La España democrática: 71 jugadores para un concepto (casi) imposible en la selección

La España democrática: 71 jugadores para un concepto (casi) imposible en la selección

Por el pasillo que hacía las veces de zona mixta en el Martínez Valero salían los jugadores españoles camino de la medianoche. Esperaba el autobús y luego el avión hasta Madrid. Cada uno de ellos llevaba en la mano una caja de cartón. En una etiqueta, su nombre. Y una pegatina. Si era verde, pertenecía a un jugador. Si no era verde, pertenecía al staff o a los empleados que viajan con el equipo. La nutricionista, Toscana Viar, llevaba varias. ¿Qué había en esas cajas? La cena. Pero una cena personalizada. No valía coger cualquier caja. Dani Vivian, por ejemplo, había dejado la suya en el vestuario porque sólo llevaba un yogur con frutos rojos y un zumo, pero la de Oyarzabal tenía pinta de pesar. Y la de Merino. El objetivo es que los jugadores cenen en el mismo autobús y repongan lo perdido lo antes posible.

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Poco antes de esa imagen, en la sala de prensa, el seleccionador georgiano, Willy Sagnol, había soltado una parrafada abrumadora sobre España. Resumida, dijo esto: "España juega en otro planeta. En los 80 y en los 90 tenían buenos equipos, pero no eran ganadores. Ahora lo son. Llevan 25 años fabricando jugadores inteligentes, que siempre eligen en función de lo que ocurre a su alrededor. Por ejemplo, Pedri. Es tan poca cosa que parece que saldrá volando si hay viento, pero es uno de los mejores centrocampistas del mundo".

De la Fuente, claro, lo agradecía, pero con cautela. Y no cree que toda la sarta de elogios que le llueven a su equipo estos días tengan repercusión en el vestuario. "Cuando hablas con personas tan inteligentes y maduras como nuestros jugadores, no hay peligro. Ellos aceptan los elogios sin ir más allá, porque saben que el próximo reto será más difícil. El halago no les va a debilitar. Son muy buenos futbolistas, para mí los mejores del mundo, pero son mejores personas".

Ranking

Buenas personas o no, que de todo habrá, el caso es que la selección española camina por encima del suelo desde hace tiempo. Encumbrada hace apenas unas semanas al número 1 del ranking FIFA muchos años después (no lo era desde 2014), es hoy el rival a batir, dicho esto por tipos tan poco sospechosos como Lionel Scaloni o Didier Deschamps, seleccionadores de Argentina y de Francia. Y detrás de ese éxito, que lo es sin duda, está una política de democratización de la selección que Luis de la Fuente implementó desde su llegada a finales de 2022 (su primera convocatoria fue en marzo de 2023).

El seleccionador, desde entonces, ha llamado a 72 futbolistas. Casi todos han disputado algún minuto (de hecho, todos menos siete). Suma 25 debutantes en 34 partidos. Desde Joselu, que fue el primero, hasta Jorge de Frutos, de momento el último, es un número apreciable, una lista donde están tipos como Lamine Yamal, Le Normand o Huijsen.

En este tiempo, el técnico ha tenido que afrontar muchísimas bajas. Algunas largas como la de Gavi, que era esencial cuando llegó, y otras intermitentes como las presentes de Lamine Yamal o Nico Williams. En el once que se midió a Georgia el sábado faltaban seis titulares indiscutibles. No hay problema al parecer. El autor del primer gol, por ejemplo, fue Yeremy Pino, un tipo del Crystal Palace. De la Fuente ha instaurado el concepto de equipo en una selección, con lo difícil que es eso. Da la impresión de que, juegue quien juegue, el equipo funciona. "Hoy tenían seis o siete bajas y no se ha notado", insistía Sagnol, que usaba un tono real de admiración.

Esa democratización del equipo lleva irremediablemente a evadirse de la importancia del Real Madrid y del Barcelona. En el once del sábado no había ni un jugador blanco. Sí del Barça (Cubarsí, Pedri y Ferran), pero el resto estaba repartidísimo. Estaban representados 13 equipos: Arsenal, Athletic, Real Sociedad, Barcelona, Tottenham, Chelsea, Leverkusen, Atlético de Madrid, Celta, Rayo Vallecano, Como, Crystal Palace y Oporto. "Tengo la suerte de poder elegir entre 40 o 50 jugadores que para mí son los mejores del mundo", suele insistir el técnico. Y no le falta razón. En la época de barbecho que el equipo pasó entre 2014 y 2023, uno de las críticas más frecuentes era que no tenía jugadores diferenciales. Hoy sí los tiene, hoy tiene futbolistas que son top-5 en sus posiciones (Lamine, Nico, Pedri, Zubimendi, Cucurella...), pero es que no le hace falta. Para sujetar la racha de partidos sin perder (28), no vale con la primera fila. Hay que democratizar, por elevación, el equipo, y eso España lo ha conseguido.

Mañana espera Bulgaria, el rival más débil del grupo, y una victoria dejaría a tiro de otra, en noviembre, la clasificación para el Mundial, verdadero objetivo de un grupo ya campeón de Europa.

