Jorge Martín acabó la sprint race del Gran Premio de Estados Unidos no solo encaramado al primer escalón del podio, sino también erigido como nuevo líder del mundial, con solo un punto de ventaja de un Marco Bezzecchi que se fue al suelo en la penúltima vuelta y tras firmar un giro final de altísimo voltaje. Su mayor velocidad en el auténtico momento de la verdad le permitió adelantar a un Pecco Bagnaia que había liderado prácticamente la totalidad de la prueba y que tuvo que conformarse con el segundo puesto.
Pedro Acosta, mientras, fue tercero, pendiente de ser investigado por un problema con la presión de sus neumáticos, mientras que Marc Márquez, quien parecía llegar a esta cita con opciones de mostrar de nuevo su mejor versión, acabó decimoséptimo tras caerse en la primera vuelta y llevarse por delante también a un Fabio di Giannantonio que, de nuevo, había logrado hacerse con la pole y que, después de rodar durante algunas vueltas más, prefirió marcharse finalmente a los boxes.
“Sabía que iba a ser duro, pero KTM está trabajando bien y tenemos que estar contentos”, señaló un Pedro Acosta más parco en palabras que de costumbre al término de la carrera. “Traté de ser suave tras la primera vuelta, de guardar un poco el neumático trasero, pero empezó a desgastarse mucho. En cualquier caso, estoy contento, nos merecíamos este resultado y trabajaremos para que las cosas salgan mejor este domingo”, explicó por su parte un Pecco Bagnaia que, durante muchos minutos, retomó las sensaciones que le permitieron alzarse como doble campeón del mundo.
“Estoy muy contento, es la primera vez que ganó aquí en MotoGP y todo esto es algo fantástico. Quizás me la jugué apostando por el neumático medio, pero sabía que era la buena elección. Tuve que esperar hasta la última vuelta, nunca había ganado una carrera de esta manera, pero significa muchísimo para mí”, zanjó por su parte un Jorge Martín eufórico. Tanto, que firmó una intrascendente y aparatosa caída después de celebrar su triunfo haciendo un caballito.
En cuanto al resto de pilotos españoles, Álex Márquez acabó quinto, Raúl Fernández, octavo, pendientes ambos de lo que pudiera decir dirección de carrera finalmente acerca de Acosta, y Fermín Aldeguer fue décimo, mientras que Joan Mir y Álex Rins, pese a firmar sendas caídas, fueron decimoquinto y decimosexto respectivamente, por delante de un Marc Márquez que fue decimoséptimo con vuelta perdida.
Al día siguiente de ser condenado a pagar una multa de 10.800 euros por agresión sexual a Jenni Hermoso, Luis Rubiales ha conocido que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha rechazado la apelación que presentó a los tres años de inhabilitación con que fue sancionado por la FIFA tras el episodio de la final del Mundial.
El máximo organismo del fútbol mundial le había castigado con esa suspensión de tres años para realizar "cualquier actividad relacionada con el fútbol" por haberse comportado de manera contraria a los principios del Código Disciplinario de la FIFA.
"La Formación Arbitral del TAS determinó que la sanción impuesta al Sr. Rubiales por la FIFA es razonable y proporcional", explica el tribunal internacional en una nota de prensa hecha pública este viernes. "El Sr. Rubiales apeló contra la decisión dictada el 16 de enero de 2024 por la Comisión de Apelación de la FIFA ("Decisión Apelada"), que confirmó la sanción de tres años de suspensión impuesta por un comportamiento contrario al Código Disciplinario de la FIFA (art.13) durante la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Australia y Nueva Zelanda 2023".
La apelación perseguía anular la sanción o, subsidiariamente, anularla parcialmente. Sin embargo, el Tribunal ha dictaminado que el comportamiento de Rubiales durante la final dejó "múltiples y graves infracciones al Código Disciplinario de la FIFA (art.13) y consideró que no existía motivo alguno para considerar la sanción desproporcional. Por lo tanto, se rechaza la apelación del Sr. Rubiales y se confirma la Decisión Apelada".
Y Berenger la ajustó al palo y San Mamés sonrió desde el cielo. Y Arteta le hizo tres al Brighton para ponerse líder de la Premier mientras Xabi Alonso se aleja cada vez más del Bayern para acercar cada vez más la Bundesliga al Leverkusen. Y la Real apretó al PSG hasta que Mbappé demostró porqué es el mejor jugador del mundo. Y Mendilibar remontó un 4-0 en Conference League con un 6-1 para que sus hinchas griegos le recibieran de madrugada con el Porrompompero.
