Solventados, más o menos, los problemas que le acarrearon aquellos famosos aplausos en la Asamblea del 26 de agosto mientras Rubiales decía barbaridades, las ruedas de prensa de Luis de la Fuente se han convertido en algo monótono. Ayudan más cosas, sobre todo la buena marcha del equipo, e incluso el perfil bajo de los jugadores, pero lo cierto es que su comparecencia este miércoles en La Cartuja apenas ha servido para constatar que las cosas han cambiado mucho desde que estas dos mismas selecciones (España y Escocia) se enfrentaron en el mes de marzo. Allí España perdió 2-0.
“Claro que sacamos conclusiones de aquel partido. Lo que está claro es que nosotros somos más fuertes de lo que lo éramos entonces, somos mejor equipo que entonces. Ahora hay que jugar y demostrarlo, pero nos da mucha tranquilidad haber crecido en estos meses”, ha dicho el técnico, que salió con una cornada muy seria de Hampden Park, donde los escoceses pasaron por encima de España en el que era el segundo partido de De la Fuente. “Hemos mejorado en el juego asociativo, en la forma de atacar, jugar con extremos a pierna natural o cambiada, y defensivamente somos muy fuertes. Pero hemos mejorado sobre todo en la sensación de equipo. Esa es la palabra clave”, continuó.
Al hilo de eso, le preguntaron al seleccionador si seguía haciendo lo que dijo en su presentación, referido a su consumo masivo de prensa escrita, radio y televisión. “Leo y escucho todo lo que puedo”, afirmó el día de su puesta de largo. Pero ya no. “En la vida de todo se aprende. Ya no leo y consumo tanta prensa, sólo si son cosas buenas“, bromeó. ¿Y a qué dedica el tiempo que antes empleaba en leer prensa? “Pues en hacer deporte y ver fútbol. Me gusta cuidarme”.
Reconoció, eso sí, que Escocia también ha mejorado respecto a aquel duelo de marzo. “Todos los equipos crecen, y ellos también han mejorado. Nos van a exigir nuestra mejor versión, de eso no tengo ninguna duda”. Por lo demás, confirmó lo importante que son los dos partidos de esta ventana, porque ganar los dos sería la clasificación matemática para la Eurocopa. “Solamente ese dato demuestra la importancia de los partidos que vamos a jugar. Sin pensar en nada más”.
La joven almeriense Tasy Dmytriv, de 16 años, se proclamó campeona paralímpica de los 100 braza, sb8 de discapacitados físicos, en la segunda jornada de competición de los Juegos de París, dando a España la primera medalla de oro en París.
Dmytriv es la deportista española con menos edad en París pero su precocidad no le ha impedido brillar en la imponente Defense Arena, una instalación con capacidad para casi 13.000 espectadores.
La nadadora española, entrenada por Patricia Prieto Polonio, refrendó su favoritismo sobre el agua y, al igual que en la ronda clasificatoria, impuso su dominio con un triunfo abrumador (1:19.75) de casi dos segundos sobre la medallista de plata, la británica Brock Whiston (1:21.04). Tercera fue la rusa neutral Viktoriia Ishchiulova (1:24.50).
La Reina Letizia vive cada competición de los deportistas españoles en los Juegos Paralímpicos de París
En las gradas, apoyando al equipo español, estuvo la reina Letizia acompañada por el presidente del Comité Paralímpico Español, Miguel Carballeda.
"Estoy muy contenta y muy orgullosa por el trabajo hecho. He sentido emoción y he querido hacerlo lo mejor posible. Estaba nerviosa. Antes de salir he llorado porque cuando me pongo nerviosa lloro antes. Aún así no he tenido miedo", dijo Tasy, que fue felicitada por la reina Letizia tras su victoria. "La reina me ha dicho que intente hacerlo lo mejor posible en las próximas pruebas", comentó.
Dmytriv, nacida en Lviv (Ucrania) y residente en El Ejido (Almería) desde los 2 años, es la principal estrella emergente del equipo paralímpico español. En 2020 debutó en el Campeonato de España AXA de Promesas Paralímpicas de natación, en el que fue segunda en la clasificación general, aunque se resarció con la victoria los cuatro años siguientes.