Que pase el siguiente: España, sin sus estrellas, despacha con solvencia a Georgia y se acerca al Mundial

Que pase el siguiente: España, sin sus estrellas, despacha con solvencia a Georgia y se acerca al Mundial

Camina España tranquila por el sendero que conduce al Mundial, sumando victorias, unas con ínfulas como el 0-6 contra Turquía en septiembre, y otras funcionariales como la de ayer contra Georgia. Inmensamente superior a sus rivales, el resultado depende casi única y exclusivamente de su porcentaje de acierto. Si el acierto es elevado, golea. Si no, simplemente, gana. Que no es poco, y más consignando que le faltan sus dos hombres más desequilibrantes, esos extremos que son el sello de un equipo completísimo, pero que tiene en Lamine y en Nico dos elementos realmente diferenciales. Ellos son capaces de desmontar defensas por sí mismos, pero incluso en el peor de los casos, facilitan la vida de sus compañeros generándoles espacios por la atracción que ejercen sobre los rivales. Sin ellos la cosa cuesta un poco más. [2-0. Narración y estadísticas]

Un poco más, pero en noches como la de Elche no mucho más. El equipo que ha creado Luis de la Fuente, y suyo es todo el mérito, aquí no hay éxitos compartidos, es hoy el número 1 del ranking FIFA, y será por algo. Porque lleva 28 partidos oficiales sin perder, más de dos años (vale que perdió una tanda de penaltis por el camino, pero eso no cuenta), porque es el equipo que mejor juega, de lejos, y porque maneja tantos registros que hoy es muy difícil intuir por dónde se le puede meter mano. Habrá maneras, sólo faltaba, y rivales que lo logren, pero no parece tarea sencilla.

De un equipo teóricamente titular, sin ir más lejos el que jugó la final de la Eurocopa, ayer faltaban el lateral derecho, uno de los centrales, dos de los tres fijos en el centro del campo y dos de los tres de arriba. Es decir, faltaban Carvajal, Laporte, Rodri, Fabián, Nico y Lamine Yamal. Faltaban también otros que también se pueden considerar titulares (Huijsen, Dani Olmo). Faltaba, pues, un montón de gente, y así y todo la alineación de Luis de la Fuente no sonaba extraña. Pedro Porro es el lateral derecho si no está Carvajal, y salvo en septiembre Carvajal lleva un año sin estar. Cubarsí ya no le soprende a nadie, como tampoco Zubimendi, hoy mediocentro incontestable, qué decir de Merino, un futbolista al que sólo una versión inmejorable de Fabián puede descolgar... Hasta Ferran Torres suena razonablemente normal.

Porque esta selección, estando claros los titulares, tiene muchos y buenos jugadores por detrás, así que los que estaban se dispusieron a hacer otro de esos ejercicios de posesión más bien aburridos. Este equipo es más vertical que sus predecesores, cierto, pero por muy vertical que uno quiera ser, si se enfrenta a un equipo como Georgia, metidos todos el trasero contra su portero, es difícil. Y más sin Nico ni, sobre todo, Lamine. El desborde de esos dos facilita mucho la vida a los demás, y cuando no están, se nota. Aún así, y con más dificultades que cuando están, fue encontrando España los caminos, especialmente por la banda de Pedro Porro, que fue más un interior que un lateral, y eso que tenía que vérselas, teóricamente, con el mejor futbolista georgiano, Kvaratskhelia, que después de un mes sin jugar salió al campo.

Mamardashvili no puede evitar el gol de Oyarzabal.

Mamardashvili no puede evitar el gol de Oyarzabal.JOSE JORDANAFP

Él y Mikautadze, el delantero del Villarreal, son los dos argumentos que tenía Georgia para discutir mínimamente el partido, pero no hubo opción. España, como no podía ser de otro modo, se apoderó de la pelota y no se la dejó al rival. Hugo algún susto antes del gol, que llegó mediada la primera parte en un fenomenal pase de Pedri que Le Normand bajó para que Yeremi Pino la empujase. Como siempre, lo más difícil era hacer el primero, pero la noche ya estaba cuesta abajo. Pudo estarlo todavía más si Ferran Torres no le hubiese entregado en las manos el balón a Mamardashvili cuando tiró el penalti del que había sido objeto.

En una decisión extraña, no lo lanzó Oyarzabal, que había mantenido la pelota en el regazo mientras se revisaba la jugada, y sí el futbolista del Barça, que lo tiró rematadamente mal. No parecía la cosa muy trascendente pues España estaba jugando bien. Acompasada al son de Zubimendi y Pedri, el equipo movía la pelota con bastante sentido, procuraba, en la medida de lo posible, utilizar ese juego vertical y, sobre todo, no pasaba apuro alguno. Unai Simón bien podría haberse tomado una Coca-cola sentado junto al palo, que nadie le hubiera echado de menos.

En los tres primeros minutos de la segunda parte, Oyarzabal y Ferran tuvieron dos mano a mano con el portero. Fue el anuncio de que España había decidido subir un nivel y hacer las cosas un pelín más rápido. Justo después, llegaron dos postes, uno de Porro (que hubiera sido un golazo) y otro de Oyarzabal, que sería quien haría el segundo, ya a los 20 minutos de juego, de falta. Y de una falta como Dios manda. En la frontal del área, un zapatazo al lado del portero, sin miramientos, y para dentro.

El resto de la noche quedó a título de inventario, una victoria de la que nadie se acordará cuando el próximo verano la selección esté en México, en Estados Unidos o en Canadá, que eso está por ver. Porque España va a ir al Mundial. Con más o menos brillo, pero va a ir al Mundial.

Robin Le Normand, el tipo duro de España: "Hace lo que tiene que hacer"

Robin Le Normand, el tipo duro de España: “Hace lo que tiene que hacer”

Después del inconveniente que siempre supone cambiar los planes de viaje de un equipo profesional, y como al parecer la meteorología hoy será más benévola, llegará España hoy a Elche para disputar el partido contra Georgia, que no ha sufrido tantos sobresaltos porque lleva concentrada en Alicante desde el pasado lunes. El equipo de Luis de la Fuente logró a última hora del jueves el permiso de UEFA para viajar hoy y así lo hará. Un contratiempo, pero nada que sirva de excusa si la cosa no va bien.

