Rafa Mir está jugándose con el Elche la permanencia en Primera División y, nada más acabar el campeonato, se enfrentará a su futuro judicial. El delantero se sentará en el banquillo el próximo 28 de mayo para ser juzgado por un presunto delito de agresión sexual agravado con acceso carnal y otro de lesiones a una joven ocurrido la madrugada del 1 de septiembre de 2024 en una urbanización de Bétera (Valencia) y mientras era jugador del conjunto valencianista, según ha avanzado el programa La Banda de À Punt y ha confirmado El Mundo. El juicio lo celebrará la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia.
La Fiscalía pide diez años y medio de prisión para el futbolista, que no pueda acercarse durante 13 años a 500 metros de la víctima, que tenga después siete años de libertad vigilada y ocho de inhabilitación especial para ejercer cualquier actividad que tenga relación con menores. Además, debería indemnizar a la joven con 64.000 euros.
Mir jugaba en el Valencia cedido por el Sevilla cuando fue detenido al haberle denunciado una joven que conoció en una discoteca. Ella y una amiga se fueron a casa del futbolista con dos amigos más. En el transcurso de la madrugada se produjeron las presuntas agresiones. El delantero mantuvo relaciones consentidas con una de las chicas y, después, la otra denunció que forzó, la encerró en un baño y le metió los dedos en la vagina. Cuando pretendían huir de la casa, la amiga recibió un guantazo por parte de un amigo de Mir, Pablo Jara, también procesado.
En septiembre de 2024, cuando Mir jugaba en el Valencia cedido por el Sevilla, fue detenido tras haber sido denunciado por una mujer a la que había conocido en una discoteca y con la que fue a su casa junto con una amiga de ella y dos amigos del futbolista murciano.
El jugador pasó dos días en el calabozo hasta que compareció ante la jueza y alegó que las relaciones fueron consentidas. Quedó en libertad provisional y ha podido seguir jugando al fútbol, tanto con el Valencia como con el Elche esta temporada.
El pasado mes de octubre finalizó la instrucción, y la jueza de la plaza número 8 del Juzgado de Instrucción de Llíria decidió procesar a Mir y a Jara tras practicar todas las diligencias requeridas por las partes y tomar testimonios de las víctimas, los denunciados así como vecinos, policías locales de Bétera y seguridad de la urbanización donde el delantero residía. La magistrada aprecia que “existen indicios y no meras sospechas” de que la agresión se produjo.
La defensa de Rafa Mir presentó en la última vista celebrada en el mes de octubre dos vídeos inéditos que ‘desmontarían’ las acusaciones de las víctimas. Las partes están decidiendo si la vista se celebrará en audiencia pública o a puerta cerrada, para evitar la sobrexposición mediática del jugador y de las víctimas.





