionados con una operación desencadenada hace meses a raíz de los incidentes registrados en la Asamblea General del club.
La nueva dirección del club, liderada por André Villas-Boas, informó en un comunicado de los registros, llevados a cabo en la tienda del socio del Estadio do Dragão y en la sociedad Porto Comercial, participada por el Oporto.
El club “se compromete a prestar todo el apoyo a las autoridades en el desarrollar de sus diligencias”.
La Policía de Seguridad Pública (PSP) de Oporto confirmó a Efe que los registros están relacionados con la llamada Operación Pretoriano, que investiga los incidentes ocurridos en la Asamblea General del club, cuando hubo agresiones a aficionados.
La operación se saldó con doce detenciones, entre ellas la de Fernando Madureira, líder del principal grupo de hinchas del club, los Super Dragones.
Según documentos de la Fiscalía citados por medios locales, este grupo pretendía crear “un clima de intimidación y miedo” que sería “favorable a los intereses” de la entonces dirección del conjunto, liderada por Jorge Nuno Pinto da Costa.
La dirección de Pinto da Costa se demarcó y ofreció su cooperación a las autoridades.
A Rey muerto, Rey puesto. Xabi Alonso asumirá el mando del banquillo del Real Madrid el 1 de junio, después de la última jornada de Liga y del merecido homenaje a Carlo Ancelotti, el entrenador más laureado en la historia del club. El italiano, tras anunciar este lunes Brasil que será su nuevo seleccionador, recibirá el cariño del Santiago Bernabéu en el duelo ante la Real Sociedad (o en el de mañana ante el Mallorca) y se centrará entonces en su nuevo destino: la selección de Brasil, a la que, si nada cambia, dirigirá ya en los partidos de junio. En su lugar llegará el tolosarra, que hizo campeón de Alemania al Bayer Leverkusen y que aterriza con muchos deberes sobre la mesa, con algún problema contractual, con lesiones y con un Mundial de clubes que será la primera piedra en su camino como técnico en Chamartín, donde firmará por tres temporadas.
La Bundesliga termina este mismo fin de semana, unos días antes que la Liga, así que Alonso estará en Madrid a comienzos de la semana que viene para ir planificando y gestionando su nueva etapa en Valdebebas y en la capital de España. Junto a él, su agente, Iñaki Ibáñez, que también lleva a Mikel Arteta, Ernesto Valverde o Andoni Iraola, entre otros, y el grupo de trabajo que ha tenido en Alemania.
Sebas Parrilla, con el que lleva desde que empezara a entrenar en la cantera del Madrid, será su segundo, y Alberto Encinas, con pasado en el Barcelona, su preparador físico de confianza. A la espera de conocer a más miembros de su nuevo equipo, esto deja la duda de la situación de Antonio Pintus, sargento de la preparación física del Real Madrid y fichaje estrella de Florentino Pérez en 2021, antes incluso de la llegada de Ancelotti. Luis Llopis, entrenador de porteros, mantendrá su puesto.
Una vez resuelto el banquillo, toca el vestuario, con muchos frentes abiertos. Por un lado, Alonso llegará en un momento atípico y lejos de lo ideal. La temporada todavía está en marcha, con un parón de selecciones que enviará a casi toda la plantilla a sus respectivos países. En los primeros días, Valdebebas estará vacía. Por ahí estarán los lesionados, Carvajal, Militao, Rüdiger, Alaba, Mendy, Camavinga y compañía, y los no internacionales como Lucas Vázquez.
La Final Four de la Liga de Naciones, por ejemplo, que disputan Alemania, Portugal, España y Francia, se celebra el 4, 5 y 8 de junio, y la Croacia de Modric juega el 6 y el 9 del mismo mes. Los internacionales regresarán para viajar directamente a Estados Unidos, con un vuelo planeado el día 14. Es decir, Alonso tendrá poco tiempo desde su llegada hasta el viaje a Estados Unidos, así que el Mundial se convierte por obligación en la pretemporada del conjunto blanco. Un mes entero (si llegan a la final) entre Miami y Nueva York. Los primeros 15 días serán claves para la convivencia inicial y para que el vasco siente las bases de su liderazgo.
Todo ante un vestuario cansado tras una temporada agotadora, que comenzó el pasado agosto en la Supercopa de Europa en Varsovia y puede terminar el 13 de julio en Nueva York. Once meses en los que han ganado dos títulos pero han perdido tres, cada uno de forma más dura y con el Barça, su gran rival, anotando 16 goles en los cuatro clásicos. Recuperar la moral será casi más importante que el físico en las primeras semanas del nuevo técnico, que mirará primero a los lesionados. Rüdiger debería volver para el torneo, pero Mendy y Camavinga están descartados. Con Carvajal, por su parte, no hay prisa. Y Bellingham, pendiente de su operación de hombro, no ha decidido cuándo pasar por quirófano.
Xabi Alonso.CHRISTOPHER NEUNDORFEFE
Después, Xabi entrará en los temas contractuales. Vallejo, Lucas y Modric terminan contrato el 30 de junio. Los dos españoles tienen difícil seguir, mientras que el croata quiere continuar y, si asume su rol como en las últimas temporadas, tiene opciones. Debería, como Lucas, ampliar su contrato 15 días para estar en Estados Unidos, así que el entrenador podría encontrarse con varios futbolistas que saben que no seguirán.