En ese escenario busca España esta tarde dar otro pasito hacia el Mundial del próximo verano, y en ese camino, y en el destino, estará, salvo lesión, Robin Le Normand (Pabu, Francia, 28 años). El central, nacionalizado español el 23 de mayo de 2023, es la 'cara B' de esta España luminosa de la que todo el mundo ensalza su fútbol, su brillo, sus pases, sus goles y sus jugadas con la pelota en el pie.

Pero todo eso lo sujeta un tipo duro. Un futbolista al que el balón le importa lo justo si no es para despejarlo. Pero los números, y las palabras, cantan. Primero los números. Le Normand es el jugador de campo más utilizado en la era Luis de la Fuente. Ha jugado, en 25 partidos, 1.932 minutos. Y eso que no pudo estar en la primera citación (marzo de 2023) y el año pasado se perdió cuatro partidos, dos ventanas, por un golpe en la cabeza con el Atlético. Sólo le supera Unai Simón, con más de 2.000, y su más inmediato perseguidor, dentro de los 10 que no son el portero, es otro central, otro nacionalizado francés. Laporte ha jugado con el actual técnico 1.845.

Eso en cuanto a los números. Pero es que las palabras también cantan. Fueron muy llamativas las de De la Fuente en la previa del partido contra Turquía en septiembre. En la sala de prensa de Konya, le preguntaron por el chico y dijo esto: "Estamos encantados con él. Hace exactamente lo que le pido. Sabe lo que esperamos de él y lo hace".

¿Qué significa eso? Pues que un equipo donde juegan Lamine, Nico, Rodri, Pedri, etc... necesita alguien que ponga a los rivales en su sitio si es preciso. Eso llamado 'el otro fútbol' que consigue en imponerse, en intimidar, en decir 'aquí estoy yo'. Claro que a Le Normad a veces se le va la mano, siendo como es un tipo que hace un par de penaltis por partido (otra cosa es que los piten). De hecho, en su debut, en la semifinal de la Liga de Naciones de 2023 contra Italia, le señalaron uno que fue el empate.

Tarjetas

España no pierde con Le Normand en el campo. Son 25 partidos, todos los que ha jugado. Sólo cayó ante Portugal, pero fue en los penaltis y para las estadísticas no cuenta. En marzo de 2023 no estuvo en el amistoso contra Colombia en Londres (estuvo, pero en el banquillo). En este tiempo, ha visto nueve tarjetas, lo que le da un promedio de 0,36 por partido. Ni Busquets ni Ramos, los dos más amonestados de la historia de la selección, llegan a tanto (los dos se retiraron con una media de 0,17). Maneja, pues, ese fútbol 'perro', como dicen los viejos, imprescindible en el fútbol y más en una defensa como la que viene por detrás, Cubarsí y Huijsen, centrales de pasarela, tan jóvenes, tan guapos, tan impecables en la salida del balón y sin una mancha en el pantalón que, como decía Clemente, "no parecen ni defensas".

Es posible que esta noche recupere el técnico su pareja fetiche. La baja, el miércoles, de Huijsen, la cubrió Laporte, ya cogiendo ritmo en el Athletic de Bilbao después de unos meses casi parado. Y no es descartable que De la Fuente recurra a la pareja de centrales con la que ganó la Liga de Naciones y la Eurocopa, y que tiene pinta de ser la que juegue en el Mundial con permiso de Huijsen.

Dani Olmo, otra baja para De la Fuente, que piensa en Ansu Fati: "Es una gran noticia para la selección"

Dani Olmo, otra baja para De la Fuente, que piensa en Ansu Fati: “Es una gran noticia para la selección”

Aquí faltaban, por lesión, Carvajal, Rodri, Fabián, Nico y Lamine. Pues en la previa del primero de los dos partidos de clasificación para el Mundial (este sábado en Elche contra Georgia), Luis de la Fuente ha perdido a otro de sus fijos: Dani Olmo se marcha a Barcelona tras terminar de lesionarse este viernes. De momento no se sabe si hay sustituto.

"Dani no ha entrenado en toda la semana, tenía algunas molestias. Y hoy a los 15 minutos de entrenamiento nos ha dicho que no estaba bien, así que hemos parado", explicó el seleccionador. El chico se ha ido a una clínica a hacer pruebas, que han determinado una lesión muscular en el gemelo.

Antes de conocerse esto, alguien le preguntó al entrenador si, en el caso de que Olmo no pudiera estar, como finalmente ha sucedido, Ansu Fati era una opción para suplirle. "No podemos confirmar que vaya a venir nadie, pero ya teníamos en nuestro radar a Ansu para esta lista. Hacemos seguimiento de todos los jugadores que pueden venir a la selección, y Ansu es uno de ellos. Lleva cinco o seis goles, y me alegro mucho por él", ha dicho De la Fuente.

Ansu efectivamente lleva seis goles en cinco partidos con el Mónaco, donde está cedido por el Barça. Una de las apariciones más estelares de los últimos años en España (debutó en 2020) no viene con la selección desde hace exactamente dos años.

Por lo demás, la selección ha terminado de preparar el partido contra Georgia en la Ciudad del Fútbol, y si la climatología lo permite, viajará este sábado a Elche para dar un paso más hacia el Mundial.

