El Ministerio de Deportes ha anunciado una inspección en la Federación Francesa de Fútbol (FFF), después de que una revista informase del “tóxico ambiente” de la institución, cuyo presidente habría enviado mensajes sexuales a subordinadas.
El anuncio sucede después de que la ministra de Deportes, Amélie Oudéa-Castéra, se reuniese este viernes con el presidente de la FFF, Noel Le Graet, y la directora general del organismo, Florence Hardouin.
La actuación del gobierno francés contrasta con el papel del español, que hasta ahora no ha intervenido en la Federación Española pese a los escándalos que rodean a Luis Rubiales.
En un comunicado, el Ministerio destacó que es fundamental que la FFF prosiga sus actividades “en el respeto absoluto con todos sus asalariados, sin importar su nivel jerárquico, y empeñándose en la lucha contra todas las discriminaciones y violencias, especialmente las sexistas y sexuales”.
Mensajes de contenido sexual
En su reportaje del 8 de septiembre, la revista deportiva So Foot apoyada en testimonios anónimos, atribuyó a Le Graet el envío de mensajes de contenido sexual a tres de sus subordinadas. Por su parte, la FFF presentó una denuncia por difamación contra la publicación.
La auditoría interna la ejecutará una misión de la Inspección General de Educación, Deporte e Investigación.
A menos de dos meses del Mundial de Qatar, este escándalo podría enturbiar el ambiente de la selección francesa, vigente campeona mundial, que también está afectada por el rocambolesco caso de chantaje a una de sus estrellas, Paul Pogba.
La UEFA ha tirado por la calle del medio. Un partido de sanción a Gianluca Prestianni por una "presunta infracción del artículo 14 del Reglamento Disciplinario" de la organización tras su "comportamiento discriminatorio" hacia Vinicius Júnior durante el Benfica - Real Madrid de Champions League. A pesar de no tener una prueba clarificadora de las palabras usadas por el argentino, ha sido suspendido provisionalmente para el partido de vuelta de este miércoles en el estadio Santiago Bernabéu.
La decisión se ha adoptado después del nombramiento de un inspector de ética y disciplina y por la "presunta infracción del artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA en relación con un comportamiento discriminatorio".
La decisión implica que Prestianni se perderá el partido de vuelta del repechaje de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y Benfica el miércoles. El Madrid ganó el primer encuentro en Lisboa el martes pasado, con Vinícius como autor del gol en la segunda parte para la victoria por 1-0.
El partido se detuvo durante casi 10 minutos después de que el delantero brasileño marcara y celebrara junto al banderín de córner de Benfica, lo que molestó a los hinchas y jugadores locales. Tras ser encarado por Prestianni, Vinícius acusó al jugador argentino de llamarlo "mono". Prestianni ha negado haber insultado racialmente a Vinícius.
Se activó el protocolo antirracismo, pero no se tomó ninguna otra medida durante el partido, ya que no había pruebas contra Prestianni, quien se cubrió la boca con la camiseta mientras hablaba con Vinícius. Al delantero del Madrid le mostraron una tarjeta amarilla tras su celebración.
La UEFA indicó que la decisión de un Inspector de Ética y Disciplina de la UEFA está relacionada con una conducta discriminatoria.
"Esto se entiende sin perjuicio de cualquier resolución que los órganos disciplinarios de la UEFA puedan adoptar posteriormente tras la conclusión de la investigación en curso y su correspondiente remisión a los órganos disciplinarios de la UEFA", señaló en un comunicado.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, manifestó después del partido que estaba "conmocionado y entristecido al ver el incidente de presunto racismo" y elogió al árbitro por activar el protocolo antirracismo.
Benfica mostró su apoyo a Prestianni, y el club portugués sostuvo que los jugadores del Madrid que dijeron haber escuchado el insulto estaban demasiado lejos.
Posteriormente, Benfica difundió un comunicado en el que afirmó que recibía con satisfacción la investigación de la UEFA y que "apoya plenamente y cree la versión presentada" por Prestianni, "cuya conducta mientras ha estado en el club siempre se ha guiado por el respeto" hacia todos.
Los hinchas de Benfica habían reaccionado con enojo a que Vinícius celebrara su gol a los 50 minutos bailando junto al banderín de córner, lanzando botellas y otros objetos hacia los jugadores del Madrid. Luego, Prestianni encaró a Vinícius y dijo algo mientras se cubría la boca con la camiseta.
Prestianni insistió en que Vinícius malinterpretó lo que se dijo, mientras que, según reportes, jugadores de Benfica afirmaron después del partido que el argentino provocó al delantero brasileño, pero que nunca lo insultó racialmente.
Kylian Mbappé estuvo entre los jugadores del Madrid que defendieron con firmeza a Vinícius y publicó en X: "Baila, Vini, y por favor nunca pares. Nunca nos dirán lo que tenemos que hacer o no".
El astro francés también expresó que Prestianni no debería volver a jugar en la Liga de Campeones.
EL BENFICA APELARÁ
El Benfica apelará la decisión de la UEFA de suspender provisionalmente al argentino Gianluca Prestianni para el partido de vuelta de la eliminatoria de acceso a octavos de la Liga de Campeones ante el Real Madrid tras los supuestos insultos racistas al brasileño Vinicius en el partido de ida, según anunció este lunes el club lisboeta.
