Luis de la Fuente está en Barcelona a los mandos de una selección, la española, que afronta el último partido amistoso antes de conocer la lista de los que irán al Mundial. Una lista, por cierto, que ya está formada en un porcentaje altísimo. “Tenemos 20 o 22 que sí nos gustaría que estuviesen”, avanzó el técnico, una cosa bastante obvia pero que llama la atención cuando la verbaliza el responsable de hacer esa lista.
Antes espera, este martes, Egipto. Y el foco está puesto en quiénes jugarán y en quiénes no por aquello de que no se lesione nadie. “Vamos a refrescar el equipo. Es una decisión que teníamos tomada desde que terminó el anterior. Vamos a sacar un equipo competitivo porque queremos seguir ganando. La gente ahora está en la selección, que también demanda máximo rendimiento”, contó el entrenador, que volvió sobre esa idea en varias ocasiones.
“Yo sólo pienso en la selección. Los clubes, hoy y aquí, no me interesan nada. Igual que yo no opino de los clubes cuando están en la temporada. Estamos en la ventana de la selección y nosotros ya hemos empezado a jugar el Mundial. El lunes empezamos a trabajar para el Mundial. Igual que yo respeto a los clubes, exijo que ahora respeten también a la selección”, dijo.
¿Y la portería? “Tenemos la decisión tomada de quién va a jugar de inicio, pero no de lo que transcurra durante el partido. En otras demarcaciones lo tenemos muy claro. El portero que juegue mañana de inicio, pues lo sabréis, y lo sabrán, mañana. No es un partido de los mal llamados amistosos, nos estamos jugando el primer puesto en el ranking mundial, por lo que tenemos que sacar un equipo competitivo. Los que salgan van a ser muy buenos, todos aquí lo son, y en la portería veremos”.
También confirmó que está muy pendiente de los lesionados. Muy pendiente de Mikel Merino, de Nico, de Fabián… Porque ellos también son parte de esos fijos que anunció que tenía, y que están en la mente de todos.
Dos detalles de cómo es Unai Simón (Vitoria, 27 años).
Uno. Ayer, el día después de ganar a Francia, fue uno de los elegidos para hablar con la prensa. El departamento de comunicación dispuso tres 'corrillos': televisiones, radios y prensa escrita. Unai, Zubimendi y Fabián habían de hacer las tres postas del circuito. Después de hablar en las teles, Unai se iba al vestuario hasta que una empleada de la Federación le dijo: "No no, te quedan dos". "¡No jodas!", bromeó él, que respondió a todo lo que se le preguntó.
Dos. El sábado pasado, los jugadores de la selección, al terminar el entrenamiento, estaban obligados a firmar autógrafos y hacerse fotos con los aficionados. Los hubo que pasaron de puntillas por el asunto (Nico y Lamine) y los hubo que llegaron tarde a cenar. En este último grupo sólo había un jugador. Unai Simón (Vitoria, 27 años) salió pitando a las nueve menos dos minutos, azuzado por un miembro del departamento de comunicación, hacia la residencia, donde a las nueve en punto estaba prevista la cena. Aunque no hay imágenes que lo confirmen, llegó tarde seguro a la mesa. A la mesa y a la televisión, donde el PSG ya estaba pasando por encima del Inter de Milán.
El portero de España está de nuevo bajo el foco. En realidad nunca ha dejado de estarlo desde que Luis Enrique le hizo debutar, en plena pandemia, noviembre de 2020, ante Países Bajos. El asturiano le eligió, en parte, porque era (es) uno de los mejores porteros del mundo jugando con los pies, y eso en este fútbol moderno se valora mucho. Sin embargo, su tranquilidad, excesiva en ocasiones, ha motivado en estos casi cinco años cierta controversia en torno a su figura. No para los técnicos (tras Luis Enrique, Luis de la Fuente nunca dudó), pero sí entre la prensa y los aficionados.
Sin embargo, un vistazo a los números solventa el debate. De los 48 partidos que lleva en la selección, ha perdido cuatro, y dos más (Italia en semifinales de la Euro'20 y Marruecos en octavos del Mundial'22) por penaltis, empatando en el tiempo reglamentario. Al tiempo, fue decisivo en varias tandas de penaltis (cuartos de la Euro'20 ante Suiza, final de la Nations'23 ante Croacia y cuartos de la Nations'25 ante Países Bajos). El jueves ante Francia se vio en una situación curiosa: encajó cuatro goles y vio dos tiros a sus palos, pero salió como un héroe gracias a las seis paradas que hizo, alguna de ellas, como una a Mbappé en la primera parte, espectacular.