Martín Zubimendi: "Algunas entrevistas me han provocado momentos incómodos, por eso a veces prefiero evitarlas"

Martín Zubimendi: “Algunas entrevistas me han provocado momentos incómodos, por eso a veces prefiero evitarlas”

Martín Zubimendi (San Sebastián, 26 años) no tiene a nadie que le asesore en los temas de comunicación, y tampoco nadie que le gestione las redes sociales. «Tengo Instagram, pero lo que pongo, lo pongo yo», explica, y pone cara de sorpresa cuando en la conversación sale este tema. La mayoría de los compañeros sí tiran de ese tipo de empresas. Pero él no. Él, que dice poder tomarse algo en una terraza de Donosti sin que nadie le moleste, y que ahora baja en tren al centro de Londres sin que tampoco nadie repare en él, él, Martín, Zubi en el vestuario, es el faro de una selección española que puede amarrar de aquí al martes el billete para el Mundial. Un Mundial donde son favoritos, pero... «¿en qué nos beneficia decirnos todo el rato lo buenos que somos?», se pregunta él, una de las estrellas indiscutibles de la Premier. Y eso que lleva en el Arsenal dos meses.

PREGUNTA.La primera es muy fácil. ¿Qué echa de menos de Donosti?

RESPUESTA. A mi círculo más cercano.

P. ¿Quién lo compone?

R. Familia, amigos y mi perrita.

P. ¿Su perrita? ¿No se la ha llevado a Londres?

R. Estoy en ello, pero bueno, como de momento estoy ahí solo, creo que no le va a venir bien a ella.

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P. ¿Cómo se llama?

R. Lea. Va a hacer cuatro años y medio que la tengo.

P. Eso es una relación consolidada.

R. Sí, sí, sí. Y la echo mucho de menos, no te creas.

P. A los que no tenemos perro nos cuesta un poco entender ese amor.

R. Es un amor incondicional, a ellos, a los perros, les da igual si has ganado o si has perdido, les da igual quién eres, si eres futbolista o no, y bueno, ese llegar a casa y que te reciba como si no te hubiera visto en meses...

P. Y al margen de Lea, ¿qué tal le va por Londres?

R. Bien, bien, la verdad que la adaptación ha sido fácil, creo que la vida del futbolista es más o menos parecida en todos lados, así que el día a día es bastante parecido.

P. ¿Dónde está viviendo?

R. Cerca de la Ciudad Deportiva, lejos del centro.

P. ¿Ha ido al centro de Londres ya?

R. Sí, sí, alguna vez.

P. ¿Y qué tal? Lo digo porque en Donosti le sería difícil pasar desapercibido, pasear, tomar algo...

R. No, ¡qué va! Yo podía hacer vida normal, tomarme un café, pasear...

P. ¿En serio? ¿En Donosti Martín Zubimendi podía tomarse un café en una terraza? Autógrafos, fotos...

R. Sí sí, y tan en serio. No tenía problema ninguno.

P. Bueno bueno... ¿y en Londres?

R. Pues igual. Yo cuando bajo, bajo en tren y no tengo problema. Alguno me reconoce, pero muy pocos, y que siga así. Es una ciudad enorme y cada uno va a su bola. Eres uno más.

P. ¿Y el inglés qué tal?

R. Yo pensaba que llevaba una buena base, pero claro, hasta que no llegas ahí no te das cuenta de que es más difícil de lo que parece. Pero bueno, lo entiendo bien. Y eso que dicen de que el inglés se le entiende mejor a los que no son ingleses es cierto.

El jugador de la selección y del Arsenal, en Las Rozas.

El jugador de la selección y del Arsenal, en Las Rozas.ANTONIO HEREDIA

P. ¿Con quién se junta más?

R. Con Mikel, claro, y con el resto de españoles, que por el idioma es más fácil. Pero también intento salirme de mi zona de confort y hablar con todos.

P. Cuando no entrena, ¿qué hace allí?

R. De momento estoy teniendo visitas todas las semanas. Familia, amigos... Así que no me aburro.

P. ¿Qué diferencias ha encontrado entre el fútbol español y el fútbol inglés?

R. En Inglaterra todo es mucho más directo. Aquí en la Liga, tras recuperar el balón, quizás la mentalidad es mucho más de mantenerla y coger aire, pero allí, cada vez que hay una pérdida, el que recupera solo está pensando en atacar y tiene la capacidad física de, con una conducción, ponerse en área de rival.

P. Eso, ¿a usted le está costando?

R. Puede ser, pero también creo que elegí el equipo en función a mis características, a lo que proponían, y creo que el Arsenal es un equipo que tiene todas las características. Es capaz de llevar el peso del partido con balón, es capaz de correr a la espalda, de jugar rápido. Así que bueno, estoy teniendo que adaptar un poco a mi juego también. Me va a venir bien para crecer.

"En la Premier se corre más rápido, se choca más, son bestias físicamente y te empujan más, te agarran más..."

P. ¿Se corre más o se corre distinto?

R. Sobre todo, se corre a más velocidad. Las transiciones a veces son inevitables y sí que te hacen correr con nada. Corren para adelante y para atrás, claro, porque cuando pierdes la pelota... Hay veces que el fútbol se vuelve un poco incontrolable y te lleva ahí.

P. ¿Se choca más también? ¿Hay más disputas, más saltos?

R. Sí, el contacto está más normalizado. Al final también son bestias físicamente, así que bueno, sí que notas un poco al conducir el balón que te vienen, que te agarran, que te dificultan más la conducción, por ejemplo, y sí, en ese aspecto he notado más cambio.

P. Hablemos de la selección. ¿Qué le parece que se tenga por hecho que España es una de las grandes favoritas para ganar el Mundial?

R. Entiendo que puedan poner a España ahí en lo alto por lo que venimos haciendo, pero no sé, es que el hecho de hablar de ello aquí en el vestuario no sé a qué nos puede llevar, no entiendo los beneficios que nos pueda dar decir que somos buenos, o que podemos ganar el Mundial, así que bueno, aquí dentro lo llevamos con mucha naturalidad y creo que ese es el camino.

