El padre del jugador fue entregado a una comisión humanitaria de la ONU y la iglesia católica en las estribaciones de la serranía de Perijá, cerca de la localidad de Barrancas
Silenis Marulanda, madre del futbolista Luis Díaz, encabeza una movilización para pedir la libertad de su esposo, el pasado 5 de noviembre.Ricardo Maldonado RozoEFE
El padre del jugador fue entregado a una comisión humanitaria de la ONU y la iglesia católica en las estribaciones de la serranía de Perijá, cerca de la localidad de Barrancas, en el departamento caribeño de La Guajira, en donde fue secuestrado el pasado 28 de octubre, y será trasladado en un helicóptero a Valledupar, capital del departamento del Cesar.
Lo más difícil actualmente en estos tiempos de la selección es adivinar por cuantos goles de diferencia va a machacar, a ridiculizar a sus enemigos. Es como una máquina de hacer ocasiones y goles. Siempre que están cerca del área tienen una capacidad de definir de una calidad gigantesca.
Y eso que como ya estamos en noviembre , con todos los partidos que llevan jugados en la todas las competiciones, pues baja un poco la acción de fabricar juego con mayor velocidad y que el balón discurra a alto nivel de rapidez.
Así que el acertijo de este partido era saber si la sesión que la selección pudiera superar los siete goles de hace justo dos años. No, se quedó çon cuatro e incluso Georgia hasta pudo marcar. Demasiados partidos, compromisos y la ruindad de UEFA y FIFA.
Como juega en casa y tiene que dar más la determinación de al menos llegar al área española, pues al primer tiempo ya lleva tres goles, uno más que los de la selección hace unas semanas.
Qué caramelo es fusilar un penalti ante enemigos semejantes . Apareció el ex especialista Fabian Ruiz por el punto de penalti, por si acaso le iba a dejar Oyárzabal. Pero con lo que ocurrió hace semana con Fabián , ya no hay más esperanzas de desperdiciar un penalti.
Cada día que juega un partido nuevo Zubimendi se erige como el líder de la selección. Nadie se puede acordar de Rodri. Es imposible y encima el jugador vasco tiene una facilidad pasmosa de acabar jugadas en el área del rival. Su gol fue de una teoría excelsa.
Como era de esperar, la selección dejó de pisar el acelerador. Porque el resultado ya era un bastante escandaloso. Además, con un gran gol de cabeza de Oyarzábal que ahora se convertido en un intocable. Es el máximo goleador.
No me gustaron ni Fabián ni Ferran, que hizo lo que pudo, pero no esta en su mejor momento. La gran estrella es Zubimendi, vaya éxito del Arsenal , que siempre creyó como él en el nuevo Rodri español.
La selección fue una mediocridad en los últimos 30 minutos, hasta parecía que Georgia era una apisonadora. Brilló como ningún otro jugador de los georgianos Kvaratskhelia y hasta pudo marcar. Ni Turquía ni Bulería pusieron en tantos aprietos a Una Simon. Fue la defensa y la falta de físico de Fabián Ruiz , de Merino , en el centro del campo . que hicieron pensar que era una en una selección que la podían abordar. Pero al final, cero goles georgianos. Imbatido.
Sea como sea la vida de Rafael Nadal a partir del próximo 24 de noviembre, si algo parece claro es que no le faltarán fuentes de ingresos. No sólo por el dinero generado con su actividad como tenista, que hasta 2023 le había reportado ganancias directas por valor de 135 millones de dólares, según la revista Forbes, sólo por detrás de Novak Djokovic. Sino también por el poder de su marca personal, por su músculo inversor y por la diversificación de sus negocios privados fuera de la pista.
Nadal tiene intereses en el sector hotelero y en el dorado refugio inmobiliario de su isla natal y de las grandes ciudades españolas, así como en sectores punteros como la industria farmacéutica o la de la alimentación.
Desde su cuartel general de Manacor, el deportista mallorquín lleva más de una década proyectándose como empresario y preparándose económicamente para el siempre temible día después de la retirada.
Para ello, se ha guiado por la misma determinación con la que se conduce en el tenis y por el consejo de su propio entorno familiar, una saga local que no es para nada ajena al mundo de los negocios. También se ha rodeado de un grupo de asesores de alto nivel, casi todos paisanos suyos. Entre esa hermética camarilla se cuentan antiguos hombres de la banca mallorquina -personas de perfil discreto, esquivos a la exposición- y exitosos empresarios de las Islas con una fuerte proyección internacional, como los ibicencos Matutes o la poderosa familia Escarrer (dueños de Meliá Hotels).
Con un patrimonio neto estimado de 310 millones de euros, el tenista de Manacor ocupó el pasado año el puesto 198 en el ranking anual de las personas más ricas de España que elabora este diario. El séptimo más acaudalado en su comunidad autónoma, tierra donde los primeros puestos los ocupan los grandes hoteleros y la familia March.
