El Barça da la puntilla a Unicaja para citarse con el Real Madrid en la final

El Barça da la puntilla a Unicaja para citarse con el Real Madrid en la final

75-87 en el Carpena

Actualizado

El equipo de Jasikevicius, expulsado en el tramo final por doble técnica, muestra su superioridad ante un rival demasiado nervioso y errático en el tiro (75-87).

Satoransky se levanta desde el triple ante Barreiro.ACB PHOTO

Un Vesely dominador bajo los aros (nueve rebotes), el acierto desde la línea de triple, con Satoransky (12 puntos), Kuric (10) y Abrines (11), más el gen competitivo de jugadores como Mirotic o Kalinic fueron determinantes para que el Barça ganara el cuarto partido de las semifinales del playoff ACB frente Unicaja (75-87) y certificara su presencia en la serie final. Un tercer triple demoledor en ataque y muy serio en defensa fue la gran clave del triunfo azulgrana. [Narración y estadísticas (75-87)]

El Barça firmó un arranque muy serio, fajándose en defensa con Nnaji y aprovechando el acierto de Satoransky desde el perímetro. En el segundo cuarto, en cambio, Unicaja, con Carter como líder, trabajó duro y llegó a ponerse sólo a cuatro puntos (21-25) de un Barça que, a la postre, recuperaría un poco las distancias. Los azulgrana sobrevivieron al empuje local gracias a un par de zarpazos de Abrines en los triples y los oportunos destellos de Satoransky, Mirotic y Kalinic para llegar al descanso aún con cierto oxígeno (37-45).

De nada le sirvió a Unicaja recortar distancias en la reanudación. Lejos de ponerse nervioso, el Barça mejoró sus prestaciones defensivas y tiró de contundencia en ataque para imponerse con un parcial de 15-28, que se traduciría en un claro 52-73. La combatividad de Mirotic, más acertado en tareas destructivas que en la anotación, y, otra vez, los triples fueron las grandes claves de lo que pareció un golpe definitivo.

Unicaja, con todo, trató de sobreponerse en un último cuarto vertiginoso, en el que Jasikevicius fue descalificado por doble técnica. Sus intentos, no obstante, chocaron con el convencimiento de un Barça que no estaba en absoluto dispuesto a dejar que se le escapara el partido. Su máxima distancia de 24 puntos (60-84) a cinco minutos del final fue ya una losa demasiado pesada para los locales, que cristalizaría en el definitivo 75-87. El clásico en la final de la ACB ya está servido.

kpd