La mayor fiesta del fútbol español, la Copa del Rey, ha vivido un pequeño lunar en sus momentos previos. Mientras la mayoría de aficionados, se calcula que en torno a 100.000, acudió a Sevilla a animar a su equipo y a celebrar la final entre el Athletic de Bilbao y el Mallorca, un reducido grupo de radicales ha aprovechado el evento para hacer una quedada para pegarse.
Un centenar de ultras se ha enfrentado en los alrededores de la Alameda de Hércules, una céntrica plaza de Sevilla muy próxima a la Fan Zone del Mallorca, con bengalas, piedras, sillas, taburetes y demás mobiliario de los establecimientos cercanos.
La Policía Nacional se ha visto obligada a intervenir para disolver esta batalla campal en la que no ha habido heridos graves, pero sí daños materiales tanto en el espacio público como en las cafeterías cercanas. Tras la refriega, se ha identificado a cinco personas.
Al parecer, se trataba de una cita entre el grupo radical del Athletic de Bilbao, Herri Norte Taldea, de ideología de extrema izquierda frente a un compendio de ultras del Mallorca y de los radicales de extrema derecha del Betis, los Supporters Gol Sur, y del Atlético de Madrid, los Suburbios Firm.
Este último grupo se trata de una escisión del principal grupo ultra del Atlético de Madrid, el Frente Atlético. En el Suburbios Firm milita el asesino de Aitor Zabaleta, el aficionado de la Real Sociedad apuñalado en los alrededores del Vicente Calderón hace ya 25 años.
Los radicales de Betis y Atlético ya protagonizaron una riña, esta vez entre ellos, en las proximidades del Metropolitano hace justo un mes. Tampoco hubo que lamentar heridos de gravedad.
Los Herri Norte Taldea, por su parte, estuvieron implicados en las agresiones a varios aficionados del Atlético así como a enfrentamientos con la Ertzaintza en Bilbao en la previa del partido que enfrentó al Athletic Club y al Atlético de Madrid en las semifinales de la Copa del Rey.
En el minuto menos atlético de todos, el 93 de infausto recuerdo, Giménez decidió volar por encima de toda la defensa del Inter y de su compañero Nico para clavar un cabezazo a la izquierda de Sommer. "¡Qué golazo!", exclamó el Cholo a su central cuando Letexier pitó el final del encuentro. "Alegría, emoción, felicidad, muchas cosas y todas positivas", ha dicho el uruguayo que sintió cuando vio entrar el balón en la red.
Es en estos momentos de euforia, cuando el Atlético, con un gol suyo, tumbó a uno de los equipos invictos de la Champions, Giménez, MVP del partido, se acordó de los malos momentos que pasó hasta que pudo debutar este curso. "Tuve una situación familiar que me obligó a viajar de urgencia a Uruguay y cuando volví quise meterme rápido porque la ansiedad me ganó y eso me hizo daño", ha desgranado el defensa su ausencia durante casi dos meses de competición por dos lesiones musculares.
"Es un luchador, un trabajador, un chico con humildad y conciencia de su vida personal", ha alabado su técnico al goleador de la noche y le ha calificado como un futbolista "importantísimo" al que tienen que mantener a "ese nivel". Y es que desde su vuelta, el Atlético lleva cuatro porterías a cero en ocho partidos y seis victorias consecutivas.
Tuvo que llegar, además, de córner. En liga son casi un centenar sin sacar algo positivo y en este partido fue al séptimo. El siete del siete, Griezmann, como lanzador del vuelo de Josema Giménez. "Lo estamos trabajando. Tenemos buenos golpeadores y cabeceadores, la pelota parada es importante para un equipo que tenga ilusión por ganar el torneo", ha explicado el Cholo.
La pelota parada y el fondo de armario. El Atlético lo está aprovechando bien. Hasta hoy, Cardoso había jugado 185 minutos en 18 partidos; Musso, 90 y Pubill, 37. "Me quiero detener en Johnny que hace mucho que no juega. Koke está haciendo un muy buen trabajo. (Cardoso) Está entrenando mejor, lo veo mejor y jugó. Está mas cerca de lo que el equipo que necesita. Musso ha ocupado un espacio importante y lo ha hecho increíblemente bien", ha piropeado el argentino a dos de sus recambios.
El portero, suplente de Oblak, realizó numerosas paradas de mérito. Hasta seis consiguió, varias de ellas manos a mano que pudieron ser goles. "Se los debo a mis compañeros por la confianza que me dan", ha declarado el arquero. De todas las que realizó eligió la primera: una falta lejana pero bien colocada lanzada por Di Marco. "Me quedo con la de la falta, era la primera y sirve para empezar bien, con el pie derecho", ha comentado.
Top-8
Gracias a sus paradas y al cabezazo de Giménez, el Atlético consiguió los tres puntos para acercarse al objetivo de entrar al top-8 que ni el central uruguayo ni el técnico argentino han querido valorar y ambos han capeado con el clásico rojiblanco del "partido a partido".