P. ¿Ustedes son conscientes de lo buenos que son? ¿O sí lo son y no le dan importancia?

R. Yo creo que sí, sí que somos conscientes, pero no sé, es que... Se me hace raro hablar todo el rato de lo buenos que somos, no sé, no es algo que ocurra en los vestuarios. En el vestuario no se habla de lo buenos que somos. Es que es impensable. No forma parte de las conversaciones, la verdad.

Martín Zubimendi.

Martín Zubimendi.ANTONIO HEREDIA

P. Le definen como muy tímido.

R. Sí, con la edad creo que se va quitando un poco. De todas formas no diría tímido, yo creo que soy más, no sé, más reservado de primeras, pero luego ya...

P. Y que no le gustan las entrevistas.

R. Sí, eso sí es verdad.

P. ¿Pero no le gustan las entrevistas o los periodistas?

R. Pues no sé, al final por experiencias que he tenido... no me han aportado muchas cosas positivas. A veces han sido incluso negativas, me han metido en algún lío que otro... Ha habido algunas que me han causado momentos incómodos, entonces prefiero evitarlas a veces.

P. ¿Tiene gente que le ayuda con la comunicación?

R. No. Tengo mis redes sociales, pero las manejo yo.

P. El hecho de que sus padres sean profesores, ¿es mejor o es peor cuando uno es estudiante?

R. A la larga mejor, seguro. Obviamente la exigencia ahí ha estado, pero creo que he llevado bien esa exigencia.

P. ¿Sigue estudiando?

R. No. Estaba estudiando Ciencias de la Actividad Física y Deporte, pero lo tengo aparcado y no sé si lo retomaré.

"Mantengo la misma cuadrilla desde los tres años"

P. El hecho de ser hijo único, ¿qué le ha aportado y qué le ha hurtado, por decirlo así?

R. Es que como no he vivido lo otro, como no sé lo que es tener hermanos, pues tampoco sé lo que me ha faltado.

P. Pues lo típico, las peleas con el hermano por los juguetes, por la tele...

R. Pues es que no puedo comparar. Obviamente que con algún hermano tienes más compañía a nivel de ocio, pero bueno, en mi caso la verdad que he tenido dos padres súper implicados, muy activos también, muy involucrados con el deporte, así que en todo lo que ha sido el fútbol ha sido increíble cómo se han portado.

P. ¿Y la cuadrilla?

R. Sí, ahí en San Sebastián, en el País Vasco, es muy común buscarte ya tu cuadrilla y en ese aspecto he tenido mucha suerte, que la sigo manteniendo y desde los tres años que los conozco, pues está muy bien...

P. ¿Mantiene su cuadrilla desde los tres años?

R. Sí. Bueno, desde que empiezas el cole, que es con dos o tres, ¿no? Pues desde ahí.

P. La última. Ahora que ya prescrito, ¿hubo algo con el Madrid o no?

R. [Risas] ¿Ves lo que te decía de las entrevistas?

La selección aplaza su viaje a Elche por culpa de la dana Alice

La selección aplaza su viaje a Elche por culpa de la dana Alice

La selección española viajará a Elche para disputar su partido contra Georgia el sábado, el mismo día del choque, debido a la alerta roja por lluvias extremas que Protección Civil, en previsión de la dana Alice, ha decretado en la provincia de Alicante para los próximos días.

La UEFA ha autorizado este cambio, permitiendo al equipo ofrecer la rueda de prensa previa en Madrid este viernes. La normativa indica que esa comparecencia debe ser en el escenario del partido, en este caso el Martínez Valero, pero ante la alerta, la Federación pidió a UEFA que hiciera una excepción. A última hora de este jueves llegó.

Por la mañana, un mensaje a los móviles advertía a la población de la zona de que evitase en la medida de lo posible los desplazamientos, algo en lo que ha insistido el Ayuntamiento de Elche.

Así las cosas, la selección viajará el mismo día del tercer partido de clasificación para el Mundial 2026. El equipo de De la Fuente es líder con seis puntos tras los dos primeros partidos.

La intrahistoria de la polémica con Lamine Yamal: una inyección, un baile de fechas, una llamada y una 'molestia' inesperada

La intrahistoria de la polémica con Lamine Yamal: una inyección, un baile de fechas, una llamada y una ‘molestia’ inesperada

Primero, lo que se sabe. Lamine Yamal, el segundo mejor jugador del mundo según el Balón de Oro, estuvo con la selección española entre el 1 y el 7 de septiembre. En esa semana, el jueves 4 jugó contra Bulgaria (73 minutos) y el domingo 7 contra Turquía (79). Regresó a Barcelona el lunes 8. El sábado 13, el técnico del Barça, Hansi Flick, sale muy enfadado a rueda de prensa y acusa a Luis de la Fuente de no cuidar a los jugadores, pues dice que Lamine se fue con molestias y que le hicieron jugar igual. Se anuncia la baja del chico por molestias en el pubis. Reaparece el día 28 contra la Real Sociedad y es titular el miércoles contra el PSG. Ayer, De la Fuente le convoca. Tres horas después, el Barça dice que ha recaído de su lesión y que es baja para dos o tres semanas. Ahora, lo que no se sabe. O lo que se sabe a medias.

