El Fenerbahçe impone en el Palau la ley del campeón

El Fenerbahçe impone en el Palau la ley del campeón

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El Barça despertó demasiado tarde y, tras llegar a perder de 17 puntos al final del tercer cuarto, no alcanzó a completar la remontada este martes en el Palau Blaugrana frente al Fenerbahçe, vigente campeón y actual líder de la Euroliga, que impuso su físico durante tres cuartos. [Narración y estadísticas (78-82)]

Lastrados por su mal inicio (14-29), los azulgranas fueron siempre por detrás, pero reaccionaron en el último periodo. Espoleados por Darío Brizuela, redujeron la desventaja a tres puntos, pero fallaron demasiado en el ajustado desenlace. Un rebote de Wade Baldwin a cinco segundos del final dictó sentencia.

La llegada del Fenerbahce, la mejor defensa de la Euroliga, fue una prueba demasiado dura para el equipo de Xavi Pascual, superado por el físico de un oponente que se adueñó de la pintura y estuvo más acertado también en el triple, merced a Tarik Biberovic (19 puntos) y Baldwin (16). Kevin Punter lideró con 24 puntos la estéril reacción local, que careció de la solidez necesaria para derrotar al bloque forjado por Sarunas Jasikevicius, agasajado con la habitual ovación durante la presentación por megafonía.

Petróleo del bloqueo directo

Eel equipo turco cuajó un primer cuarto casi perfecto en ataque, con un 5 de 6 tanto en tiros de dos como en triples. Trató de reaccionar el Barça en el segundo periodo, entregado a la renovada inspiración de Punter (14 puntos al descanso) y la envergadura de Tomas Satoransky en la pintura (8) ante marcadores más pequeños.

Sin embargo, la mejoría ofensiva no se sostuvo en la faceta defensiva. El Fenerbahçe acudió con asiduidad a la línea de tiros libres, sacó petróleo del juego de bloqueo directo central para anotar con facilidad cerca del aro y conservó la renta en los dobles dígitos (41-53, descanso), comandados por Biberovic.

El paso por vestuarios devolvió el mismo guion. Cada vez que el equipo catalán encadenaba un par de buenas defensas y de canastas, el equipo turco cortaba la reacción a base de físico ante un Barça incapaz de proteger su aro (46-65, min.25).

Jasikevicius, el miércoles en el Palau.

Jasikevicius, el miércoles en el Palau.EFE

Pese a las variantes de Pascual, que probó con cinco pequeños para dar descanso a Jan Vesely -Willy Hernangómez jugó solo 30 segundos en el primer cuarto y Youssoupha Fall nada-, el Fenerbahçe entró al último cuarto con 17 puntos de ventaja (56-73).

Cuando todo parecía perdido, el Barça despertó, espoleado por la garra de Joel Parra y Brizuela. Con Vesely como ancla interior y las dos figuras, Punter y Will Clyburn, entregados también en defensa, los azulgranas subieron el listón físico en toda la pista, se adueñaron del rebote y el Fenerbahçe empezó a fallar una vez tras otra.

Con el Palau entregado, Brizuela apretó el marcador (73-78, min.37). Aunque una serie de revisiones arbitrales amenazaron con enfriar el ambiente, el Barça peleó hasta el final, pero en un ajustado desenlace, con errores en ambos lados, Baldwin capturó el rebote decisivo a falta de cinco segundos y firmó el definitivo 78-82 desde la línea de tiros libres.

El Barça se derrumba en el último cuarto en El Pireo

El Barça se derrumba en el último cuarto en El Pireo

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Un parcial de 15-2 en los últimos minutos frustró al Barcelona en el Palacio de la Paz y la Amistad, una de las pistas más exigentes de la Euroliga, donde el Olympiacos sólo ha dejado escapar tres victorias esta temporada. Tyrique Jones (16 puntos y ocho rebotes para 29 de valoración) y Sasha Vezenkov (20 puntos, 11 rebotes) lideraron a los locales, mientras Will Clyburn, recuperado de su lesión, brilló para los azulgrana, con 14 puntos en 17 minutos. [Narración y estadísticas (87-75)]

La mejor noticia para el equipo de Xavi Pascual llegó a siete décimas para la bocina, cuando Jan Vesely conectó un lanzamiento que permite al Barça conservar el basket average particular, gracias al 98-85 rubricado a comienzos de diciembre en el Palau. El otro motivo para el optimismo fue el regreso de Clyburn, que no jugaba desde diciembre por un problema en el bíceps femoral izquierdo. El alero estadounidense mostró gran personalidad, liderando el ataque en los momentos más complicados.