La nadadora almeriense, con discapacidad en un brazo, se estrenó internacionalmente en el Mundial celebrado en Madeira (Portugal) en 2022, cuando apenas tenía trece años. Regresó a casa con una colección de oro (en los 100 metros braza), plata (relevo 4x100 estilos mixto) y bronce (200 estilos).
Desde entonces, se ha mantenido en los primeros puestos del ranking internacional. En 2023 participó en el Mundial de Manchester (Reino Unido), donde consiguió el oro en los 100 braza y en el relevo 4x100 estilos mixto. Y el pasado mes de abril recibió el oro en los 100 braza y el bronce en ese mismo relevo durante el Europeo de Madeira.
EL REY DEL KILÓMETRO
Por otro lado, el ciclista Alfonso Cabello consiguió la medalla de bronce en la prueba del kilómetro en pista, su cuarta presea paralímpica en esa distancia y la sexta en general para su palmarés.
Cabello, de 30 años y que nació sin el antebrazo izquierdo, acudió a la capital francesa después de proclamarse subcampeón del mundo en el kilómetro el pasado marzo en Río de Janeiro (Brasil), donde puso punto y final a un año y medio sin competir por secuelas derivadas de covid persistente.
El ciclista Alfonso Cabello y la Reina.CASA REAL
El ciclista de La Rambla (Córdoba) finalizó la fase clasificatoria del kilómetro para ciclistas de las clases C4 y C5 con el tercer mejor tiempo (1'02"050) en el Velódromo Saint-Quentin-en-Yvelines, con lo que se coló entre los seis finalistas.
En la final, mejoró en cada vuelta al velódromo los parciales de sus dos rivales precedentes (el eslovaco Jozef Metelka y el británico Archie Atkinson) hasta detener el crono en 1'01"969, una marca cercana a su propio récord del mundo.
Sin embargo, el británico Blaine Hunt, campeón del mundo el pasado mes de marzo y debutante en unos Juegos Paralímpicos, compitió después y le arrebató el primer puesto provisional en la última vuelta (1'01"776).
El australiano Korey Boddington, que también se estrenó en unos Juegos y se presentó el velódromo parisino con el mejor tiempo de los finalistas, cerró la prueba con la medalla de oro tras ser el mejor en todos los parciales (1'01"650).
Pablo Jaramillo también compitió en el kilómetro para las clases C4 y C5, donde finalizó decimotercero con un tiempo de 1'06"634.
ESTRENO DEL ATLETISMO
Por otra parte, el atletismo se estrenó este viernes en París 2024 con dos medallas de bronce para España, una por la mañana y otra al final de la jornada, y ambas para atletas de la clase T11 (con ceguera).
Alba García subió al tercer peldaño del podio con una marca de 4,76 metros, lo que supone su primera medalla paralímpica particular. A pesar de la lluvia que caía sobre París, la madrileña, de 22 años, salió al Estadio de Francia muy motivada y dispuesta a demostrar su valía, acompañada de su llamador, Pedro Maroto, y su guía, Diego Folgado.
Alba García tras lograr el bronce en la final de salto de longitud.Javier EtxezarretaEFE
García se colocó tercera tras la primera ronda con un salto de 4,76 metros, que, a la postre, le valió para conseguir la presea de bronce, a solo seis centímetros de su mejor marca personal.
En este primer turno, la madrileña fue superada por la china Guohua Zhou, que batió su mejor marca de la temporada con 4,91 metros, y la uzbeka Asila Mirzayoroba, quien, con un espectacular salto de 5,22 metros, pulverizó el récord paralímpico, que ostentaba la española Purificación Ortiz desde Atlanta96 con 5,07.
Por la tarde, Joan Munar logró también la medalla de bronce en el salto de longitud T11 tras un concurso extraordinario y muy competido en el que necesitó mejorar su propia marca personal en el último intento para subir al podio.
La competición comenzó bajo la lluvia, que se ausentó conforme avanzaba el concurso. Munar tuvo una actuación regular con solo un salto nulo y sus dos primeros intentos por debajo de los seis metros.
Joan Munar en uno de los saltos en los que ha conseguido el bronce en longitud.JULIEN DE ROSAAFP
El atleta mallorquín comenzó en la quinta posición (5,91 metros en el primer salto) y se aupó a la tercera de forma provisional tras su tercer intento (6,16), algo lejos de los chinos Dongdong Di y Shichang Chen.