En septiembre, después del primer partido contra Bulgaria, Lamine le dice a los doctores de la selección que le duele un poco la espalda. Como no parece nada serio, le pinchan en el culo un analgésico para el partido contra Turquía, donde el 19, por cierto, ofrece un recital de velocidad, regates y conducciones. Sin decirle nada más a nadie, regresa a Barcelona el lunes 8. El equipo azulgrana tiene entrenamientos miércoles, jueves, viernes y sábado de esa semana. Lamine se ejercita con normalidad o, al menos, no hay ninguna comunicación, ni oficial ni oficiosa, en todos esos días sobre que Lamine sufra problemas físicos. Ni en el pubis ni en ningún sitio.

Es más, el viernes 12, por la tarde, Adidas presenta las primeras botas personalizadas del chico, y en la nota de prensa se lee que las estrenará «en el partido contra el Valencia del próximo domingo», es decir, el día 14. Antes, el sábado 13, es la explosión de quejas de Flick. El baile de fechas extraña en la Federación. Si volvió el lunes 8 a Barcelona y, teóricamente, pudo entrenar tres días antes de conocerse la lesión... Si además Adidas, 12 horas antes de la rueda de prensa de Flick, mantiene la presentación de sus botas... Una lesión, además, que es en el pubis, y no en la espalda, que era de lo que se tenía noticia en la selección. «Las fechas no cuadran», deslizan en Las Rozas.

Lamine, en Montjuïc.

Lamine, en Montjuïc.Alejandro GarciaEFE

Total, que el chico está tres semanas sin jugar y reaparece el pasado domingo contra la Real, jugando el segundo tiempo. El miércoles, contra el PSG, completa todo el partido. Así que el jueves, los doctores de la selección, Claudio Vázquez y Óscar Celada, hacen la ronda telefónica con sus colegas de los equipos para preguntar verbalmente por todos los que están en la pre-lista. En la ronda de antes de ayer, por ejemplo, en la conversación con el médico del PSG les cuenta que Fabián Ruiz no está para jugar por sus problemas musculares en la pierna izquierda. Con esa información, De la Fuente no le llama. El médico del Barça, Lucas Gómez, transmite a los médicos de España que Lamine está fatigado, pero en ningún caso lesionado, y que si todo iba normal, podría estar en Sevilla mañana. Con esa información, De la Fuente sí le llama.

Y ayer, en cuatro horas, se arma la marimorena. De la Fuente respondiendo a Flick, no queriendo explicar en público los detalles de la concentración de septiembre, y el Barça, cuatro horas después, dejando al personal boquiabierto anunciando que Lamine había recaído de su lesión, que no jugaría en Sevilla y que no podría ir con España. ¿Tiempo de baja? Impreciso. «Entre dos y tres semanas». Dos semanas es justo lo que falta para que se reanude la Liga.

En Las Rozas, donde estaba todo el staff del equipo nacional, los ojos se abrieron como platos. «Ahora tendrán que hablar los doctores», explicaban fuentes cercanas al equipo, aludiendo a que, según los protocolos habituales, no basta con un comunicado para dar por lesionado a un futbolista. La Federación podría optar por hacer venir a Lamine el lunes, pero no parece que vaya a hacerlo. Sería aumentar un lío ya de por sí bastante gordo que podría tener próximos capítulos. Y el Mundial está, como quien dice, a la vuelta de la esquina. Bueno, casi.

Monumental lío con Lamine: De la Fuente le convoca y tres horas después el Barça comunica que el jugador está lesionado para dos semanas

Monumental lío con Lamine: De la Fuente le convoca y tres horas después el Barça comunica que el jugador está lesionado para dos semanas

Este viernes el nombre del día es Lamine Yamal.

Primero, un breve recordatorio: el jugador del Barça, en los partidos de septiembre con la selección, terminó lesionado en el pubis. En la Federación dicen que ellos de ese pubis no saben nada, y que lo único que hicieron fue infiltrarle de cara al segundo partido para evitar unas molestias que tenía en la espalda. Total, que luego Hansi Flick criticó a De la Fuente ("no cuida a los jugadores", dijo) y este viernes, De la Fuente había vuelto a convocar a Lamine, ya recuperado, para los partidos de la próxima semana. Pero, de repente, el Barça ha comunicado que el chico ha recaído de su lesión y que estará dos semanas de baja (entre dos y tres). Justo el tiempo que dura el parón de selecciones.

Según el comunicado del club azulgrana, Lamine volvió a resentirse de sus molestias en el pubis después del partido contra el PSG, que se disputó el pasado miércoles. Entre el miércoles y las cuatro y media de la tarde de este viernes nada se sabía de esas molestias. Pero el día ya venía marcado por Lamine.

Sobre él había girado casi toda la rueda de prensa, donde hubo momentos de alta tensión. Fueron media docena las preguntas que tenían como protagonista al futbolista del Barça. En su momento, Flick dijo que el técnico español no cuidaba a los jugadores. "Me sorprendieron esas declaraciones porque él ha sido seleccionador, pensé que tendría más empatía, pero ya está. No hay caso", quiso zanjar De la Fuente, que no lo consiguió.

"Siempre cuento la verdad"

Sigue habiendo cruce de acusaciones entre las partes. El Barça dice que Lamine viajó en septiembre con molestias y que le hicieron jugar infiltrado los dos partidos. La Federación no da detalles en público, pero niega que no cuidase al jugador. "Aquí siempre riesgo cero", insiste el técnico. "Yo siempre cuento la verdad", cerró el técnico, que tuvo un rifirrafe con un periodista por este asunto.