Además de sus patrocinadores habituales y sus numerosas campañas publicitarias globales (Banco Santander, Telefónica, Nike, Kia, Amstel 0.0, Babolat o Richard Mille) su inversión más visible tiene que ver con su propia marca deportiva, erigida en torno a la Rafa Nadal Academy, su complejo deportivo y residencial de Manacor, la instalación más puntera de la zona que forma a jugadores de todo el mundo, con 26 pistas de tenis, museo y salas de conferencias.
El deportista se alió en 2023 con el fondo de inversión español GPF y con su amigo y ex tenista Carlos Costa con el objetivo de expandir internacionalmente su negocio de academias de tenis, empezando por EEUU, gran mercado de este deporte.
La segunda gran pata de las inversiones de Nadal es la hotelera. El de Manacor tiene intereses en dos resorts en la isla caribeña de Cozumel, en Mexico. Son el Secrets Aura (con suite a su nombre) y el Sunscape Sabor. Además, abandera un proyecto en el que invierte junto al grupo Meliá, una joint venture con la que explotan una nueva cadena hotelera bautizada como Zel. Este verano abrieron en la Costa Brava su segundo hotel (el primero fue en Palmanova, en Mallorca) y aspiran a tener 20 establecimientos en 2030.
Nadal, que estrenó el año pasado villa en primera línea de mar en Porto Cristo y quiere seguir viviendo en Mallorca, apuesta por el seguro valor del ladrillo. Ha ido invirtiendo al menos en 18 inmuebles valorados en 26 millones de euros, en zonas muy valiosas de Madrid, Barcelona y de su isla natal, donde el suelo es refugio del capital. Igualmente, se ha publicado que participa en un proyecto junto a otros socios para edificar villas y apartamentos de lujo en Marbella por 200 millones de euros.
Pequeños proyectos
El deportista balear ha apostado además por proyectos de energías renovables (eólica y fotovotaica) junto a la familia Mascaró. Y en otoño de 2023, en una de sus últimas incursiones inversoras conocidas, lanzó la marca NDL Pro-Health, una línea de complementos alimenticios en alianza con Cantabria Labs, la empresa farmacéutica de la familia Matji.
La vertiente más glamurosa de sus inversiones se ha vehiculado a través de Mabel Capital, en la firma Tatel, aventura en la que invirtió con el hotelero Abel Matutes (Palladium Group) y que ha explotado restaurantes en lujosos destinos turísticos e inversiones inmobiliarias. En esa faceta, también ha invertido en la producción de contenidos audiovisuales a través de la productora Komodo, que está detrás del festival Mad Cool o de la exitosa serie de Netflix Soy Georgina, documental en primera persona sobre la vida de la mujer de Cristiano Ronaldo.
"¡Así, sufriendo, se crea el equipo!". Y tanto que había sufrido. En su primer partido bajo la dirección de Pablo Bouza, la selección masculina de rugby ganó a Países Bajos (18-20) después de que los locales fallaran un tiro a palos con el tiempo agotado. Las palabras de Bautista Güemes, uno de los veteranos, a sus compañeros abrazados en círculo contenían una segunda verdad. El equipo se está creando, está en construcción.
Mes y medio más tarde, la selección española ha acabado tercera en el Campeonato de Europa, el nivel siguiente al Seis Naciones. Tras esa angustiosa victoria en Amsterdam y otra más holgada contra Alemania(27-5), España se ha medido a tres quinces que disputaron el último Mundial. Plantó cara a Georgia antes de ser avasallada al final (38-3), dominó muchos minutos a Portugal pese a la derrota (33-30) y este domingo se ha impuesto a Rumanía en un encuentro que empezó mal y remontó con meritoria autoridad (33-40). Una actuación global que devuelve la ilusión a los aficionados.
"El seleccionador se enfoca mucho en el grupo, que estemos unidos", afirmaba hace unos días Güemes. El argentino Pablo Bouza dirige esta etapa. La anterior, conducida por Santiago Santos, se cerró con el éxito deportivo de la clasificación para dos Mundiales y el desastre de las descalificaciones posteriores por la alineación irregular de jugadores nacidos en el exterior. La columna vertebral se basa ahora en jóvenes talentos de la prolífica cantera española. Parte están enrolados en clubes franceses, algunos en los equipos filiales de 'promesas'. El nuevo capitán, Mario Pichardie, sólo 23 años, demostró su liderazgo contra Rumanía.
"Armar un equipo, crear una identidad" es el objetivo declarado por Bouza para este 2024. No sólo implica trabajo deportivo. Los ratos libres se aprovechan para hacer actividades juntos. "Se crean más vínculos; si no, sé cómo uno me la va a pasar pero no le conozco", señala Álvaro García, capitán hasta agosto de la selección sub20 y ya asentado en la absoluta. Cuenta cómo los sub20, que se clasificaron para el mundial de su categoría, pactaron unos valores en los que se refugiaban cuando un partido se torcía. Siente que, sin haberlo verbalizado, el XV del León comparte "el compromiso, me dejo el hombro por el equipo, y ser disciplinados".
