El Gobierno, a través del Consejo Superior de Deportes, va a intervenir la Federación Española de Fútbol, algo inédito en la historia, a través de la creación de una “comisión de supervisión, normalización y representación” que tutelará lo que suceda en Las Rozas durante los próximos meses. Sin embargo, aplaza la decisión sobre la suspensión provisional o no de Pedro Rocha hasta el próximo martes pese a que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) le ha incoado un expediente por falta “muy grave”, y eso facultaba al CSD para apartarle provisionalmente.
En un comunicado hecho público poco después de las 13.00 horas de este jueves, el Gobierno explica sus motivos, que no son otros que “corregir la grave situación que atraviesa la RFEF y para que la entidad pueda iniciar una etapa de regeneración bajo un clima de estabilidad e institucionalidad“.
Al frente de esta Comisión, siempre según el CSD, se situarán “personas independientes de reconocido prestigio”, que tutelarán un proceso en el se le pide a Pedro Rocha y a la Comisión Gestora de la Federación que mantenga un perfil bajo y se dediquen solamente “a la mera administración ordinaria de la entidad, tal y como exige la ley”.
“La situación de la Real Federación Española de Fútbol exige altura de miras y el Gobierno está actuando con seriedad, determinación y responsabilidad. En los próximos meses, en los que el fútbol español afrontará importantísimos desafíos, con la disputa de la Eurocopa y de los Juegos Olímpicos y con el diseño de la candidatura del Mundial de 2030 como principales hitos, el CSD va a garantizar que el fútbol español mantenga su excelencia a nivel deportivo y destaque por su ejemplaridad también en el plano institucional. Es lo que la sociedad española exige y espera de todos nosotros y de las federaciones deportivas”, ha dicho el secretario de Estado para el Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes.
Ahora falta por saber cómo reaccionará Pedro Rocha, aunque todo hace indicar que esta decisión ha contado con su aprobación previa, y también cómo reacciona la FIFA, que en otras ocasiones ha amenazado con sanciones al fútbol de un país cuyo Gobierno ha practicado una actuación similar. Fuentes próximas a la Federación afirman que este movimiento cuenta con la aprobación del organismo que preside Infantino, pero ese extremo no pudo ser confirmado por este periódico.
Lo más polémico de la reunión ha sido, no obstante, esa decisión de no suspender provisionalmente a Rocha y a la Comisión Gestora de la Federación pese a que el TAD le tiene abierto ese expediente por faltas “muy graves” al haberse excedido en sus funciones.
Aquí faltaban, por lesión, Carvajal, Rodri, Fabián, Nico y Lamine. Pues en la previa del primero de los dos partidos de clasificación para el Mundial (este sábado en Elche contra Georgia), Luis de la Fuente ha perdido a otro de sus fijos: Dani Olmo se marcha a Barcelona tras terminar de lesionarse este viernes. De momento no se sabe si hay sustituto.
"Dani no ha entrenado en toda la semana, tenía algunas molestias. Y hoy a los 15 minutos de entrenamiento nos ha dicho que no estaba bien, así que hemos parado", explicó el seleccionador. El chico se ha ido a una clínica a hacer pruebas, que han determinado una lesión muscular en el gemelo.
Antes de conocerse esto, alguien le preguntó al entrenador si, en el caso de que Olmo no pudiera estar, como finalmente ha sucedido, Ansu Fati era una opción para suplirle. "No podemos confirmar que vaya a venir nadie, pero ya teníamos en nuestro radar a Ansu para esta lista. Hacemos seguimiento de todos los jugadores que pueden venir a la selección, y Ansu es uno de ellos. Lleva cinco o seis goles, y me alegro mucho por él", ha dicho De la Fuente.
Ansu efectivamente lleva seis goles en cinco partidos con el Mónaco, donde está cedido por el Barça. Una de las apariciones más estelares de los últimos años en España (debutó en 2020) no viene con la selección desde hace exactamente dos años.
Por lo demás, la selección ha terminado de preparar el partido contra Georgia en la Ciudad del Fútbol, y si la climatología lo permite, viajará este sábado a Elche para dar un paso más hacia el Mundial.
En Portugal juegan, entre otros, Ruben Dias, Vitinha, Leao, Neves, Conceiçao, Bernardo Silva... Pero en Portugal juega, sobre todo, Cristiano Ronaldo. A sus 40 años, cumplidos en febrero, arrastra el aura de la gran estrella que fue, y que de algún modo todavía es. Porque, a sus 40 años, esta noche será el capitán de Portugal, con la que ha jugado la salvajada de 220 partidos, marcando, otra salvajada, 137 goles.
