España vence con autoridad a Ucrania y huye del peligro

España vence con autoridad a Ucrania y huye del peligro

Ganar a Ucrania con comodidad y alejarse lo más rápido posible de la zona de guerra para volver a casa. Ese fue el plan que la selección española cumplió a rajatabla en el segundo partido camino del Mundial de Brasil. Si acaso duele el gol encajado, el primero de la era Bermúdez, y la falta de acierto en ataque, que impidió una goleada más cómoda que permitiera acordar la diferencia de goles que mantiene en cabeza del grupo a Inglaterra. [Narración y estadísticas: 1-3]

España llegó a Turquía, el exilio de las ucranianas, obligada por la UEFA. Las conversaciones de la RFEF y la tensión por la guerra en Oriente Medio no ablandaron al fútbol. Tampoco es novedad. Había que jugar o se escaparían los tres puntos y se complicaría la clasificación, incluso podrían llegar sanciones. Rafael Louzán dejó elegir a las jugadoras, que se subieron al avión acompañadas por el presidente de la RFEF convencidas de que nadie les complicaría la defensa de la estrella el próximo año en Brasil. Ni siquiera un conflicto bélico.

La tensión se disipó al comprobar que en lo único que se notó el difícil momento que vive la región es que en las gradas del complejo deportivo Mardan, en Boztepe, apenas había poco más de un centenar de aficionados. En el césped, el partido se jugó bajo el guion que se esperaba: dominio de España y ocasiones que costó que se convirtieran en goles.

Sonia Bermúdez hizo mudar la piel de su equipo casi al completo: solo Vicky, Alexia y las dos centrales, Codina y María Méndez, se mantuvieron en un once en el que cambiaron las laterales, aparecieron Serrajordi al mando y Salma y Athenea como estiletes en las bandas y Edna Amade instalada en el área.

España jugó la primera parte volcada en campo ucraniano, a pesar de que Hiryn quiso asustar en el minuto 3 con una contra que acabó buscando la escuadra de Misa, que volvía a la titularidad y casi no tocó balón. La respuesta la dio Vicky, con un disparo tan cómodo como manso desde el punto de penalti. Y Salma, con otro golpeo que no cogió puerta. Hasta Alexia puso un centro raso perfecto que nadie embocó. España jugaba en poco más de la hectárea que rodeaba a la portera ucraniana Keliushyk, que salvó un mano a mano con Vicky y evitó que la madrileña consiguiera un gol olímpico en un extraordinario golpeo. Era increíble que la selección no se fuera ganando al descanso y eso lo arreglaron Edna con un impecable testarazo en un saque de falta de Salma y Lucía Corrales con un latigazo desde la frontal en el añadido.

España se había propuesto golear, y en el arranque de la segunda parte, Athenea hizo diabluras y forzó una mano de las ucranianas que, desde el punto de penalti, hizo que Vicky marcara el tercero. La seleccionadora buscó refrescar el ataque, con Eva Navarro, Fiamma e Inma Gabarro, e hizo debutar a Martina Fernández en el centro de la zaga. Mantener el control y la amenaza era el objetivo. Para eso también hizo jugar sus primeros minutos con la selección a Ornella Vignola. Antes de que saltara, en una transición, Ovdiichuk hizo que España encajara su primer gol.

La victoria no estaba en peligro, pero apareció cierta ansiedad que trató de explotar Ucrania. Eso hizo que la selección se desordenara y, sobre todo, que no llegara el número de goles que permitan pisar los talones a Inglaterra, que le endosó seis a las ucranianas. A España le robó el cuarto el poste donde Clara Serrajordi estrelló un centro chut en los instantes finales del partido.

Victoria de Inglaterra

Tampoco hubiera servido para dar caza a las lionesses, que vencieron ayer 2-0 a Islandia en Nottingham y siguen al frente del grupo.

Abrió el marcador Lucy Bronze en el minuto 21 y cerró la victoria Georgia Stanway en el 77 para dejar muy claro que la única plaza de clasificación directa se la jugarán inglesas y españolas. El primer acto del mano a mano, el 14 de abril en tierras británicas.

La selección femenina retrasa su viaje a Turquía para enfrentarse a Ucrania y espera que la UEFA tome una decisión ante la situación bélica en la zona

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La selección española femenina vive horas de incertidumbre a causa del conflicto bélico desatado en Oriente Medio. Este jueves debía viajar a la ciudad turca de Antalya donde el sábado a las 18.00 horas se enfrenta a Ucrania en el segundo partido de clasificación para el Mundial de Brasil 2027. España no cogerá el vuelo chárter que tenía programado a 15.45 horas a la espera de que le digan si puede viajar sin correr riesgos.

