Un triple de Mario Hezonja en el último segundo decantó el triunfo del Real Madrid tras un partido plagado de alternativas, con detalles fabulosos y errores incomprensibles. El Baskonia, autor de un parcial de 0-14 en el tramo final, desperdició tres tiros libres decisivos y permitió la resurrección local. Fue el momento de Hezonja, con seis puntos en los últimos 27 segundos, el único capaz de opacar la formidable actuación de Nikolaos Rogkavopoulos (22 puntos, 11 rebotes). [Narración y estadísticas (90-89)]
El equipo de Pablo Laso, fortalecido en su moral tras su reciente triunfo ante el Panathinaikos, ofreció su mejor nivel en el Movistar Arena. Su superioridad en el rebote ofensivo (21 capturas) desesperó al Madrid durante buena parte de la noche. Sin embargo, dos errores desde la línea de personal de Kamar Baldwin y otro de Luka Samanic, autor minutos antes de un extraordinario mate ante Edy Tavares, condenaron a los vascos.
La cohesión del Baskonia hizo tambalear los esquemas de Chus Mateo, que nunca vio a su equipo con el control de la situación. Ni siquiera la firme dirección de Facundo Campazzo (22 puntos, seis asistencias) pudo mantener al Madrid al frente con cierta continuidad. Los visitantes disponían de segundas oportunidades y la polivalencia de Chima Moneke (14 puntos, 10 rebotes) ofrecía aún más solidez a su plan.
Tras innumerables alternativas se llegó a los cinco últimos minutos, cuando Laso perdió un challenge por una acción sobre Campazzo. Tras la revisión, el argentino anotó tres tiros libres. Con la lógica frustración, el técnico vitoriano fue castigado con una técnica por protestar una falta sobre Dzanan Musa. Del 74-75, el parcial de 10-0 colocaba al Madrid en una posición de privilegio. Pero entonces surgieron Rogkavopoulos, con cinco puntos consecutivos, Moneke, autor de un 3+1, y dos libres de Samanic para un 84-88 que parecía definitivo a falta de 69 segundos.
Entonces, la inspiración de Campazzo y la muñeca de Hezonja (22 puntos en 24 minutos) desataron la euforia en la hinchada local. Un frustrante desenlace para Laso, ovacionado al comienzo de la noche, como tributo a sus 22 títulos y 860 partidos al frente del Real Madrid.
Los Boston Celtics estuvieron a punto de desperdiciar una ventaja de 21 puntos en el cuarto período, pero triunfaron este miércoles por 106-99 en el campo de los Dallas Mavericks para tomar ventaja 3-0 en las Finales de la NBA, lo que les deja a un solo triunfo del decimoctavo anillo de su historia.
Los Celtics comenzaron la cuenta atrás para un título que esperan desde 2008 y que rompería el empate con Los Ángeles Lakers para volver a ser la franquicia más ganadora de la NBA. Tendrán su primera 'bola de partido' este viernes, de nuevo en el American Airlines Center.
La baja del letón Kristaps Porzingis no frenó a la todopoderosa máquina de Joe Mazzulla.Jayson Tatum, con 31 puntos, seis rebotes y cinco asistencias, y Jaylen Brown, con 30, lideraron la victoria de los Celtics frente a unos Mavericks en los que el esloveno Luka Doncic metió 27, pero acabó expulsado por cometer seis faltas con 4.12 minutos por jugar en el cuarto período.
Aumentó el nivel Tatum, eclipsado en los dos primeros partidos primero por Porzingis y luego por Jrue Holiday, pero fue Jaylen Brown quien asumió la responsabilidad en un cuarto período de infarto, cuando los Mavs sellaron un 22-2 para revivir tras un 70-91.
Brown, MVP de las finales del Oeste, acabó el partido con 24 de sus 30 puntos en la segunda mitad, a los que sumó ocho rebotes y ocho asistencias.
Holiday no pasó de los nueve y Derrick White firmó 16, con cuatro triples de gran peso. El dominicano Al Horford, con ocho puntos, cinco rebotes, dos asistencias y dos robos, ve acercarse el anhelado anillo.