Antes de todo el lío, cuatro rostros conocidísimos (Carolina Marín, Pablo Alborán, Ibai Llanos y Ricky Rubio) han sido los encargados este viernes de dar a conocer la lista de convocados de la selección española para sus próximos partidos. ¿El motivo? Son cuatro personas que han hablado abiertamente acerca de la salud mental, y como el próximo día 10 se celebra el día internacional de eso, de la salud mental, la Federación ha querido que fueran ellos los que ofreciesen una lista con dos novedades y una ausencia llamativa: Marcos Llorente y Pablo Barrios traen a España el bueno momento del Atlético de Madrid y Álvaro Morata, del que no consta lesión, no aparece.

Por matizar: España juega el sábado 11 en Elche contra Georgia y el martes 14 contra Bulgaria en Valladolid. Si gana, tendrá casi en la mano el billete para el Mundial del próximo verano. Lo más llamativo, sin duda, es la ausencia del capitán. Morata, que venía jugando más o menos con regularidad en el Como (en el último duelo, eso sí, apenas estuvo un minuto en el campo), no está en la citación.

Tampoco Laporte

Por lo demás De la Fuente, que es quien decide la citación, no ha improvisado mucho. Ante la ausencia de Dani Carvajal vuelve Llorente y ante las bajas en el centro del campo (Fermín, Gavi, Fabián Ruiz) entra Barrios. También estaba Lamine Yamal, que se lesionó en septiembre y hubo bastante lío con el Barça por ello. Y es correcto el pasado en el tiempo verbal porque pocas horas después se supo que el extremo estará otras dos semanas de baja por haber recaído de su lesión de pubis, la que teóricamente se produjo con España.

Tampoco está Aymeric Laporte pese a que ya ha comenzado a jugar en el Athletic. Era una de las dudas del seleccionador, que confía mucho en el central. Y ya se sabía la ausencia de Nico Williams, el otro que se lesionó en la ventana de septiembre y que, él no, todavía no ha pisado de nuevo la hierba.

LISTA DE CONVOCADOS

Porteros. Unai Simón, David Raya y Álex Remiro.

Defensas: Cucurella, Porro, Huijsen, Vivian, Cubarsí, Grimaldo, Marcos Llorente y Le Normand.

Centrocampistas: Pedri, Rodri, MIkel Merino, Dani Olmo, Alex Baena, Pablo Barrios, Aleix García y Zubimendi.

Delanteros. Ferran Torres, De Frutos, Jesús Rodríguez, Samu, Yeremi Pino, Lamine Yamal y Mikel Oyarzabal.

El enigma Morata: un penalti, una frase ambigua y un año incierto por delante antes del Mundial

El enigma Morata: un penalti, una frase ambigua y un año incierto por delante antes del Mundial

Casi todos los jugadores de la selección española tienen sus manías, sus supersticiones, antes de empezar los partidos. Álvaro Morata también. Y aunque los cambios en la Federación han hecho que en esta concentración de la Liga de Naciones faltase gente, empleados de la Federación, importantes para él, el capitán ha mantenido esas manías vía Whatsapp (ya se sabe: frases, mensajes, palabras concretas, etc...) mientras iba en el autobús camino de la semifinal ante Francia y de la final ante Portugal.

Su presencia en la competición que cerraba el curso para la selección fue testimonial. Jugó los últimos 10 minutos de la prórroga porque Mikel Oyarzabal apenas podía caminar del esfuerzo que había hecho. Y quiso el destino que, llegados a los penaltis, fuese él quien fallase el cuarto lanzamiento. Igual que ocurrió en las semifinales de la Eurocopa de 2021 en Wembley ante Italia, Morata falló.

Fue Luis de la Fuente el que le pidió que tirara, y en su gestualidad incluso camino de la pelota se podía intuir el desenlace. "Son cosas que pasan. El año pasado me tocó levantar la Eurocopa como capitán y esta vez he fallado el penalti. Me sabe mal por mis compañeros", expresó en la zona mixta del Allianz Arena, donde dejó también una de esas frases muy suyas "Seguro no hay nada, depende de muchas cosas. Las cosas hay que pensarlas con tranquilidad, pero claro que es una posibilidad que no esté en septiembre", anunció ya entrados en la madrugada del lunes.

Contrato hasta enero

No es la primera vez que dice esto. El año pasado, en una entrevista con este periódico 48 horas antes de la semifinal de la Eurocopa contra Francia, dijo textualmente: "Es probable que deje la selección tras la Eurocopa". De hecho, en su entorno lo daban por hecho, inmerso como estaba también en esa separación de su mujer que luego fue temporal. Sin embargo, nunca anunció su adiós. Esta tarde, en Madrid, estaba anunciada la presentación de su documental, donde quizás podría haber despejado esas dudas, pero el jugador ha cancelado la convocatoria.

Desde dentro (seleccionador, compañeros, etc...) le han pedido que no se vaya. Es un tipo importante para el grupo, y el Mundial está a un año vista. Dueño de 89 partidos con la selección, dueño de 37 goles (el cuarto máximo anotador de la historia, a uno de Fernando Torres), Morata tiene contrato con el Galatasaray hasta enero, y en función de lo que decida, en ese momento sería importante para él buscar un buen equipo que, en los cinco meses previos al Mundial, le permita jugar. Eso, si no dice adiós antes.

Porque su importancia dentro del campo ha disminuido, eso es una evidencia. La Liga de Naciones protagonizada por Oyarzabal en el puesto de delantero centro cierra un poco el debate en torno a esa posición del campo. Cierto que no es un delantero centro al uso, pero con dos asistencias el día de Francia y un gol en la final contra Portugal, más todo lo que aporta en la presión y en la salida de balón, ahora mismo le sitúan como el nueve fijo, por delante de otras opciones como Samu Omorodion, casi inédito en esta Liga de Naciones, o Dani Olmo, que también puede jugar ahí. Precisamente esa carestía ayuda a pensar que Morata puede continuar.

