La organización del Mundial de F1 estudia si correr o no este domingo en la Emilia Romaña, una zona de Italia en alerta roja por las lluvias torrenciales
Lluvia, lluvia y más lluvia. Desde la semana pasada, el ciclón Minerva azota el centro de Italia, donde el desbordamiento de varios ríos ha provocado daños materiales y ha obligado a evacuar poblaciones. En ese escenario, este fin de semana, llega la Fórmula 1. El domingo, en el circuito de Imola debería celebrarse el sexto Gran Premio de la temporada, pero la organización del Mundial y las autoridades locales estudian este miércoles su cancelación. El cielo deja poco margen.
En primer lugar porque el trazado podría estar impracticable. El río Santerno casi bordea el asfalto y su crecida ya ha inundado la zona baja del recinto, donde se había instalado el paddock de la Fórmula 2. Ahora mismo la zona central del circuito no está abnegada, pero el acceso al mismo está cerrado y no se puede trabajar: los motorhomes están por montar, los mecánicos no pueden instalarse…
Inundaciones en Italia por las fuertes lluvias torrencialesEL MUNDO
Si la tormenta amaina, sería posible correr con un ajuste del programa, quizá suspendiendo los primeros entrenamientos libres, pero las autoridades locales temen por la llegada de aficionados. En las próximas horas, miles de fans de la Fórmula 1 aterrizarán en los alrededores de Bolonia y allí hay varias carreteras cortadas e incluso algunos pueblos evacuados. En una zona de alerta roja, la cancelación del Gran Premio es una posibilidad sobre la mesa.
Malas noticias para el Real Madrid después de la alegría por la remontada ante el Borussia Dortmund. El conjunto blanco fue capaz de darle la vuelta al 0-2 del descanso y recibió un empujón anímico y futbolístico de cara al clásico de este sábado ante el Barcelona, pero la mañana del miércoles trajo un par de pesadillas. Thibaut Courtois y Rodrygo Goes están lesionados y no disputarán uno de los partidos clave por el título de Liga.
El portero, que completó el encuentro de ayer sin aparentes problemas y cuajó de nuevo una excelente actuación, sufre una lesión en el aductor de la pierna izquierda y estará de baja unas dos semanas. Se perderá, salvo sorpresa, las citas ante el Barcelona y el Valencia y es duda para el duelo ante el Milán, el próximo día 5 de noviembre.
Rodrygo, por su parte, se lesionó en los últimos minutos del partido ante el Dortmund. El brasileño forzó para evitar que el balón saliera por la línea de fondo en la acción previa al gol de Lucas Vázquez, el 3-2, y al momento pidió el cambio. Parecía un pinchazo y la primera valoración médica observaba una lesión en el isquio de la pierna derecha.
Mañana se le realizará una resonancia para conocer el tiempo de baja, pero es seguro que se pierde el clásico y, dependiente del grado de la rotura, podría llegar o no al partido contra el Valencia.
Las dos lesiones complican de nuevo el rompecabezas de Ancelotti. Lunin tomará el testigo de Courtois, que estaba siendo el mejor jugador del Madrid esta temporada, y el técnico italiano tendrá que analizar cómo cubrir la baja de Rodrygo, si cambiando de nuevo el esquema a cuatro centrocampistas o dando la oportunidad a Güler o Brahim, que ha vuelto a entrenar después de varias semanas lesionado.
Son caprichos del destino que quizás gusten a los cabalistas. Parece mentira que hace 72 horas se terminara por decidir la final de Copa y que este sábado los dos clasificados y los dos apeados se enfrenten entre sí en la siguiente jornada de liga. Y como si no se hubieran desfondado en unas semifinales intensas, el duelo en el Metropolitaon fue intenso y de poder a poder. Decidió quien tuvo más aire y ahí destacó Nico, que venía fresco tras una lesión, pero con más hambre que muchos titulares. Su doblete inclinó un duelo ante una Real muy recuperada. [Narración y estadísticas, 3-2]
Puede que fueran las 24 horas, o quizás la importancia de no perder el tren de la liga, por lo que pueda pasar en La Cartuja, pero el Atlético salió a morder a su rival. Quién sabe si estas heridas afecten el próximo 18 de abril. Conviene infligirlas para conseguir ventaja ese día ya desde el vestuario. Y no hay mayor asesino, en estos momentos, que el gigante noruego. Ni cinco minutos tardó en inaugurar el marcador. Honores a la estrategia del equipo técnico de Simeone. Saque de banda kilométrico de Giuliano, peinada y voleón a la escuadra.
