Un Barça aturdido sale vivo del purgatorio de Newcastle con un penalti de Lamine Yamal en el último minuto

Un Barça aturdido sale vivo del purgatorio de Newcastle con un penalti de Lamine Yamal en el último minuto

Un paseo por el purgatorio se dio el Barça en St. James' Park, pero un penalti en el último minuto aún le permitirá subir al cielo. Fue un equipo desdibujado, aturdido, que no supo cómo salir de la trampa tendida por el Newcastle, hasta que Thiaw trabó a Dani Olmo en el área cuando el colegiado ya se llevaba el silbato a la boca para pitar el final. Lamine Yamal, con frialdad, rescató un partido que estaba perdido con merecimiento. [Narración y estadísticas: 1-1]

Habían aprendido la lección los ingleses de la fase de grupos y atosigaron al rival sin darle ni un minuto para pensar con el balón en los pies. Las urracas parecieron más bien una manada de búfalos que no dejaba de correr hacia la portería de Joan Garcia sin que pudieran sujetarlos. Especialmente sufrió Cancelo en el lateral izquierdo en cada carrera con Elanga, que le avisó con un centro nada más arrancar el duelo. Algo mejor pudo sostenerse Araújo, en el otro costado, y entre Cubarsí y Gerard Martín, no sin sobresaltos, vigilaban a Osula. Un cabezazo de Tonali que salvó Cubarsí fue el primer aviso de los diez minutos en que el Barça estuvo a merced del Newcastle, corriendo detrás del balón.

Al cuarto de hora empezó a estirarse, pero no estaba entonado. Enredado y lejísimos de generar zozobra. Raphinha, en una contra, logró llegar al área y se encontró con que su centro no tenía rematador. Ni lamentarse pudo porque los ingleses respondieron con un disparo cruzado de Elanga que con la punta de los dedos logró desviar el guardameta culé. No encontraba el Barça la forma de animar un partido pegajoso. Necesitaba que Pedri sacara el compás para dibujar las ocasiones, que Fermín saliera de la etapa obtusa en la que vive desde hace demasiadas jornadas y que Lamine agitara la varita. Fue el único que cumplió, aunque fuera en una solitaria transición que acabó con control, recorte y disparo para forzar un córner. Fue tan kafkiano ese saque de esquina que se convirtió en una contra que acabó con centro al área de Elanga, una vez más, y un testarazo de Osula que no cogió puerta. La fortuna es que el Newcastle, a pesar de plantarse en el área con demasiada facilidad, no estaba aprovechando el aturdimiento de los azulgrana.

No los sacó de ese estado ni Fermín con un disparo que mandó, sin colmillo, a las manos de Ramsdale que, hasta ese momento, había sido casi un espectador más. Como Lewandowski, enmascarado y perdido. Sin amedrentarse, el Newcastle acumuló una más antes del descanso con los mismos protagonistas a los que no estaban pudiendo sujetar: centro raso de Elanga que se paseó por el área sin que llegara ni Joan Garcia.

No cambió el guion del partido en la segunda parte, en la que el guardameta catalán fue el jugador del Barça que más pelotas tocó. Y en el Newcastle, el mismo protagonista: el endiablado Elanga, con el que soñará Cancelo. Por velocidad, el sueco era imparable y esa ventaja le permitía colocar balones en el área con comodidad. Por fortuna, Joan Garcia, con la lección aprendida, se anticipaba. Salvador otra vez el cancerbero, porque en ataque la ofuscación era total. Pedri, Fermín y Lamine hicieron la peor gestión posible de los pocos momentos en que podían correr contra la defensa de las urracas. Poco a poco entendieron que no era noche de lucir, sino de sufrir. Aún se le complicaría todo un poco más con la marcha, agotado, de Pedri y la lesión de Bernal. Ni Rashford, héroe hace unos meses, alivió. Tuvo una clara el Barça en un balón de Cancelo a la espalda de Trippier que Raphinha convirtió en un centro perfecto que Lewandowski no embocó.

Como Eddie Howe también había buscado más piernas, Gordon dirigió el ataque más prometedor que acabó con Burns estrellando su remate en el poste. Seguía el Barça con vida en el minuto 70, pero quedaba calvario por delante. Pareció arrebatársela Barnes con su gol en el 86, pero apareció entonces la vida extra que se inventó Dani Olmo. Un penalti en el último instante que nadie discutió y que Lamine Yamal, con sangre fría, convirtió en el empate de la supervivencia. Todo se decidirá en el Camp Nou.

El 'maná' del fútbol árabe que dificulta escapar de la guerra: permiso para la evacuación, riesgo de incumplimiento de contrato y la mediación de la FIFA

El ‘maná’ del fútbol árabe que dificulta escapar de la guerra: permiso para la evacuación, riesgo de incumplimiento de contrato y la mediación de la FIFA

Los países de Oriente Medio se han convertido en la última década en un destino muy apetecible para jugadores y entrenadores de fútbol y fútbol sala por los altos salarios que ofrecían federaciones y clubes, pero ahora, tras el estallido de la guerra con Irán, esos contratos se han convertido en muchos casos en un problema que les ata a permanecer en esos países.

