Deck y Causeur sostienen a un Real Madrid empeñado en complicarse en Francia

Deck y Causeur sostienen a un Real Madrid empeñado en complicarse en Francia

ASVEL 71 – Real Madrid 75

Actualizado

Los blancos, que llegaron a ganar por 17 tras el descanso, sufren la reacción de un ASVEL que murió en la orilla. Lesión de Tavares (71-75).

Deck, durante el partido en el Astroballe.

“Dame 15 días para preparar un partido y batiré a cualquier rival”. La frase de Bobby Knight es la gran quimera del baloncesto actual, donde se acumulan batallas a un ritmo imposible. Esta vez, cosa rara, el Real Madrid disfrutó de una semana para encarar el duelo en Villeurbanne, aunque habría que poner un asterisco: se plantó con tres bajas considerables y dos de sus estrellas se pasaron estos días viajando por el mundo para jugar con sus selecciones nacionales. Aún así, y a pesar de una segunda parte para olvidar, salió victorioso contra el ASVEL, un equipo que hace semanas perdió el paso en la feroz edición de esta Euroliga. [Narración y estadísticas (71-75)]

Sin los lesionados Llull, Rudy y Yabusele, con Deck regresando de Argentina y Tavares de Cabo Verde -el segundo con más fortuna que el primero en sus aventuras para clasificar a sus países para el Mundial-, al Real Madrid le jugó una mala pasada su estupendo amanecer en el Astroballe. Lo que parecía un rodillo acabó casi pidiendo la hora. En esta Euroliga que encara su recta final y en la que los blancos siguen mirando a casi todos desde arriba -la derrota del Olympiacos en Milán le deja en todo lo alto, con un partido menos-, lograron mantener la pugna por el primer puesto gracias a Causeur y especialmente a un Deck que apareció para evitar males mayores.

El 4-13 de inicio parecía significativo. El club que preside Tony Parker y cuyo hermano TJ se sienta en el banquillo -este viernes una ciática le impidió estar presente- sobrevive en los últimos puestos de la tabla, más centrado en renovar su título en Francia ante la creciente pujanza del Mónaco. El rebote era el sostén de un Madrid que se venía arriba con los triples de Musa y la dirección de Williams-Goss: un espectacular coast to coast del estadounidense cerró la primera parte (32-47).

De Colo

A la vuelta de vestuarios el Madrid conquistó la máxima, 17 arriba, aunque la aparición de la eterna clase de De Colo -precioso su duelo con su compatriota Causeur en ese tramo-, el máximo anotador de la historia de las competiciones europeas desde que hace unas semanas superara a Nikos Gallis, hizo que los franceses se reengancharan a la batalla: en una abrir y cerrar de ojos estaba a siete (54-61). Más de uno ha acabado padeciendo sus remontadas este curso.

Porque, un poco más adelante, en una siesta no muy alentadora de los esta vez morados, el ASVEL se arrimó hasta la orilla (62-64, min. 33), tras un parcial global de 15-30. Los pequeños Dee Boost, Obasohan y Jonah Matthews resultaban imparables para el perímetro de Chus Mateo. Y en ataque las cosas no iban tampoco demasiado allá: en toda la segunda parte sólo fue capaz del Madrid de anotar 27 puntos.

Un enredo del que el Madrid escapó gracias al infatigable Gaby Deck, para el que no hay vuelos intercontinentales que le hagan mella. Chus Mateo le devolvió a pista y el cielo se volvió a oscurecer para los locales; tres canastas consecutivas del argentino y se acabó lo que se daba. Aunque en el mismo desenlace el Madrid siguiera empeñado en el enredo, ahí donde, para colmo, Tavares se torció el tobillo y tuvo que irse a los vestuarios.

A pesar del último mal trago, es la quinta victoria seguida del Real Madrid, la octava en los últimos nueve partidos de Euroliga. Un solidez digna de elogio de una plantilla que trata de dejar atrás el borrón de la Copa que se escapó en Badalona, el primer título del año.

kpd