Otro saltador chino, Tao Ye superó a Munar por un centímetro en el quinto salto (6,17), lo que obligó al mallorquín a acercarse o superar su propia marca personal (6,20) si quería hacerse con su primera medalla paralímpica.
Finalmente, Munar voló hasta los 6,32 metros y no fue superado por Ye, con lo que se hizo con su primer metal paralímpico tras cuatro Juegos en su palmarés.
La medalla de oro fue para Dongdong Di (6,85, nuevo récord del mundo), la plata recayó en Shichang Chen (6,50), el bronce llegó a Munar (6,32), en tanto que Tao Ye tuvo que conformarse con la cuarta plaza (6,29).
Las últimas horas antes del cierre del mercado en la NBA, en una de las temporadas más locas, han dejado muchas operaciones inesperadas. La salida de Jimmy Butler desde Miami a los Golden State Warriors de Stephen Curry. La llegada de De'Aaron Fox a San Antonio. El amago de salida de Kevin Durant de los Phoenix Suns. O las disparatadas 24 horas de Dennis Schröder, que amaneció en San Francisco (a donde fue traspasado en diciembre), se vio en los Miami Heat como parte del traspaso de Butler, comió sabiendo que lo intercambiaban con los Utah Jazz y se fue a dormir con la sorpresa de que Detroit será su destino final. Por ahora.
Pero sin duda, la operación del año, de la década, del siglo, es la que llevó a Luka Doncic a los Angeles Lakers de Lebron James a cambio de Anthony Davis, varios jugadores más y algunas elecciones para el próximo draft. Tan sonada ha sido, que los aficionados [que celebraron un funeral en la puerta del estadio, con ataúd y todo, y han llenado la zona de carteles, velas y camisetas con mensajes de duelo] non se creen que las razones hayan sido, puedan ser, meramente deportivas. Lo único que gusta más que un buen partido es una buena conspiración, y en la última semana se han desatado un buen número de ellas.
La posición del manager de los Dallas Mavericks, Nico Harrison, es que para ganar un anillo hace falta una buena defensa y eso Doncic no lo aporta, pero Davis sí. Además, Harrison no ha tardado en ir diciendo a todo el que quisiera escucharlo que el "estado físico" del esloveno, una forma elusiva de decir un presunto exceso de peso, y sus continuas lesiones, después de jugar menos de la mitad de los partidos de la temporada (a pesar de tener en estos unos números increíbles), motivaron la decisión. Por no hablar de los casi 350 millones de dólares por cinco temporadas que el ex del Real Madrid hubiera podido recibir en su próxima prolongación de contrato en verano de haber seguido en Texas. Pero hay mucho más.
LESIONES CRÓNICAS
Una de las teorías que más circula entre los seguidores es que Doncic no tendría una lesión de muñeca, o un problema superficial en los gemelos, sino algo mucho más serio, crónico. Lo suficiente para descartarlo como un jugador de más de 70 partidos de temporada. Los partidarios de esta hipótesis ven sospechoso que el parte de lesiones de antes de Navidad no hablara del gemelo, zona que ha sufrido hasta cinco recaídas. Y sostienen que Doncic, un jugador descomunal, no tiene las condiciones físicas necesarias para aguantar 10 temporadas al máximo nivel. Pero que todo se ha ocultado para engañar a los Lakers, ahorrándose pagar el mejor contrato de la historia.
EL MAL COMPAÑERO
Entre los críticos de Doncic, los defensores de Nico Harrison y los amantes del cotilleo ha calado también la versión de que no era sólo un problema físico, sino de actitud en general. Las redes han visto proliferar comentarios sobre la falta de compromiso del esloveno, que según esas denuncias, casi todas anónimas, era mal compañero, llegaba sistemáticamente tarde a los entrenamientos, no se tomaba muy en serio su trabajo y creaba mal ambiente. Algo complicado de defender viendo las palabras de despedida de sus ahora ex compañeros o de leyendas como Dirk Nowitzki.
