Los fichajes de Guido Rodríguez y Unai López aportan al Valencia veteranía, experiencia -casi 350 partidos en LaLiga- y, sobre todo, ambición. Es lo que ambos transmitieron sin tapujos, sin olvidarse de la situación que vive el equipo, pero con la intención de sacarlo de la pelea por el descenso para aspirar a algo más.
“Estamos a dos puntos de los puestos de descenso, pero para arriba a cuatro. La realidad la marcan los números, pero la ambición tiene que estar siempre en mirar para adelante y para arriba. Ganando y trabajando se puede mirar para arriba. Trabajaremos y veremos al final de la Liga para qué nos dio”, argumentó el argentino, una opinión que también comparte el central vasco.
La llegada de Guido ha generado una gran expectación en el valencianismo al tratarse de un jugador que sale del perfil trazado por Meriton en los últimos años: veterano, de rendimiento inmediato y contratado, no cedido, aunque solo sea por cinco meses. La razón la explicó el propio jugador. “Fue una negociación en muy poco tiempo y no era fácil. Me hubiera gustado firmar más, porque quería volver a LaLiga, pero hay tiempo para todo. Teníamos que hacer algo simple para que se pudiera hacer rápido. En los papeles están esos meses, pero me encantaría hacer las cosas bien para que el club quiera que me quede”, advirtió.
Guido, como también Unai, está listo para debutar el próximo domingo ante el Betis, su ex equipo, y Corberán ya les ha transmitido a los dos lo que quiere de ellos. “Le gusta jugar, ser protagonista y hacer daño. Y luego cosas más puntuales que nos reservamos”, advirtió el centrocampista, para quien el paso por el Valencia también espera que le abra las puertas de la selección argentina.
“Siempre está en mi cabeza, pero ahora hay que pensar en hacer las cosas bien en Valencia. Eso traerá volver a la selección, donde estuve mucho tiempo y me gustaría volver, pero no depende de mí, porque hay un seleccionador y muchos jugadores. Por eso ahora solo pienso en el mes que tenemos muy importante con el Valencia”, reenfocó.
Su adaptación al Valencia, será rápida. Los dos conocen la historia y el significado del club y están convencidos de que “se puede cambiar el momento” que vive el club. Para el argentino, es casi volver a casa, donde jugaron leyendas como Kempes, Ayala o Aimar, con quien compartió selección argentina: “Con ellos no hablé, pero me mandó un saludo Kily González. A lo mejor estos meses nos podemos ver”.