Unai intercepta un disparo de Mbappé.AFP
Quizá por eso Luis de la Fuente salió con los tacos por delante para reivindicarle, algo que probablemente a estas alturas de la película no hubiese hecho falta. "Me alegro especialmente por él, porque es un futbolista al que habéis maltratado", soltó el entrenador ante la cara de sorpresa de alguno. "Bueno, quizá tú no, pero sí sí, se le ha maltratado", insistió.
"Maltratar quizá no es la palabra. Se nos ha criticado, pero hay que convivir con esa crítica. Quizá el míster se refiera a una etapa después del Mundial de Qatar, que fue difícil en la selección, pero el tiempo todo lo cura", suavizó él mismo ayer, dejando también un detalle de su personalidad. "A todos los gusta que nos halaguen los oídos. Pero no hago demasiado caso ni de las críticas buenas ni de las malas si no vienen de mi entrenador, de mis compañeros o de mi madre"
En realidad, y más allá de que los futbolistas y entrenadores confundan, de manera consciente, a un puñado de agitadores con "la prensa", así en general, Unai nunca ha sido maltratado. Ha sido criticado por sus fallos sobre el campo, como cualquier otro, y probablemente quien mejor lo entiende es él mismo, al que no se le mueve un pelo de la barba porque tiene muchísima personalidad.
La tiene para decirle a un periodista que no le contesta a una pregunta porque le faltó al respeto y la tiene, por ejemplo, para defender a Vinicius, alto y claro, cuando ocurrieron los episodios más lamentables de racismo. "Entiendo que hay jugadores como Vinicius que estallen. No vemos lo que pasa en categorías inferiores, chavales de Basauri y de Santutxu que pasan por cosas parecidas. Es algo que deberíamos de cambiar todos. Es un problema de la sociedad. No entiendo por qué pasa. Nunca lo voy a entender ni compartir", expresó en 2023. Y eso en Bilbao, uno de los feudos más hostiles para el Madrid y sus futbolistas polémicas. Es Unai un tipo sin ataduras.
Desde esa calma, es hoy el líder del vestuario en ausencia de Laporte y de Rodri. De hecho, ante Francia era el capitán del equipo y lo volverá a ser mañana contra Portugal, donde podría levantar su tercer título consecutivo con una selección a la que lleva viniendo desde que tiene 15 años. El primer seleccionador que le llamó para viajar a Madrid fue Santi Denia, hoy al mando de la sub'21. "Su trayectoria es espectacular, y es un gran compañero. Siempre suma, desde el lugar que le toque. Espero que alguno ahora reconozca su trabajo", finalizó De la Fuente, pidiendo algo que ya existía.
España, que se marchó de Valladolid como había llegado, en autobús, aunque un poco más cerca de la clasificación para el Mundial, ocupa el número 1 del ranking mundial de FIFA. No hay una selección mejor que la española en todo el mundo. Segunda es Francia, tercera Argentina, cuarta Inglaterra y quinta Portugal. Brasil es sexta. Y hasta aquí la nómina de candidatos claros a ganar el Mundial. No necesariamente en este orden, pero hay poca alternativa fuera de esto. Cada uno de estos equipos tiene sus peculiaridades. Francia tiene una defensa fuerte y una delantera que asusta. Portugal ha construido un bloque firme y tiene a Cristiano. Argentina a Messi. Brasil y su potencia de fuego en el área rival... ¿Qué tiene España que no tengan los demás? El centro del campo.
Ahí, en el lugar donde se genera el fútbol, Luis de la Fuente encuentra el verdadero punto de distinción. Es cierto que España ya tiene una estrella capaz de ganar partidos él solo (Lamine) o que la pareja de centrales está más o menos asentada (Laporte o Huijsen y Le Normand), pero ante la falta de un delantero clásico (Oyarzabal es el dueño de esa posición) o de un portero con renombre mundial, es en la sala de máquinas donde este equipo no encuentra rival. Nadie tiene una nómina de centrocampistas como la de Luis de la Fuente, que habrá de descartar a muchos para el Mundial.
Echando un vistazo a las listas que viene haciendo el entrenador riojano últimamente se intuyen entre seis y siete puestos en el centro del campo. En la Eurocopa, los elegidos fueron Rodri, Zubimendi, Mikel Merino, Fabián Ruiz, Pedri y Fermín. En esta que acaba de terminar, faltaban tres de esos, así que la media docena la completaban Zubimendi, Mikel Merino, Pedri, Aleix García, Barrios y, si se quieren contar como tal, Dani Olmo o Alex Baena. Este último nombre, por cierto, es un caso especial. El futbolista del Atlético de Madrid aparece en los listados como centrocampista, pero en estos dos últimos partidos ha actuado como extremo por la izquierda, algo que permite al entrenador maniobrar.