Y todo eso le ocurre a una gente de una tierra de apenas 7.000 kilómetros cuadrados y poco más de dos millones de habitantes. El fútbol vasco está de moda y el Athletic de Bilbao, tras 40 años y cinco finales perdidas este siglo, lo ha puesto en órbita frente al equipo del 'Vasco' Aguirre.
"Lo que marca la impronta del fútbol vasco es su competitividad". Es Xabier Fernández Monje, responsable de Comunicación en In- Komunikazioa y ex jefe de prensa del Athletic Club quien lo afirma. Fernández Monje, además, tiene varios libros relacionados con la historia del fútbol vasco y, especialmente, del conjunto bilbaíno. El equipo que, junto con la Real Sociedad, son los máximos exponentes de la región.
Aitor Ocio, ex futbolista del Athletic Club coincide con Fernández Monje en que el fútbol vasco, históricamente, siempre ha sido "una referencia". "Es un territorio donde es un elemento muy importante", cuenta el que fuera zaguero del germen del equipo actual, del que aún sobreviven Iker Muniain y Óscar de Marcos.
El Athletic, a su llegada a Bilbao.Juan FlorEFE/Athletic
Lógicamente, el fútbol vasco ha pasado por épocas más laureadas como los primeros años 30 del Athletic Club o los principios de los 80 donde los leones y la Real Sociedad se repartieron varias ligas entre ellos. "A veces es cuestión de rachas", afirma Ocio respecto a aquellas victorias en la competición nacional que, en el caso del conjunto bilbaíno, se han repartido más en el tiempo en el caso de la Copa del Rey.
Sin embargo, además de la buena situación de los clubes de la región, en esta época coincide también la calidad de sus futbolistas y el nivel que están mostrando sus técnicos. "En los jugadores hay un gen de competitividad muy alto que se extiende hasta los entrenadores", cuenta Fernández Monje y destaca la capacidad de trabajo de los mismos y la discreción frente al escándalo o los focos de otros.
Xabi Alonso es, a día de hoy, el técnico que acapara todos los focos puesto que está a punto de arrebatarle la primera Bundesliga al Bayern en los últimos 11 años. "Su padre es entrenador y fue un jugador que su posición en el campo le hacía saber leer los partidos. Ese talento le ha ayudado, además de la vocación que tenía", ensalza Aitor Ocio al tolosarra que podría dar al Bayer Leverkusen la primera liga de su historia.
Mendilibar, tras ganar la Europa League.AFP
En la Premier, además de que Mikel Arteta se encuentre peleando con su Arsenal por el título por segundo año consecutivo, Unai Emery ha conseguido meter al Aston Villa en puestos Champions. Mientras, Mendilibar sigue agrandando su leyenda en Grecia tras despedirse del Sevilla con una salvación y la séptima Europa League. "Cuando un técnico ha sido futbolista ayuda a gestionar un equipo porque entiende cómo se sienten y les permite empatizar", destaca Ocio.
Eso le pasa a Ernesto Valverde y a Imanol Alguacil que tienen que gestionar grandes generaciones de futbolistas, muchos de ellos internacionales. Ambos con filosofías muy sui generis en el fútbol globalizado actual. "Los equipos vascos han sabido leer bien el futuro del fútbol", explica Xabier Fernández Monje y destaca el trabajo que se está llevando a cabo en Lezama y Zubieta, los principales exponentes del fútbol base de la región. "Puede ser que se cuide más la cantera que en otras partes", añade Ocio.
Valor
Zubimendi, Nico Williams, Mikel Merino y Oyarzábal están entre los jugadores más valiosos de LaLiga según Transfermarkt con un precio de mercado de 50 millones cada uno. Españoles sólo les superan Gabi, Pedri y Lamine Yamal. "Muchas veces es confianza, pero también es importante tener paciencia", destaca Fernández Monje.
Clubes, entrenadores y jugadores todos de la mano para situar al fútbol vasco en una posición privilegiada en el fútbol actual. En un momento, por cierto, donde el deporte se está recuperando del golpe de la pandemia, algo que ha agudizado aún más la distancia económica entre grandes y pequeños, pero que parece que en Euskadi han conseguido evitar ese golpe gracias a su filosofía y su resiliencia. "Los equipos, no solo los vascos, si quieren cuadrar las cuentas se ven forzados a mirar a la gente de casa. Los vascos tienen más facilidades porque lo han hecho más veces·, apunta Monje.
De momento, equipos, jugadores y entrenadores vascos ya han inaugurado el palmarés este año con una Copa del Rey con deudas históricas, Xabi Alonso aspira a tres títulos más con su Bayer Leverkusen y Arteta y Mendilibar a uno cada uno.
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JAVIER SÁNCHEZ
@javisanchez
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