Dos hombres, de 70 y 78 años, han muerto este lunes en dos episodios independientes en las inmediaciones del Inalpi Arena, recinto que acoge las Finales ATP de Turín.
Ambos fueron trasladados al hospital tras la rápida intervención de las emergencias sanitarias, pero perdieron la vida poco después de su ingreso, según desvelaron los medios italianos.
El primero de los fallecidos fue el hombre de 70 años, que sufrió un ataque cardíaco en la zona de aficionados, muy cerca del recinto en el que se disputan los partidos.
La segunda víctima fue un hombre de 78 años que sufrió un colapso en la grada durante el partido que enfrentó al italiano Lorenzo Musetti y al estadounidense Taylor Fritz.
Los episodios no están relacionados y no afectaron al desarrollo del programa del torneo.
España sigue derribando muros en el deporte. Esta vez ha sido Iris Tió quien se ha proclamado este martes campeona del mundo de solo libre de natación artística en el Mundial de Singapur 2025. Es la primera vez en la Historia que una española obtiene ese metal.
Tió se impuso finalmente a la china Huyan Xu y a la bielorrusa Vasilina Khandoshka, que compite bajo bandera neutral, para dar a España su primer oro en estos campeonatos.
El equipo chino había sido hasta este martes el gran dominador de las pruebas de natación artística de los Mundiales de Singapur 2025, como viene siendo habitual en este deporte.
"Estoy super contenta, casi que no me lo creo, en una nube de emociones, llorando, como en shock. Es la primera vez que España ha ganado una medalla de oro en Solo en un Mundial, o sea que estoy que no me lo creo", señaló a la Real Federación Española de Natación.
Iris Tió durante una prueba del Mundial.FAZRY ISMAILEFE
Cuando ha salido la puntuación de China me he quedado flipada, porque la china es muy buena y la bielorrusa tenía mucha dificultad. Feliz, orgullosa por esta medalla histórica para España", manifestó. La barcelonesa añadió: "Quiero agradecer a mis entrenadoras porque sin ellas esto no hubiera sido posible. Somos el mejor equipo del mundo, estamos defendiendo a muerte nuestro trabajo aquí y nos llega el apoyo, gracias por seguirnos".
La nadadora catalana, de 22 años, sumó una nota de 245.1913, con una puntuación de 112.9000 en la impresión artística y 132.2913 en la ejecución, por 110.0000 y 131.0025, respectivamente, de la atleta china que se vio superada por Iris, pues solo alcanzó 241.0025.
Por su parte, la medallista de bronce sumó 105.2500 en la primera nota y 134.2937 en la segunda con una puntuación total de 239.5437 para quedar a 5.6476 de la campeona española.
En la cuarta plaza se clasificó la nadadora Vasiliki Alexandri, con 238.997 puntos, una posición 6.1937, por delante la alemana Klara Bleyer, ya a 7.6313 puntos de la española.
Esta España espesa, pesadota, más bien gris, del mes de marzo terminó pasando a la Final Four de la Liga de Naciones, la tercera consecutiva, donde defenderá título enfrentándose a Francia en la semifinal, gracias a una agónica tanda de penaltis que resolvió un partido divertido, con un montón de goles y con mucho por mejorar para un equipo que, sin embargo, casi siempre gana. Por las buenas, por las malas o por las regulares, como ayer, pero el caso es que gana. Pedri metió el último lanzamiento y sonó la música de Raphael. Pues nada, a bailar, que esto del fútbol va de ganar. Y España (casi) siempre gana.
De la Fuente hizo tres cambios respecto al partido de ida. Dani Olmo por Pedri, Mingueza por Pedro Porro y Oyarzabal por Morata. Países Bajos sólo uno. Entró Maatsen por el sancionado Hato. Y el partido fue bastante parecido en su primera parte a lo visto en Rotterdam. España, en un buen inicio, se encontró con el gol en el mismo minuto que en la ida, aunque de forma diferente. Si allí fue una buena jugada colectiva culminada por Nico, ayer fue una buena jugada colectiva culminada con un pentalti tan claro como infantil de Van Hecke, que se llevó por delante a Oyarzabal con el delantero español de espaldas a la portería y con muy pocas opciones de hacer nada.
Precisamente Oyarzabal fue quien marcó el penalti, y al igual que el jueves, pudo España haber sentenciado el partido ahí. En De Kuip fue un cabezazo de Morata que se marchó fuera y ayer fue un mano a mano que Verbruggen le sacó a Nico después de un pase maravilloso de Huijsen. Porque esa fue otra de las noticias de la noche. El central de origen holandés ha venido para quedarse. Laporte todavía es mucho Laporte, y seguramente si vuelve a estar disponible será el titular, pero...