Ayer, en la sala de prensa del Allianz Arena, desplegó al nuevo Cristiano. Dijo, atención, cosas como estas. "No creo mucho en los premios individuales como el Balón de Oro, porque sé lo que hay detrás". "En el fútbol, como en la vida, no siempre se puede ganar". "¡Boludo!" (esto bromeando con un periodista argentino). "A Messi le tengo mucho respeto y cariño, igual que él a mí". "Vivo el presente, no pienso en el futuro". Y una última. "El niño lo está haciendo muy muy bien, pero pido que le dejen crecer tranquilamente por el bien del fútbol".
"El niño" es Lamine Yamal, la estrella no sólo de la selección española. La estrella del torneo, la estrella, hoy, del fútbol mundial. "Siempre que llega una final se dice Cristiano contra no sé quién, Cristiano contra no sé cuánto... No es así. Es Portugal contra España", dijo CR. Pero, quiera él o no, la final de esta noche es legítimo plantearla como un cambio en el ciclo de la vida del fútbol.
Y quizá reducirlo a un Lamine-Cristiano sea demasiado, pero resulta llamativo comparar la figura del portugués, lo que representa, los años que lleva en este mundo, con los miembros de esta selección española jovencísima (media de 25 años) con la que discute hoy la Liga de Naciones, donde los chicos buscan su tercer título consecutivo.
Crisitano celebra la clasificación para la final.EFE
Cristiano hace su aparición en el fútbol profesional el miércoles 14 de agosto de 2002. Entró (sustituyendo al español Toñito) en el minuto 58 del partido entre el Sporting de Lisboa y el Inter de Milán. Desde ahí hasta hoy, ya se sabe casi 1.000 goles, un montón de títulos, Balones de Oro... Pues bien. ¿Dónde estaban los hoy internacionales españoles hace casi 23 años? Un repaso a las fechas de nacimiento revela una realidad asombrosa.
Para empezar, había ocho jugadores que hoy estarán en el campo (tres titulares y cinco en el banquillo) y que ese 14 de agosto de 2002 no habían nacido. Lamine, Cubarsí, Huijsen, Gavi, Samu, Fermín Pedri y Yeremi Pino.
Nico Williams tenía un mes y dos días de vida.
En 2002, cuatro jugadores cumplían tres años: Vivian, Pedro Porro, Mingueza y Zubimendi, y por lo tanto no jugaban al fútbol todavía.
Un jugador cumplía cuatro años: Cucurella. Y jugaba, dicen, al fútbol sala en el Alella, el equipo de su pueblo.
Dos jugadores cumplían cinco años. Oyarzabal y Unai Simón, que jugaban en el Eibar y en el Zuia, el equipo de su pueblo.
Dos jugadores cumplían seis años: Le Normand y Merino, ambos jugando en sus lugares de nacimiento (Lamballe y C. D. Amigó)
Tres jugadores cumplían siete años: Grimaldo (Atlético Vallbonense), Raya (UE Cornellá) y Remiro.
Un jugador cumplía ocho años. Fabián (Betis).
Y dos jugadores cumplían 10 años. Isco (Atlético Benamiel) y Morata.
Nico Williams y Lamine Yamal, entrenando.EFE
Estos datos traen consigo una conclusión sencilla: todos los miembros del vestuario de España han crecido viendo a Cristiano compartir con Messi la hegemonía del fútbol mundial. Todos han sido testigos, con sus ojos infantiles, de una época quién sabe si irrepetible.
"Es un ejemplo. Yo no me veo con 40 años como él, jugando al máximo nivel. Es el ejemplo de cómo hay que sacrificar mucho espacio y tiempo de tu vida para seguir jugando a alto nivel. Personalmente, es un privilegio y un orgullo poder enfrentarme a él y me alegro mucho de ver cómo sigue marcando. Ojalá llegue a los 1.000 goles que está buscando, pero que no sea contra nosotros, claro". La frase, las frases, son de Unai Simón, que tenía, escrito queda, que tenía cinco años y jugaba en el equipo de su pueblo. Pero el sentimiento de Unai es compartido por todos.
"Es una de las mayores figuras del mundo del fútbol. Que siga con esa ambición y esas ganas dice mucho de él. Es un goleador que la que tiene, te la enchufa", concede Fabián, mientras Zubimendi recuerda que son el espejo de toda una generación, quizá de más de una. "Junto a Messi han sido los icones del fútbol que yo he vivido, un ejemplo de hambre, trabajo y talento. Seguir con la misma hambre a esta edad le hace muy poderoso".
"¡Inyusticia, Inyusticia!"