Tres partidos antes de la lista
Ocurre que esta vez había muchos lesionados. Rodri fue llamado, pero su rodilla no emite buenas señales y se quedó en casa. Dani Olmo se marchó antes de los partidos también con problemas físicos, y ya estaban descartados de antemano Gavi o Fermín.
Quedan tres partidos antes de la lista del Mundial. Los dos de noviembre, ante Georgia y Turquía, y en marzo la Finalísima que organiza FIFA por segunda vez y que enfrenta al campeón de Europa con el campeón de América. Un España-Argentina, un Lamine-Messi que será en marzo si nada se tuerce y que será en Doha. Después, ya a finales de mayo, la lista de 26. Porque serán 26 los jugadores que se permitan y serán 26 los jugadores que se lleve De la Fuente.
Zubimendi, el pasado sábado en el Martínez Valero.EFE
Salvo lesión, hay varios fijos. Rodri, Zubimendi, Mikel Merino, Fabián Ruiz y Pedri van a estar. Y a partir de ahí marcarán los estados de forma. Gavi sería uno de los seguros, pero hay que esperar a ver la evolución de su rodilla (su regreso a los campos está previsto para dentro de dos meses o un poco más). Fermín es otro que ya estuvo en la Eurocopa, aunque con un papel testimonial. Aleix García siempre parece una opción para el seleccionador y, de nuevo, Alex Baena puede ocupar ese puesto de interior en un momento determinado.
Tampoco se puede tachar de la lista a Marc Casadó, que dejó muy buen sabor de boca las veces que ha sido llamado. Tal aglomeración deja en impensables nombres que en otra época hubiera tenido su oportunidad como Javi Guerra o Turrientes. En resumen, un puñado de futbolistas de primer nivel que conforman lo realmente distintivo de este equipo.
«España tiene una fábrica impresionante de jugadores», explicaba Sagnol, el seleccionador georgiano, esta semana pasada tras caer en Elche. «Y tienen todos un mismo perfil, son jugadores muy inteligentes sobre el campo». Y por ahí debe encontrar España la diferencia con quienes la persiguen.
Como quiera que la selección va bien, y está muy encarrilada la clasificación para los cuartos de final de la Liga de Naciones, el tema en esta concentración ha sido el de las lesiones. Y especialmente la de Lamine Yamal, que después del partido contra Dinamarca se marchó a casa. ¿Por qué? Lo ha contado el seleccionador este lunes en Córdoba.
"Cuando terminó el partido, tenía una molestia. Le dije: 'Lamine, ¿cómo estás? ¿crees que para el martes estarás?' y él me dijo: 'Míster, no me encuentro bien ' Y si hay dudas, siempre cuidamos al futbolista, así que a descansar", explicó el técnico, lo contó con naturalidad, aunque con cierto hastío. "Si otros compañeros me hubieran dicho lo mismo que me dijo Lamine, estarían en casa también. No hay debate, de verdad".
Todo en la comparecencia de prensa estuvo impregnado del nombre de la estrella del Barça, de si los jugadores están más o menos expuestos, etc... "Lo que más lástima me da es que haya gente que entre al juego de estos comentarios. Los partidos de la selección son, de media, un partido al mes. Lo voy a dejar claro de una vez por todas. El año pasado jugamos 17 partidos porque ganamos la Eurocopa, y esta temporada jugaremos 10. Es decir, un partido al mes. Dejemos ya de darle vueltas a esto de si tienen que descansar o no. Si hay un problema que se sienten y lo arreglen, pero que no mareen la perdiz y mucho menos nos pasen a nosotros la patata caliente", zanjó De la Fuente.
Porque, volviendo a Lamine Yamal, y como alguien le recordó, Lamine Yamal ha jugado, en poco más de un año, 72 partidos, y sólo 17 de ellos son con la selección. Los otros 56 son con su equipo. "Pues es lo que digo", se sonrió el entrenador riojano, que está 'on fire'. "Pero si luego, si no traigo a Lamine, me vais a poner a parir".
Superado los escollos, quiso el técnico concienciar al personal de que el partido contra Serbia es muy importante "para el futuro de la selección", ni más ni menos. Pero todo el mundo sabe que la noticia es Lamine Yamal.