El chico, espigado, desmadejado, maneja la pelota con mucha soltura. Está bien colocado, se anticipa casi siempre a las jugadas y ofrece esa sensación que ofrecen los buenos futbolistas sea cual sea su posición en el campo: que juegan sobrados. Tuvo tiempo de filtrar otro pase a Nico y otro más a Cucurella. La vida iba cuesta abajo para España.
Pedri celebra el penalti que dio la clasificación a España.JOSE JORDANAFP
Sin embargo la cosa devino en un tostón. Países Bajos volvió a coger el balón, igual que en la ida. Pero aquí sí que había una gran diferencia. Si en Rotterdam empezó a generar sensación de peligro enseguida, ayer lo más parecido a una ocasión de gol fue un tiro liviano de Kluivert que paró Unai mientras ojeaba el móvil, pues iba muy flojito. España fue un equipo más corto que en Rotterdam, y ahí el equipo de Koeman sufrió para encontrar los pasillos interiores y, de ahí, sacar el balón a las bandas, mejor defendidas esta vez.
Tras el descanso, y después de tener otra opción clara, el árbitro señaló como penalti un forcejeo que pareció más bien poco entre Le Normand y Depay, que devolvió la eliminatoria a donde había empezado. El mismo delantero, recuperado parece ser en Brasil, estuvo a punto de hacer el segundo, pero lo evitó Unai con una parada estupenda. La noche comenzaba a ponerse divertida. El problema de la selección era, entre alguna otra cosa, que con Oyarzabal jugando arriba, los centrales vivían muy cómodos. No tenían ni un delantero corpulento para que les disputara los despejes ni uno rápido que les hiciese correr para atrás, de modo que España no era capaz de estirarse como hace otras veces.
La única vez que lo consiguió, eso sí, fue para ponerse otra vez por delante. Una cabalgada de Nico dejó a Oyarzabal frente a Verbruggen y, con algo de fortuna, la metió. Eso sí, como el diagnóstico era obvio, De la Fuente no dejó ni sacar de centro para quitar del campo al jugador de la Real y meter a Ferran, un tipo rapidísimo que, con la noche como estaba, podía disfrutar como un niño. No fue tal el disfrute pues no fue capaz la selección de encontrarle ni él de hacerse ver. Resultó intrascendente.
Tampoco Holanda era capaz de generar demasiado, y de no haber sido por un error grosero de Dani Olmo en la salida del balón quizá hubiese podido mantener la ventaja. No fue así. Luego, en la prórroga, apareció, al fin, Lamine, desaparecido hasta ese momento, pero otro error defensivo en la salida de la pelota envió las cosas a los penaltis, donde España logró sobrevivir. Y ganar, que es de lo que se trata. En los días buenos y en los días malos. Y en los regulares también.
El ex ciclista escocés Chris Hoy, leyenda del olimpismo en el Reino Unido, ha confesado en una entrevista que sufre un cáncer terminal y que los especialistas le han dado de dos a cuatro años de vida. "Tengo cáncer terminal pero aun así me siento afortunado", asegura en una entrevista con el dominical The Sunday Times que ha conmocionado al país.
El propio primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, reaccionó a la noticia a través de un mensaje en la red social X en la que calificó a Hoy de "leyenda deportiva británica". "Qué noticia tan triste (...) Afrontar ese diagnóstico con semejante positivismo es inspirador. El país entero está detrás de él y de su familia", escribió Starmer.
El pasado septiembre, Hoy acudió al especialista por unas molestias en el hombro, que resultaron ser un tumor, aunque posteriormente conoció que se trataba de la metástasis extendida por el cuerpo que le había producido un cáncer en la próstata.
En febrero hizo público que sufría cáncer, si bien entonces no reveló que se trataba de una dolencia terminal y se limitó a decir que el tratamiento con quimioterapia estaba funcionando bien.
Ganador de seis medallas de oro olímpicas en los Juegos de 2004, 2008 y 2012, Hoy es el segundo deportista más laureado del olimpismo británico, solo tras el también ciclista Jason Kenny, y una de las personalidades deportivas más queridas en el Reino Unido.
"La mayor parte de mi batalla con el cáncer no ha sido física, ha sido en mi cabeza", dice en la entrevista.
El ex ciclista publica ahora sus memorias, bajo el título 'All that matters: My toughest race yet' ('Todo lo que importa: Mi carrera más dura hasta ahora'), en las que también revela que su esposa, Sarra, sufrió recientemente un diagnóstico de esclerosis múltiple.
Gracias a la ayuda psicológica que ha recibido, pone de relieve que ha conseguido asumir mejor su enfermedad terminal y ahora pretende ayudar con su libro a quienes atraviesan el mismo trance.
"Con el corazón en la mano, estoy bastante positivo la mayor parte del tiempo y siento una felicidad genuina. Esto es más grande que los Juegos Olímpicos, es más grande que cualquier cosa. Va sobre apreciar la vida y encontrar la alegría", dice el atleta, que no ha dejado de salir en bicicleta casi ningún día desde que recibió el diagnóstico.