Desde la pasada semana se está produciendo la evacuación de deportistas y sus familias tras paralizarse las competiciones por la amenaza constante de los ataques iraníes a sus vecinos del Golfo, aunque hay países que van retomarlas. En la Liga de las Estrellas de Qatar, suspendida el 1 de marzo, se volverán a disputar partidos este jueves 12 de marzo. La mayoría de clubes han recuperado los entrenamientos, lo que ha retenido a muchos profesionales ante el temor a incumplir sus contratos o, simplemente, porque los equipos no les permiten marcharse.

Es el caso de un jugador que tuvo que bajarse del autobús que este lunes le iba a conducir de Doha a Riad para coger el vuelo chárter fletado por la Federación Española (RFEF) para volver a España. Su club no le dio permiso para marcharse. "Por la mañana están entrenando y por la tarde caen misiles", cuenta a El Mundo fuentes federativas que siguen en contacto con todos los españoles que permanecen en Oriente Medio.

De hecho, a todos ellos les ha ofrecido asesoramiento legal sobre qué recogen sus contratos sobre situaciones de peligro. "Muchos de ellos tienen abogados, pero alguno ya nos ha remitido su contrato para estudiar si hay alguna cláusula que recoja lo que pueden hacer ante una situación como la que están viviendo", asegura el secretario general de la RFEF, Álvaro de Miguel.

La situación entre los futbolistas y entrenadores de los países afectados, fundamentalmente Qatar y Kuwait, ha sido en las últimas dos semanas de "temor" por la situación de sus familias, en algunos casos con menores, y "caótica" por las informaciones contradictorias sobre qué pasará con las competiciones en toda la zona.

Una directriz de la FIFA

Los primeros en alzar la voz pidiendo ayuda a la FIFA han sido los comités de entrenadores de las federaciones de Portugal, España, Italia, Alemania, Inglaterra, Francia, Países Bajos y Turquía. Todos han firmado una carta conjunta remitida al departamento legal del máximo organismo solicitando "orientación y medidas regulatorias de protección" ante la "incertidumbre jurídica y contractual" que viven los entrenadores.

Varios de ellos, informan a la FIFA, han mostrado su preocupación por abandonar "temporalmente" el país donde trabajan por razones de seguridad. De hecho, insisten en que en muchas jurisdicciones del Golfo, los contratos de trabajo y la residencia "están vinculados al club empleador a través de sistemas de patrocinio, lo que significa que salir del territorio puede requerir autorización previa del club u otras autoridades administrativas", explican en la carta.

Por eso recuerdan a la FIFA que, como su marco regulatorio reconoce "la posibilidad de rescisión del contrato por justa causa (artículo 14 del RETJ)", así como por "circunstancias de fuerza mayor en situaciones excepcionales que afecten al normal cumplimiento de las obligaciones contractuales". Por eso le piden que les oriente y tome postura sobre la situación que se ha dado en Oriente Medio.

abandono de funciones

En especial, piden que, si los entrenadores extranjeros se marchan del país por "razones de seguridad", eso no se interprete como un "incumplimiento contractual o un abandono injustificado de sus funciones" y que proteja los derechos contractuales y profesionales. También solicitan su mediación con "las federaciones nacionales, ligas y clubes de los países afectados" para que aborden cada situación "de forma equilibrada y responsable".

En la misiva, los comités de entrenadores ponen sobre la mesa la preocupación que existe por las "consecuencias disciplinarias o contractuales derivadas de una salida motivada por consideraciones de seguridad", porque podrían enfrentarse a acusaciones de incumplimiento de contrato o abandono de funciones. En este sentido, le piden a la FIFA que aclare si, en situaciones de conflicto armado o de grave riesgo para la seguridad personal, la salida temporal del territorio por parte de un entrenador podría considerarse justificada según los principios de causa justa o fuerza mayor, "contribuyendo así a prevenir posibles disputas ante el Tribunal de Fútbol de la FIFA o el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS)".

"Creemos que el marco regulatorio del fútbol internacional debe ser capaz de responder adecuadamente a estas circunstancias extraordinarias. Dada la creciente preocupación expresada por los entrenadores que trabajan actualmente en la región, agradeceríamos enormemente la orientación de la FIFA lo antes posible, para que nuestras instituciones puedan brindar el apoyo y la claridad jurídica adecuados a nuestros miembros", concluye la carta firmada, en nombre de todos los comités, por el presidente portugués Henrique Calisto.

Tensión entre el Gobierno y la Federación de fútbol por la evacuación de jugadores y técnicos de los países afectados por la guerra

Tensión entre el Gobierno y la Federación de fútbol por la evacuación de jugadores y técnicos de los países afectados por la guerra

La evacuación de los más de 30.000 españoles que residen, o estaban en tránsito, en los países afectados por la guerra contra Irán, ha generado tensión entre la Federación Española de Fútbol (RFEF) y el Gobierno de España. Un vuelo chárter con un centenar de jugadores y cuerpos técnicos, sus familias y hasta sus mascotas, que estaban trabajando en Kuwait, Qatar y Arabia Saudí, partirá del aeropuerto civil de Riad a las 13.45 horas de este martes por el esfuerzo de la Federación en prestar ayuda a quienes se han visto atrapados en el conflicto. Es un vuelo, como informó la embajada de Arabia, dirigido "fundamentalmente a personas que trabajan en el sector del deporte", pero en el que habrá alrededor de 60 plazas para residentes "en situación de vulnerabilidad". El vuelo llegará a Madrid previa escala en Hurghada (Egipto).

