El Mundial de los hermanos enfrentados: de las estrellas Williams y Doué al tatuaje de los Souttar

El Mundial de los hermanos enfrentados: de las estrellas Williams y Doué al tatuaje de los Souttar

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Cuatro parejas de hermanos juegan juntas en la misma selección nacional y otras cuatro se enfrentan defendiendo camisetas distintas: un récord que involucra a dos de las estrellas más esperadas del Mundial, el español Nico Williams y el francés Désiré Doué.

Ambos tienen un hermano mayor, nacido y criado junto a ellos, que, sin embargo, decidió jugar para el país de origen de sus padres, mezclando el sentimiento de gratitud hacia las raíces familiares con el pragmatismo deportivo. Ni el lateral del Estrasburgo Guéla Doué, que eligió representar a Costa de Marfil, ni Iñaki Williams, que juega para Ghana, fueron considerados piezas importantes por Francia y España debido a la enorme competencia existente en esas selecciones.

Sin embargo, esto no impide que el mayor de los hermanos Williams, hoy de 32 años, haya jugado con la selección sub-21 española y sumado incluso una aparición amistosa con la Roja en 2016. El sueño de disputar un Mundial, no obstante, lo hizo realidad en 2022 con el combinado africano.

Mientras tanto, su hermano menor, formado al igual que él en la prolífica cantera del Athletic de Bilbao —del que ambos son símbolos—, está llamado a desempeñar un papel protagonista con España en el Mundial de 2026.

También los hermanos Doué, criados futbolísticamente en Rennes, están muy unidos, en parte porque apenas se llevan tres años. En los amistosos previos al Mundial llegaron incluso a enfrentarse (Francia ganó por 2-1) y Guéla marcó un gol, celebrándolo con una patada a la bandera del córner. Al final, como manda la tradición, hubo selfis y grandes sonrisas.

Y poco importa que Francia —al igual que España— tenga muchas más posibilidades de avanzar en el torneo. Lo saben bien los numerosos futbolistas de Túnez, Marruecos, Haití, Argelia, Costa de Marfil, Congo, Senegal, Cabo Verde y Ghana que nacieron y se formaron futbolísticamente en el Hexágono (como se conoce a Francia por la forma de su territorio) antes de optar por representar a la selección de sus padres o abuelos.

Los franceses de nacimiento que juegan para otras selecciones son nada menos que 75, y en total hay 289 futbolistas, casi el 25% del total, nacidos en un país distinto del que representan sobre el terreno de juego. Esto también constituye un récord en la historia de los Mundiales.

Si bien los gemelos Timber de los Países Bajos y, sobre todo, los hermanos Lucas y Theo Hernández de Francia son ya muy conocidos, los hermanos Deroy y Laros Duarte de Cabo Verde y Juninho y Leandro Bacuna de Curazao, todos nacidos en los Países Bajos, debutan en la élite del fútbol.

Al igual que Derrick Luckassen de Ghana y Brian Brobbey, que juega para la selección neerlandesa: comparten la misma madre pero tienen padres diferentes, como los hermanos Boateng, de los primeros en jugar para dos selecciones nacionales distintas (Alemania y Ghana en su caso).

Las diferencias técnicas entre John (Escocia) y Harry Souttar (Australia), ambos defensores de estilo sobrio formados en la escuela del Aberdeen, son sutiles. Sin embargo, John, que juega en el Rangers, mide casi 15 centímetros menos que Harry, del Leicester, quien eligió representar a Australia debido a los orígenes de su madre y porque Escocia tenía dificultades para clasificarse para los Mundiales.

Lo que verdaderamente los une es el mismo tatuaje, que representa a su hermano mayor, Aaron, fallecido en 2022 a los 42 años a causa de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Y, de algún modo, él sigue jugando junto a ambos.