Aitana Bonmatí es duda para arrancar la Eurocopa Femenina. La doble Balón de Oro está ingresada en un hospital por una meningitis vírica que arrastra desde hace unos días y para la que los servicios de médicos de la RFEF no han dado plazos de recuperación. Como explicó Montse Tomé tras el amistoso ante Japón, la intención es esperarla “sí o sí hasta el final”.
Mientras sus compañeras disputaban el último test antes de viajar a Suiza este domingo, la jugadora del Barça publicó en sus redes sociales una imagen en la que seguía el partido en la cama del hospital con una vía intravenosa en el brazo. Ya se había comunicado que no entraba en la convocatoria porque estaba siendo sometida “a pruebas médicas tras varios días atravesando un proceso febril”.
Aitana no entraba desde el jueves. Durante la madrugada había tenido fiebre y Tomé confirmó que le habían dado descanso para que se recuperara, pero la fiebre no remitía y el viernes comenzaron a hacerle pruebas. “En la última prueba se le diagnosticó meningitis vírica. En principio está controlado, tal y como me dice el doctor. Está ingresada pero no sabemos plazos”, dijo la seleccionadora tras el partido.
¿Estará recuperada para la Eurocopa? España viaja este domingo a Lausana, su campo base, y debutará el jueves 3 de julio ante Portugal. “Los plazos no se saben, transmito lo que me ha dicho el doctor. Hay que tener paciencia y, en principio, está controlado. Aitana es importantísima, la vamos a esperar sí o sí hasta el final”, zanjó la entrenadora. El parte médico oficial solo puntualiza que la jugadora está “pendiente de evolución”.
Aitana confesó esta misma semana en la concentración en la Ciudad del Fútbol que había llegado al final de temporada agotada física y mentalmente, pero que los días de vacaciones que les había dado la seleccionadora antes de iniciar la preparación le habían servido para recuperar fuerzas de cara a la Eurocopa.
España debutará ante Portugal en la fase de grupos el próximo jueves 3 de julio, se enfrentará a Bélgica el lunes 7 y a Italia el 11 de julio. Los cuartos de final se disputarán del 16 y 18 de julio.
Fútbol femenino
INMA LIDÓN
@inma_lidon
Córdoba
Actualizado Miércoles,
27
septiembre
2023
-
02:37Ver 8 comentariosHoy será la primera reunión de la comisión mixta que...
El 20 de julio de 2022, España caía en la prórroga de los cuartos de la Eurocopa femenina ante Inglaterra (2-1) y aquella dolorosa derrota en los malditos cruces abrió una herida que, paradójicamente, se hizo enorme cuando se proclamaron campeonas en el Mundial 2023. Ahora, dos años después, se puede decir que es una cicatriz curada. Tras mucho dolor, pero sanadora. En aquel campeonato de Europa estuvieron 12 de las 23 jugadoras que buscarán desde mañana en Suiza el primer título continental para una selección revitalizada y mucho más arropada, en los estadios y en las entrañas de la Ciudad del Fútbol. Por primera vez, este grupo se siente fuerte y valorado, capaz de ser «sólo futbolistas». La enorme tormenta que se desató en Australia no sólo las hundió, sino que cambió el fútbol español por completo y abrió los ojos de la sociedad ante una agresión sexual televisada en directo. La gota que colmó el vaso.
La condena judicial a Luis Rubiales (18 meses de multa por el beso a Jenni Hermoso) llegó hace apenas unas semanas, pero la catarsis sin precedentes ni vuelta atrás nació aquel 20 de agosto de 2023. Las jugadoras habían apartado de sus mentes cómo nadie las escuchó -ni Rubiales ni Jorge Vilda- cuando pidieron mejoras tras la Euro 2022. Ante esta situación, 15 de ellas, entre las que estaban las hoy capitanas Aitana Bonmatí y Mariona Caldentey, firmaron una carta que la RFEF interpretó como una renuncia.
Sólo hubo ligeros cambios, pero la ilusión por disputar la Copa del Mundo provocó que algunas de ellas aparcaran la lucha. Aquello fue un ejercicio de resiliencia que parecía acabar en explosión de júbilo con el gol de Olga Carmona ante Inglaterra. España era, por segunda vez, campeona del mundo. Pero Rubiales besó a Hermoso sin consentimiento en la entrega del trofeo y se desató una tormenta que ha durado dos años.
«más libres, más seguras y arropadas»
Pese a los intentos del ex presidente de normalizar un abuso y de su intento de resistencia en aquella bochornosa asamblea, ellas, las campeonas, tuvieron el respaldo social y político. Rubiales se vio inhabilitado por la UEFA y forzado a dimitir; Jorge Vilda, despedido. Las riendas las tomó entonces su segunda, Montse Tomé. Ella y la propia RFEF, con el Consejo Superior de Deportes de interlocutor, lucharon contra una desconfianza que hoy ha desaparecido.
«Ahora nos sentimos más libres, más seguras y arropadas», confesaba hace unos días Alexia Putellas. Hasta la relación con Tomé, que se inició muy tensa en aquella reunión en Oliva (Valencia), se ha destensado. La seleccionadora, con pausa, ha ido moldeando al equipo, incluso superando al inicio algún enfrentamiento con lideresas como Aitana -en diciembre de 2023 en el vestuario del España-Italia (2-3)-, o errores en los cambios que le hicieron jugar algunos minutos con una menos (en ese mismo partido ante Italia).