A última hora del miércoles, tras horas de reuniones en Las Rozas, llamadas de clubes y contactos con el Ministerio de Exteriores y la UEFA, la Federación anunció que posponía el viaje hasta el viernes. Quieren tener las máximas garantías de seguridad. "Nos dicen que todo está controlado, que es seguro viajar", aseguraba la seleccionadora Sonia Bermúdez el lunes en Castellón. El martes en esa misma ciudad jugó Inglaterra, que goleó a Ucrania (1-6) sin ningún incidente, pero la escalada del conflicto ha complicado la situación en pocas horas.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, confirmó este miércoles que las defensas antimisiles de la OTAN habían derribado un misil iraní en el espacio aéreo turco y los restos del proyectil cayeron en suelo otomano sin causar víctimas ni heridos, pero sí generando temor en la población.

La RFEF ha transmitido a la UEFA su visión de que no son las mejores condiciones para disputar un partido de fútbol y que Ucrania, que juega en el exilio desde que estalló la guerra, quizá podría encontrar otro escenario para disputar sus partidos como local en esta clasificación.

Aún así, de no aplazarse este duelo, la selección tendría que viajar a Turquía o el partido, como le ha advertido la UEFA, se le podría dar por perdido. La incertidumbre es total entre las jugadoras y sus clubes, que han visto cómo otros deportistas han tenido problemas para salir de las zonas afectadas por el conflicto.

El plan de la RFEF pasaba por estar apenas 48 horas en un hotel resort de la costa de Antalya y volver a España al terminar el encuentro, pero ahora todo está en el aire.

Clàudia Pina tumba la muralla de Islandia camino del Mundial de Brasil

Clàudia Pina tumba la muralla de Islandia camino del Mundial de Brasil

España tumbó la muralla de Islandia para empezar con victoria el camino hacia el Mundial de Brasil, que se jugará mano a mano con Inglaterra si la campeona de Europa y del mundo no resbalan ante las islandesas o Ucrania. En el debut no hubo sorpresas. [Narración y estadísticas (3-0)]

Le costó a España romper a Islandia en Castalia. Advertía Sonia Bermúdez de que eran un equipo correoso y, quizá por eso, no se guardó ni una pizca de talento en el once. La portería, donde aparecía la duda de si recuperaría a Misa, fue para Adriana Nanclares, como ocurrió con la ausencia de Cata en la Euro, y María Méndez y Laia Codina fueron las novedades en el centro de la zaga. El resto, las imprescindibles, con Patri, Mariona y Alexia al mando, Clàudia Pina y Vicky haciendo diabluras e Inma Gabarro en boca de gol. Fue un asedio constante el que impuso la selección, con 34 remates a puerta y 16 saques de esquina, pero tardó en reflejarse en el marcador porque, o no aparecía la lucidez del último golpeo, o emergía la guardameta del Inter Rúnarsdótti para sostener a su equipo.

La primera que la probó fue Vicky, primero con un disparo que repelió y luego con un testarazo picado a centro de Pina que la portera salvó bajo palos. Estaban embotelladas, pero resistían los golpes y la infinidad de centros laterales y córners que botaban las españolas. Islandia solo se acercó a Nanclares en el minuto 33 con un tímido centro que no complicó a la vasca. La respuesta fue un latigazo de Ona que desvió Runarsdotti.

Cuestión de picardía

Tanto buscaron el gol que acabó llegando antes del descanso. Quizá en una jugada extraña que despistó a todas menos a la pícara Clàudia Pina. Las islandesas quedaron paralizadas por un choque de cabeza en el centro del campo entre Olga Carmona y Jónsdottir, pero como la colegiada albanesa Rusta no paró el juego, Pina recogió el balón, encaró y armó un disparo desde la frontal que acabó en el fondo de la red.

Para desatascar la segunda parte, Bermúdez echó mano de Edna Imade y la mandó al área. Antes de que tocara dos pelotas seguidas, apareció de nuevo Pina para marcar el segundo tras un cambio de juego de Mariona a la orilla izquierda, un control magistral que la pone en ventaja camino del área y un chut inapelable a la escuadra. El tercero lo tuvo Alexia, otra vez a pase de Mariona, y lo salvó, otra vez, a bocajarro Rúnarsdótti, que repitió después a disparo de Edna.

La cancerbera fue el baluarte al que se agarró Islandia, pero no pudo parar el segundo intento de la delantera del Bayern. El cabezazo picado de Edna a centro de Ona que se convirtió en el tercer tanto de España, su primero como internacional. Con el partido decidido, Islandia probó a Nanclares, que mantuvo la portería cero, el sello que Bermúdez ha impuesto a esta selección.

