El mexicano Israel ‘Magnífico’ Vázquez, triple campeón del mundo de peso supergallo, ha muerto a los 46 años debido a un cáncer, informó este martes el Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
“Israel por fin descansa en paz. Que Dios dé fuerza y apoyo a su esposa Laura, a sus hijos, familiares y amigos en estos difíciles momentos”, escribió el presidente del CMB, Mauricio Sulaimán, en redes sociales.
“Gracias campeón por dejar una huella tan especial. Siempre serás ‘El Magnífico”, le reconoció el dirigente.
Vázquez, que poseía una temible combinación de velocidad de manos y potencia de pegada, comenzó en 1995 una carrera profesional cuya cumbre fueron los cuatro combates que protagonizó frente a su compatriota Rafael Márquez, en la que ambos se repartieron triunfos.
Los duelos que protagonizaron en 2007 y 2008 fueron reconocidos como las peleas del año.
En 2008, tras una de sus victorias frente a Márquez, Vázquez fue diagnosticado con un desprendimiento de retina que le mantuvo alejado de los cuadriláteros durante más de un año.
La victoria por nocaut de Márquez en su cuarta pelea en 2010 fue el último combate de Vázquez.
El púgil, que reveló el mes pasado que estaba luchando contra un sarcoma, terminó su carrera con un récord de 44 triunfos, 32 de ellos por nocaut, y cinco derrotas.
“Por siempre un campeón mundial y leyenda del boxeo”, escribió el reputado entrenador Freddie Roach en una publicación de Instagram en la que lamentaba la muerte de Vázquez. “Uno de los mejores boxeadores con los que he tenido el privilegio de trabajar”.
Quedaban 30 segundos para el final del noveno asalto, cuando Oleksander Usyk conectó un gancho de izquierda a la mandíbula de Tyson Fury que hizo temblar al gigante británico. Resonaban las palabras prermonitorias de Usyk en la previa: "Si el tamaño importara, el elefante sería el rey de los animales".
The Cat (el gato), como buen felino, olió sangre y comenzó a golpear sin descanso al Rey Gitano que rebotaba de cuerda en cuerda. Lo hizo en cinco ocasiones, hasta que en el último apoyo el árbitro Mark Nelson decidió intervenir para iniciar un conteo.
"El árbitro tenía que haber parado la pelea", responde a EL MUNDO, Jero García, ex boxeador y presentador de televisión. A juicio de García, Nelson debió declarar ganador a Usyk para evitar la "golpiza" que le dio a Fury. "Es mejor parar la pelea un minuto antes que un segundo tarde", explicaba.
Sin embargo, Emilio Marquiegui, periodista especializado en boxeo, es de la opinión que el árbitro "hizo lo correcto". Marquiegui cree que Fury no se apoyó en las cuerdas sino que se desplomó sobre ellas y que fueron las que evitaron su caída. Así, Nelson obró según el reglamento al iniciar el conteo. "Queda a criterio del árbitro si le vio en malas condiciones o no, obviamente luego se vio que Fury aguantó hasta el final y no pasó nada más", cuenta Marquiegui.
Por su parte, Jaime Ugarte, otro periodista especialista en boxeo, compartía la visión de ambos y añadía que la campana salvó al británico del knockout. "Si el árbitro lo para cuando estaba a merced no hubiera sido raro, estaba inerte", explica el periodista y determina que fue cuestión de segundos el que Usyk terminara la pelea en ese asalto.
Uno de los golpes de Usyk a Fury.FAYEZ NURELDINEAFP
Pero continuó y finalmente el ucraniano fue declarado ganador por decisión dividida de los jueces. El español Manuel Oliver fue el que más ventaja le dio, 115-112, mientras que el estadounidense Mike Fitzgerald solo concedió 114-113 frente a los 113-114 que el canadiense Craig Metcalfe otorgó a Fury. Esa división llevó al británico a declararse ganador y a esgrimir la guerra de Ucrania como el factor que había determinado el dictamen de los jueces.
Todos los expertos consultados por EL MUNDO piensan que Usyk fue el justo ganador. Si bien si Jero García mantiene que debía de haber sido por ko en el noveno, Marquiegui cree que el "mejor final" del ucraniano le hizo merecedor de la victoria. "Fury tuvo la pelea más complicada de su vida", explica y detalla que el combate se le fue "por su desgaste físico al no dosificar" y "por los palos que recibió en el noveno".
"Papá, ¿me oyes? Lo hemos conseguido", gritó Usyk en ucraniano al pabellón de Riad cuando le colgaban los cuatro cinturones (Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Asociación Mundial (AMB), Federación Internacional (FIB) y Organización Mundial de Boxeo (OMB)) de campeón de peso pesado en los hombros. Es el primer campeón unificado en más de dos décadas. Sustituía a Lennox Lewis cuya unificación databa del siglo pasado, noviembre de 1999, ante Evander Hollyfield.
Historia
Marquiegui, García y Ugarte sitúan la hazaña de Usyk en diferente medida. Mientras que para el primero es algo anecdótico, "un premio pichichi" que no te sitúa como uno de los mejores delanteros de la historia. García y Ugarte sí piensan que convertirse en campeón unificado pone al ucraniano en el escalón de los Ali, Lewis y compañía.