Como pruebas se presentan los despidos del equipo en el último año y medio. Dado que Doncic no cambiaba sus hábitos, los Mavericks pensaron que lo estimularían haciendo cambios a su alrededor. Y echaron al responsable de salud y rendimiento de los jugadores, al preparador físico Jeremy Holsopple y al fisio Casey Spangler, veteranos del equipo y que mantenían una estrecha relación con él. El esloveno fichó a su propio equipo, incluyendo dos españoles que conocía de su etapa en el Real Madrid, pero sin los resultados deseados. Lo que Harrison considera demostración de o bien la primera teoría, o la segunda.
LAS MANIOBRAS DE LEBRON
Una tesis muy minoritaria, pero divertida, apunta a que todo es cosa de Lebron James, el "hombre más poderoso de la NBA" y que es imposible que no supiera nada, como ha dicho, dado que su agente estaba al tanto de una parte de la operación. Según este singular hilo de pensamiento, James, que en algún momento habría especulado sobre tener su propio equipo en Las Vegas, se habría apoyado en el director deportivo de los Lakers, Pelinka, y el mencionado Nico Harrison de Dallas. Amigos desde hace más de 20 años, ex compañeros, que lo han cocinado en secreto, sin que los Maveriks buscaran mejores ofertase en otra parte. En la operación también estaría implicada Nike, donde trabajaban antes los dos, cuando se ocupaban de Kobe Bryant. Y permitiría a James dejar un heredero y allanar el camino para su futuro en la ciudad del pecado.
LA POLÍTICA Y LA AUDIENCIA
Una de las teorías de la conspiración más elaboradas afirma que detrás de la salida de Doncic está la propia NBA, apremiada por la caída de la audiencia en los partidos, la asistencia a los pabellones y la transformación del juego en un correcalles con triples de tres infinitos. Una manipulación absoluta para favorecer a las grandes franquicias históricas a costa de los demás. La liga necesita estrellas y personalidades fuertes, dice esta conspiración, y carece de drama, enemigos, villanos. "¿Qué mejor forma de despertar interés que idear un intercambio espectacular entre el que posiblemente sea el mejor jugador de la liga y la segunda mejor franquicia en la historia de la liga? Por más grande que sea LeBron James, nadie creía que los Lakers de antes de Luka estuvieran destinados a ganar el campeonato. Y una final de la NBA entre Cavaliers y Thunder dejará a todos dormidos", concluye no sin un punto de verdad.
Por eso, sostienen sus partidarios, se ha orquestado todo en la sombra. "La NBA necesita a los Lakers, los Celtics y los Knicks para solucionar el problema de los índices de audiencia. Este canje no tiene sentido hasta que uno se abre a esa realidad. Y por favor, no actúen como si la liga no organizara este tipo de cosas. El estúpido campeonato de la burbuja de los Lakers de 2020 estaba más amañado que WrestleMania y ustedes lo saben", dice uno de sus voceros.
Ex jugadores como Dwayne Wade están completamente de acuerdo. "Ha sido una decisión comercial increíble por parte de multimillonarios que dijeron: 'Esto es lo que quiero por ahora y esto es lo que necesitamos como liga'. Luka será 10 años la cara de los Lakers, y podrá estar con LeBron James... el tipo que ha sido la cara de la liga, que puede mostrarle cómo hacerlo y cómo cuidarse a sí mismo de la manera que necesita", afirmó en un podcast.
APUESTAS Y LAS VEGAS
Pero sin duda, la teoría de la conspiración que más ha calado, la más elaborada, con nombres, números y fechas es la que sostiene que Los Mavericks han echado a su gran estrella como una amenaza, casi mafiosa, contra las autoridades de Texas. Doncic no sería pues el protagonista, sino un daño colateral, el primer sacrificado antes de la gran bomba: la salida definitiva de la franquicia camino de Las Vegas, dejando a Dallas sin representación en la NBA.
El abogado Kristopher Kratovil, el que más forma le ha dado pero ni mucho menos el único en sostenerlo desde el inicio, argumenta en un largo post que el nuevo grupo de propietarios Adelson/Dumont, que le compró el equipo al inversor Mark Cuban en 2023, "no tiene ningún interés real en el baloncesto. Los Mavs son solo un medio para un fin, que es abrir el mercado de apuestas sin explotar más grande del país, el Texas. Un complejo con casino con el nuevo estadio de los Mavs en él es su objetivo declarado".