Edna Imade, el martes en Castalia.

Edna Imade, el martes en Castalia.AFP

Pese a la victoria, en el grupo ha comenzado mandando con autoridad Inglaterra, que le endosó un 1-6 a Ucrania en Turquía en los 45 minutos de la segunda parte.

Rompió la resistencia Alessia Russo con dos goles en cuatro minutos y, pese a que Kalimina recortó distancias con el 1-2, la goleada despegó con un penalti que marcó Georgia Stanway. De nuevo fue la centrocampista del Bayern la que redondeó con un doblete, lo mismo que hizo Jessica Park.

Será Ucrania el rival de España el próximo sábado a las 18 horas en Antalya, el exilio turco de las ucranianas, un partido que podrá disputarse pese a proximidad con la zona en conflicto.

España arranca el camino al Mundial de Brasil con savia joven ante Islandia

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España inicia esta noche en Castellón ante Islandia su camino hacia el Mundial de Brasil de 2027, donde defenderá el título conquistado en Australia con una selección renovada por Sonia Bermúdez. «Comenzamos un camino nuevo, pero no una era», insiste en recordar la seleccionadora que aún tiene pilares inamovibles como Alexia, Aitana, Patri Guijarro, Irene Paredes o Mariona Caldentey que anclan a este equipo con la etapa más gloriosa del fútbol español. Sin embargo, los aires de renovación han llegado de mano de una entrenadora que, respetando jerarquías, va incorporando el talento más joven que ha venido dando gloria a la selección en las categorías inferiores.

En la lista ante Islandia para el debut en esta clasificación, la media de edad se ha rebajado en casi un año con respecto al equipo que se proclamó en diciembre campeón de la Nations League. Aparecen nombres como Aiara Agirrezabala, a sus 17 años, Martina Fernández, Ornella Vignola o Sandra Villafañe, que apenas superan la veintena. Sangre nueva, pero rendimiento notable. «Las conocemos a todas de las categorías inferiores y ahora tienen que ganarse el puesto», advierte Bermúdez, que ha tenido que solventar en esta citación las ausencias por lesión de Aitana o Cata Coll, la 'baja' por maternidad de Irene Paredes o Esther González y la falta de rendimiento de Jenni Hermoso, que la ha dejado fuera de la lista.

Quien regresa como gran novedad ha sido Misa Rodríguez. La guardameta del Real Madrid perdió la titularidad en el Mundial, no volvió a una lista hasta los Juegos Olímpicos y volvió a desaparecer. Con Cata Coll ausente, la titularidad en la portería se la jugará con Adriana Nanclares, la gran apuesta de Montse Tomé en la Eurocopa, y Enith Salón, que regresa con España.

«Tenemos que ver una España que quiere ganar, ser vertical y marcar muchos goles. Más que los sistemas de juego, hemos trabajado en generar superioridades donde poder hacer daño. Vais a ver una España que quiere hacer goles y cuidar esos pequeños detalles que pueden ser clave para clasificarnos, porque los goles van a ser importantes», advertía la seleccionadora. Y es que solo se clasifica de manera directa el primero de grupo, y a España le ha tocado estar encuadrada con Islandia, Ucrania... e Inglaterra. Las dos selecciones más fuertes del continente se jugarán el billete en su duelo directo, por eso es vital no fallar, aunque siempre haya oportunidad para el segundo y tercer clasificado en un playoff final.

Mientras las inglesas juegan en Turquía contra Ucrania, en un ambiente marcado por la inestabilidad del conflicto con Irán, España quiere sacar ventaja arropada por Castalia ante la selección que ocupa el puesto 16 en el ranking FIFA. «Islandia va a ser un rival incómodo. Es un equipo que transita bien, que tiene una extremo derecha muy rápida, un bloque muy físico, que no para de correr», describió la seleccionadora, aunque su rendimiento en la pasada Eurocopa fue muy pobre: no ganó ni un partido y solo marcó en el último, eso sí, tres goles ante Noruega.

Después, llegará el desplazamiento a Turquía para jugar con Ucrania, que tiene a la expedición con un ojo en el conflicto que tiene cerrado el espacio aéreo en Oriente Medio. Esta noche, las inglesas jugarán en Antalya.

De Tomé a Sonia Bermúdez: nuevo ciclo en la selección femenina, mismo gen ganador

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No hay selección femenina que juegue mejor al fútbol que España. Es algo que nadie discute y que ha llevado al equipo español a encaramarse al número 1 del ranking de la FIFA en 2025 por primera vez en la historia. Sus pasos, firmes, avasallantes ante la mayoría de los rivales que se cruza, desvelan un crecimiento que no parece tener límite y que, por primera vez, en este año que acaba ha estado firmemente acompañado por la RFEF.

