Usher logra entusiasmar a los 61.000 espectadores en el intermedio de la Super Bowl

Usher logra entusiasmar a los 61.000 espectadores en el intermedio de la Super Bowl

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Usher, de 45 años, entusiasmó a los 61.000 espectadores del intermedio de la Super Bowl que lo tenía muy complicado por la presencia de las esperadas Taylor Swift y Beyoncé. El cantante estadounidense ofreció un espectáculo muy inspirado en la simbología de Las Vegas, la capital del juego.

La figura del R&B había prometido ofrecer “al mundo un espectáculo diferente a todo lo que se ha visto de mí antes” y cumplió.

A Usher lo acompañaron acróbatas, falsos croupiers y bailarines de barra, así como invitados sorpresa, en uno de los espectáculos más codiciados del mundo de la música (y de la publicidad) que duró escasos 15 minutos, como Alicia Keys, la guitarrista H.E.R y los raperos Ludacris y Lil Jon.

“Reducir 30 años de carrera a 15 minutos es mucho pedir”, había dicho Usher, que en diciembre terminó una residencia de 100 conciertos en Las Vegas y el viernes sacó su noveno álbum de estudio Coming Home.

Para saber más

Pese a todo, el ganador de ocho premios Grammy tuvo tiempo para interpretar éxitos como Yeah, Caught up o Bad girl en el abarrotado estadio Allegiant de Las Vegas, en la final del fútbol americano en un espectáculo que sienta frente al televisor a decenas de millones de espectadores.

También tuvo tiempo, en esos escasos pero millonarios minutos para recordar a su madre y dedicarle su actuación. “Va para ti, mamá”, dijo Usher.

También se cambió de ropa, empezó vestido de blanco y terminó con un conjunto negro y azul subido sobre patines demostrando que además de cantar está en excelente forma física para bailar.

Usher, cuyos éxitos incluyen OMG y My Boo, ya estuvo en el escenario del Super Bowl en 2011 como invitado de Black Eyed Peas.

El esperado primer Super Bowl en Las Vegas cumplió con las expectativas al ofrecer un partido de infarto resuelto con un triunfo en la prórroga de los Kansas City Chiefs, pero también con las apariciones de figuras alejadas del deporte como Taylor Swift y Beyoncé.

Todas las miradas del espectáculo estaban puestas en Taylor Swift, que voló la víspera casi 9.000 km desde Tokio para llegar al Allegiant Stadium a tiempo para apoyar en vivo a Travis Kelce, su pareja y figura de los Chiefs.

Ya algo eclipsado por la presencia de Taylor Swift, Usher vio cómo también Beyoncé reclamaba atención durante el evento.

La Queen Bey acudió con su marido, el magnate del hip hop Jay-Z, y anunció un nuevo álbum durante un comercial en el tiempo en el que intenta repetidamente “romper Internet”.

kpd