En medio del partido que enfrentaba al Real Valladolid y al Getafe, en el que los madrileños dominaban por 0-3 en el marcador, el defensa pucelano Luis Pérez ha intentado agredir a Juanmi Latasa en el banquillo justo cuando el delantero acababa de ser sustituido.
Sin saber qué es lo que provocó la reacción del futbolista, Pérez se lanzó a intentar dar un puñetado a Latasa, que ni se inmutó. Cömert, sentado entre ambos, tuvo que mediar y parar al defensa para que el capítulo no pasara a mayores.
Tras el encontronazo, el agresor ha decidido abandonar el banquillo y ha puesto rumbo a los vestuarios. Antes había manifestado sus quejas a otros compañeros que estaban en el lugar de los suplentes en el estadio de Pucela. Ambos momentos han sido recogidos por las cámaras de DAZN, cadena que retransmitía el encuentro.
El partido ha terminado con derrota de los vallisoletanos por 0-4 después de que un jugador, Mario Martín, fuera expulsado al filo del descanso. Este resultado perjudica aún más los intereses de un equipo que ocupa el farolillo rojo de la tabla y tiene pie y medio en el descenso a la segunda categoría.
Los pucelanos tienen la salvación a 16 puntos cuando quedan 24 en juego. De los últimos cinco encuentros, el equipo blanquivioleta ha perdido cuatro y sólo ha podido empatar uno.
El pasado sábado 17 de agosto, Javier Guitián, jugador del CD San Jorge de Llanes, en Asturias, disputó su último partido.
El futbolista tenía 27 años y falleció a consecuencia de un infarto que sufrió al volante mientras conducía su cohe, cuando volvía de jugar un encuentro contra el Urraca.
"No encontramos explicación a lo sucedido, no hay palabras para describir el vacío que dejas en nuestro club, un durísimo golpe que nos toca afrontar", expresaban sus amigos al conocer la noticia, según informa el diario El Comercio.
"No tengo palabras. Es una noticia terrible que nos deja a todos profundamente consternados y con un dolor indescriptible. La familia de Javier es muy querida y conocida en el concejo, es una pena muy grande, sobre todo, porque era un chaval muy joven y con toda la vida por delante", expresa el alcalde de Llanes, Enrique Riestra, al mismo medio.
Las condolencias de otros clubes asturianos no se hicieron esperar. Desde modestos como el CD Llanes, donde Guitián militó alguna temporada, hasta estandartes de la federación regional como el Real Oviedo, del que el fallecido era seguidor.
"Estamos completamente arrasados, con el alma por los suelos y sin tiempo aún para encontrar explicaciones ni palabras a este golpe al corazón de la villa de Llanes", afirmó su antiguo equipo.
Desde el Real Oviedo "lamentamos profundamente el fallecimiento de Javier Guitián, aficionado azul y un oviedista que sentía como nadie nuestros colores. Todo nuestro cariño y nuestro más sentido pésame a su familia y amigos. Descanse en paz".
El lunes, sus familiares, pareja, amigos y allegados le dieron el último adios en la Basílica de Santa María de Llanes.
Enrique Collar, leyenda del Atlético de Madrid, falleció el lunes a los 91 años, según confirmó el club rojiblanco. El delantero fue capitán durante una década (1960-1969) en el equipo colchonero, con el que conquistó un título de Liga (1966), tres Copas del Generalísimo (1960, 1961, 1965) y una Recopa de Europa (1962).
Nacido en la localidad sevillana de San Juan de Aznalfarache, Collar se inició desde muy temprana edad en la cantera del Atlético. Desde su debut liguero en septiembre de 1953, hasta su último partido en marzo de 1969, Collar disputó 468 partidos con la elástica rojiblanca, en los que anotó 105 goles.
Zurdo habilidoso, siempre destacó por su velocidad y su facilidad para el regate. Desde el frente izquierdo formó un formidable binomio atacante junto a Joaquín Peiró, que la prensa de la época bautizó como El Ala Infernal.
Dos Copas en el Bernabéu
En 1960 Collar lideró el primer título copero del Atlético, conquistado en Chamartín ante el Real Madrid (3-1). El equipo de José Villalonga se impuso con goles de Miguel Jones, Peiró y el propio Collar, que dieron la vuelta al 1-0 anotado por Ferenc Puskas. Un año más tarde, en el mismo escenario, los rojiblancos repitieron triunfo ante su máximo rival, gracias a un doblete de Peiró (3-2).
Otro fecha inolvidable para la afición colchonera fue el 5 de septiembre de 1962, cuando su equipo alzó la Recopa en el Neckarstadion de Stuttgart. Aquel partido de desempate ante la Fiorentina (3-0) quedó decantado por los tantos de Jones, Mendonça y Peiró. Tres años antes, Collar también había destacado en la Copa de Europa, formando una temible delantera en compañía de Miguel, Vavá, Mendonça y Peiró. Aquel grupo dirigido por Ferdinand Daucik sólo cayó en semifinales ante el Real Madrid, camino de su cuarto título consecutivo.
El 28 de mayo de 1972, Collar fue despedido con honores por parte de su afición durante un partido de homenaje frente al Bayern Múnich, liderado por Franz Beckenbauer, Gerd Müller y Sepp Maier. Aquella noche, el gran capitán recibió la insignia de oro y brillantes de manos del presidente Vicente Calderón.
Collar, junto a Beckenbauer, el 28 de mayo de 1972.ATLÉTICO DE MADRID
A lo largo de casi dos décadas, sólo disputó dos temporadas lejos del Atlético: en 1955, cuando jugó cedido en el Real Murcia, con quien logró el ascenso; y en 1969, su último año como profesional, cuando apenas disputó 15 jornadas de Liga y dos de Copa de Ferias en las filas del Valencia.
Sin suerte con España
Su prolongado periplo en el Metropolitano y el Manzanares le convirtió en el séptimo futbolista con más partidos con el Atlético, sólo por detrás de Koke Resurrección, Adelardo Rodríguez, Jan Oblak, Tomás Reñones, Antoine Griezmann y Ángel Correa. Según el comunicado emitido a última hora del lunes, el club presidido por Enrique Cerezo admite perder "a uno de sus símbolos, un jugador emblemático, referente de su época y un futbolista inigualable en su momento".
Su trayectoria en la selección se extendió entre 1955 y 1963, cuando disputó 16 partidos y anotó cinco goles. Sin embargo, no pudo participar en la fase final de la Eurocopa en la que España se proclamó campeona y su paso por el Mundial de 1958 y 1962 se redujo a un solo partido frente a Brasil, el 6 de junio de 1962, en Viña del Mar (Chile), resuelto con 1-2 para la canarinha.