En cuanto a fichajes, Alonso quiere reforzar la defensa, algo que comparte el club. El anuncio oficial de Alexander-Arnold es cuestión de días y el Madrid trabaja para que esté en el Mundial. Será el primer refuerzo. Los blancos peinan el mercado para contratar un central y un lateral izquierdo, claves para Xabi, que le dará un giro de 180 grados al esquema y al estilo del equipo. En eso puede haber un perjudicado: Rodrygo Goes. No parece Alonso muy fan de situar a los tres delanteros junto a Bellingham, algo que repitió Ancelotti durante este curso, y sí le gustaría afianzar piezas en la defensa y en el centro del campo para dejar más espacio arriba para su gran objetivo: potenciar la relación Mbappé-Vinicius.
El nombre de Rodrygo es el gran protagonista del umbral de salida. Con cartel en Inglaterra, su venta podría ayudar a asumir los fichajes en la zaga, pero todavía queda pendiente una charla entre el técnico y el brasileño. En el capítulo de llegadas también hay que situar a Nico Paz, al que el club quiere recuperar para la primera plantilla tras su gran año en el Como de Cesc Fàbregas.
"Vestir la camiseta de la selección española es de lo más grande que me ha pasado en mi carrera. No sé si en algún momento volveré a ser una opción, pero he tomado la decisión de no volver a la Selección hasta que las cosas cambien y este tipo de actos no queden impunes". Han pasado dos años de estas palabras referidas al beso a Jenni Hermoso, pero este lunes Borja Iglesias (Santiago de Compostela, 1993) volverá a pisar la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Lo hace por méritos deportivos, es el delantero español más en racha, y porque las cosas han cambiado en la RFEF con Luis Rubiales fuera del organismo e inhabilitado.
Pueden parecer extemporáneas ese tipo de declaraciones, pero no en Borja Iglesias. El futbolista gallego ha abanderado siempre todo tipo de causas sociales especialmente la lucha contra la homofobia y el racismo, así como el propio feminismo. Muy comentadas han sido sus fotos con las uñas pintadas de negro, por el Black Lives Matter, o la imagen junto a su compañero Aitor Ruibal con un bolso en la boda de un miembro del cuerpo técnico del Betis. "Hay cosas que a mí de verdad me influyen como ser humano y, para mí, eso es más importante que mi profesión", apuntó en una entrevista.
Pero al nueve del Celta no le convoca Luis De La Fuente por ser un futbolista comprometido con causas sociales, sino porque su rendimiento en el campo es, quizás, el más alto de todos los delanteros españoles. Ninguno de los otros seis convocados por el seleccionador firma los números que tiene Borja Iglesias. El gallego ha marcado seis goles en los últimos siete partidos, podrían haber sido siete si enchufa el cabezazo que dispuso ayer ante el Atlético en el tercer minuto de partido. Lo ha hecho, además, con 100 minutos menos de juego que Ferran Torres, el que más se le acerca a su rendimiento goleador.
El Panda está feliz y eso se le nota en el campo. Los futbolistas, especialmente los delanteros, son de rachas y, también, de estabilidad deportiva y emocional. Iglesias la ha encontrado en su 'vuelta a casa'. Tras no terminar de encontrarse en su última temporada en el Betis y su posterior cesión al Bayer Leverkusen, su préstamo al Celta, en el que se presentó en Balaídos conduciendo precisamente un Seat Panda, ha terminado por destapar aquel delantero que prometió mucho en su tercera temporada en el Betis con 19 tantos. Hoy ya pertenece a la disciplina celeste.
Pero, al Panda no se le conoce así por el coche, sino por una canción de un rapero estadounidense. La afición por poner Panda de Desiigner en el vestuario del Celta B y convertir al filial Celeste en el Panda Team terminó por etiquetarle con ese apodo que él alimentó posteriormente tatuándose un oso Panda en un tobillo y realizando la celebración imitando a este animal tras marcar un tanto.
Precisamente, de ese filial aterrizó en el Zaragoza, donde la rompió en Segunda con 23 tantos en 43 duelos, lo que le valió su fichaje por el Espanyol y su despegue definitivo en Primera. En el club periquito hizo 23 tantos en 46 duelos y consiguió clasificarlo para Europa. En ese escaparate llegó al Betis, en el que tardó en responder, estuvo casi 12 meses sin marcar, del 12 de enero al 6 de diciembre del 2020.
Goles frente al odio
Y de nuevo, el odio. Ese que salpicó a su propia familia y le hizo pensar si ser futbolista "merecía la pena". Pero el deportista recapacitó ayudado también por un gabinete de psicología deportiva y volvió a recuperar los goles. "El fútbol es mi forma de vida. Hay cosas que te saturan mucho, pero el día a día como futbolista profesional es un sueño", comentó en otra entrevista.
La sonrisa ha vuelto a Borja Iglesias, como la que lució ayer a la salida de Balaídos tras ser convocado por la selección. "No creo que esté, pero apoyaré desde aquí siempre. No hay problema", había expresado días antes de esta positiva sorpresa. Pero está. Vuelve tras un par de años y apenas 51 minutos como internacional en tres partidos, el último, la derrota ante Escocia en marzo de 2023. "Llevan esperando esta mierda mucho tiempo, verdad", canta Desiigner en la canción que tanto le gusta a Iglesias. Casi dos años.