La Guardia Civil ha desactivado uno de los canales de ‘streaming’ pirata más importantes de España, Cristal Azul, que ofrecía de forma gratuita partidos de fútbol de pago de la primera y segunda división española a unos 78.000 usuarios, con un perjuicio ocasionado de más de 42 millones de euros.
La investigación del instituto armado se produjo a raíz de una denuncia conjunta presentada por LaLiga y Movistar que ha culminado con la investigación del presunto autor, un hombre de 37 años, en el marco de la operación ‘Corsario Azul’.
A través del reproductor KODI, que permite organizar y reproducir vídeos, imágenes y audios en diferido, línea o en ‘streaming’, los investigadores detectaron que una de las extensiones o “add on” creada por un desarrollador externo a la plataforma permitía el visionado del fútbol de manera gratuita, según informa este viernes la Comandancia de Madrid en una nota.
A partir de aquí, efectivos del Equipo de Investigación Tecnológica (EDITE) rastrearon el código fuente de la extensión o “add on” y, después de diferentes búsquedas de información, determinaron que los partidos de fútbol se retransmitían a través de la aplicación de mensajería instantánea Telegram.
Posteriormente, las pesquisas se centraron en determinar la autoría de los hechos, a través de la investigación de los pseudónimos que aparecían en el código fuente dentro de la extensión donde se retransmitía el contenido futbolístico de pago.
Tras descargar la extensión, los agentes concluyeron que pertenecía a un usuario concreto e identificaron completamente al autor cotejando los datos con las bases policiales.
La operación culminó con la investigación de un varón de 37 años por un delito relativo al mercado y los consumidores, con un fraude estimado de más de 42 millones de euros, así como la eliminación de los canales de Telegram en los que se reproducían los partidos y también del código de programación utilizado de manera ilegítima
Sergio García jugó la mayor parte de su ronda final en el Open Championship el domingo sin su driver. Frustrado por su golpe de salida en el hoyo 2, golpeó su palo contra el suelo y lo partió por la mitad, por lo que tuvo que diputar el resto de la jornada privado de una pieza esencial, que no se puede reemplazar en estas circunstancias.
"Los últimos dos o tres meses han sido difíciles y me he controlado muy, muy bien. He hecho eso 50 veces y nunca rompí un palo. La varilla simplemente se partió por la mitad y me sorprendió. No estaba tratando de romperla", admitió el castellonense, que cerró su participación en Royal Portrush (Irlanda del Norte), con 281 golpes (-3), los mismos que Jon Rahm.
A pesar de su mal golpe de salida, el ganador del Masters de Augusta 2017 acabó firmando un birdie en el citado hoy 2, uno de los cinco que hizo a lo largo del domingo. Con dos bogeys, acabó con 68 golpes, su única ronda por debajo de 70 golpes de la semana.
"La sensación del swing es mala"
Pese a colarse entre el top-40, García admitió que no se marchaba nada contento. "La sensación del swing es mala y eso es lo que más frustra El campo estaba hoy para hacer 60 golpes. Es difícil encontrar un mejor clima en el Open Británico que el de hoy. Hay cosas positivas, pero también hay cosas negativas que mejorar", admitió ante los periodistas.
Hay que recordar que García, de 45 años, aún cuenta con opciones de disputar la próxima Ryder Cup, pese a no poder acceder por la vía de los puntos al formar parte del LIV, el circuito financiado por Arabia Saudí, cuyos torneos no cuentan para el ránking oficial. La decisión final depende ahora del capitán del equipo europeo, Luke Donald, quien puede elegir arbitrariamente a seis jugadores para desafiar a Estados Unidos en el Bethpage Black Course, muy cerca de Nueva York.
La última victoria de García en el PGA Tour se remonta a 2020 (Sanderson Farms Championship), mientras que en el circuito saudí se ha apuntado dos triungos (LIV Golf Andalucía 2024 y LIV Golf Hong Kong 2025).
El marido de Junko Tabei trabajaba en la fábrica de coches de Honda, le explicó que la tela de los asientos era impermeable y ella no dudó en pedirle un rollo de varios metros: lo cortó, lo cosió y así hizo la chaqueta y las manoplas con las que se convirtió en 1975 en la primera mujer en subir al Everest. Anécdotas como esa, muchas. Decenas. Pero se conocen muy pocas.
Tabei hizo historia y hoy apenas se la recuerda. Escribió ocho libros explicando todas sus aventuras y durante muchos años solo se publicaron en Japón, con escaso éxito. No fue hasta después de su muerte en 2016 que apareció algo de bibliografía sobre ella en inglés. "Por eso quisimos hacer el documental", explica la directora española Isabel Díaz Novoa, autora de Lady Everest, que reivindica la figura de la alpinista japonesa. El documental se estrenó el pasado 11 de diciembre en el BBK Mendifilm de Bilbao y en los próximos meses recorrerá España de festival en festival.