Los Mavs cayeron con mucho honor, pero el 0-3 los deja prácticamente sentenciados. Así lo dice la historia: cero remontadas en 154 precedentes.
Doncic acabó su partido con 27 puntos, seis rebotes y seis asistencias y Kyrie Irving firmó 35, tres rebotes y dos asistencias para los Mavs.
Vibra el American Airlines Center
Esperó trece años el American Airlines Center para volver a acoger unas Finales de la NBA y la respuesta del público fue contundente. Se jugó en un ambiente vibrante, muy hostil para los Celtics, y los Mavs lo aprovecharon para morder. Desafiaron la lógica los texanos en el cuarto período, pero no pudieron cerrar una gesta para la historia.
Marcaron territorio con un arranque feroz y con Irving decidido a entrar en esta serie. Kyrie firmó una entrada y Doncic conectó un triple para fijar el ritmo del choque. En menos de dos minutos los Mavs se escaparon 9-2 y Mazzulla no dudó en parar el partido con el tiempo muerto.
Irving, que llegaba a este choque tras un 0 de 8 en triples, pisó el acelerador y los Mavs tomaron una tempranera ventaja de 25-12. Pusieron el partido en el carril que deseaban, pero Boston no tembló. Sabe entender los momentos y pese a un arranque con pocas soluciones ofensivas, respondió con un contundente 11-0 que le volvió a poner en el partido.
Sin un coloso como Porzingis limpiando la pintura, Doncic e Irving se movieron con soltura. Entraron en busca de puntos fáciles y no dudaron en lanzar desde el arco. Kyrie selló cuatro de cinco en la primera mitad y llevaba ya veinte puntos al descanso, con Doncic ya sumando 17.
Luka Doncic, durante el último cuarto del tercer partido de la final.Getty Images via AFP
A pesar de eso, los Celtics consiguieron regresar a los vestuarios abajo un solo punto, en el 50-51. Considerado el ritmo anotador de Doncic e Irving, y el hecho de que Tatum (20 puntos) no encontraba apoyo ofensivo en Brown (6) ni Holiday (4), para Mazzulla había razones para sonreír en los vestuarios.
Y en el tercer período los Celtics recogieron los dividendos. Con un Brown monstruoso e incontenible, que lideró con 15 puntos un 35-19 que dejó tocados a los Mavs. Boston tiró con un 65 % de acierto (tiros de campo) y metió cinco triples. Los Mavs tan solo lanzaron dos tiros desde el arco, con el 50 % de acierto.
Mate descomunal de Brown...
Holiday y Tatum sellaron dos triples consecutivos para dar el primer golpe al encuentro y un mate de 'JT' tras un tapón defensivo de White completaba un parcial de 13-2 que dio dobles dígitos de ventaja a los Celtics en el 71-61.
La defensa de los Celtics se cerró y obligó a los Mavs a tomar tiros muy complicados, con pobres resultados. E incluso cuando PJ Washington logró conectar un triple de la esperanza, la respuesta de Boston fue un doble puñetazo. Triple de White con mucha ayuda del tablero y mate estratosférico de Brown que dejó enmudecido al coliseo. Era el 85-70 para entrar en el último período.
Dos triples consecutivos, de Brown y White, en 54 segundos del cuarto período dispararon la ventaja hasta el 91-70. Cuando Jason Kidd paró el partido, el American Airlines Center había perdido la fe. Y los Celtics pensaban tenerlo ganado.
Thriller final
Fue entonces cuando llegó el apagón de Boston. Los Mavs, ya si presión, lograron un 10-0 en 2.43 minutos y volvieron a poner a su público en el encuentro. Los Celtics se atascaron por completo y los texanos reabrieron una contienda que parecía cerrada con un demoledor 20-2 que les dejó a tres puntos, luego de tres libres de Irving.
Sin embargo, en un paseo triunfal de los Celtics convertido en un thriller faltaba una nueva sorpresa. Con 4.12 minutos por jugar, Doncic cometió su sexta falta al derribar a Brown cuando este intentaba entrar en la pintura. Kidd pidió la revisión, sin éxito. Los Mavs se quedaron sin su líder con una 'mini-prórroga' por delante.