Una operación de repatriación exprés en la que la coordinación con las embajadas ha sido desigual. Mientras la colaboración con Kuwait y Arabia ha sido fluida, fuentes federativas advierten de que Qatar puso reticencias a que el fútbol español y no el Gobierno fuera el primero en prestar ayuda a quienes, con el espacio aéreo cerrado y los ataques de Irán, quisieran salir del país. "El embajador quedaba en una situación difícil si salía otro vuelo", destacan las mismas fuentes.

Conociendo las intenciones de la RFEF de ayudar a sus profesionales, la embajada, encabezada desde febrero de 2025 por Álvaro Renedo, aceleró para fletar dos aviones en los que repatrió a españoles residentes o en tránsito en la zona y a algunas de las caras más conocidas del fútbol español en Qatar, 'vips' como los internacionales Joselu y Javi Martínez, el ayudante de Lopetegui, seleccionador qatarí, Pablo Sanz, Pablo Amo, quien fue segundo de Luis De la Fuente, o el ex seleccionador sub-21 Santi Denia. "Hasta el ofrecimiento de la RFEF no había previsión de fletar aviones. A algunos les llamaron de madrugada para salir de urgencia", aseguran estas mismas fuentes. No todos tuvieron sitio en el avión y el cuerpo técnico de Santi Denia, por ejemplo, se quedó en tierra.

Todos ellos hacía una semana que se habían puesto en contacto con la Federación para pedir ayuda al gabinete de crisis que Rafael Louzán puso en marcha el sábado 28 de febrero cuando se produjeron los primeros ataques. El presidente, el secretario general, Álvaro de Miguel, Iván Cancela, presidente del Comité de Entrenadores, y David Gutiérrez, director de la Escuela de Entrenadores, cotejaron en sus bases de datos la cantidad de afectados, pero las peticiones se multiplicaron cuando habilitaron un correo electrónico. "La prioridad fueron los que estaban en Irán y salieron de inmediato por sus propios medios", relata el secretario general a EL MUNDO. Entre ellos estaban Munir, los porteros Antonio Adán e Iván Sánchez, dos preparadores, Emilio Álvarez y Pepe Losada, y un entrenador de fútbol sala.

Después llegaron los grupos de WhatsApp y "más de 500 videoconferencias" para conocer la situación en el resto de países de la zona y las necesidades de cada uno. También llamadas de quienes conocen los resortes que tiene la Federación, desde internacionales hasta el ex director deportivo Albert Luque, cuyo sobrino juega en el Muaither qatarí. Especialmente compleja era la situación en Qatar, con el espacio aéreo cerrado, la competición suspendida y las sirenas avisando de ataques. "Las aerolíneas comerciales no operaban y había que fletar un chárter. Y el departamento de viajes que encabeza Antonio Limones lo encontró", explica De Miguel. Llegaría hasta Riad y había que coordinarse con las embajadas para que trasladaran en autobús a los afectados, una media de siete horas de viaje desde Doha o Kuwait.

Esas llamadas a los embajadores se produjeron el pasado viernes, cuando ya había preparados dos aviones para este martes, y tuvo una respuesta desigual. Mientras que Kuwait agradeció la movilización para prestar ayuda, Qatar puso reticencias a que la evacuación se hiciera en colaboración, y por la iniciativa, de la RFEF y no directamente por el Gobierno de España cuando, además, se estaba pidiendo calma a los residentes. Sorpresa fue, por tanto, para la Federación que apenas 24 horas después, los propios futbolistas y entrenadores avisaran de que subían a un avión camino de España.

La RFEF canceló entonces uno de los charters y siguió con el plan previsto para el otro. Autobuses desde Doha y Kuwait están dirigiéndose este lunes a Riad, "monitorizados en todo momento" y en la frontera les recibirá el embajador en Arabia. Además, dos voluntarios del equipo de viajes federativo se trasladarán en las próximas horas para gestionar y ayudar a los pasajeros. "Por el momento hay 106 plazas confirmadas, 20 de ellas por personas que son ajenas al fútbol y quedan entre 60 y 70 para completar el avión. Por eso la embajada ha hecho el comunicado público. Nuestra intención siempre ha sido ayudar y colaborar en todo lo que podamos. Esa es la mayor satisfacción para la RFEF y pone en valor al fútbol español", relata el secretario general.

En ese avión subirá la familia del ex técnico de la Real Sociedad, Imanol Alguacil, que fue cesado como entrenador del Al Shabab saudí a mitad del pasado mes de febrero, Javier Usero, ayudante del seleccionador de Kuwait, el portugués Hélio Sousa, y un buen número de profesionales ligados al fútbol sala como Imanol Arregui y su preparador físico, que entrenan al Al-Yarmouk SC kuwaití, o Bruno García, seleccionador nacional de Kuwait.

