El Valencia sobrevive y araña un punto en Mallorca agarrado a Dimitrievski

El Valencia sobrevive y araña un punto en Mallorca agarrado a Dimitrievski

Un punto que sabe a poco o a mucho cuando lo que está en juego es evitar el descenso a Segunda. Al Mallorca seguro le dejó un mal sabor de boca, porque tuvo el control del juego, las ocasiones y el gol de Samu Costa, pero luego se estrelló en Dimitrievski. Al Valencia le permite respirar tras otro desastre lejos de Mestalla. Apareció el portero macedonio y un remate en plancha de Sadiq para arañar algo cuando todo parecía perdido. No lo pudieron rescatar de penalti, el que le hizo Maffeo a Gayà en el último suspiro, porque el VAR no lo revisó. [Narración y estadísticas: 1-1]

El equipo de Corberán saltó a Son Moix buscando más salir vivo de allí que con los tres puntos en el bolsillo. Salvo una cabalgada por la banda de Gayà que acabó en un centro perfecto que no acertó a empujar Lucas Beltrán, el Valencia ni se acercó a Leo Román. Es más, apenas cruzó la línea del centro del campo a pesar de que el Mallorca no era un vendaval. El repliegue pareció más por voluntad propia que por ímpetu del rival. Quizá afectó la lesión de Thierry, que obligó al debut, notable, de Sarabia en una defensa ya remendada con Pepelu de central. Fue el lateral argentino el único que se atrevió, con un disparo lejano que ni fue entre los tres palos.

Fue una primera parte tediosa, con el fútbol secuestrado por la tensión y sin que apareciera ni una pizca de talento. No tuvo acierto ni Muriqi, el homenajeado de la tarde, que se estorbó con Asano en la primera ocasión clara. El resto fueron dos disparos lejanos y cómodos de Darder a las manos de Dimitrievski y una bolea de Asano desviada. El japonés volvió a tener otra oportunidad al filo del descanso, con un pase filtrado de Pablo Torre al área que no aprovechó.

El Mallorca tenía domesticado al Valencia, incapaz de inquietarles y esforzado en mantener el empate. Un plan de partido que desespera al valencianismo y que en casi ninguna ocasión ha dado frutos. La fortuna es que los nervios del rival provocaban que sus intentos de dentellada toparan en hueso. Eso acabó al inicio de la segunda parte.

Darder sacó el guante para poner un córner al segundo palo donde, solo y sin ni siquiera tener que saltar, apareció Samu Costa para rematar. Había llegado el error que siempre aparece cuando el Valencia se empequeñece.

Como la derrota dejaba a Valencia con pie en el descenso, mientras Corberán echaba mano de Danjuma, Rioja y Javi Guerra, apareció Dimitrievski. Salvó un golpeo de Virgili y otro a bocajarro de Muriqi. El Valencia era incapaz de hilvanar más de dos toques y empezaba a temblar.

En ese momento trenzó la mejor jugada. Buscaron una y otra vez el duelo de Rioja contra Mojica hasta que el sevillano encontró el hueco para poner un centro a Guerra al área que peinó de cabeza al segundo palo donde apareció Sadiq para empatar. Primer remate con peligro del nigeriano, no por fallón, sino porque antes no había pisado el área pequeña.

El duelo se abrió y si Dimitrievski atajó otro tiro a quemarropa de Virgili, Ramazani echó fuera un pase de Sadiq con Leo Román vencido. El Mallorca tuvo las dos últimas ocasiones, con un remate de Llabrés en el segundo palo al que llegó forzado y otro de Samu Costa. Tuvo el Valencia la réplica en el último minuto del tiempo añadido en un centro de Gayà que, por centímetros, no llegó a empujar Danjuma. No quiso complicarse el colegiado Soto Grado, pero el pisotón de Maffeo al capitán valencianista pudo haber dado al Valencia un penalti que le hubiera sabido a gloria. Así, toca sufrir.

kpd