Si en la lista de prioridades no había estado el fútbol femenino, tras la marejada desatada por el triunfo en el Mundial en 2023 y el caso Rubiales, el nuevo presidente, Rafael Louzán, puso el foco en arropar el talento de las jugadoras con un cambio radical en el organigrama federativo, tanto en su junta directiva como en esa rama, que dejó en manos de Reyes Bellver. Esa apuesta hizo a España brillar en la Eurocopa de Suiza, donde solo una tanda de penaltis la separó de la gloria. Pero de aquel sinsabor en Basilea pasaron a explotar de emoción proclamándose campeonas de la Nations League, por segunda vez, en el Metropolitano. Entre ambas citas se produjo un cambio de ciclo con la salida de Montse Tomé y la llegada de Sonia Bermúdez al banquillo que no afectó a lo esencial: el gen ganador.

La Eurocopa fue el primer gran torneo que unió a la selección. El grupo de jugadoras fue una piña —aunque sin Jenni Hermoso- manejadas con mano izquierda por Montse Tomé desde el banquillo e impulsadas por las mejores condiciones de trabajo posibles, las que se habían pasado años reclamando. No siempre fue fácil, porque hubo imprevistos como la meningitis de Aitana Bonmatí o las anginas de Cata Coll, que privaron a España de dos puntales de su once titular. Aun así, arrollaron a todas las rivales que encontraron a su paso, con Alexia como líder y domando todas las estadísticas de la competición: goles, posesión, pases acertados y hasta selección entre las menos goleadas. El campeonato llevaba camino de ser perfecto. Superaron el muro de los cuartos de final y en semifinales vencieron a su particular ogro, Alemania, en una prórroga y con un soberbio gol de Aitana, ya recuperada, y se plantaron en la final ante Inglaterra. Llegaron no confiadas, pero sí convencidas de que podían ser campeonas. En el estadio St. Jakob-Park de Basilea apareció el único lunar. Las inglesas forzaron la prórroga y estiraron el duelo hasta una tanda de penaltis donde España erró más de lo que se esperaba y el título fue para Inglaterra. Se les escapó entre los dedos, y eso dejó una huella.

Montse Tomé, en un partido de la Eurocopa de Suiza.

Montse Tomé, en un partido de la Eurocopa de Suiza.EFE

La primera decisión de la RFEF fue no renovar el contrato de Montse Tomé. Fue una propuesta de Reyes Bellver a Louzán que el presidente asumió. Su visión es que tocaba un cambio de ciclo que rompiera, de manera definitiva, con todo lo anterior, por muy exitoso que fuera. La asturiana, que estuvo en el cuerpo técnico de Jorge Vilda en el Mundial, se fue con una Nations League, la primera clasificación para unos Juegos Olímpicos y el subcampeonato de Europa, algo impensable apenas tres años antes.

Su relevo fue Sonia Bermúdez, desde 2022 seleccionadora Sub-20. Sus primeras decisiones ya hicieron ver que nacía una nueva etapa. Jenni Hermoso volvió a ser convocada, como Mapi León, dando por zanjada una brecha abierta antes del Mundial. Su primer reto, y no fácil, era revalidar la Nations League. Tomé había dejado a España clasificada, pero quedaban por delante, y a doble partido, las semifinales ante Suecia y la final frente a Alemania. No era un debut plácido para la nueva seleccionadora que, además, por el camino perdió por lesión a Patri Guijarro, pieza vital en el centro del campo.

Las suecas recibieron un vapuleo en Málaga (4-0) y también cayeron derrotadas en Gotemburgo (0-1) con Alexia como estrella. En la final, Alemania demostró, por primera vez en mucho tiempo, que España era vulnerable, pero solo arañó un empate a cero en Kaiserslautern. La vuelta en el Metropolitano fue una fiesta, con Clàudia Pina como estrella, que acabó con la selección campeona.

Será en este 2026 cuando Bermúdez afronte su gran reto: llevar a España al Mundial de Brasil de 2027. En marzo arrancan los seis partidos de clasificación ante Inglaterra, Islandia y Ucrania. Solo la primera de grupo tiene billete directo y, todo hace indicar, que será un mano a mano con las inglesas, una vez más. Además, la seleccionadora tendrá que afrontar no solo la baja de Patri Guijarro, que no estará aún de vuelta, sino también la de Aitana Bonmatí, que se rompió el peroné justo antes del partido de vuelta ante Alemania. Será la hora de evaluar la gestión que la nueva entrenadora hace de un equipo de lujo.