El Valencia sobrevive a Quique con una remontada de dos goles en la locura del tiempo añadido

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Quique Sánchez Flores es un recuerdo amable del valencianismo, pero Mestalla, que durante muchos minutos pensó por qué no estaba en el banquillo local, acabó celebrando que su equipo le sobreviviera. Al Valencia le tocó remontar en dos minutos del añadido, con un gol de Cömert y un penalti de Hugo Duro un duelo en el que el Alavés, con su orden, le puso contra las cuerdas. [Narración y estadísticas: 3-2]

Mestalla apenas acabó de ovacionar al entrenador visitante cuando el colegiado José Guzmán, armado con cámara y micrófono en una jornada experimental, señaló el punto de penalti por un leve pisotón de Guido a Toni Martínez. 30 segundos había estado la pelota en juego y, sin que el VAR interviniera, Lucas Boyé puso en ventaja al Alavés.

Al Valencia le tocaba jugar contracorriente y empezó a hilvanar el mejor juego de ataque de toda la temporada, con un Ramazani eléctrico entre líneas y conectado con Sadiq, que no tenía su noche. Todo el bagaje ofensivo que generaba el Valencia moría, de una u otra manera, en el nigeriano, torpón y desacertado. No cazó un centro perfecto de Thierry, que se coló hasta la línea de fondo sentando a JonnyOtto a base de recortes. Favoreció, eso sí, un disparo de Ugrinic que salvó la defensa babazorra. Quique había pedido calma a su equipo, que se arropó para contener y buscar sus opciones en contras como la que armó Ángel, cuyo centro al segundo palo no pudo rematar Otto. No se sintió intimidado el Valencia, que comenzó a buscar a Sadiq... y el nigeriano a fallar. Era capaz de desquiciar a los centrales y robarles la pelota, pero las piernas se le liaban cuando encaraba a Sivera, para desesperación de todo el estadio. Eso, cuando no caía en fuera de juego.

Por eso empezaron a pisar área Ramazani o Javi Guerra, con un tiro que taponó Tenaglia. Quizá persiguiendo a Sadiq se rompió Protesoni, lo que obligó a Quique a reordenar a su equipo y, desde ese momento, comenzó a inquietar más a un Valencia tan dominador como impreciso. Como el mal control de Guerra cuando se quedaba mano a mano con el meta del Alavés.

Se desquitó el joven centrocampista al inicio de la segunda parte en otro ataque elaborado que nació en un centro de Rioja que rechazó Sivera, cazó Ugrinic obligándolo a repeler por segunda vez y que Sadiq recuperó para servir el golpeo al canterano. No falló Guerra para poner el empate.

Se había engrasado el Valencia y veía Quique desde la banda cómo a sus jugadores les costaba superar la línea del centro del campo. Sin embargo, reaccionaron con sus cambios y aprovecharon los nervios de los locales, desesperados porque la falta de puntería les estaba arrebatando dos puntos cuando el partido habían logrado dominarlo.

El Alavés se agarraron a Sivera, que salvó un disparo seco de Ramazani, y a Lucas Boyé, que empezó a aparecer. El primer testarazo lo falló por cruzarlo en exceso, el segundo, no. En el 70 tenían la victoria en el bolsillo y en la grada, se encendió la traca del «Coberán, dimisión». Hasta pudieron marcar el tercero si Mariano no hubiera errado de manera inexplicable cuando estaba solo ante Dimitrievski.

La reacción del Valencia era imprescindible y la activó el banquillo mandando al césped a toda la artillería: Danjuma, Raba, Almeida y Hugo Duro para acorralar al rival. Y tuvo efecto en los ocho minutos de tiempo añadido que marcó el colegiado. Dieron la vida... a balón parado.

Unai Núñez remató un saque de esquina escupido por el palo que cazó de volea Cömert para poner el 2-2 en el 90+5. Aún quedaban tres minutos y, entonces, Pacheco impidió que Hugo Duro saltara a rematar un centro larguísimo desde la orilla izquierda y vio la roja por ello. El partido empezó con un penalti y acabó con otro en el 90+7 que el goleador valencianista transformó para cerrar una remontada que hizo explotar a Mestalla.

España vence con autoridad a Ucrania y huye del peligro

España vence con autoridad a Ucrania y huye del peligro

Ganar a Ucrania con comodidad y alejarse lo más rápido posible de la zona de guerra para volver a casa. Ese fue el plan que la selección española cumplió a rajatabla en el segundo partido camino del Mundial de Brasil. Si acaso duele el gol encajado, el primero de la era Bermúdez, y la falta de acierto en ataque, que impidió una goleada más cómoda que permitiera acordar la diferencia de goles que mantiene en cabeza del grupo a Inglaterra. [Narración y estadísticas: 1-3]

España llegó a Turquía, el exilio de las ucranianas, obligada por la UEFA. Las conversaciones de la RFEF y la tensión por la guerra en Oriente Medio no ablandaron al fútbol. Tampoco es novedad. Había que jugar o se escaparían los tres puntos y se complicaría la clasificación, incluso podrían llegar sanciones. Rafael Louzán dejó elegir a las jugadoras, que se subieron al avión acompañadas por el presidente de la RFEF convencidas de que nadie les complicaría la defensa de la estrella el próximo año en Brasil. Ni siquiera un conflicto bélico.

