Dos hombres, de 70 y 78 años, han muerto este lunes en dos episodios independientes en las inmediaciones del Inalpi Arena, recinto que acoge las Finales ATP de Turín.
Ambos fueron trasladados al hospital tras la rápida intervención de las emergencias sanitarias, pero perdieron la vida poco después de su ingreso, según desvelaron los medios italianos.
El primero de los fallecidos fue el hombre de 70 años, que sufrió un ataque cardíaco en la zona de aficionados, muy cerca del recinto en el que se disputan los partidos.
La segunda víctima fue un hombre de 78 años que sufrió un colapso en la grada durante el partido que enfrentó al italiano Lorenzo Musetti y al estadounidense Taylor Fritz.
Los episodios no están relacionados y no afectaron al desarrollo del programa del torneo.
"Gracias por no lanzar el ataque desde abajo. Cuando escuché lo de los tres minutos, pensé que no sería suficiente". Thymen Arensman acaba de lograr la victoria de su vida en Superbagnères, un corredor cinco estrellas que nunca cumplió todas las expectativas pero que ahora, sentado a la vera de Tadej Pogacar en el podio, le pide un selfie y le agradece su clemencia.
La suficiencia del esloveno es tal que el Tour de Francia escapa de los Pirineos no cuestionándose quién lo ganará, más bien intentando colocar a Pogacar en la historia, especulando hasta dónde puede llegar, qué no podrá conseguir de lo que se proponga. Tras la enésima exhibición en la cronoescalada de Peyregudes del viernes, cuarto triunfo parcial en 13 etapas disputadas, L'Equipe directamente se preguntaba si el esloveno alcanzaría el récord de ocho en una misma edición logrado por Charles Pélissier en 1930, Freddy Maertens en 1976 y Eddy Merckx en el 70 y el 74.
El tríptico pirenaico, tres de tres (¿quién fue el último que ganó tres etapas seguidas de montaña?), era demasiado goloso, otro alarde más. A por él pudo acudir Pogacar, tan poderoso después cuando Jonas Vingegaard le probó -«esperaba que Tadej atacara en la última subida. Luego me di cuenta de que no era el caso. Así que decidí ir a por todas», admitió el danés-, cuando Arensman, bravísimo ganador después, afrontaba Superbagnères con tres minutos de diferencia y una paliza en sus piernas. Podría haber pedido un punto más a Marc Soler o gas a Jonathan Narváez, como en Hautacam, y haberse lanzado a otra gesta. Pero Pogacar esta vez optó por contradecir su instinto, por «defender el amarillo, por no atacar».
«Jonas ha estado realmente bien. En realidad, esperaba que atacara un poco antes», aseguró el esloveno, que amagó con el contraataque, pero se dio cuenta de que sus piernas no estaban esta vez para demasiadas fiestas. «Por eso he optado por controlar la etapa, mantenerme a su rueda y esperar al sprint final. Éste es probablemente el día de Pirineos en que le he visto más fuerte. Estoy seguro de que seguirá atacándome en los Alpes», anticipó.
Quizá también en su mente daban vueltas las reflexiones del día anterior, cuando fue cuestionado por eso de dejar algo a los demás, por la imagen que puede labrarse en un pelotón quien arrasa sin compasión. Y él razonó, como en otras ocasiones, que cómo iba a hacer eso a sus compañeros del UAE Emirates que se dejan la piel por él, que cómo no iba a pelear por un triunfo «si se presenta la oportunidad», y que eso de los amigos y los enemigos, cuando acabe su carrera, «probablemente ya no hable con el 99% del pelotón».
Pero el deporte profesional pocas veces entiende de magnanimidad y tipos como Miguel Indurain quedan pocos. Lo de ayer desde Pau fue cuestión más de precaución. «De mantenerse seguros. Estábamos asustados cuando bajábamos el Tourmalet con la niebla cerrada. Apenas se veía la carretera, 20 metros delante...», confesaba Tadej, que se acercó con honor y cariño a tender la mano al vencedor Arensman cuando el neerlandés estaba tendido en el asfalto completamente exhausto. «No he venido a hacer enemigos...». Y realmente no se percibe en el pelotón ningún síntoma de odio contra quien lo domina.