Placaje de Alvar Gimeno al rumano TomaneChristophe Petit PessonEFE
Álvaro pide con frecuencia consejo a Del Hoyo y Ovejero, internacionales con más kilómetros que a la vez son sus competidores por el puesto de talonador. "Hay muy buen rollo, mi librito de apuntes se está llenando". Acude a la experiencia ajena porque en varios aspectos nota el salto de categoría. "La melé es una de las fases más complicadas; el ritmo de juego es distinto; y la parte física, no es lo mismo jugar entre gente que tiene 20 años que entre gente que tiene treintaypico", apunta. La melé es también la faceta del juego en la que el XV del León se ha visto más superado en estos cinco partidos. La solución no será inmediata. Hacen falta kilos de músculo y sobre todo horas de vuelo.
Durante el torneo la selección española ha mejorado en defensa, especialmente en la propia 22. "Nos encontramos cómodos", resume el apertura de origen argentino Bautista Güemes. El grupo también ha crecido en los contactos. De retroceder en el primer partido contra Países Bajos a imponerse en el pick and go -percusiones sucesivas- en la primera mitad contra Portugal y a hacer así dos ensayos, ambos de Pichardie, a los antaño abrasivos delanteros rumanos.
Sin embargo, esa dureza que va adquiriendo el quince de Bouza suele debilitarse a partir del minuto 60. El seleccionador tampoco ha dado hasta ahora muchos minutos a los hombres del banquillo. "Puedes jugar a lo que quieras, pero si delante no aguantas un partido entero, los equipos empiezan a flaquear", describe Álvaro García. Su compañero Bautista Güemes coincide. "Hay un momento en que nos empezamos a caer y por eso necesitamos subir el aspecto físico para aguantar los ochenta minutos al 110%". Destaca el compromiso común de seguir avanzando al margen de las concentraciones. "El físico es un poco nuestro debe, tenemos que trabajar, siento que cada uno lo va entrenar mucho más", añade.
La solución óptima a este problema supera a los propios jugadores y afecta en realidad a todo el calendario de competiciones. El seleccionador se ha mostrado partidario de un acuerdo con los clubes para que los internacionales lleguen más descansados a los partidos de 2025, cuando se disputará la clasificación para el el mundial de Australia 2027. Pero ese pacto parece muy difícil con los clubes franceses, ya bastante remisos a prestar a sus profesionales.
La selección celebra el tercer puesto en el Campeonato de EuropaChristophe Petit PessonEFE
En las cinco semanas de trabajo el equipo se ha esforzado en reducir las pérdidas de balón y en rearmar el maul de touche, una plataforma ofensiva que la selección de Santos practicaba de memoria y que, por la renovación, ha perdido efectividad. "Es un fuerte nuestro y vamos a seguir aunque tengamos gente joven, en categorías inferiores trabajamos mucho eso", afirma Álvaro García, convencido de que volverán a sumar ensayos avanzando en formación. Su pronóstico, expresado el pasado jueves, se cumplió el domingo contra Rumanía.
En el Campeonato de Europa ha destacado la calidad y peligrosidad de los tres cuartos españoles, veloces ejecutores de la mayoría de los ensayos. "Queremos rucks rápidos, mover la pelota, y hacer al otro equipo, más pesado, que se canse. En la inferioridad física podemos correr, tenemos jugadores que manejan muy bien la pelota", explica Bautista Güemes.
En los dos últimos partido la selección de Bouza tuvo tanta o más posesión de balón que Portugal y Rumanía, otra señal de progreso. "El engranaje es más fluido cada vez", subraya Álvaro García, quien elogia la experiencia que aporta un puñado de veteranos. Güemes, 33 años, destaca que a los recién llegados sólo les falta "rodaje" y apela al legado. "Estamos para acompañar y luego dejarlos que sigan", subraya.
A este equipo en construcción le queda media docena de partidos para completar la puesta a punto antes de luchar por la ansiada clasificación para Australia 2027. "España no sólo va a competir, sino que lo va a lograr", sentencia Güemes. Para él, superviviente del último fiasco, sería un sueño cumplido. "Si estamos acá, es por algo".
La clasificación, en 2025
La aspiración española de acudir a un mundial de rugby por primera vez desde 1999 se ve favorecida por el aumento de los equipos participantes, que en Australia 2027 subirán de 20 a 24. Eso puede suponer al menos una plaza más en el torneo clasificatorio europeo, que se disputará a lo largo del año 2025. No se ha anunciado aún cómo se desarrollará.
Para Francia 2023, las selecciones del llamado Campeonato de Europa compitieron por dos plazas directas y una de repesca. Si se confirmara el aumento, ocho selecciones lucharían ahora por al menos cuatro puestos. Georgia vuelve a ser favorita para conquistar el primero. Con Rusia aún excluida, Portugal, Rumanía y España serían candidatas a los otros. La amenaza para todos es el avance de Países Bajos.