La tensión se disipó al comprobar que en lo único que se notó el difícil momento que vive la región es que en las gradas del complejo deportivo Mardan, en Boztepe, apenas había poco más de un centenar de aficionados. En el césped, el partido se jugó bajo el guion que se esperaba: dominio de España y ocasiones que costó que se convirtieran en goles.

Sonia Bermúdez hizo mudar la piel de su equipo casi al completo: solo Vicky, Alexia y las dos centrales, Codina y María Méndez, se mantuvieron en un once en el que cambiaron las laterales, aparecieron Serrajordi al mando y Salma y Athenea como estiletes en las bandas y Edna Amade instalada en el área.

España jugó la primera parte volcada en campo ucraniano, a pesar de que Hiryn quiso asustar en el minuto 3 con una contra que acabó buscando la escuadra de Misa, que volvía a la titularidad y casi no tocó balón. La respuesta la dio Vicky, con un disparo tan cómodo como manso desde el punto de penalti. Y Salma, con otro golpeo que no cogió puerta. Hasta Alexia puso un centro raso perfecto que nadie embocó. España jugaba en poco más de la hectárea que rodeaba a la portera ucraniana Keliushyk, que salvó un mano a mano con Vicky y evitó que la madrileña consiguiera un gol olímpico en un extraordinario golpeo. Era increíble que la selección no se fuera ganando al descanso y eso lo arreglaron Edna con un impecable testarazo en un saque de falta de Salma y Lucía Corrales con un latigazo desde la frontal en el añadido.

España se había propuesto golear, y en el arranque de la segunda parte, Athenea hizo diabluras y forzó una mano de las ucranianas que, desde el punto de penalti, hizo que Vicky marcara el tercero. La seleccionadora buscó refrescar el ataque, con Eva Navarro, Fiamma e Inma Gabarro, e hizo debutar a Martina Fernández en el centro de la zaga. Mantener el control y la amenaza era el objetivo. Para eso también hizo jugar sus primeros minutos con la selección a Ornella Vignola. Antes de que saltara, en una transición, Ovdiichuk hizo que España encajara su primer gol.

La victoria no estaba en peligro, pero apareció cierta ansiedad que trató de explotar Ucrania. Eso hizo que la selección se desordenara y, sobre todo, que no llegara el número de goles que permitan pisar los talones a Inglaterra, que le endosó seis a las ucranianas. A España le robó el cuarto el poste donde Clara Serrajordi estrelló un centro chut en los instantes finales del partido.

Victoria de Inglaterra

Tampoco hubiera servido para dar caza a las lionesses, que vencieron ayer 2-0 a Islandia en Nottingham y siguen al frente del grupo.

Abrió el marcador Lucy Bronze en el minuto 21 y cerró la victoria Georgia Stanway en el 77 para dejar muy claro que la única plaza de clasificación directa se la jugarán inglesas y españolas. El primer acto del mano a mano, el 14 de abril en tierras británicas.

La selección femenina retrasa su viaje a Turquía para enfrentarse a Ucrania y espera que la UEFA tome una decisión ante la situación bélica en la zona

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La selección española femenina vive horas de incertidumbre a causa del conflicto bélico desatado en Oriente Medio. Este jueves debía viajar a la ciudad turca de Antalya donde el sábado a las 18.00 horas se enfrenta a Ucrania en el segundo partido de clasificación para el Mundial de Brasil 2027. España no cogerá el vuelo chárter que tenía programado a 15.45 horas a la espera de que le digan si puede viajar sin correr riesgos.

A última hora del miércoles, tras horas de reuniones en Las Rozas, llamadas de clubes y contactos con el Ministerio de Exteriores y la UEFA, la Federación anunció que posponía el viaje hasta el viernes. Quieren tener las máximas garantías de seguridad. "Nos dicen que todo está controlado, que es seguro viajar", aseguraba la seleccionadora Sonia Bermúdez el lunes en Castellón. El martes en esa misma ciudad jugó Inglaterra, que goleó a Ucrania (1-6) sin ningún incidente, pero la escalada del conflicto ha complicado la situación en pocas horas.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, confirmó este miércoles que las defensas antimisiles de la OTAN habían derribado un misil iraní en el espacio aéreo turco y los restos del proyectil cayeron en suelo otomano sin causar víctimas ni heridos, pero sí generando temor en la población.

La RFEF ha transmitido a la UEFA su visión de que no son las mejores condiciones para disputar un partido de fútbol y que Ucrania, que juega en el exilio desde que estalló la guerra, quizá podría encontrar otro escenario para disputar sus partidos como local en esta clasificación.

Aún así, de no aplazarse este duelo, la selección tendría que viajar a Turquía o el partido, como le ha advertido la UEFA, se le podría dar por perdido. La incertidumbre es total entre las jugadoras y sus clubes, que han visto cómo otros deportistas han tenido problemas para salir de las zonas afectadas por el conflicto.

El plan de la RFEF pasaba por estar apenas 48 horas en un hotel resort de la costa de Antalya y volver a España al terminar el encuentro, pero ahora todo está en el aire.