Hasta la informática falló al subir a la plataforma UEFA una convocatoria equivocada sin Irene Paredes, Ivana Andrés, Esther González y Mariona Caldentey. Eso y la eterna pregunta por Jenni Hermoso en cada una de las convocatorias en las que la madrileña, inmersa en el proceso judicial contra Rubiales, no ha sido llamada y lo ha cuestionado abiertamente en redes, algo que empieza a molestar a la RFEF.
El beso de Rubiales a Jenni Hermoso sentenciado como agresión sexual.rtve
La asturiana ha ido haciéndose con las riendas y en lo que no ha flaqueado es en su apuesta por revitalizar al equipo con jóvenes, aunque sólo hayan vestido la camiseta nacional en una decena de ocasiones. Las capitanas volvieron a ser las veteranas Alexia y Paredes, que disputan en Suiza su cuarta Eurocopa, pero a ellas se acaban de sumar Aitana y Mariona.
Larga maldición de los cuartos
En el huracán, España logró proclamarse campeona de la Nations League, clasificarse para esta Eurocopa y para disputar la fase final de la próxima Nations League. El único lunar fueron los Juegos de París. Nunca había estado en una cita olímpica y Alemania le arrebató la medalla de bronce.
A la Eurocopa llegan como favoritas para sacudirse la maldición que las ancla en cuartos. España no alcanza una semifinal desde 1997. En la fase de grupos se medirán a Portugal, Bélgica e Italia, pero para ser campeonas tendrán que cruzarse en algún momento con Inglaterra, Francia o Alemania.
En el campo base de Lausana nadie se fija objetivos, pero tampoco límites. Se espera a Aitana, recuperándose de la meningitis vírica que ya la deja tocar balón y es duda para los primeros partidos. También se cuida a la portera Cata Coll, que sale de unas anginas.
Este Barça es historia. Pocas frases pueden definir mejor al equipo de Giráldez que, a pesar de sufrir, ha vuelto a demostrar que está por delante de todos los demás. Aitana hizo la luz donde solo había oscuridad para llevar a su equipo camino a la gloria. Porque sólo las mejores aparecen en las grandes ocasiones.
San Mamés se vistió de gala para la gran final y los dos gigantes del fútbol femenino respondieron. Tanto el Barcelona como el Olympique Lyon saltaron a 'La Catedral' dispuestas a medir sus fuerzas desde el primer minuto. El Lyon, con su fortaleza física y su potencial ofensivo salió dispuesto a impedir que las blaugranas pudieran jugar cómodas y fieles a su estilo.
Un duelo de primeras espadas que, en la primera parte, tuvo claro dominio francés. En el minuto 11, Bronze sacó bajó los palos una volea deRenard, que llegaba después de que el larguero rechazara un envenenado saque de esquina francés. Ocasión que devolvió poco después Patri Guijarro en el 27 al colarse en el área pequeña tras un robo en la frontal, pero la sensación de peligro no abandonaba el área blaugrana.
Hansen era la única que agitaba el avispero y en el 44 tuvo la mejor de la primera mitad con un disparo cruzado desde la derecha. Aitana también intentó un remate desde la media luna en el descuento, pero Gilles, la central, la sacó con el pecho.
BUENAS SENSACIONES
El Barça se marchó al descanso con buenas sensaciones en los últimos minutos, pero muy conscientes de que el partido se iba a hacer muy largo. Con Aitana y Mariona protagonizando el juego, la segunda parte arrancó mucho mejor, pero el Lyon se mantenía seguro atrás y no dejaba de crear peligro en cada jugada a balón parado.
Todo estaba en el aire y Graham Hansen avisaba al contragolpe, pero el partido estaba reservado para ella. Para la Balón de Oro. Un grandísimo pase de Mariona por dentro, dejaba a la catalana en el pico del área y no lo desaprovechó. El disparo cruzado, que tocó en una zaguera francesa, se colaba finalmente en la portería de Endler.
Aitana, durante la celebración de su golTHOMAS COEXAFP
Aitana se besaba el escudo en la celebración haciendo ver a todo el mundo que ya no había vuelta atrás. A partir de ese momento, el Barça hizo suyo el partido y ya no lo soltó.
GRAN PREMIO FINAL
El Lyon tuvo su momentum en los minutos finales con un disparo de Diani desde la frontal y con centros laterales al área, pero todavía faltaba el broche de oro. El soñado por todos los seguidores blaugranas. Alexia, que había saltado al campo en el descuento, metía el segundo en el 96 para derribar cualquier atisbo de prórroga, desatar la locura y poner así fin a una temporada excepcional. Un póker de títulos que marcan una era y que dejan un legado difícil de superar.
"Final soñado" decía Giráldez al finalizar del encuentro. El técnico blaugrana se marchará a Estados Unidos dejando al Barcelona en el mejor lugar posible. Dominante e imbatible en liga, ganador en la Copa, coronado en Supercopa e insaciable en la Champions. Son ya tres, después de las logradas el pasado año y en 2021.