¿Cuál es el problema para los Adelson? Que las apuestas deportivas y los juegos de azar no son legales en el estado, y a pesar de sus esfuerzos de lobby, dejándose cantidades ingentes de dinero para convencer a los políticos del estado, todo apunta a que el último proyecto de ley volverá a fracasar en 2025. "Los Adelson necesitan más influencia para conseguir que la ley sobre el juego se apruebe en la legislatura estatal, pero ya donan más dinero a los políticos de Texas que literalmente cualquier otra persona y emplean a docenas de buenos lobista", escribe en su post. "Así que, cuando la zanahoria no les ha funcionado, necesitan un palo. Ese palo es la amenaza de trasladar a los Mavs a Las Vegas a menos que consigan lo que quieren".
Cambiar de ciudad es algo que tiene un impacto enorme. Ocurre, pero no muy a menudo por las consecuencias. Así que la mejor forma es ir provocando la desconexión, y qué mejor forma de presionar y desmotivar al mismo tiempo que sacrificar a la gran estrella del equipo, el jugador franquicia, el heredero de Dirk Nowitzki, a los pies de cuya estatua en la ciudad se lee un lema muy claro: "la lealtad nunca de desvanece".
Así, deshacerse de Doncic no sólo restaría valor emocional a un público herido, sino que daría un toque de atención muy serio a los políticos, que podrían ser vistos como responsables. Los análisis destacan que los Mavericks perdieron 700.000 seguidores en Instagram en las pocas horas posteriores al anuncio del traspaso.
Un psicólogo, un experto en Inteligencia Artificial y ciberseguridad, un superordenador y un gran espíritu de equipo propiciaron el mejor resultado de España en la Olimpiada de ajedrez. En Budapest se lograron tres medallas individuales y un cuarto puesto del equipo femenino, además de la quinta plaza combinada. Los protagonistas nos explican que no fue solo fruto de la casualidad o la inspiración. El gran salto de España en la Olimpiada de ajedrez: dos platas y un bronce | Más deporte
Las novedades más llamativas son las técnicas, aunque el factor humano fue clave. La Federación Española de Ajedrez (FEDA) adquirió a principios de año un superordenador. Un móvil barrería al campeón del mundo, pero no todas las máquinas son iguales. Las necesidades de cálculo son tan altas que los mejores grandes maestros suelen alquilar servicios en la nube.
Además de contar con el equipo apropiado, hacen falta exprimir sus recursos. Aquí aparece Isaac Lozano, doctor e investigador de la Universidad Rey Juan Carlos, experto en IA y ciberseguridad. Además de poner a punto el servidor, que supuso «un gran ahorro, porque unos servicios así en la nube cuestan 6.000 euros al mes», regaló un tiempo valiosísimo a los capitanes. Minutos después de conocerse los rivales de España en cada jornada, Lozano les pasaba un informe de todos los jugadores, con sus puntos débiles, aperturas habituales y dónde solían equivocarse. También analizaba cómo administran el tiempo. "A veces decíamos: mira, esta jugadora lo utiliza mal y falla en esta fase, hay que mantener la tensión", comenta Iván Salgado, capitán del equipo femenino.
"Era un lujo tener ese servicio", afirma. "En años anteriores, a mitad de torneo ya no tenía energía y aquí pude aguantar hasta las últimas rondas, que son decisivas. Isaac era un jugador más del equipo". En términos casi idénticos se expresa el maestro internacional David Martínez, capitán del conjunto absoluto: "Nos ayuda a cualquier hora y día de la semana. Gracias a él tenemos bien configurado el servidor, que permite a los jugadores dar un salto de calidad. Es uno más del equipo". El gran maestro Alan Pichot, bronce en el cuarto tablero, no es menos entusiasta: "Fue fundamental, un factor decisivo".
Nombres falsos
Lozano también investigaba otros datos, sin hacer nada ilegal ni cuestionable. La mayoría de ajedrecistas juegan por internet partidas de prueba, con nombres falsos para no dejar rastro. Lozano localizaba sus nicks, una información valiosísima. Son secretos que pueden poner en juego incluso un Mundial. Le ocurrió a Fabiano Caruana contra Magnus Carlsen y al actual campeón, Ding Liren, en su duelo contra el ruso Nepomniachtchi. El primer consejo de Lozano fue que nadie analizara conectado ni usara el wifi del hotel.