Oyarzabal, de penalti, lleva a la Real Sociedad a la final de la Copa del Rey

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Tenía una espina clavada Mikel Oyarzabal. La Copa del Rey que, con un penalti al Athletic, le dio a la Real Sociedad en 2021, la levantó delante de una grada vacía por el Covid. Quería el capitán brindar a su afición la posibilidad de empujarles a ser campeones, de nuevo, ante el Atlético, como en 1987. Y lo logró, de nuevo, con un penalti que hizo imposible la remontada de un Athletic que la persiguió con más fe que acierto.[Narración y estadísticas: 1-0]

La Real no quería agarrarse a su renta, consciente de que este Athletic llegó a Anoeta más armado que hace tres semanas. Se lo recordó Berenguer cuando cruzó en exceso un testarazo en el primer minuto de un duelo que los rojiblancos trataron de acelerar desde el inicio, como si en el caos pudieran reinar. Sin embargo, la efervescencia de las carreras de Iñaki Williams les duró lo que tardaron en aparecer Guedes y Barrenetxea para, a calambrazos, instalar a los donostiarras en el área de Padilla. Tenían el control del juego y las ocasiones iban apareciendo.

De hecho, una mano magistral del guardameta desviando un saque de falta lateral que Carlos Soler había enroscado mantuvo el empate a cero en el marcador. La Real amenazaba hasta con las cabalgadas de Sergio Gómez, capaz de servir un centro raso al corazón del área que Aramburu no pudo cazar. La ocasión más clara llegó pasada la media hora de juego, cuando Oyarzabal, empeñado en enloquecer a los centrales rojiblancos con su movilidad, recuperó una pelota en el centro del campo y lanzó a Guedes a la carrera por el carril diestro para que pusiera un centro perfecto al punto de penalti que, inexplicablemente, Carlos Soler no pudo rematar.

El susto espabiló al Athletic, que creció sin poner en demasiados apuros al enmascarado Marrero, con problemas en un pómulo, pero a quien Matarazzo no quiso negarle la titularidad. Probó Berenguer con un remate blandito y Sancet con una volea mordida que no creó problemas. Faltaba contundencia, pero al descanso llegaron con vida porque Guedes, otra vez plantado ante Padilla, se resbaló y no pudo armar la pierna evitando que Yuri atajara el disparo. Nadie podía estar tranquilo en Anoeta porque el billete para la final de La Cartuja aún no tenía un nombre escrito.

El duelo tenía emoción por lo que había en juego, porque el fútbol era impreciso y las ocasiones escasas. El Athletic volvió del vestuario dispuesto a estirarse buscando el gol que necesitaba para igualar la eliminatoria. Dos recortes de Iñaki Williams ante Sergio Gómez fueron el primer aviso que Anoeta entendió: su equipo tenía que despertar y responder al dominio que empezaban a tener los leones.

Lo leyó Matarazzo, que mandó al campo la intensidad de Yangel Herrera y la electricidad de Pablo Marín. Antes, Jon Martín envió por encima del larguero un centro de Turrientes. El dominio que había tenido el Athletic se esfumó, aunque Guruzeta, en una contra, hizo esforzarse a los centrales donostiarras para evitar que se quedara mano a mano con Marrero.

Entre Oyarzabal y Guedes estiraron a la Real, que fue encadenando saques de esquina sin que sus ocasiones acabaran entre los tres palos. Los centros del portugués desde la línea de fondo no encontraban rematador y de los córners tampoco sacaban provecho. A Yangel Herrera también se le marchó su cabezazo por encima del larguero.

Incapaces de romper el cero en el marcador, en el minuto 70 el Athletic empezó a pensar en acelerar o se quedaría sin tiempo y la Real en sacar el pie que tenía en la final. Un chut de Berenguer, solo en el área, demasiado cruzado, fue otro aldabonazo: las piernas quizá no daban para atacar y defender. Había que elegir.

Por si tenían dudas, una carrera de Iñaki Williams para acabar forzando un córner les recordó lo que quedaba por correr. Ya no le quedaba gasolina a Guedes, por eso Matarazzo buscó a Óskarsson para volver a amenazar. Antes de que comprobar si los planes iban a salirle bien, la Real se encontró con un penalti.

El VAR avisó a Soto Grado de un agarrón de Ruiz de Galarreta a Yangel Herrera en un saque de esquina y Oyarzabal, especialista sin piedad, marcó para llevar a la Real a la final. La casi imposible reacción del Athletic la cortó de cuajo Marrero, que salvó a bocajarro un remate de Vesga, y la pudo enterrar Óskarsson con un cabezazo que se estrelló en el larguero cuando Anoeta ya celebraba que estarán en La Cartuja.

Guedes, la resurrección de un puñal que acelera a la Real Sociedad en busca de la final

Guedes, la resurrección de un puñal que acelera a la Real Sociedad en busca de la final

Cuando en el verano de 2017 apareció en Valencia Gonçalo Guedes (Benavente, 1996) causó asombro. El portugués, rápido y habilidoso, era un puñal que había prestado el PSG a su amigo Peter Lim, que acabaría fichándolo por 40 millones. Desde que el Valencia lo vendió en el verano de 2022, el luso no había encontrado su lugar en el mundo...hasta que llegó a San Sebastián para convertirse en un futbolista diferencial que, a fuerza de goles y, sobre todo, asistencias, quiere llevar a la Real Sociedad a la final de la Copa del Rey. De eso sabe, porque ha jugado dos con el Valencia. La primera, se la ganó al Barça de Messi en 2019; la segunda, se le escapó por penaltis ante el Betis en La Cartuja en 2022.

