De Celís bate el récord de España de 100 libre y el diminuto Honda se corona en el Mundial de Doha

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Floja jornada para la expedición española en este Mundial de Doha, que ha cumplido su cuarto día en las pruebas de natación en línea, la clásica. Floja jornada, pero con una buena noticia: Sergio de Celís superó su propio récord de España de los 100 libre. Dejó atrás los 48.41 y realizó 48.39.

Buena noticia, sí, pero con un resultado insuficiente. Sergio, décimo, no entró en la final; y su marca, aunque excelente, no llega por los pelos a la mínima olímpica (48.34). Marca insuficiente, sí, pero todavía esperanzadora, porque supone, al menos, la mínima B, fijada en 48.58, y la presencia en París del mallorquín dependerá de los reajustes que establezca la Federación Internacional. Aún dispondrá Sergio de una última oportunidad en el Open de España, en junio.

Volviendo al mal día general de los nuestros, si tras la tempestad viene la calma, luego de la exaltación llega la depresión. Apenas 12 horas después de su medalla de plata en los 100 espalda, Hugo Gonzálezse ahogó en los 200 estilos, prueba en la que fue campeón de Europa en 2021. No realizó ninguno de los 16 primeros tiempos que daban paso a las semifinales. Se quedó en el vigésimo (2:02.10), lejísimos de sus cronos habituales, muy inferiores a los dos minutos. Incluso hizo un pésimo tramo de espalda.

Quizás durmió poco. Quizás nada. Sin embargo, no hay mal que por bien no venga: ha ahorrado fuerzas para los 200 espalda de este jueves. Es posible, incluso, que, durmiera como durmiera, se reservase voluntariamente para tratar de atrapar otra medalla preciosa en el doble hectómetro.

Deliberada o no, su pálida actuación pareció arrastrar, excepto a De Celís, a los demás españoles. Carles Coll ni siquiera salió en esos mismos 200 estilos. Se reservó (inútilmente) para los relevos mixtos de 4×100 estilos (después iremos con ellos). Carmen Weiler (28.68) no accedió a las semifinales de los 50 espalda. Ni Paula Juste (2:14.25) a las de los 200 mariposa. Ni estará en la final el mencionado cuarteto del relevo mixto de 4×100 estilos. El equipo tampoco volará a París. Su tiempo (3:49.07) no le permitirá viajar por ránking. Permanece como segundo reserva y siempre a expensas, como los demás países, de que al menos dos de los relevistas tengan plaza individual.

Los oros estuvieron nacionalmente muy repartidos. El irlandés Daniel Wiffen se apuntó los 800 (libre, claro) con 7:40.94. La hongkonesa Siobhan Haughey, los 200 libre (1:54.89). El diminuto japonés para lo que se lleva en la natación (1,72) Tomoru Honda, los 200 mariposa (1:53.88) y el australiano Sam Williamson, los 50 braza (26.32).

Cerró la dorada sesión Estadas Unidos en esos relevos mixtos de 4×100 estilos. Los ya laureados individualmente Hunter Armstrong (espalda), Nic Fink (braza), Claire Curzan (mariposa) y Kate Douglass (libre) dominaron claramente, con 3:40.22, a Australia y Gran Bretaña.

kpd