El belga se encontraba conduciendo cuando sufrió un infarto y perdió el control del vehículo. Los servicios de emergencia lograron reanimarlo y fue trasladado al hospital
Nathan Van Hooydonck (centro) junto a Vingegaard y Wout Van AertThibault CamusAP
La vida del ciclista belga del Jumbo-Visma Nathan Van Hooydonck está en peligro después de que este martes se viera implicado en un accidente de tráfico.
Según recoge el medio belga Het Laatste Nieuws, Van Hooydonck se encontraba conduciendo su coche junto a su mujer, embarazada de ocho meses, por el centro de la localidad belga de Kalmhout cuando sufrió un infarto y perdió el control del vehículo impactando contra otros cinco coches que había apartados.
Los servicios de emergencia lograron reanimar a Van Hoydonck, que fue trasladado al hospital en estado crítico, y también trasladaron a su mujer para una revisión después de sufrir heridas leves.
Desde su llegada en 2021, Van Hoydonck es uno de los gregarios más utilizados por el Jumbo, hasta el punto de participar en el Tour de Francia de 2022 y de este 2023. Su palmarés es escaso aunque este año se subió al podio de la Kuurne-Brussels-Kuurne por detrás de su compañero Tiesj Benoot.
La victoria en el Tour de Francia de Tadej Pogacar parece cada vez más cerca. Tras la retirada el domingo de Remco Evenepoel, ahora es otro de los pesos pesados de las dos ruedas, el neerlandés Mathieu van der Poel, el que no tomará la salida de la etapa 16 en Montpellier a causa de una neumonía, indicó este martes su equipo, el Alpecin, según informa Efe..
Ganador de la segunda etapa y maillot amarillo cuatro jornadas, el nieto de Raymond Poulidor sufría síntomas en los últimos días y su estado se estaba deteriorando de manera significativa.
En la noche de este lunes, jornada de descanso en el Tour, tuvo fiebre, por lo que fue trasladado al centro hospitalario de Narbona, donde fue sometido a exámenes médicos que pusieron de manifiesto que tiene neumonía, lo que le mantendrá en reposo durante al menos una semana.
El ciclista, de 30 años, ganador este año de la París-Roubaix y de la Milán-San Remo, Van der Poel había sido uno de los ciclistas más activos de la primera semana, convertido en el más combativo de los primeros días.
Además, fue segundo en la cuarta etapa, ganada por el esloveno Tadej Pogacar, protagonizó una larga escapada en la novena junto a su compañero Jonas Rickaert, antes de ser atrapado a falta de apenas 700 metros para la meta y fue tercero en la undécima.
Actualmente era tercero de la clasificación de la regularidad y uno de los favoritos para ganar la última jornada, que en esta edición incluye el ascenso a Montmartre, lo que se adapta bien a sus características.
El impacto de la aerodinámica en el ciclismo no sólo eleva las prestaciones e impulsa a los superdotados a cotas impensables, también deja estampas futuristas que pronto devienen en carne de meme. La penúltima ha asombrado este lunes en el amanecer de la Tirreno-Adriático. El inefable casco de contrarreloj de Jonas Vingegaard.
Lo anunciaba el Visma Lease a Bike (antes conocido como Jumbo Visma) en sus redes sociales. El casco creado en colaboración a la marca Giro y bautizado como Aerohead 2.0. "Hagas lo que hagas, no dejes que Adrian Newey vea esto", bromeaba la cuenta oficial de la carrera italiana sobre el aspecto del doble ganador del Tour, haciendo un guiño al ingeniero jefe del equipo de Fórmula 1 Red Bull. Y después lo estrenaba Vingegaard en el prólogo de 10 kilómetros en Lido di Camaiore. Aunque los resultados no acompañaron al espectáculo del artefacto.
Porque el nombre del día fue el de Juan Ayuso, descomunal su actuación a 52,6 km/h de media. El español se impuso a todos los favoritos con un tiempo de 11'24'', incluido el especialista Filippo Ganna, al que aventajó en un segundo. Al danés, noveno, que tomó la extraña decisión de partir bien temprano, le sacó 22 segundos. El de Jávea, que el martes partirá con el maillot azul de líder, se postula para la conquista final de la reputada prueba, y confirma su poderoso inicio de temporada. En unos días ha sido ganador de la Faun-Ardèche Classic, segundo en la Faun Drôme Classic y tercero, tras un espectacular remontada, en el trofeo Trofeo Laigueglia. "Esta carrera es una de las mayores pruebas de una semana y empezar así, en la primera vez que estoy aquí, y ganar la contrarreloj es algo genial, es algo que sueñas y se ha hecho realidad", afirmó.
Ayuso, con el maillot azul de líder de la Tirreno.Tirreno Adriático
Pese al estreno, no fue el día del Visma. El siguiente corredor del equipo neerlandés fue Robert Gesink, en la posición 65, a 45 segundos de Ayuso. Y tampoco es el primer casco llamativo que en los últimos tiempos ha paseado por el pelotón. Cualquier cosa para arañar un segundo al crono. De los más rompedores fue el usado por el Bora Hansgrohe en el Tour de 2022, de la marca Specialized, con una especie de calcetín para la cabeza. O el del equipo Uno X, el Redeemer 2Vi de la marca Sweet Protection. Antes, incluso el Tempor de POC del Education First que cubría prácticamente hasta los hombros y ya anticipó la broma de Darth Vader. Vio la luz en 2012, antes de los Juegos de Londres.
Todos, claro, contrastados con la UCI para cumplir la normativa. Y testeados por sus ingenieros en túneles del viento para comprobar su resistencia al aire y la comodidad y visibilidad en las cabezas de los protagonistas. "Rápido y seguro", denominaba al prototipo de Giro Paul Martens, el jefe de material del Visma, un modelo con una enorme visera extraíble y amplias alas en la parte trasera que, en el menudo cuerpo de Vingegaard, resultaba altamente llamativo. Porque lo que lo diferencia es la especie de trompa en su frontal, un agresivo borde que se extiende más de 20 centímetros. Y la distancia entre el visor y el rostro de los ciclistas.