Guedes es feliz en Anoeta y su sonrisa ha vuelto a aflorar tras años crudos en Wolverhampton y lesiones en el Benfica. Ni siquiera su paso por el Villarreal compensó. Es ahora, en San Sebastián y especialmente en este 2026 y de la mano de Matarazzo, cuando se ha convertido en el motor ofensivo del equipo. Erik Bretos, el cerebro gris en la dirección deportiva, confió en él y lo firmó por cuatro millones que han resultado ser una ganga.

Ha entrado en todas las convocatorias, también con Sergio Francisco en el inicio de la temporada, y es el único futbolista de campo que ha jugado minutos en todas las jornadas de Liga. La clave: su don para acelerar partidos, incansable en el uno contra uno, con un disparo potente y su capacidad de asociarse en ataque. Se entiende de maravilla con Oyarzabal, con quien reconoce tener «una conexión especial» en el campo y en el vestuario, donde hay complicidad con Remiro y Aritz Elustondo, además de con Carlos Soler, viejo amigo.

Influencia en todo el ataque

Desde la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo, Guedes se ha desatado. Tanto que lidera la tabla de asistentes y persigue a Oyarzabal en la de goleadores, aunque el capitán le lleva cuatro de ventaja. En Liga suma seis tantos y cuatro asistencias, una cifra aún lejos de los 11 que logró como valencianista en la temporada 21/22, su mejor año en España. Sin embargo, la sensación que dejó en el mes de enero es que ese registro no es inalcanzable. Marcó tres goles y dio tres asistencias, por lo que lleva siete en total en ambas estadísticas.

Además, cuando la Copa exigió, él se agigantó con goles y acrecentó su influencia en todo el ataque. Fue decisivo ante el Eldense, con una conducción para filtrar un pase de gol a Pablo Marín en el añadido que deshizo el empate y clasificó a los donostiarras. Ante el Alavés, en cuartos, asistió a Oyarzabal en el primer gol y marcó el segundo de la Real para empezar a hilvanar la remontada que necesitaban, y que acabaron logrando. En el partido de ida en San Mamés, fue una pesadilla para la defensa rojiblanca y colaboró en el gol de Beñat Turrientes que da ventaja a los txuri-urdin en la eliminatoria.

El portugués vuelve a ser un jugador decisivo para el duelo de vuelta en Anoeta -más con la ausencia por lesión de Kubo- y, además, ha demostrado que la Copa es una competición que le motiva. De hecho, es el único futbolista de la plantilla de Matarazzo que ha jugado dos finales. Una disputaron Carlos Soler y quienes se proclamaron campeones en 2020, a puerta cerrada en La Cartuja: Oyarzabal, Remiro, Zubeldia, Elustondo y Ander Barrenetxea.

No mira otro horizonte Guedes que no sea esa final y acercar a la Real de nuevo a Europa, pero no se olvida de la selección portuguesa y el Mundial, por difícil que sea. No lo convocan desde junio de 2022 y, por tanto, nunca ha ido con Roberto Martínez, aunque no pierde la esperanza.

Clàudia Pina tumba la muralla de Islandia camino del Mundial de Brasil

Clàudia Pina tumba la muralla de Islandia camino del Mundial de Brasil

España tumbó la muralla de Islandia para empezar con victoria el camino hacia el Mundial de Brasil, que se jugará mano a mano con Inglaterra si la campeona de Europa y del mundo no resbalan ante las islandesas o Ucrania. En el debut no hubo sorpresas. [Narración y estadísticas (3-0)]

Le costó a España romper a Islandia en Castalia. Advertía Sonia Bermúdez de que eran un equipo correoso y, quizá por eso, no se guardó ni una pizca de talento en el once. La portería, donde aparecía la duda de si recuperaría a Misa, fue para Adriana Nanclares, como ocurrió con la ausencia de Cata en la Euro, y María Méndez y Laia Codina fueron las novedades en el centro de la zaga. El resto, las imprescindibles, con Patri, Mariona y Alexia al mando, Clàudia Pina y Vicky haciendo diabluras e Inma Gabarro en boca de gol. Fue un asedio constante el que impuso la selección, con 34 remates a puerta y 16 saques de esquina, pero tardó en reflejarse en el marcador porque, o no aparecía la lucidez del último golpeo, o emergía la guardameta del Inter Rúnarsdótti para sostener a su equipo.

La primera que la probó fue Vicky, primero con un disparo que repelió y luego con un testarazo picado a centro de Pina que la portera salvó bajo palos. Estaban embotelladas, pero resistían los golpes y la infinidad de centros laterales y córners que botaban las españolas. Islandia solo se acercó a Nanclares en el minuto 33 con un tímido centro que no complicó a la vasca. La respuesta fue un latigazo de Ona que desvió Runarsdotti.

Cuestión de picardía

Tanto buscaron el gol que acabó llegando antes del descanso. Quizá en una jugada extraña que despistó a todas menos a la pícara Clàudia Pina. Las islandesas quedaron paralizadas por un choque de cabeza en el centro del campo entre Olga Carmona y Jónsdottir, pero como la colegiada albanesa Rusta no paró el juego, Pina recogió el balón, encaró y armó un disparo desde la frontal que acabó en el fondo de la red.