A lo largo de su carrera, de estos 22 años (porque con la selección debuta en 2003), Cristiano se ha enfrentado a España muchas veces. Salió victorioso en la primera de ellas, en la Eurocopa de Portugal, allá por 2004, cuando los anfitriones eliminaron a la selección de Iñaki Sáez ganando el último partido de la fase de grupos. Pero, después, casi todo han sido disgustos para el mito. Las derrotas más dolorosas fueron, sin duda, las de 2010 (en octavos de final del Mundial que ganó España, un 1-0 con gol de Villa) y 2012 (en semifinales de la Eurocopa que también ganó España, esta vez en la tanda de penaltis). De este segundo choque quedará para la historia las palabras de Cristiano dirigiéndose a la cámara que le perseguía: "¡Inyusticia, inyusticia!".
Más reciente es la victoria de España en la fase de grupos de la Liga de Naciones que terminó ganando en 2023. Un gol de Morata casi al final dio el pase a la selección todavía de Luis Enrique. "Ellos están más acostumbrados a ganar que nosotros en los últimos años. Por eso creo que España será candidata a ganar el Mundial de 2026, y nosotros ya veremos", concedía ayer el eterno 7, que hoy se enfrenta a una muchachada que ha crecido viéndole a él por televisión. Hoy le tendrán enfrente.
El pasado sábado, en el entrenamiento a puerta abierta de la selección en Las Rozas, con miles de personas en la grada aguantando el chaparrón de calor, Luis de la Fuente fue un jugador más. Lo fue en el sentido de que la chiquillería quería tanto una foto con Lamine o con Morata como con él. Se hizo selfies, firmó cientos de camisetas, bromeó con el personal y se marchó a la residencia con una sonrisa enorme.
Es la segunda convocatoria desde que reformó su staff tras la marcha de Pablo Amo, el que era su segundo, a Qatar. Juanjo González, antes auxiliar, es ahora su mano derecha, y su hijo, Alberto (el hijo de Luis de la Fuente) ha entrado a formar parte del grupo de trabajo. Cambios mínimos para darle continuidad a una labor resuelta en dos títulos (la Nations League de 2023 y la Eurocopa de 2024). Cambios mínimos, también, porque el bloque de jugadores sigue siendo el mismo.
Y eso, la continuidad, es lo que permite intuir, en un porcentaje altísimo, la alineación que mañana se va a medir a Francia. Parecen claros Unai Simón, Pedro Porro, Le Normand, Huijsen, Cucurella, Zubimendi, Fabián, Pedri, Nico y Lamine. ¿Dónde está la duda, entonces? Pues en el puesto de delantero centro. Y ahí hay dos opciones. La tradicional, Álvaro Morata, el capitán, y la menos habitual, Oyarzabal, el autor del gol en la final de la Eurocopa contra Inglaterra del verano pasado.
Felicidad evidente
Hace un par de meses, la cosa parecía clara en favor del jugador de la Real Sociedad. De hecho, en el partido de vuelta de los cuartos de final ante Países Bajos en Mestalla jugó él. Sin embargo, Morata marcó cinco goles en los últimos cinco partidos de la Liga turca, y ha llegado a Las Rozas (lo hizo a finales de la semana pasada, antes de lo que tocaba) en un estado de felicidad bastante evidente a juicio de los que conviven con él. Los más cercanos a De la Fuente, sin afirmarlo con rotundidad, apuestan por Oyarzabal para medirse a Francia, pero no está claro. Igual que el resto del once parece que sí, eso parece que no.
Huijsen, Zubimendi y Morata, en un entrenamiento.EFE
Y luego, además, hay que tener en cuenta otra serie de factores. Por ejemplo, el estado en el que llegó Fabián. Mientras sus compañeros llevan concentrados desde el sábado, el futbolista del PSG viene con la resaca (emocional) de haber ganado la Champions y haberlo celebrado como merece durante un par de días. Muy mal tiene que venir para no estar en el once, pues es una de las piezas intocables para De la Fuente, pero si no está en condiciones, se abren más opciones. La primera y principal sería para Dani Olmo, que a pesar de ser una de las debilidades del técnico, se ha quedado sin sitio en parte por la tremenda temporada de Pedri, su compañero (y muy amigo) en el Barça.
Ya en la Eurocopa, donde Morata sí fue titular siempre, se vio que sólo había un sitio en el campo para ellos. Con Zubimendi a los mandos y Fabián incuestionable, ese tercer lugar en el centro del campo está reñido. Sólo un contratiempo en alguno de los extremos podría cambiar eso y entonces empezar a jugar con opciones como Álex Baena o Yeremi Pino.