Nacida en Mihaur, cerca de Fukushima, en 1939, cuenta la leyenda que Tabei se enamoró del alpinismo cuando subió a los 10 años al monte Nasu, aunque es difícil de creer: es una cima de apenas 1.000 metros de altitud, donde hoy hay un parque de atracciones enorme. Sería como enamorarse del montañismo en el Tibidabo. En realidad, su amor por las alturas nació en el Club de Montaña de la Universidad para Mujeres Showa, donde estudió Filología Inglesa, y creció en la reivindicación.
"Le decían que se quedara en casa"
"Las mujeres no estaban admitidas en los clubes masculinos y, si les incluían en alguna expedición, les prohibían abrir vías. Las utilizaban para darse publicidad. Tabei luchó para crear un club femenino y en 1970 organizó un viaje con otras mujeres al Annapurna III, que fue su primera ascensión fuera de Japón. Hizo cumbre, pero hubo muchas tensiones entre las alpinistas", explica Díaz Novoa, quien pudo entrevistar al marido de Tabei, Masanobu Tabei; al pequeño de los dos hijos de ambos, Shinya Tabei; y entre otras personas, a Setsuko Kitamura y Emoto Yoshinobu, miembros de la expedición al Everest de 1975.
¿Aquella ascensión al Annapurna III le permitió viajar al Everest?
En parte, sí, en parte, no. De todos modos le costó muchísimo. Necesitó cuatro años de preparación por los permisos y, sobre todo, por la financiación. En 1975 Tabei ya era madre y cuando se reunía con los empresarios todos le decían que se quedara en casa, que tenía que cuidar de su hija mayor Noriko, que la sociedad japonesa no vería bien su expedición al Everest. En realidad, tenían algo de razón: ella y su marido eran raros. Masanobu Tabei era alpinista, perdió varios dedos de los pies en el Cervino y tuvo que dejar las montañas. Por eso él le apoyaba y se quedaba en casa, aunque socialmente en Japón los dos eran incomprendidos.
Si Tabei consiguió el dinero para asomarse al techo del mundo fue porque la televisión japonesa, Nippon Television, y el periódico más leído, el Yomiuri Shimbun, entendieron el calibre histórico de su aventura y decidieron pagar una parte. A cambio, la alpinista tenía que acompañarse de cuatro periodistas, dos por medio. Una escolta que le trajo algún que otro problema.
La avalancha en el Everest
"En el campo 2, a más de 6.000 metros de altitud, Tabei y sus compañeras sufrieron una avalancha. La nieve que llegaba del Lhotse se llevó las tres tiendas de campaña de las expedicionarias. No sufrieron traumatismos, pero sí muchas contusiones", relata Díaz Novoa. Los únicos que se libraron eran los cuatro periodistas, que dormían en una tienda separada y que bajaron al campo base para avisar de que se anulaba el intento de ascensión. Tuvo que ser Tabei la que dijera que de eso nada, que solo necesitaban unos días extra para curarse las heridas.
Díaz Novoa, autora del documental.
¿La entendieron un poco mejor al llegar del Everest?
En Japón cambió mucho la perspectiva que había sobre ella. La recibieron con todo tipo de homenajes. De hecho, al contrario de lo que le pedían, tardó dos meses en poder ir a casa con la familia porque tuvo que participar en todo tipo de fiestas y festivales por todo el país.Ella dijo todo el tiempo que se consideraba antes ama de casa que alpinista y eso lo utilizó el Gobierno. Fue presentada como un ejemplo de mujer fuerte capaz de cuidar de su familia y de escalar a la cima más alta del mundo.
Después del Everest, Tabei se convirtió en la primera mujer en completar las Siete Cumbres, es decir, la montaña más alta de todos los continentes. Recibió premios como el Leopardo de las Nieves, que se concedía a quienes ascendían a los mayores picos de la Unión Soviética, y ofreció múltiples charlas en empresas con su lema, "paso a paso". En 2012 fue diagnosticada de cáncer de estómago, aunque siguió en las montañas hasta la muerte: tres meses antes de morir visitó por última vez el Monte Fuji.
"Antes de hacer el documental ya sabía que la figura de Tabei no era muy conocida en Europa o Estados Unidos, pero me sorprendió la poca importancia que le dan hoy en día en Japón", finaliza Díaz Novoa, que añade: "Incluso su marido y sus hijos me preguntaron por qué quería explicar su vida. Me parece evidente el gran peso que tiene su trayectoria en la historia del alpinismo".