El Atlético cuenta con nueve puntos que le han aupado casi seis posiciones hasta situarle en el puesto dudécimo de la clasificación. El Inter era el último gran rival de esta fase de grupos en la que le quedan PSV, Galatasarai y Bodo Glimt. Los rojiblancos tienen en la mano seguir escalando posiciones para intentar alcanzar su gran sueño. Ese que le arrebataron en Lisboa en el minuto 93.
Cuando Iker Muniain levantaba el trofeo de la Copa del Rey en La Cartuja debía haber un pensamiento que no se le quitaba de la cabeza. Ayer, el capitán, antes de subir al autobús camino del aeropuerto, tachó con un spray el número 24 que lucía en el vehículo por el 25. Son 25 las Copas del Athletic, según el club; 24 le reconoce la Federación Española. Reclaman la ganada en 1902 bajo el nombre del Vizcaya en un torneo que celebraba la mayoría de edad del Rey Alfonso XIII. "Es un viejo romance", cuenta Txtexu Lertxundi, ex presidente del club.
Revela Lertxundi que Pedro Aurtenetxe, su predecesor y uno de los presidentes más laureados del Athletic, tenía preparado un regalo para el Rey Juan Carlos en el caso de que reeditasen el título de Copa de 1984. Este presente era una conmemoración de los 25 trofeos. Pero en la final de 1985, el equipo perdió ante el Atlético de Madrid. "Si hubiéramos ganado y el Rey hubiera aceptado el regalo, a ver si la RFEF hubiera tenido narices a no admitir que era el 25º título".
Muniain y el número 25 en el autobus del Athletic.David ArjonaEFE
Hoy eso sigue sin ocurrir, pero a los aficionados del Athletic, más de 100.000 que se pasaron atascados el domingo en serias retenciones para volver desde Sevilla a Bilbao, eso les da igual. "Nos pasó en nuestra final que le ganamos al Barça, había el 80% de banderas rojiblancas por Madrid y ahí empezamos a ganar la final", recuerda con nostalgia el ex futbolista del Athletic, Manu Sarabia.
El desplazamiento de aficionados bilbaínos fue masivo ignorando la estadística, pero abrazando a la historia. "Lo de Sevilla fue un cataclismo mundial", destaca Lertxundi. En los últimos 11 años, el Athletic había llegado antes a nueve finales, cinco de ellas de Copa que había perdido todas. Hasta que llegó la 10ª y con ella el triunfo copero. "No me gusta comparar, pero sí podría ser como la Champions para el Madrid. No puede ir el Athletic por un lado y la Copa por otro, son el mismo camino", dice Sarabia.
La historia, en cambio, les ayudaba. El Athletic gana la Copa cada 40 años, y 2024, como antes 1904, 1944 y 1984, era el año para hacerlo. Es un romance, una pasión eterna. "La pasión en Vizcaya no es el fútbol, es el Athletic", cuenta Carlos Iturgaiz, ex presidente del PP vasco, gran aficionado al conjunto bilbaíno.
Valverde, con el trofeo.CRISTINA QUICLERAFP
La diferencia entre esos títulos precedentes como destaca Txetxu Lertxundi se podía resumir en la Ley Bosman, una revolución en el mundo del fútbol, pero que no alteró la filosofía del Athletic ni siquiera en sus años más oscuros, cuando el equipo salvó la categoría en el último partido de la temporada 2006-07. "Hubo momentos complicados con la cantera, cuando se estuvo a punto de descender y no se cambió en nada la filosofía", apunta Iturgaiz.
Filosofía única
El político se refiere a la filosofía de apostar por jugadores vascos o formados en la cantera vasca. En un mundo cada vez más globalizado y en el que la entrada de capitales extranjeros complica aún más mantener el nivel. "Cualquier título que podamos conseguir es un mérito tremendo por la filosofía del club. El radio de acción cada vez se limita más, así que el mérito es mayor", explica Sarabia.
Es cierto que, en el caso del Athletic se da, como evoca Iturgaiz haciendo una metáfora respecto al vino: «Una cosecha que hay que aprovecharla». Lo que comenzó con Muniain y De Marcos se mejora con los hermanos Williams, entre otros. "Esta generación del Athletic es una de las mejores, pero el nuevo formato de Copa, a partido único y sorteo de campo, nos da más posibilidades, como ocurrió con el Barcelona en cuartos. Barça, Madrid y Atlético son selecciones mundiales", concluye Lertxundi.
Seis presentaciones en una semana y sumando, porque el mercado parece no haber terminado en el Atlético de Madrid. El Barça, por su parte, tiene pendiente entrar en la regla del 1:1 para poder operar con normalidad, aunque ya ha incorporado a dos grandes nombres, y el Real Madrid, en cambio, hizo los deberes pronto para intentar llevarse el Mundial de clubes, aunque Álvaro Carreras y Franco Mastantuono llegaron después.
