Sergio Ramos ha vuelto a ser víctima de un asalto en su casa. El actual jugador del Sevilla sufrió el pasado miércoles 20 de septiembre un robo en la finca en La Alegría, en Bollullos de la Mitación, donde vive desde su regreso al club hispalense.
Según informa ABC, el asalto se produjo mientras el defensa se encontraba disputando el primer partido de la Champions frente al Lens (1-1) y su mujer, Pilar Rubio, estaba fuera por motivos de trabajo.
En la lujosa finca, ubicada a unos 20 kilómetros de Sevilla, se hallaban sus cuatro hijos acompañados de sus dos cuidadoras en el momento del atraco, pero ninguno de ellos sufrió daños personales.
El citado medio asegura que los ladrones desvalijaron la casa y se llevaron joyas, relojes, ropa de marca y dinero. La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación, sin que haya trascendido el número de asaltantes.
La vivienda está ubicada en una finca de 44 hectáreas y fue donde Sergio Ramos y Pilar Rubio contrajeron matrimonio en 2019. Allí se aloja su famosa Yeguada SR4, con el premiado caballo Yucatán.
No es la primera vez que el futbolista es víctima de un asalto en su vivienda. En 2012, dos ladrones entraron en la casa que tenía en el barrio de Conde Orgaz en Madrid. El jugador se encontraba en aquel momento en casa junto a su hermano René y los atracadores huyeron al ver que la casa estaba ocupada.
Ale Galán y Juan Lebrón se separan. La pareja número 1 del ranking FIP (Federación Internacional de Pádel), ganadora del primer torneo de la temporada de Premier Padel en Arabia Saudí, rompen definitivamente. Una situación que parecía que iba a suceder en diciembre, justo en el final de la pasada temporada, y que finalmente se consiguió enderezar por las pocas opciones que tenían en el circuito y lo buenos, muy buenos, que son cuando están al 100%. Pero ahora, en marzo, y después de la polémica de esta semana en Qatar, Galán ha tomado la decisión de separarse de Lebrón y jugará a partir de ahora con Chingotto.
La noticia, adelantada por Marca y confirmada por este periódico de fuentes cercanas a la pareja, será oficial este viernes a las 10 horas. Así de claro lo tiene Galán, molesto por la eliminación en Qatar tras la bronca de Lebrón con Mike Yanguas, rival en el partido que perdieron.
Curiosamente, la situación ha dado un giro con respecto a diciembre. En ese momento, fue Lebrón el que dio el primer paso y anunció a su círculo cercano que iba a romper con Galán. Ambos tuvieron conversaciones con varios jugadores (Galán estuvo muy cerca de Chingotto) pero al no ver opciones realmente viables y competitivas, decidieron seguir. Pero su relación, después de años en la cima de su deporte, parecía ya vista para sentencia.
Por eso se entiende que ahora, después de sólo un torneo y medio y a pesar de la victoria en Riad, la crisis sea totalmente definitiva. Galán, según pudo confirmar este periódico, jugará ahora sí con Chingotto a partir del próximo evento. El argentino de 26 años, antigua pareja de Paquito Navarro, era hasta esta semana pareja de Momo González.
Dos niñas de cuatro y cinco años se lanzan por los toboganes del Parque Baladre de Gandía. Corre el aire y hace frío en esta ciudad vacía en diciembre. Las calles están desiertas y apenas circulan coches. Debajo del parque, literalmente, hay un espacio municipal en el que resuenan voces y gritos en ucraniano. Fuera hay aparcados varios vehículos y una furgoneta que pone "Undisputed" (indiscutido). Dentro, hay varias personas preparando un entrenamiento físico mientras otras cuatro juegan un partido de pickleball con una pelota de gomaespuma. "Davai" (Vamos), se escucha entre risas.
El que grita es Oleksandr Usyk (Simferopol, 1987), el primer campeón de los pesos pesados en la historia que ostenta los cinturones de los cuatro organismos reguladores principales (CMB, AMB, OMB y FIB) y el primero unificado desde Lennox Lewis, que le visitó en su refugio valenciano hace tan solo unas semanas. "Elegimos Gandía porque nos pareció bonita", ríe Usyk hasta que detalla, ya más serio: "Me recuerda donde nací, en Simferopol, las montañas, sol, playa... y la gente, muy buena".
El MUNDO asiste en exclusiva al último día del training camp del ucraniano en Gandía. Tres meses de duros entrenamientos para ponerse en forma para la revancha contra Tyson Fury, el próximo 21 de diciembre. Será, de nuevo, el Kindom Arena de Riad, donde el campeón voló el pasado jueves, el que acoja el enfrentamiento de los dos máximos exponentes mundiales de los pesos pesados. Ha dicho Fury que la única manera que tiene de vencer a Usyk es "noqueándolo". "Tendrá que intentarlo", bromea el ucraniano.
El boxeador, al fondo del gimnasio.David GonzálezAraba
Han sido 100 días con tres entrenamientos diarios, a las 6 de la mañana, a las 12 del mediodía y a las 6 de la tarde, hasta la reducción a dos sesiones en las últimas dos semanas. "Es increíblemente disciplinado", cuentan desde su equipo sobre la mentalidad de un campeón a quien nunca le ha dado pereza una sesión. Ya se trate de boxeo, de trabajo físico o de agilidad mental. Esta última la realizan gracias a una máquina que utilizan para entrenar la cabeza y la memoria, con ocho sensores que proyectan figuras que hay que memorizar, pulsando la respuesta lo más rápido posible.