Irving redujo el margen a un punto, pero acabó asfixiado por la física defensa de Holiday. Un triple de White subió el 98-92 y dio aire a unos Celtics que llegaron a la línea de meta y que, con susto final, empiezan a ver la gloria.
El lamento de Doncic
Tras el partido, Doncic manifestó su desacuerdo con las decisiones de los árbitros, que lo expulsaron después de cometer seis faltas.
"No pudimos jugar de forma física. No quiero decir nada, pero seis faltas en las Finales NBA, vamos hombre, eres mejor que esto", lamentó el esloveno.
Doncic cometió cuatro faltas en menos de ocho minutos en el cuarto período y acabó expulsado en un momento decisivo, cuando los Mavs rozaban una épica remontada. "Tuvimos una buena oportunidad, estuvimos cerca, pero no pudimos. Me hubiera gustado estar ahí", afirmó.
Rudy Fernández. Sergio Rodríguez. Guerschon Yabusele. Fabien Causeur. Vincent Poirier. La enumeración basta: cinco jugadores de primer nivel en la Euroliga, en el baloncesto internacional, perdidos por el Real Madrid de golpe, por jubilación o por traspaso. Añadan a Carlos Alocén, base de gran proyección -ya lo iremos viendo- al que los responsables blancos no dieron tiempo de juego tras recuperarse de una larga lesión y al que han dejado marchar
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Kevin Punter silenció Belgrado con 26 puntos y una acción decisiva con robo y bandeja que impulsaron al Barça hasta la victoria en un partido trepidante frente al Estrella Roja. El acierto desde el perímetro de los azulgrana, con cuatro triples en la prórroga, acabó con las esperanzas del equipo local, que perdió su condición de invicto. [Narración y estadísticas (94-98)]
El ex escolta del Partizán, con un 6 de 7 en tiros de dos y un 4 de 6 en triples, se agigantó en un duelo ingobernable, con constantes alternativas, donde también encontró el apoyo de Jan Vesely (19 puntos). El equipo de Joan Peñarroya supo recuperarse de dos situaciones críticas y no se desquició con las controvertidas decisiones de los árbitros. Toda una muesta de carácter tras superar un 82-81 y posesión en contra a falta de 20 segundos y un 93-90 a falta de dos minutos del tiempo suplementario. En el cuadro serbio, invicto hasta este viernes, destacaron Yago dos Santos (23) y Nikola Kalinic (19).
Ajeno al estruendo de los más de 19.000 asistentes que colgaron el cartel de 'Todo vendido' en el Belgrado Arena, el Barça saltó a la pista muy concentrado y mantuvo el tipo pese a encadenar una serie de pérdidas y errores defensivos que espolearon a la hinchada serbia (39-33, min.16).
Interminables revisiones
El Barça regresó mejor del vestuario (49-54, min.24), pero el cuadro de Giannis Sfairopoulos devolvió el golpe con un parcial de 10-0 construido entre Mike Daum y Codi Miller-McIntyre (59-54, min.26). Fue la rebeldía de Darío Brizuela, con dos triples seguidos, la que apretó el encuentro al término del tercer cuarto (66-64).
El asombroso ritmo del partido sólo se vio frenado por las interminables revisiones arbitrales. A falta de 29 segundos y con 82-81, Robert Lottermoser, Michele Rossi y Vasiliki Tsaroucha sancionaron con lucha un lance entre Vesely y Joel Bolomboy, que ganó el segundo, y en la acción posterior pitaron técnica a Peñarroya por protestar. Isaiah Canaan falló el tiro libre y el Barça dibujó un aclarado para Punter, que clavó un triple a falta de nueve segundos. En la jugada postrera, una mala defensa permitió empatar a Dos Santos (84-84).
El Barça dispuso de un último tiro con 4.7 segundos en el crono, pero Punter falló un triple muy forzado. En la prórroga, los visitantes se mostraron más sólidos en defensa y muy acertados en el triple para llevarse un triunfo muy trabajado que certificó Punter con una canasta al contraataque a un segundo del final (94-98).