En un comunicado, el club lamentó "verse privado del jugador mientras el proceso aún está bajo investigación" y dijo que es consciente de que, aunque apele la decisión, "es poco probable que los plazos en cuestión tengan algún efecto práctico" para el partido del miércoles en el estadio Santiago Bernabéu.
Era el fracaso de una vida, la derrota de otra generación inglesa camino de un eterno «Football is coming home (el fútbol está volviendo a casa)» que nunca llega. La presión por ganar y el miedo a perder mezclados en un vestuario incapaz de superar a la débil Eslovaquia, sin fútbol, sin corazón, encomendados a lo divino. Y el milagro fue Jude Bellingham con una chilena ya histórica para forzar la prórroga en el minuto 95, cuando el partido y su país morían en la Eurocopa. Lo inició Schranz en el 25, lo empató Bellingham y lo remató Harry Kane en el tiempo extra. Inglaterra está en cuartos. [Narración y estadísticas (2-1)]
Después de dos semanas de críticas, el seleccionador británico se mantuvo en su línea: la solución para los problemas de Inglaterra fue cambiar al acompañante de Declan Rice en el centro del campo. Empezó el torneo reconvirtiendo a Trent Alexander-Arnold, luego apostó por Conor Gallagher y finalmente, en el escenario de los octavos de final, le dio la oportunidad a Kobbie Mainoo, joven promesa del Manchester United. Como si cambiando una pieza el puzle se fuera a arreglar.
Inglaterra fue, otra vez, pura ansiedad. Fruto de casi 60 años de presión por ganar un gran torneo. El equipo no sabe a lo que juega, no tiene plan. Y sin plan, en el fútbol de 2024, no eres nadie. En la Euro todos lo tienen, incluso Francia y su megaplantilla, centrada más en la defensa que en el ataque pero centrada en algo. Ahí están sus éxitos.
Imprecisiones y amarillas
Ante Eslovaquia, el conjunto británico fue víctima de sus propios miedos y temblores. En cada pase, en cada acción dividida, en cada decisión. Y Eslovaquia lo aprovechó. En el 4, Hancko alcanzó el lateral del área en carrera y no acertó a tirar o pasar, paseándose la pelota por los dominios de Jordan Pickford. Primeros temblores. En el 11, y después de un disparo alto de Trippier tras un buen pase de Bellingham, Haraslin tardó demasiado en definir otra contra y el ex lateral del Atlético salvó el 0-1.
La defensa hacía aguas, con Walker, un muro contra Vinicius en los Madrid-City, incapaz de cuidar su espalda. El partido se llenó de imprecisiones y cuatro amarillas en los primeros 15 minutos. Las dudas resultaron en un 0-1 tan duro como esperado. Una concatenación de errores defensivos que terminaron en el gol de Schranz. Guehi perdió un salto con Kucka, Strelec la bajó delante de Stones, Schranz tiró un desmarque con Walker, fuera de posición, evitando el fuera de juego y batió a Pickford.
El gol hizo daño a Inglaterra, lógico. Ansiosa por todo, no supo reaccionar. Estuvo lenta con balón, para desesperación de la grada. Lo único que le solucionaba alguna acción eran las arrancadas individuales de sus centrocampistas, como Mainoo o Bellingham. Nada más. Pura ansiedad.
Kane festeja el gol de la victoria Gelsenkirchen.AFP
Tras el descanso, el equipo cambió un poco. Tuvo algo más de pausa y algo más de fútbol, ya es decir. El gol anulado a Phil Foden en el 49 por fuera de juego fue un mazazo, porque se veían remontando, y la desesperación fue a más.
Strelec, desde el mediocampo, casi sorprende a Pickford, y sólo Mainoo parecía tener la calma para crear jugadas. El resto quería ganar el partido a 40 metros de la portería. En el 63, Gareth Southgate ideó su primer cambio: entró Palmer, salió Trippier y Saka, extremo derecho, pasó a ser carrilero izquierdo. El seleccionador inglés moría con sus estrellas.
En busca del milagro
Inglaterra embotelló en su área a Eslovaquia, eso no se le puede negar, pero lo hizo la inercia del partido y la debilidad de su rival, no su fútbol. Southgate acumuló atacantes y situó a Foden en el centro del campo para calibrar balones e intentar sorprender a Dubravka.
Kane remató fuera un saque de falta de Foden y Rice, en el 80, estrelló en el palo un disparo desde fuera del área. Intentos menores para un equipo que buscaba un milagro. Un milagro llamado Bellingham. En el minuto 94, como si el Veltins Arena de Gelsenkirchen fuera el Santiago Bernabéu, Jude se inventó una chilena histórica para salvar a su país. Un saque de banda que peinó Guehi y que la estrella de Inglaterra envió a la red.
Inglaterra, empujada por el gol, aceleró en la prórroga y encontró premio en el 2-1 de Kane en el primer minuto. Otro centro, otro toque de cabeza y gol. Así es el fútbol, un estadio emocional. Los británicos aguantaron el asedio final y están en cuartos.