Esa personalidad es la que le ha llevado a ser considerado uno de los mejores boxeadores de la historia. "Ocho horas en la sala entrenando todos los días, así se consigue. ¿Cómo crees que un futbolista del Real Madrid llega a jugar así? Lo mismo que yo con el boxeo, sin parar. Es la única manera, entrenar sin parar", cuenta a este periódico, sentado en el ring que su equipo dispuso en la sala de entrenamiento. Además de un ring, hay espalderas, una canasta de baloncesto, todo tipo de sacos, tanto para entrenar la fuerza como la velocidad, y pesas de variedades infinitas, así como un equipamiento de boxeo para surtir una velada entera. Lo más importante del espacio no es lo deportivo, sino dos estampas y una cruz, bajo las que Usyk reza cada día, antes y después de entrenarse.
¿Qué es para usted la religión?
Es mi vida.
El ucraniano rezando después de entrenar.David GonzálezAraba
Religión y boxeo. Un deporte que descubrió después de dejar el fútbol a los 15 años y por el que no pudo cumplir uno de sus sueños: ser actor. "Siempre quise apuntarme a una escuela de arte dramático hasta que gané el campeonato de Ucrania de boxeo y me orienté al deporte", revela el campeón.
Fue su padre quien le introdujo en el boxeo. Fue su padre el que le levantaba cuando era pequeño para ver los combates de Vitali Klitschko, hoy alcalde de Kiev y amigo personal de Oleksander. Y fue su padre el primero que creyó en lo que es hoy. Por eso, cuando derrotó a Fury en Riad, por decisión dividida, sus primeras palabras fueron para él: "Papá, ¿me oyes? Lo hemos conseguido". "Fue un momento inolvidable donde me sentí feliz y triste al mismo tiempo, porque no estaba mi padre. Estaba con mis hijos, mi mujer, pero no tenía al lado a la persona que me quería ver ganando, que siempre creyó en mí", cuenta.
Momentos estelares en la carerra de Usyk.David GonzálezAraba
La guerra
La mente de Usyk siempre está con su familia, su pilar, y con Ucrania, su patria. El boxeador, que pasa desapercibido pese a su gran tamaño cuando pasea por la playa de Gandía junto a sus hijos, es un ídolo en su país. Múltiples banderas y mensajes cuelgan en su lugar de entrenamiento. Aunque esté en España, no se siente lejos de su patria. "Allí viven mis hijas y mi mujer, mi pensamiento y mis sentimientos están siempre allí. No puedo decir que esté lejos. En mi patio, en Kiev, han caído muchas veces trozos de escombros y metralla de la guerra", apunta el púgil.
Usyk, a través de su fundación, ha proporcionado multitud de ayuda, no sólo económica. Ha convencido a Fury para donar un millón de dólares de la bolsa de su primera pelea (el pasado mayo) para sus compatriotas, envueltos en una cruenta guerra desde hace más de dos años. Un conflicto en el que él, aunque lo admite de manera lacónica, también ha participado.
¿Has luchado en Ucrania?
Sí, he empuñado armas en la guerra.
Su guerra está ahora en Riad, donde deberá defender su corona y sus cuatro cinturones ante un gran boxeador que buscará borrar el cero de su casilla de derrotas. Tampoco tiene derrotas Ilia Topuria, vecino de entrenamientos en la costa levantina, y al que Usyk le tiene admiración. "Me gusta su apariencia, su forma de pelear, su técnica y me gusta como persona. Creo que si se lo plantea, él podría dedicarse al boxeo, porque tiene mucha técnica de manos", concede el campeón de los pesados.
Las manos de Usyk.David GonzálezAraba
Usyk bromeó en una entrevista al apuntar que cuando se retire del boxeo podría pelear en la modalidad de bareknuckle, pero hoy lo descarta por completo. "Yo ya tengo un estatus en el boxeo, es como si después de conducir un Ferrari me bajara a un cuatro latas", desliza de manera metafórica. "Antes, ahora y siempre, el número 1 de los deportes de contacto es el boxeo", recalca.
Tampoco se prestará a un espectáculo como el que ofrecieron recientemente Mike Tyson y Jake Paul, aunque valora su parte positiva. "Fueron felices con su show. Yo disfruto viendo las actuaciones en estas peleas. El tiempo pasa y eso sirve para que las nuevas generaciones se enganchen al boxeo y crezca el deporte", señala sobre el reto entre el ex campeón y el youtuber.
Sudado y tras hora y media de entrenamiento, toca recoger camino a una nueva cita histórica. Una cita que le puede reafirmar como leyenda del boxeo. "Al mejor rival aún no me he enfrentado", apunta con una sonrisa irónica para dejar claro que no hay otro como él. Ocurra lo que ocurra, Usyk sabe que le debe todo a un deporte que le da "paz, tranquilidad y amabilidad". "Es lo que me hace ser quien soy", incide.