El relevo que asoma en la España de Sonia Bermúdez: talento que emerge desde una defensa “de portería a cero”

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Cuatro partidos lleva Sonia Bermúdez al frente de España, un título y las primeras sensaciones de hacia dónde intentará hacer crecer a un equipo campeón del Mundo, subcampeón de Europa y dos veces ganador de la Nations League. El reto puede no ser fácil, pero la seleccionadora, nada amiga de dar pistas a sus rivales, ya empieza a dejar algunas referencias.

Su debut ha sido ante rivales complicados como Suecia y Alemania, y a los dos ha conseguido golear. Las suecas se llevaron cuatro goles en Málaga y uno más en Gotemburgo, mientras que las germanas plantaron cara en la ida de la final, pero no aguantaron en el Metropolitano y salieron con tres goles. Este balance, además de hacer a España cumplir con el ilusionante objetivo de volver a ser campeona, se cierra con algo que la entrenadora buscaba: hacer una España más sólida en defensa, que no solo dependa de un ataque letal.

"Estoy encantada de haber dejado la portería a cero. El equipo ha sabido sufrir y ha sacado su mejor versión en fase defensiva. Es de alabar el trabajo que hemos hecho ante dos grandes selecciones", aseguraba anoche, con la medalla de campeona al cuello.

Y es que la seleccionadora tiene muy claro hacia dónde puede hacer crecer a sus jugadoras: "Si logramos ser fuertes a nivel defensivo, luego tenemos mucho talento para hacer goles. Queríamos potenciar eso desde que llegamos", desveló. A la vista de los datos, lo han conseguido, porque España acaba esta fase final con ocho goles a favor y con la portería imbatida.

Con la vista puesta ya en la clasificación para el Mundial de Brasil 2027, Los automatismos defensivos se pueden trabajar, pero el talento ha de ser innato, y España lo tiene. Está en las botas de Alexia Putellas, Aitana Bonmatí, Mariona o Esther, pero ya tiene relevo generacional en jugadoras que han eclosionado en el último año. Es el caso de las dos goleadoras de la final: Clàudia Pina y Vicky López.

Pina debutó con España en 2018, con 17 años, pero no fue hasta finales de 2024 cuando se asentó. Comenzó a crecer en el Barça y en la selección de manera paralela hasta convertirse en una goleadora imprescindible. De hecho, en esta Nations, con 24 años, ha vivido un idilio con el gol y solo en la fase final ha marcado cuatro, la mitad del total.

Sobre la catalana construirá futuro Sonia Bermúdez, como también sobre Vicky López, que con 19 años deslumbró en la Eurocopa y se llevó el Trofeo Kopa. Su debut con España a los 17 la convirtió en la jugadora más joven en jugar con España. Ocurrió porque Montse Tomé la hizo saltar al campo en la final de la Nations League en Sevilla contra Francia y se proclamó campeona. Desde entonces, no ha salido de las convocatorias salvo por lesión.

Tanto en la Eurocopa como en la final ante Alemania, cargó con el peso de jugar como titular por la baja de Aitana, y consiguió que nadie echara de menos a la triple Balón de Oro. "Tiene una personalidad extraordinaria", reconocía la seleccionadora.

Pina y Vicky son dos futbolistas asentadas, pero hay más en los planes de Sonia Bermúdez. Alguno pasa por el protagonismo de Laia Aleixandri, que ha vuelto al centro del campo de manera "soberbia", según su entrenadora, en este torneo. La baja de Patri Guijarro le ha abierto las puertas de una posición que conoce de sobra y en la que tendrá que asentarse porque viene mordiendo los tobillos el futuro: Clara Serrajordi. A sus 18 años recién cumplidos, apenas jugó unos minutos ante Suecia, pero la seleccionadora quiere tenerla cerca porque sus cualidades son inmejorables.

Lo mismo ocurre con Eunate Astralaga, la guardameta de 20 años del Eibar. Con Cata Coll afianzadísima en la portería, y Adriana Nanclares como relevo, Astralaga asoma con pausa, pero la absoluta es el lugar donde va a vivir porque se le augura un futuro brillante.

La “locura” de Vicky, la emoción de Jennni Hermoso y el manteo a Sonia Bermúdez: “Queremos seguir inspirando”

Actualizado Martes, 2 diciembre 2025 - 22:38

España mandó mil mensajes con su goleada ante Alemania para proclamarse campeona de la Nations League. Se sacudió la sombra de un rival siempre incómodo porque estas jugadoras nunca dejan ya de creer en ellas. «Queremos seguir inspirando», resumió Alexia Putellas que, con una sonrisa, agradeció a los 55.843 espectadores que fueran «la jugadora número 12» en una noche en que se fijó un nuevo récord de asistencia a un partido de la selección. Disfrutaron todos los que estuvieron, también Felipe VI, que por primera vez presidió un partido de la selección femenina y posó con el trofeo en medio de una fiesta desatada, imparable.