La versión gris de España (y de Lamine) pierde ante Portugal tras fallar Morata en la tanda de penaltis

La versión gris de España (y de Lamine) pierde ante Portugal tras fallar Morata en la tanda de penaltis

Al igual que hace dos años, España se jugó a los penaltis el título. Y, al contrario que hace dos años, lo perdió. Hace dos años, en Rotterdam, España comenzaba a fabricar un proyecto. Ayer, hoy, lo tiene perfectamente fabricado. Hace dos años, a Luis de la Fuente se le miraba de reojo. Hoy se le mira como lo que es, un buen seleccionador. España perdió ayer en los penaltis contra Portugal después de una noche discreta, encarnada como pocas veces por Lamine Yamal, desaparecido durante los 105 minutos que jugó. Esa versión gris de España pudo haber ganado el partido, pues le dio para ello, pero el ímpetu de Portugal, una selección mucho más hambrienta que la española, llevó la cosa hasta los penaltis, donde quiso el destino que Morata, que apenas ha jugado 10 minutos en toda esta Final Four, fallase el penalti que dejó a la selección sin algo único: haber sumado tres títulos consecutivos. [Narración y estadísticas (2-2, 5-3)]

No debería España, sin embargo, perder la perspectiva de lo que es: una de las mejores selecciones del mundo, un grupo que no va a ganar siempre todo, sólo faltaba, pero que va a estar siempre en disposición de hacerlo. Sin ir más lejos, el Mundial del año que viene, para el que inicia la clasificación en septiembre. España ha pasado de ser un tiro al aire, un equipo que podía ganar o perder con cualquiera, a ser un equipo que casi siempre gana. Aunque no siempre, claro. Sólo faltaba

Sería casualidad, o no, pero el caso es que el partido empezó un minuto y medio después de que Carlos Alcaraz se tirara al suelo de Roland Garros para celebrar su triunfo en un partido para la historia. Y no tiene este torneo, ni de lejos, partidos para la historia, apenas tiene de hecho historia, de modo que todo lo que ocurriera olía a mundano al lado de lo que acababa de suceder en París.

El lateral derecho

Ajenos a estas disquisiciones, españoles y portugueses se aprestaron a discutir por el título. De la Fuente repitió una maniobra que ya escenificó en los cuartos de final contra los Países Bajos. De un partido a otro, de jueves a domingo, cambió al lateral derecho y a un centrocampista. Lo del centrocampista era normal porque Fabián es muy titular en este equipo, pero lo del lateral derecho es la ejemplificación de que es ahí, en ese lugar concreto del campo, donde sin Dani Carvajal España tiene un agujero severo. Ahí, porque en la posición de delantero centro el debate, de momento, se aplaza.

Y se aplaza porque, al declive, quién sabe si definitivo, de Morata, se le ha opuesto el estallido de Oyarzabal. Ya no es que sea el máximo goleador de la era De la Fuente, que lo es. Ya no es que marque siempre en las finales, que marca. Es que además hace todo lo que se espera de un punta clásico. Tira desmarques, ahora de ruptura, ahora de apoyo, y en estos últimos descarga siempre bien. Así ocurrió en la jugada del primer gol, minuto 20, cuando se la dejó a Zubimendi para que su conducción, su apertura a la banda, el centro de Lamine y el barullo dieran paso a un pase a la red del propio Zubimendi.

A España le duró muy poco el alborozo pues Nuno Mendes (¡vaya futbolista!) empató cinco minutos después en una jugada donde España reclamó fuera de juego de Cristiano en el inicio. Ese empate en realidad era bastante justo, pues ningún equipo logró imponerse. Ni España a Portugal ni Portugal a España. Mirando en casa, se vio un equipo volcado hacia el costado de Nico, mucho más bullicioso que Lamine, irreconocible.

Momento del gol de Cristiano Ronaldo.

Momento del gol de Cristiano Ronaldo.AFP

Mirando al equipo de Roberto Martínez, sorprendió ver a Joao Neves de lateral derecho, una pequeña mentira del técnico español pues cuando tenían el balón, el jugador del PSG se metía en el centro del campo para crear superioridad. Aguantó España sin embargo ese trance (y ayudó lo suyo la poca faena defensiva que hace Cristiano) y sólo sufrió cuando los portugueses corrían. Andaba la cosa bastante calmada, con el descanso asomando por el Allianz, cuando España se puso por delante en un visto y no visto. Condujo Pedri la pelota a campo abierto tras un robo de balón y le puso un balón milimétrico a Oyarzabal, que remató como lo que es, un delantero centro. Portugal reclamó falta de Le Normand en el inicio de la jugada, pero el árbitro dijo que no.

A la vuelta del descanso España, entonces sí, agarró la pelota y se hizo fuerte con ella, ya con menos fuelle la presión lusa. Sin embargo, reapareció el gran ajugero negro que es el lateral derecho para que Nuno Mendes (¡vaya futbolista!), se deshiciera de Lamine y Mingueza sin mayores problemas y su centro, tras un rebote, lo enchufara Cristiano.

El gol animó a Portugal, pero la cosa se volvió a calmar. Entró Isco a falta de un cuarto de hora junto a Merino. Cristiano sacó la bandera blanca a falta de cuatro minutos y el partido se marchó a la prórroga. Allí, la cosa se fue apagando al punto que entró Yeremi por Lamine. Es un jugador (Lamine) al que es difícil quitar porque siempre puede inventarse algo, pero ayer no era su día. No lo fue nunca, desnortado, impreciso, fuera del partido. No era el día. Ni el suyo ni el de España, que no ganó, pero que sigue en disposición de hacerlo.