Sorloth celebra el primer tanto del encuentro.EFE
Pero esta Real no es la de Sergio Francisco. Este equipo al verse herido responde, no se tumba ni huye. Y puestos a mostrar ya las cartas, hagámoslo cuando tengamos ocasión. Los donostiarras, en una jugada trenzada entre Soler y Sucic se plantaron en el área de Oblak y allí fue el valencianista donde puso el zurdazo a la escuadra para enmudecer al Metropolitano. Armas en alto en esta precuela de la gran batalla y no habían pasado ni 10 minutos.
Extrañaría que la final se pareciera a este simulacro. Los equipos jugaron sin red, tocando el balón con valentía y alternando defensas en bloque bajo con posesiones largas. Da Mendoza eso al Atlético y si corrigiera igual en fase defensiva y limitara las pérdidas, sería un nombre muy interesante para ocupar unas de las plazas del medio del Atlético. Claro que con Koke a tu lado siempre se vive mejor. Lástima que justo antes del descanso, el joven se tuvo que retirar por un contrabalón con Barrenetxea.
Lo que pasa es que con el Tottenham en el horizonte, y con partidos cada 72 horas, si se cumplen, el equipo rojiblanco debe ir administrando jugadores y energías hasta una hipotética eliminación de Champions. Si llega. Ya dijo el propio capitán que así es imposible jugar al 100% todos los encuentros. Así, a la media hora de encuentro, los colchoneros bajaron una marcha. Salvo Giuliano, que por él no parecen pasar los esfuerzos, aunque a veces se confunda con ciertos piscinazos, que quizás colaran sin videoarbitraje.
Se vio un tanto desubicado a Lookman. No funciona tanto el nigeriano jugando por dentro y, aunque buscó la banda izquierda, no terminó de encontrar el espacio que halló en el duelo copero ante el Betis. En aquellos cuartos, el delantero parecía una ganga del mercado. Está claro que es un jugador especialmente peligroso al contragolpe y el Atlético, en casa, es un equipo con tintes de mandón.
Entraron varios tanques al campo por ambas escuadras tras el descanso. Griezmann y Julián por los rojiblancos y Guedes y Oyarzabal por los donostiarras. Era el momento de buscar al rival. Una Real sin miedo en el Metropolitano es un rasgo que le ha inculcado Matarazzo desde su llegada, un técnico que sólo ha perdido en el Bernabéu. Pero en el duelo empezaba a pesar el empuje del público y los rojiblancos comenzaron a inquietar y mucho a Remiro. Primero Sorloth y luego Nico tuvieron dos clarísimas para desnivelar, pero se fueron arriba.
Irrupción desde el banquillo
La siguiente no perdonó el argentino, pero no merece la pena mencionar el gol sino la asistencia de Griezmann, un taconazo que fue una obra de arte para dejar solo en área pequeña al extremo. Lo increíble es que no dio tiempo al Metropolitano a celebrar porque en la siguiente jugada Oyarzabal se sacó un obús para empatar de nuevo. Los viejos pilares que sujetan el castillo.
El empate no alteró el ánimo rojiblanco. Los chicos del Cholo martilleaban la portería de Remiro que respondía bien a los envites como un disparo de Hancko o una falta peligrosísima de Griezmann. Hasta que Nico mostró que está descansado y listo para reclamar un puesto en el once. El argentino completó su doblete con un cabezazo académido para tumbar a una Real muy combativa. Ahora llega el Tottenham... y el Getafe, vuelta en Londres, Madrid, Barça... En fin.