¿Otros países también tienen estas armas? "En innovación no lo tengo claro", responde Salgado. "En superordenadores, seguro, aunque suelen trabajar en la nube. Pero gastan más en entrenadores. Algunos tenían hasta tres de primer nivel y yo estaba allí solo con mi psicólogo".
Salgado se refiere a Carlos Martínez, a quien contrató de su bolsillo. "Fue una apuesta que copié de los franceses. Lo pagué yo después de tener una conversación con mi mujer. '¿Creéis que podéis ganar?', me preguntó. Si estoy solo, imposible. A la mierda: apuesto por él porque va a funcionar. Ahora la FEDA tendrá que tomar una decisión, si les parece que ha servido. No logramos la medalla por mala suerte".
Salgado destaca que, por primera vez, ninguna española perdió dos partidas seguidas. "Sabrina Vega —medalla de plata— sufrió su única derrota contra Francia y estaba destruida, pero charlamos mucho y volvió como un toro". "Tuvimos un error de planeamiento", cuenta ella. "Los primeros minutos fueron dramáticos, porque estaba fuera de la preparación y además yo cometí un error. Fue una derrota dura, pero saqué conclusiones muy buenas. No perdí la confianza y el equipo me arropó. El capitán contaba conmigo y tenía a Carlos, esencial en la parte psicológica y emocional".
Respaldo anímico
Sara Khadem, nuestra número uno y la otra medallista española, está en el top 20 mundial. En la selección ha encontrado "apoyo emocional y técnico", aunque cree que "queda mucho por hacer, como tener más de una concentración al año". Su llegada a Budapest no fue fácil: "Antes de la Olimpiada quedé última en un Grand Prix, pero gracias al equipo, a Iván y a Carlos recuperé la confianza". Sara Khadem, la estrella del ajedrez que huyó de Irán: "No pueden detener a todo el mundo" | Más deporte
David Martínez también conoce bien a Carlos, aunque en Budapest no trabajara con el equipo masculino. "Sabe escuchar y aconsejar, debería trabajar todo el año con nuestros jugadores de élite. En una Olimpiada ves claramente quién es fuerte mentalmente y quién no, y los puntos que eso te proporciona".
El propio psicólogo nos explica su trabajo, que empezó meses antes de la competición: "Iván y yo hicimos un estudio individualizado de cada jugadora y de sus rivales para armar las alineaciones". "Luego, tocaba fortalecer el grupo", añade Martínez, "algo que trabajamos antes y durante la Olimpiada. Hacía falta que fueran al unísono, dispuestas a sacrificar sus resultados individuales si hacía falta. Fue esencial la comunicación. Yo trabajé con algunas, pero casi todos los mensajes los mandaba Iván, para ajustarlos bien". "Al final, son ellas las que juegan y han conseguido un resultado fantástico. Se merecen todo lo bueno que les ocurra".
A Sabrina Vega se le quedó grabada una frase antes de su mayor éxito, el subcampeonato de Europa en 2016. "Yo ya me había clasificado para la Copa del Mundo, mi primer objetivo, pero él me dijo: 'La vida te ha regalado una ronda más. Disfrútalo, es tu momento, no tienes presión'. Hablando con nosotras o a través del capitán, Carlos ha sido el motor de coherencia y estabilidad emocional".
La ajedrecista canaria también destaca el refuerzo de Khadem: "Es una grandísima jugadora. Ha sido un refuerzo básico y, después de su adaptación a una nueva etapa de la vida, ahora puede centrarse. Tiene potencial, talento y calidad. Ojalá la veamos en los puestos más altos".
¿Qué nos falta? "La FEDA tiene limitaciones porque depende del dinero público", responde Salgado, "pero me parecería increíble que una empresa privada potente no quiera apoyar a la selección y a Sara, que puede ser campeona del mundo. Es prácticamente seguro que se lograrán resultados. No es una apuesta difícil". "Es una pena lo difícil que es encontrar apoyos privados para el ajedrez, no solo para la selección", añade Martínez.