Sin embargo, un último cuarto nefasto, donde arrancó con ventaja (61-66) truncó las aspiraciones de un equipo que venía de ofrecer un buen nivel ante ASVEL y Dubai. También pesó lo suyo el arrollador arranque del Olympiacos, cuando mostró su superioridad en el rebote (15 en el aro contrario tras los 40 minutos). A los 12 puntos de Vezenkov en ese primer cuarto se sumó un parcial de 13-0.

Superioridad física

Una canasta de Shaquielle McKissic a falta de tres minutos para el descanso complicaba aún más la situación (42-26) pero a partir de ese momento el Barça pudo cambiar la dinámica. Guiado por el descaro de Clyburn y Kevin Punter, el conjunto azulgrana retomó incluso la iniciativa en el marcador (56-58, min. 28).

Toda esa inercia positiva se vino abajo en el último periodo, cuando los hombres de Pascual pasaron casi seis minutos sin anotar. Del 68-68, a falta de 6:41, se pasó al 80-69, con sólo 46 segundos en disputa.

El nivel físico de Olympiacos hizo imposible cualquier amago de remontada y un triple Tyler Dorsey, con dos defensores encima, llevó el delirio a las gradas (87-73). Aún restaban 13 segundos, tiempo suficiente para que Vesely minimizase los daños.

Cruel y polémica derrota en Estambul en la vuelta de Xavi Pascual al Barça

Cruel y polémica derrota en Estambul en la vuelta de Xavi Pascual al Barça

"He venido a ganar", proclamó de primeras el ansiado Xavi Pascual, nueve años después de vuelta al Barça. En una situación crítica deportiva y económicamente, tan diferente a aquella era en la que reinó. El interino Orellana ya había conseguido, en tres partidos (tres victorias), cambiar la inercia de frustración de Joan Peñarroya. Con el de Gavà, en su debut, hubo fuegos artificiales en Estambul, un apagón preocupante y un desenlace doloroso y polémico para la derrota por la mínima ante el Efes. [74-73: Narración y clasificaciones]

Ante un Efes mermado (sin Larkin, Poirier, Papagianis, Dozier, Beaubois...), se recordará su reentré. Hubo de todo. Una fiesta, un canto a la esperanza y la ilusión de un grupo limitado pero corajudo, que escondió sus defectos por momentos en el Sinan Erden. Pero que también perdió el rumbo, esa mala cara a corregir. Y que sufrió al no saber rematar en las últimas acciones. Los tiros libres de Cordinier para la quinta derrota en Europa.

La conclusión inicial, pese a todo, es que Pascual va a tratar de potenciar aquellos mimbres con los que cuenta. Con el grifo cerrado (o casi) para los refuerzos, con estos bueyes tiene que arar. Y, con sus rotaciones, mostró que, de momento, todos cuentan. El gigante Fall, casi inédito, fue su primer cambio. Anotó un dos más uno y puso un tapón como agradecimiento. Willy Hernangómez, otro arrinconado, lo mismo: producción exprés. Hasta Myles Norris, si es que alguien se acordaba de la existencia del fichaje, estuvo en pista (no con tanta fortuna) ya en el segundo cuarto.

Fue en ese tramo cuando el Barça empezó a triturar al Efes. Le ayudó el perímetro, triples de Laprovittola, Cale y Punter. Llegó a dominar por 13 (33-46) con sólo Cordinier como contestación.

Pero no todo podía ser tan sencillo. La euforia del primer acto se derritió demasiado pronto. La vuelta de vestuarios fue una pesadilla para el Barça, un ciclón el Efes, a lomos de Jordan Loyd y Weiler-Babb. Ni los tiempos muertos ni los cambios espabilaban al Barça, que encajó un tremendo 19-2 de parcial, fallando triples. Tocó volver a empezar, ahora a remolque en el marcador y las sensaciones.

En ese abismo, el Barça volvió a demostrar personalidad. Olvidó el tercer acto y se metió de lleno en la batalla. A falta de menos de cuatro minutos, el imparable Osmani encendió las alarmas (69-64), pero entonces apareció la pizarra de Pascual, los puntos en la pintura de Vesely, un triple (al fin) de Satoransky... Pero el checo no remató a la siguiente. Parra taponó a Cordinier y, después, sobre el francés señaló Belosevic una dudosa falta en el mismísimo último suspiro. No erró con los tiros libres y, con 0,3 segundos, el palmeo de Fall fue imposible. Un cruel y polémico desenlace.