Irene Paredes levantó, por segunda vez, una Nations League mirando al cielo, de donde recibe la fuerza de su aita, y Jenni Hermoso, que fue ovacionada cuando saltó al campo en el 80, emocionada, se envolvió en la bandera de la Comunidad de Madrid. «Ha costado mucho. Ha habido meses de mucho trabajo y de pensar si volvería a ponerme esta camiseta. Y como se dice, a veces todo tiene su recompensa», admitió exultante. La tercera de las dinosaurias, Alexia, volvió a acaparar trofeos individuales, como mejor jugadora de las finales. «Ha sido una de las mejores noches de mi carrera», reconoció.

Ella ha tenido muchas, por eso sabe lo importante que era para Vicky López. Entre ellas hay complicidad que lleva a bromas y también a celebraciones especiales. La madrileña marcó ante su gente. «Me he vuelto loca. He jugado titular y he marcado. Esta noche va a haber muchos bailes», confesó la joven jugadora. Vicky es el futuro, como Clàudia Pina, la jugadora que ha tenido un idilio con esta Nations. Suyos fueron los dos goles ante Inglaterra que dieron la clasificación para la fase final y anoche descorchó un partido igualado. «Han sido dos goles de los que me gustan: chutando desde lejos. Es un título que me hace especial ilusión porque es el primero con la selección», confesó la goleadora, que no se despegaba del trofeo, aunque también recibió el de mejor jugadora de la final.

Sonia Bermúdez también agarró la extraña copa, para celebrar con su staff, pero antes pasó por el clásico manteo. «Es un día de disfrutar porque ellas, con su fútbol, han traído a toda esta gente. En Alemania no fuimos la España que queremos, pero el objetivo era volver a ganar y revalidar la Nations League, así que todo ha merecido la pena», aseguró la seleccionadora mientras sus futbolistas daban la vuelta de honor amenizada por Cristina Martín Prieto con un bombo en ristre.

Hubo más gestos en esta final, como que Salma Paralluelo estuviera en el partido después de la lesión que sufrió en la ida de las semifinales ante Suecia. No pudo hacerlo Aitana Bonmatí, que ayer mismo fue operada de la fractura en el peroné que la tendrá fuera de los terrenos de juego al menos cinco meses. Sus compañeras posaron en la foto del once inicial con una camiseta que ponía «Ánimo, Aitana». Ella, desde el hospital, las felicitó en redes.

La fiesta se prolongó en las entrañas del estadio, con las jugadoras con sus camisetas de campeonas y sus medallas bailando con la música en directo del grupo Bombai, autores del que pretenden que sean el himno de la selección, Contigo, que actuaron solo para ellas.

España vive en la gloria: golea a Alemania y suma su segunda Nations League

España vive en la gloria: golea a Alemania y suma su segunda Nations League

España hace tres años que tocó la gloria, cuando nadie creía, y pese a los mil empujones que pudieron tumbarla, allí se instaló. Una generación extraordinaria, ahora comandada por Sonia Bermúdez, suma su segunda Nations League goleando a Alemania y curándose la herida de la Eurocopa. Los goles de Clàudia Pina y Vicky López, el futuro, permitieron hasta que Jenni Hermoso llorara de felicidad en el césped del Metropolitano por primera vez en tres años.

Se desentumeció España, sin olvidar cómo tuvo que apretar los dientes para sobrevivir en Kaiserslautern. Es más, con la lección aprendida. Buscó la manera de derruir a un rival forjado en la mejor siderurgia, tratando de recuperar la sutileza de su fútbol, pero sin perder de vista que tenían enfrente a un equipo casi imposible de domesticar, porque nunca se da por vencido. Sin embargo, la selección encontró la manera de meterles el miedo en el cuerpo.

Comenzó con Vicky López, la apuesta de Sonia Bermúdez para cubrir el hueco de Aitana, con un centro de Alexia, a la que se le escapó en el control en el punto de penalti. Siguió Esther, cruzando en exceso un zurdazo que lamió el poste. Y continuó Alexia obligando a Berger a aparecer para salvar un testarazo que la grada del Metropolitano trató de empujar. En apenas siete minutos, esta España era de nuevo el equipo descarado que ha dejado impronta.

Sin embargo, las alemanas jamás se amedrentan. Están programadas para soportarlo todo. Se estiraron y Gwinn dio el primer susto con un remate que se le fue alto. Eran capaces de hacer daño por la fortaleza con la que exigían Senb y Nüskens a Laia Aleixandri y el atosigamiento de Brand a Alexia. De ahí nacía el peligro que llevaba rápido a las orillas, especialmente buscando a Bühl en su duelo perpetuo con Ona Batlle.