Pero ninguno se olvida que este chico, que dejó el fútbol con 15 años para pasarse al boxeo, ha sido oro olímpico así como gran dominador de dos categorías en su conversión a profesional: crucero, donde también fue campeón unificado, y pesado. Con esta victoria, además, ha arrebatado el invicto a Fury 34 (24 KO)- 1 por su 22 (14 KO)- 0.
Sin embargo, y pese a que el ucraniano ponía en liza tres de los cuatro cinturones, es el británico el que se lleva mayor bolsa por este combate del siglo. De los algo más de 100 millones que había en juego, 70 han sido para Fury, de los cuales uno irá supuestamente para organizaciones benéficas de la guerra de Ucrania, y 30 para Usyk. Un reparto que, previsiblemente, cambiará algo para la revancha de octubre. "Usyk no vende tanto", explica Ugarte.
Es precisamente esta revancha la que hará que Usyk pierda uno de los cuatro cinturones poco después de haberlo ganado. El ucraniano no podrá defender el título de la FIB ante el púgil Filip Hrgovic, por lo que el croata se lo disputará ante el también británico Daniel Dubois, al que ya venció Usyk en una defensa del título de la AMB.
El mundo del deporte despide a Giovanni Benvenuti, icono del boxeo italiano, que ha fallecido en Roma a los 87 años. Popularmente conocido como Nino, había nacido en 1938 en Isola d'Istria, actualmente parte de Eslovenia.
La carrera de NinoBenvenuti estuvo repleta de éxitos profesionales memorables. Se alzó como campeón olímpico de los pesos wélter en 1960, consolidándose como una promesa del boxeo desde su juventud. Posteriormente, su dominio se extendió en otras categorías, conquistando el título de campeón mundial de los pesos superwélter entre 1965 y 1966, junto al reconocimiento como campeón europeo de los pesos medios entre 1965 y 1067. En 1968, recibió el prestigioso galardón de ‘Fight of the year’, un reconocimiento que ningún deportista italiano ha conseguido hasta el momento.
Junto a los títulos y condecoraciones, Nino Benvenuti ha protagonizado combates históricos. En su primera pelea en la trilogía contra Emile Griffith fue condecorado como ‘Fight of the year’, volviendo a recibir el reconocimiento tres años después en su enfrentamiento contra Carlos Monzón. La potencia de sus golpes quedó patente en 1969, cuando la undécima ronda de su victoria por nocaut ante Luis Manuel Rodríguez fue premiada como ‘Round of the year’. El boxeador fue el único italiano en conseguir el título mundial por unanimidad, siendo reconocido en dos categorías de peso (medios y superwélter). Esta hazaña que solamente han logrado nueve boxeadores en los pesos superwélter.
Su legado trascendió fronteras, llegando a ser el primer italiano incluido en el International Boxing Hall of Fame en 1992, y también en el National Italian-American Sport Hall of Fame, junto a figuras como Rocky Marciano y Joe Di Maggio, por sus gestas en Estados Unidos.
El cine de Nino
Fuera del ámbito deportivo, Nino Benvenuti exploró otras facetas. En 1969, debutó como actor en el spaghetti-western"Vivi o preferibilmente morti", compartiendo pantalla con Giuliano Gemma. En 1975, volvió al cine como protagonista en la película policíaca "Mark il poliziotto spara per primo". Su interés por la comunicación lo llevó a inscribirse en el registro de periodistas publicistas del Lacio el 9 de marzo de 1979.
Sin embargo, la vida de Benvenuti no estuvo exenta de desafíos personales. En 2020, un grave drama familiar lo golpeó duramente con el suicidio de su primogénito a los 58 años. Stefano, quien cumplía una pena de cuatro años por robo de joyas y se encontraba en arresto domiciliario a causa de la pandemia de COVID-19, fue encontrado sin vida en un bosque en la meseta del Carso.
La relación de Nino con Stefano y sus otros hijos de su primer matrimonio —Macrì, Giuliano, Francesco y Soraya— fue, según sus propias palabras en una entrevista con el Corriere della Sera dos años antes de la tragedia, "difícil". Reconoció no tener contacto con ellos y lamentó no conocer a sus nietos, reflexionando: "Aunque no he sido un buen padre, aún podría ser un buen abuelo". En contraste, su relación con Nadia Bertorello, a quien describió como el "gran amor de su vida", le trajo la alegría de su hija Nathalie.
"He vuelto". Con esas dos palabras ha anunciado el mito Manny Pacquiao que vuelve a los 46 años de su retiro para enfrentarse al estadounidense Mario Barrios por el cinturón WBC del peso wélter. No es la primera vez que el filipino regresa, ya lo hizo para pelear contra Ugas en 2021. Ahora se volverá a poner los guantes el 19 de julio en Las Vegas, informa Afp. "¡Hagamos historia!", ha escrito en X.
Pacquiao, que ganó 12 títulos mundiales en ocho categorías de peso distintas, no ha luchado desde perder en los puntos contra el cubano Yordenis Ugas por el cinturón WBA de peso wélter en agosto de 2021.
Las normas WBC permiten a un excampeón solicitar un combate por el título mundial tras volver del retiro.
En su carrera, Pacquiao presenta un balance de 62 victorias y ocho derrotas, con dos empates y 39 nocaut.
Desde su retirada de los cuadriláteros se implicó en política e intentó sin éxito conseguir la presidencia de Filipinas.