Para desatascar la segunda parte, Bermúdez echó mano de Edna Imade y la mandó al área. Antes de que tocara dos pelotas seguidas, apareció de nuevo Pina para marcar el segundo tras un cambio de juego de Mariona a la orilla izquierda, un control magistral que la pone en ventaja camino del área y un chut inapelable a la escuadra. El tercero lo tuvo Alexia, otra vez a pase de Mariona, y lo salvó, otra vez, a bocajarro Rúnarsdótti, que repitió después a disparo de Edna.

La cancerbera fue el baluarte al que se agarró Islandia, pero no pudo parar el segundo intento de la delantera del Bayern. El cabezazo picado de Edna a centro de Ona que se convirtió en el tercer tanto de España, su primero como internacional. Con el partido decidido, Islandia probó a Nanclares, que mantuvo la portería cero, el sello que Bermúdez ha impuesto a esta selección.

Edna Imade, el martes en Castalia.

Edna Imade, el martes en Castalia.AFP

Pese a la victoria, en el grupo ha comenzado mandando con autoridad Inglaterra, que le endosó un 1-6 a Ucrania en Turquía en los 45 minutos de la segunda parte.

Rompió la resistencia Alessia Russo con dos goles en cuatro minutos y, pese a que Kalimina recortó distancias con el 1-2, la goleada despegó con un penalti que marcó Georgia Stanway. De nuevo fue la centrocampista del Bayern la que redondeó con un doblete, lo mismo que hizo Jessica Park.

Será Ucrania el rival de España el próximo sábado a las 18 horas en Antalya, el exilio turco de las ucranianas, un partido que podrá disputarse pese a proximidad con la zona en conflicto.

España arranca el camino al Mundial de Brasil con savia joven ante Islandia

Actualizado

España inicia esta noche en Castellón ante Islandia su camino hacia el Mundial de Brasil de 2027, donde defenderá el título conquistado en Australia con una selección renovada por Sonia Bermúdez. «Comenzamos un camino nuevo, pero no una era», insiste en recordar la seleccionadora que aún tiene pilares inamovibles como Alexia, Aitana, Patri Guijarro, Irene Paredes o Mariona Caldentey que anclan a este equipo con la etapa más gloriosa del fútbol español. Sin embargo, los aires de renovación han llegado de mano de una entrenadora que, respetando jerarquías, va incorporando el talento más joven que ha venido dando gloria a la selección en las categorías inferiores.

En la lista ante Islandia para el debut en esta clasificación, la media de edad se ha rebajado en casi un año con respecto al equipo que se proclamó en diciembre campeón de la Nations League. Aparecen nombres como Aiara Agirrezabala, a sus 17 años, Martina Fernández, Ornella Vignola o Sandra Villafañe, que apenas superan la veintena. Sangre nueva, pero rendimiento notable. «Las conocemos a todas de las categorías inferiores y ahora tienen que ganarse el puesto», advierte Bermúdez, que ha tenido que solventar en esta citación las ausencias por lesión de Aitana o Cata Coll, la 'baja' por maternidad de Irene Paredes o Esther González y la falta de rendimiento de Jenni Hermoso, que la ha dejado fuera de la lista.

Quien regresa como gran novedad ha sido Misa Rodríguez. La guardameta del Real Madrid perdió la titularidad en el Mundial, no volvió a una lista hasta los Juegos Olímpicos y volvió a desaparecer. Con Cata Coll ausente, la titularidad en la portería se la jugará con Adriana Nanclares, la gran apuesta de Montse Tomé en la Eurocopa, y Enith Salón, que regresa con España.

«Tenemos que ver una España que quiere ganar, ser vertical y marcar muchos goles. Más que los sistemas de juego, hemos trabajado en generar superioridades donde poder hacer daño. Vais a ver una España que quiere hacer goles y cuidar esos pequeños detalles que pueden ser clave para clasificarnos, porque los goles van a ser importantes», advertía la seleccionadora. Y es que solo se clasifica de manera directa el primero de grupo, y a España le ha tocado estar encuadrada con Islandia, Ucrania... e Inglaterra. Las dos selecciones más fuertes del continente se jugarán el billete en su duelo directo, por eso es vital no fallar, aunque siempre haya oportunidad para el segundo y tercer clasificado en un playoff final.

Mientras las inglesas juegan en Turquía contra Ucrania, en un ambiente marcado por la inestabilidad del conflicto con Irán, España quiere sacar ventaja arropada por Castalia ante la selección que ocupa el puesto 16 en el ranking FIFA. «Islandia va a ser un rival incómodo. Es un equipo que transita bien, que tiene una extremo derecha muy rápida, un bloque muy físico, que no para de correr», describió la seleccionadora, aunque su rendimiento en la pasada Eurocopa fue muy pobre: no ganó ni un partido y solo marcó en el último, eso sí, tres goles ante Noruega.

Después, llegará el desplazamiento a Turquía para jugar con Ucrania, que tiene a la expedición con un ojo en el conflicto que tiene cerrado el espacio aéreo en Oriente Medio. Esta noche, las inglesas jugarán en Antalya.