El 2025 ciclista dejó la confirmación de un dominio como no se recordaba, la tiranía sin respuesta de un ciclista al que ya sólo juzga la historia. Pertrechado por un equipo de récord -UAE pulverizó la marca de victorias (97) del Columbia-HTC de 2009-, a Tadej Pogacar sólo le humanizó Mathieu Van der Poel en esas clásicas en las que el esloveno se empeña en encontrar sus límites. Alberto Contador recibe a EL MUNDO en Tenerife, donde acaba de presentar la Aurum Magma, el novedoso modelo de su marca de bicicletas, inspirada en el entorno natural de la isla. El madrileño imagina un 2026 de desafíos en esta época dorada de ciclismo moderno. Repasa los nombres propios que marcarán el año, con las novedades de los cambios de equipo de dos de las principales figuras: el salto del Remco Evenepoel al Red Bull-Bora y el fichaje de Juan Ayuso por el Lidl-Trek.
"Tengo ganas de conocer su calendario para 2026. Pero creo que intentará de nuevo la París-Roubaix, ya con la experiencia del año pasado, y la Milán-San Remo, a tope. Son las que faltan en su palmarés y eso le motiva. Que el ganador del Tour decida competir en el infierno de la París-Roubaix, asumir tantos riesgos, jugarse el físico... Realmente engrandece al ciclismo. Lo que no sé es si va a ser posible subir más rápido el Poggio y la Cipressa. Es prácticamente imposible, fue un espectáculo lo que vimos en esas clásicas. El Tour de Francia, como siempre, será su objetivo principal. Me gustaría que pudiera correr también la Vuelta a España, aunque tiene años por delante para volver".
"Pogacar está redefiniendo su deporte y no sé si hemos visto su máximo. Es complicado. Tiene 27 años y cada temporada tienes que dar una pequeña vuelta de tuerca más en tu rendimiento, para seguir ganando. En la mayoría de las carreras de 2025 ha sido muy superior. Pero no me atrevería a decir que hemos visto todavía al mejor Tadej".
Jonas Vingegaard
"Creo que el danés le puede volver a competir en el Tour a Pogacar. De hecho, si alguien puede, ese es Vingegaard. Hemos visto que los dos últimos años Tadej ha sido superior. Pero Jonas sabe lo que es ganar el Tour, dos veces. Es muy meticuloso, frío y tiene un gran equipo a su alrededor. Estoy seguro de que están analizando en todo lo que han fallado y en todo lo que pueden mejorar. No es ni mucho menos un corredor al que puedas descartar todavía".
Alberto Contador, durante el acto de presentación de la Aurum Magma, en Tenerife.
Remco Evenepoel
En cuanto a estructura y a bloque, Evenepoel ha mejorado mucho con el cambio de equipo, con su fichaje por el Red Bull Bora-Hansgrohe. Soudal, donde estaba, venía con la herencia de ser un equipo de clásicas. Y para las grandes vueltas prácticamente no tenía a nadie. Y encima con la mala suerte de este año de la caída de Mikel Landa en el Giro: perdió a su gregario de lujo. Ahora va a tener unos compañeros muy potentes. Ya hemos visto, un ciclista que hizo podio en el Tour como Florian Lipowitz, además de Primox Roglic y alguno más. Es un salto importante para Remco. Ahora va a depender de cómo él pueda seguir mejorando.
Van der Poel
No sé qué decir de Van der Poel. El otro día vi un entrenamiento a pie de él (completó 10 kilómetros corriendo a 3:22 de media)... y es que está para competir en atletismo. Es un portento. Tenemos que disfrutarle. Son impresionantes los zapatazos que da y siempre hay varios momentos en el año en los que nos deleita. Es un corredor único.
Juan Ayuso
Juan tiene talento, es indudable. Y se va a un equipo muy bien organizado y estructurado. Con grandísimos profesionales detrás. Mi último año estuve allí (en 2017, cuando el Lidl-Trek se llamaba Trek-Segafredo), los conozco bien, porque la gran mayoría continúan en el proyecto. Lo podríamos poner sin problema como el segundo o tercer equipo a nivel mundial en cuanto a resultados. Quizá en grandes vueltas sí que estaban un poco más desvinculados últimamente. Pero con la llegada de Ayuso eso va a cambiar, le van a dar buen apoyo, con un gran bloque. Si sigue evolucionando, puede ser un gran año para él.
El futuro
La proyección y el estatus tanto de Isaac del Toro como del Paul Seixas, si pueden llegar a ser el relevo de Pogacar, lo dirá el tiempo. Son corredores tan jóvenes (22 años el mexicano, 19 el francés) que no sabemos su margen de mejora ni cómo van a evolucionar. Si van a ser escaladores puros del Tour de Francia o se van a quedar más en un perfil de Vuelta a España o Giro de Italia. Porque realmente, la montaña del Tour, sus etapones, son los que marcan la diferencia.