La selección, esta vez sí, tenía claro que la espalda de su rival también era vulnerable. Eso le hizo sentir Vicky comandando una contra con Esther tras un pase filtrado de Clàudia Pina, que fue creciendo conforme pasaban los minutos.

Alemania llegó a Madrid dispuesta a morder y esperó con paciencia su momento para hacerlo cuando Kett armó un tiro que salvó Cata Coll. El duelo, igualado, ya iba casi de área a área, con las dos selecciones buscándose las cosquillas. España se mostraba tan afilada como fallona, aunque algún remate fuera tan imposible como la chilena que intentó Esther y atrapó Berger. La asistencia fue de Mariona, multiplicada y echando una mano en la construcción a Alexia, un tanto ensombrecida.

España fue probando, protegiéndose de pérdidas para que Alemania no pudiera correr. No siempre salió, porque cuando el balón llegaba a los pies de Bühl nacía el peligro. Suya fue la asistencia a Brand para que armara su disparo que tocó Irene Paredes para que llegara manso a Cata Coll. Otra vez respondió la selección, con Pina haciendo volar a Vicky en la banda para que buscara a Alexia en el área.

A la media hora de partido, las españolas le habían cogido la medida y encadenaron ocasiones. Un robo con cabalgada al área de Laia Aleixandri, que no tuvo fe en su chut desde la frontal y perdió la ventaja en el ataque. Después fue Mariona la que desperdició la más clara del encuentro cuando, con Berger vencida, echó fuera un balón que Pina le había telegrafiado al segundo palo. Fue la extremo de Barça quien no pudo rematar de cabeza una pelota llovida de Vicky.

Duelo eléctrico

El Metropolitano se llevó las manos a la cabeza dos veces antes del descanso. La primera cuando Mariona disparó a quemarropa al cuerpo de Berger; la segunda, cuando Anyomi cazó un balón a la espalda de la defensa que cruzó en exceso.

En la segunda parte, España saltó a resolver la final. Empujó a Alemania en su área y arreó una y otra vez hasta que Clàudia Pina, en su idilio con esta Nations, burló a Kett en la orilla, pisó área, tiró una pared con Mariona y fusiló a la portera alemana. Ya habían descorchado el partido y, aunque Alemania trató de estirarse, la maquinaria parecía imparable.

La tarea, difícil, la retorció Vicky López con un eslalon en la banda derecha y un zurdazo, de esos a los que le puso el sello su amigo Lamine, para marcar el segundo gol. Las germanas, ya descompuestas, vieron crecer el castigo cuando Pina les robó en tres cuartos de campo y, desde la media luna, metió el título en el bolsillo de España.

España, ante la confirmación de su madurez: busca su segunda Nations League ante un contestona Alemania

España, ante la confirmación de su madurez: busca su segunda Nations League ante un contestona Alemania

Cuando España salte al césped de un Metropolitano a reventar, con casi 70.000 personas en la grada, estará ante un reto mayúsculo: sumar su tercer título en tres dos años, una explosión que no tiene los pies de barro. La selección no temblará. Ni por el desafío ni por el rival. Alemania le puso en muchos problemas en el duelo de ida, desnudando debilidades hasta ahora no vistas y generando algunas dudas sobre si este equipo es capaz de tener un plan B. Pero la selección llega a su cuarta final «madura».

«Tenemos que ser la España que se asocia, que confía en sus jugadoras, que juega a un ritmo alto y que ataca y defiende junta», propuso la capitana Irene Paredes. Las alemanas las llevaron al límite para salir vivas de Kaiserslautern, pero de aquel esfuerzo han crecido. «Somos buenas jugando al fútbol, y eso lo que tenemos que hacer. Estamos en un punto en que todas hemos vivido en situaciones complicadas de juego que hemos sabido resolver. Tenemos recursos», advirtió la veterana central. De hecho, son las mejores, por títulos individuales, medidos en Balones de Oro y trofeos, y por rendimiento colectivo encabezando el ranking FIFA. Es hora de demostralo en un escenario único, con posibilidad de hacer historia.

España ha perdido a Aitana Bonmatí, que pasará hoy por el quirófano tras la rotura de peroné, y a Sonia Bermúdez le tocará estrenarse en una final eligiendo cómo cubrir su baja. No siendo fácil, tiene en Vicky López, Fiamma o incluso Mariona más retrasada recursos envidiables para generarle problemas a Alemania. Su seleccionador, Christian Wück, reconoce que no encajar goles en los primeros minutos será clave, porque sabe que las españolas pueden ser imparables si ponen en marcha un rodillo que alimentará un público entregado, empezando por Felipe VI, que estará en el palco.

