Primera derrota en ACB para los blancos en un gran último cuarto de los de Joan Peñarroya, elevados por Hommes
Abalde, defendido por Marinkovic, en el Buesa.L. RicoEFE
Ya no quedan invictos en la Liga Endesa tras cinco jornadas. El Cazoo Baskonia acabó con el Real Madrid en el Buesa Arena como por la mañana el Barça había hecho lo propio con el Lenovo Tenerife. Los azulgrana son los nuevos líderes de la ACB.
Los de Joan Peñarroya mostraron su excelente momento en este comienzo de curso, pese a no contar por lesión con el enrachado Markus Howard. Tras recuperarse del mal inicio (0-8), los baskonistas consiguieron hablar de tú a tú a un Real Madrid irregular. Y en los últimos minutos, con un Hommes imparable (24 puntos, cinco triples) y una gran labor colectiva, se llevaron un gran triunfo.
Es la tercera derrota de la temporada para el Real Madrid de Chus Mateo, todas en los últimos días. Primero rompió su imbatibilidad el Barça, en el partido de Euroliga del Palau. Después fueron sorprendidos por Olympiacos en el WiZink Center y, tras ganar el viernes al Estrella Roja, volvieron a caer en su visita a Vitoria.
Con evidentes problemas en la dirección de juego por las ausencias por lesión de Williams-Goss y Hanga, Deck, Tavares, Yabusele y Musa fueron los mejores hombres de Chus Mateo.
A finales de noviembre, Achille Polonara cumplirá 34 años. Y, como un regalo anticipado de la vida, hace unos días pudo incluso salir a la calle, escapar del hospital y celebrar el cumpleaños de su hija Vittoria, que se llama así porque nació en la capital alavesa, donde el ala-pívot jugó para el Baskonia de 2019 a 2021. Un triunfo para quien desde junio afronta el partido más difícil de su carrera, una batalla contra una leucemia mieloide.
El pasado 25 de septiembre, el de Ancona fue sometido a un transplante de médula -lo recibió de una mujer estadounidense compatible al 90%- en el hospital Sant'Orsola-Malpighi de Bolonia. Era el tercer y definitivo paso contra la enfermedad. Antes, en junio, pasó por sesiones de quimioterapia en Valencia. Y a comienzos de agosto recibió un nuevo ciclo. Pero tras el paso por el quirófano todo se complicó para Polonara, que sufrió una embolina que le ha tenido 10 días en coma. "Las posibilidades de sobrevivir son muy bajas", confesó Erika Bufano, la esposa del internacional italiano. "Me dijeron que tenía un 90 % de probabilidades de morir. Cuando estaba en coma, me parecía estar en otra ciudad", ha contado el propio jugador.
Junto al periodista Niccolò Devitiis, Achille ha ido relatando su terrible proceso en el programa La Iene. Sin miedo a publicar en redes sociales las fotos que dan fe sobre su paulatino debilitamiento físico. Fue el pasado 16 de julio cuando la Virtus de Bolonia, el club en el que militaba, anunció que su jugador había sido diagnosticado con leucemia mieloide, después de varias revisiones médicas a causa de una mononucleosis. Polonara ya sufrió, en octubre de 2023 (jugaba entonces en el Zalgiris de Kaunas), un cáncer testicular por el que tuvo que ser sometido a una cirugía. En apenas dos meses regresó a las canchas.
"No me acuerdo de mucho, era como estar dormido. Pero no os liberáis tan fácil de mí. Me siento muy afortunado de estar aquí...", dijo Polonara. Erika Bufano no se separó de su lado en todo el proceso. Admitió que le hablaba todos los días durante el estado de coma y que tuvo que mentir a sus dos hijos, a los que dijo que a su padre se le había roto el teléfono y por eso no respondía. "No era creyente, pero he rezado mucho estos últimos días. Le decía: 'Por favor, no me dejes, te necesito'. Ha sido un milagro", dijo su esposa
Pese a su enfermedad, el ala-pívot, formado en la cantera del Teramo Basket, firmó este verano por el Dinamo Sassari sardo, en el que ya militó entre 2017 y 2019.
La última vez que el Baskonia jugó una final de Copa (2009), Paolo Galbiati, que tenía 25 años, ni siquiera había empezado en el junior del Olimpia Milan. Allí se inició en los banquillos en 2012 y allí coincidió con Sergio Scariolo, que era el técnico del primer equipo (en el parón de tres años que tuvo con la selección española). Este domingo (19.00 h., DAZN), dos técnicos italianos se jugarán el torneo en el Roig Arena.
Han pasado 17 años de aquella del Palacio de los Deportes, el último título copero vitoriano también. Se agotaba una época (Prigioni, Splitter, Rakocevic, Teletovic, Pete Mickeal... hasta Ibon Navarro, que era asistente de Velimir Perasovic), una particular travesía en el desierto apenas rota por el título liguero en la burbuja de 2020, también en Valencia (Fonteta). Últimamente, el Baskonia se ausentaba hasta del torneo. No sus aficionados, que el sábado en las afueras del Roig Arena seguían celebrando con DJ Nano como se merecía. Habían desplumado al Barça, con el que perdían de 12 puntos en el primer cuarto y de nueve en el último ("Estábamos en el barro, pero nuestra defensa ha sido increíble"). Y cantaban a su nuevo ídolo, la melodía de moda en la Copa, al son de Bad Bunny: "Por la mañana café, por la tarde ron, Paolo Galbiati, haznos campeón".
"Me emociona cuando lo escucho", intentaba pronunciar en castellano el lombardo, un tipo único. Bromista, emocional, efusivo, enérgico. Que se viste de pantalón corto para completar los calentamientos con sus jugadores. Que llegó desde el Trento (allí ganó la Copa italiana hace un año), una apuesta tras la mala etapa Laso, y que perdió los seis primeros partidos de la Euroliga ("dramático", recordaba anoche). Y que vio amenazado hasta estar en Copa. "Pero en el partido de Málaga todo cambió. Ganamos con una canasta sobre la bocina, con solo nueve jugadores. Y entonces empezó una racha y hemos sido hasta cabezas de serie", se congratulaba.
Un momento antes, Xavi Pascual hablaba de un último cuarto "desastroso" del Barça. "Hemos llegado muertos al último cuarto. Nos hemos quedado sin energía. Hemos jugado fatal".Quizá en su mente la última acción, el intento de Shengelia y el tapón a dos manos de Mamadi Diakite, otra de las imágenes de esta Copa. Para el africano tenía palabras de elogio Galbiati. Pues se desempeña de pívot sin serlo, como Omoruyi, el último fichaje. Las bajas corroen al Baskonia. La última fue la de Khalifa Diop, el único cinco puro. Que se lesionó en el salto inicial del partido anterior. Esta tarde ante Tavares tienen un problema por resolver.
Tras unas semifinales de igualdad y emoción como nunca, será una lucha por el título sin precedentes. El Real Madrid buscará conquistar su 30º Copa, mientras que el Kosner Baskonia hacerlo por séptima vez. Dos equipos que no se las ven desde las semifinales de Vitoria 2017, donde se impusieron los blancos (23 puntos de Doncic y un gran Llull) en la prórroga (99-103). El balance global también favorece al Madrid (7-3).
La última final que ambos disputaron fue la de la Supercopa 2019, en Galicia. Entonces, victoria blanca en el era el debut oficial de Gabi Deck.