Pogacar, por delante de Vingegaard en Superbagnères.Thibault CamusAP
Pogacar, pese a la tregua del sábado y la que el domingo camino de Carcassone también se dará, seguirá teniendo oportunidades de ampliar su palmarés de victorias parciales mientras asegura su cuarto Tour (ya aventaja a Vingegaard en 4:13). La próxima, que sería la quinta (el año pasado estableció su récord, con seis, las tres últimas seguidas), será el martes en Mont Ventoux, cima mítica, etapa monopuerto ideal para un ataque definitivo. Allí pusieron su nombre Bobet, Charly Gaul, Poulidor, Julio Jiménez, Merckx, Thevenet, Pantani, Froome... Apetecible. Y todavía con dos de alta montaña por delante en los Alpes (la venganza de La Loze...) y la última en París, que este año introduce la novedad de Montmartre que seguramente eliminará a los sprinters. "Parece que este año el Tour ha querido traerme a los lugares donde peor lo he pasado. Hautacam, el Ventoux, el Col de la Loze, donde exploté en 2022. Son tres puertos que me gustan y estoy impaciente por volver a subirlos", amenaza.
Pogacar amontona ya 21 victorias de etapa en el Tour, algo que a su edad, 26 años, sólo habían logrado Merckxs y el velocista Mark Cavendish, y 30 en grandes vueltas (el Caníbal sumó 64 en toda su carrera). Y se le intuye tanta cuerda que, cuando ayer le preguntaron en la televisión francesa por la candidatura de su país, Eslovenia, de acoger la salida del Tour de 2029, cuando él ya tenga 30, se mostró realmente ilusionado. . "Siempre he tenido un poco de envidia de los ciclistas franceses que pasan por sus pueblos o ciudades de origen. Espero que en 2029 todavía esté en la bicicleta, al inicio de ese Tour. Sería un sueño", expresó.
José Bordalás, entrenador del Getafe, desveló este viernes que ha denunciado ante la policía las amenazas sufridas esta semana en redes sociales contra él y su familia y aseguró que, todos esos comentarios, le hacen "no" estar "bien".
El técnico azulón compartió una publicación en Instagram dando las gracias a la afición por el apoyo recibido durante el partido ante el Barcelona. "Gran punto ante un rival de esta magnitud. Orgulloso del esfuerzo y la entrega de todo el equipo. Seguimos sumando, paso a paso. Gracias por el apoyo de siempre en el Coliseum!".
Ese comentario provocó la respuesta de algunas personas en redes sociales, que aprovecharon para lanzar ofensas que han hecho mella en el técnico azulón. Bordalás ha leído frases como "a tus hijos ya les buscaremos ya" o "te matamos a ti y a tu familia".
"No estoy bien. Es algo muy grave. Aprovecho para trasladar que ya hemos puesto la pertinente denuncia a la policía. Imagino que el trámite sera largo, pero confiemos que se haga justicia y esto no le ocurra ni a mi ni a nadie", comentó Bordalás en conferencia de prensa.
"Cuando ganas el 90% es sencillo ser un señor"
El técnico azulón también aprovechó su comparecencia pública para mostrar su opinión sobre las críticas recibidas por algunos representantes del Barcelona como su presidente, Joan Laporta, o su entrenador, Hansi Flick, tras el partido de la pasada jornada.
"Soy un entrenador muy respetuoso con todos los colegas y con todas las personas vinculadas al mundo del fútbol pero esto lo resumo muy fácil. Respeto al que respeta, el que no respeta no merece respeto", confesó.
"Las críticas son excusas cuando no ganan. Siempre se dice que esta persona es un señor. Cuando ganas el noventa por ciento de los partidos porque estas en un equipo importante es muy sencillo ser un señor, pero cuando dejas de ganar debes ser un señor igual. Solo puedo decir eso", manifestó.
"Ojalá sigamos teniendo esas excusas, eso será buena señal porque hemos sacado un buen resultado. Estoy cansado de terminar partidos que te desean suerte pero te ganaron. No nos ganaron en el terreno de juego porque hicimos un gran partido", concluyó.