España se ha labrado el camino en esta Nations apeando de la fase final a Inglaterra, goleando en las semifinales a Suecia y conteniendo el empuje de Alemania en un ejercicio defensivo. Tres selecciones con varios títulos europeos ante quien les arrebata la supremacía a base de fútbol. «Me encantaría que ganáramos por las jugadoras. Tenemos una generación que ha peleado por jugar estas finales y que, con su fútbol, ha conseguido que vengan 70.000 personas a verlas. Vamos a disfrutar de futbolistas increíbles», reclamó la seleccionadora, que nunca ha salido campeona, ni como jugadora ni en un banquillo. Alemania lleva siete años sin ganar un título, pese a su potencial, pero España puede hacer historia con un récord de público y encadenando las dos únicas ediciones de la Nations League.

España, el equipo "maduro" que quiere otro título: "Esta generación ha peleado por jugar finales y, con su fútbol, llena estadios. Merecen ganar"

España, el equipo “maduro” que quiere otro título: “Esta generación ha peleado por jugar finales y, con su fútbol, llena estadios. Merecen ganar”

Cuatro finales en los últimos dos años, dos títulos y un tercero que pueden alzar este martes en el Metropolitano ante Alemania. España se ha convertido en un equipo "maduro", asentado en la élite y con experiencia para afrontar desafíos como revalidar su condición de campeón de la Nations League. "Esta generación ha peleado por jugar finales y, con su fútbol, llena estadios. Estas jugadoras merecen ganar. Sería un sueño", asegura la seleccionadora Sonia Bermúdez, que vive su primera final.

En este duelo a doble partido con Alemania, España se ha encontrado con obstáculos. Primero, un rival que fue superior. "Hemos estado buscando soluciones para ayudar a las futbolistas. No me sorprendió nada de Alemania, nos robaron dentro y transitaron rápido con sus jugadoras por fuera", analizó la entrenadora, que tiene mente el partido que quiere. "Tener posesión de balón, acumular pases, tener posesiones largas..., estamos trabajando en eso, sabiendo que Alemania nos generará", añadió.

De todo lo que pasó en Kaiserslautern, sus jugadoras han aprendido. "Esa mala primera parte nos hizo crecer. Tenemos que ser la España que nos ha hecho llegar hasta aquí: que se asocia, que confía en sus jugadoras, que juega a un ritmo alto y que ataca y defiende junta", reflexionó la capitana Irene Paredes, que se marcó como reto de esta selección "ser un equipo cómodo en el campo también sin balón".

En su opinión, en el partido de ida lo hicieron. "Estamos en un punto en que todas hemos estado en situaciones complicadas de juego que hemos sabido resolver. Y desde el staff nos dan soluciones. Tenemos muchos recursos para hacer frente a lo que proponga el rival. A nadie le sorprendió que hizo Klara Bühl, pero también hay que valorar lo que hizo Ona para frenarla. Tuvimos momentos duros, que supimos sufrir", argumentó antes de lanzar un mensaje que bien podría ser la arenga que transmita en el vestuario justo antes de saltar al césped: "Es una final con mucho envoltorio, pero no deja de ser un partido de fútbol. Llevamos toda la vida esforzándonos día a día por entrenar, crear automatismos, es lo que nos ha traído hasta aquí. El resto es para la gente. Nosotras somos buenas jugando a fútbol, y es lo que tenemos que hacer".

La capitana de la selección, Irene Paredes.

La capitana de la selección, Irene Paredes.EFE

Con esa mentalidad, la seleccionadora no tiene dudas de que España volverá a ser reconocible. "Nos toca disfrutar de este pedazo de equipo que tenemos, futbolistas increíbles y se merecen que el estadio esté lleno porque se lo han ganado con su fútbol. Lo que queremos es salir orgullosas del partido", sentenció.

Este partido de vuelta, donde se batirá el récord de asistencia a un partido de la selección, con cerca de 70.000 aficionados en las gradas del Metropolitano, ha tenido un lunar: la rotura de peroné de Aitana Bonmatí.

"Aitana se quería quedar y estar en la final, pero le dijimos que se tenía que ir a casa a recuperarse. Nos dio un poco de bajón, porque las jugadoras tienen sentimientos, pero el equipo está bien y quiere dedicarle la victoria, tanto a ella como a Patri Guijarro y a Salma. Todos sabemos quién es Aitana, es importante, pero hay futbolistas muy capacitadas", advirtió. Es una baja que, en palabras de Irene Paredes, "descoloca", pero también a las alemanas.