Ha sido y está siendo frenético el verano de los tres grandes clubes españoles que se jugarán, el curso que viene, cuatro títulos. La Liga, por historia, se dirimirá seguro entre ellos tres, ya que se la han repartido los últimos 20 años (11 para el Barça, siete para el Madrid y dos para el Atlético). No obstante, atendiendo a sus necesidades y al mercado en sí mismo, ¿quién ha fichado mejor?
Cada uno ha experimentado diferentes necesidades respecto a los méritos de la temporada pasada. El Barça cuenta con poco margen de mejora, tras sus tres títulos domésticos y las semifinales de la Champions. Hansi Flick tiene un once muy claro, aunque quizás un banquillo algo exiguo para afrontar con garantías todas las competiciones.
Acumulación de esfuerzos
La llegada de Marcus Rashford responde a esa probable acumulación de partidos. Además, el inglés llega cedido, con lo que no se paga traspaso, aunque se asume su ficha, bastante cuantiosa. Rashford puede actuar en ambos perfiles, así como dar descanso a un Robert Lewandowski que ya dio señales de envejecimiento.
Joan García, en cambio, se presenta como una oportunidad de mercado en uno de los puestos más sensibles de la plantilla, toda vez que Marc-André Ter Stegen mantiene un pulso con el club con una cirugía de espalda de por medio. Los 25 millones de euros de su cláusula pueden resultar baratos si logra mantener su nivel del Espanyol.
El Real Madrid lo dio todo por el Mundial de clubes, donde cayó con estrépito en las semifinales ante el PSG. Era su última bala tras una temporada pobre en cuento a trofeos. Los blancos afrontaron una renovación completa de su línea defensiva, la más débil el año pasado, especialmente por las lesiones. Las rodillas de Dani Carvajal, David Alaba y Eder Militao fueron un quebradero de cabeza para Carlo Ancelotti, recurriendo a Aurelien Tchouaméni para una posición en la que apareció Raúl Asencio, pero en la que también acabó por caer Antonio Rüdiger.
Huijsen, en la presentación con el Madrid.RM
Así, Dean Huijsen y Trent Alexander-Arnold llegaron antes de un Mundial en el que el central cayó de pie, mientras el inglés ha vivido luces y sombras. A la misma línea llega Carreras, a una posición, la de lateral izquierdo, con overbooking en la plantilla. El único recambio ofensivo ha sido Mastantuono, centrocampista argentino de 18 años. Sin olvidar la llegada de Xabi Alonso al banquillo de Chamartín.
El Atlético se despidió de todo en marzo del curso pasado y esta temporada ha decidido renovar y rejuvenecer la plantilla. Ya son ocho los fichajes para, prácticamente, confeccionar un once nuevo. Álex Baena es la luz en el medio; Thiago Almada, el nuevo gambeteador; Johnny Cardoso, el cemento, y Matteo Ruggeri, una solución al puzle de la izquierda. Falta saber si Dávid Hancko y Marc Pubill parten como titulares o como soluciones alternativas en la línea defensiva a la que volverá Clément Lenglet, ya en propiedad, y Juan Musso, recambio de Jan Oblak.
El Real Madrid es, pese a todo, quien más ha gastado, con un dispendio de 167 millones, según Transfermarkt. El Atlético ha invertido 149 millones, por los 25 del Barça. Aún queda mercado y en el Metropolitano siguen sonando nombres para incorporarse, como Enzo Millot. Blancos y azulgranas parecen haber cerrado el grifo de altas, salvo nuevas salidas.
Baena, en su presentaciónZIPI ARAGONEFE
Respecto a las bajas, en el Bernabéu parecen haber puesto precio a Rodrygo, lo que permitiría plantearse la llegada de un centrocampista creador, aunque Arda Güler haya gustado en esa posición. Ha salido Jacobo Ramón al Como, pero su baja apenas trae 2,5 millones. En el Barça el nombre que más suena es el de Ronald Araujo, toda vez que la operación de Ter Stegen ha parado su salida. El Atlético ha activado un plan de rejuvenecimiento en las salidas (Reinildo, Witsel y Azpilicueta) al que se suman las de Lino, Saúl, Vermeeren, Correa, Riquelme y Mouriño, incluida la cesión de De Paul. Verano movido en ambos sentidos.
Cuando Kylian Mbappé llegó a un Madrid campeón de Liga y Champions, muchos daban a los blancos favoritos a todo. Sin embargo fue el Barça con las incorporaciones de Dani Olmo y, sobre todo, de Flick al banquillo, quien dio un giro en LaLiga. El Atlético, por su parte, se mantiene apostado a la espera del fallo ajeno. El curso pasado le dio con su ejército hasta invierno. Ahora cuenta con nuevas tropas.