La marroquí Nouhaila Benzina se ha convertido este domingo en la primera jugadora con velo en disputar un partido de un Mundial femenino, contra Corea del Sur.
La FIFA había retirado su prohibición de llevar velo hace casi una década, una disposición inicialmente tomada por la seguridad de las jugadoras.
La defensa marroquí no había jugado el primer partido contra Alemania, pero fue titular en Adelaida este domingo en la victoria contra Corea del Sur (1-0), la primera de Marruecos en un Mundial femenino.
“Mucho trabajo ha sido realizado durante varios años, y ha habido un resultado positivo”, había declarado la jugadora antes de la competición a la cadena Al-Jazeera.
La prohibición de llevar velo en el fútbol sigue vigente en algunos países, como Francia.
El Consejo Superior de Deportes (CSD) contestó el domingo a los requerimientos de la FIFA y la UEFA, que habían reclamado explicaciones por la creación de una Comisión que tutele el funcionamiento de la Federación Española (RFEF). "Pueden estar tranquilos: todo lo que se haga a través de esta Comisión estará dentro de la ley, eso sí, de toda la ley", aseguró el órgano gubernamental a través de una carta.
"Esta Comisión, en la que estarán personas independientes de reconocido prestigio, tiene una única vocación: garantizar que a partir de ahora las cosas se hagan bien, tanto desde el punto de vista ético como jurídico, protegiendo el interés de España durante estos meses tanto en la Eurocopa, los JJOO y en el diseño del Mundial 2030 y asegurando la celebración de unas elecciones democráticas en la RFEF para el periodo 2024-2028", explica la misiva, firmada por José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del CSD.
"No podemos permitir esta situación de grave deterioro de una RFEF que lleva inmersa demasiado tiempo en sospechas de corrupción y sometida a causas penales y disciplinarias (...) Lo irresponsable sería quedarse de "brazos cruzados", no hacer nada, mientras sigue creciendo el daño a la reputación, al buen nombre o a la imagen del fútbol español y, a fortiori, de España (...)", añade el citado texto.
"ausencia absoluta de autocrítica"
El CSD lanza algunas preguntas en voz alta a los entes reguladores del fútbol, que vienen mostrado sus reticencias a lo largo de las últimas horas. "¿Qué opinión le merecen a UEFA y FIFA estos gravísimos hechos? ¿Piensan que, además de evitar injerencias indebidas en la RFEF, deberíamos todos preocuparnos y ocuparnos también por evitar que el daño en la imagen de aquélla y en la reputación de nuestro fútbol siga aumentando y termine siendo irreparable?".
Por último, Uribes lanza una fuerte crítica a los responsables federativos, con Pedro Rocha, presidente de la gestora, a la cabeza. "Los hechos de los últimos tiempos refuerzan la idea de una ausencia absoluta de autocrítica, de asunción de responsabilidades y de regeneración ética".
¿Puede quedarse un país sin selección nacional de fútbol por decisión de su gobierno? Antes de contestar, hay que tener en cuenta un dato: los 193 estados reconocidos por la ONU tienen equipo nacional de fútbol, posean o no arraigada tradición futbolera. El pasado mes de agosto se sumó Islas Marshall, una nación compuesta por cinco islas, 29 atolones y alrededor de 40.000 personas. Esa es la razón que ha convertido en insólita la decisión del Gobierno de Gabón de suspender a su selección tras el ridículo en la Copa África.
El Consejo de Ministros se reunió el 31 de diciembre, después de la última derrota ante Costa de Marfil (2-3) tras perder una ventaja de 2-0, y anunció la estrambótica resolución. «Teniendo en cuenta la deshonrosa actuación de Las Panteras en la Copa África, y considerando los efectos multiformes en las antípodas de los valores de ética y ejemplaridad de la V República, el Gobierno decide: la disolución del cuerpo técnico, la suspensión del equipo nacional hasta nueva orden y la exclusión de los jugadores Bruno Ecuele Manga y Pierre Emerick Aubameyang.
Además, el Gobierno solicita a la Federación Gabonesa de Fútbol que asuma toda su responsabilidad», recogía el comunicado en el que, de manera evidente, queda demostrado que el fútbol no hay olvido. Al varapalo ante Costa de Marfil se habían unido antes las derrotas ante Camerún (0-1) y Mozambique (2-3). «Es una parte de la identidad nacional lo que se ha roto», aseguró el presidente Brice Clotaire Oligui Nguema.
El precedente de Eritrea
Gabón, que volvía a la Copa África tras no clasificarse en 2023, se queda sin selección, hasta nueva orden y con sus dos estrellas señaladas. Para Aubameyang, que acudió al torneo con problemas físicos a sus 36 años y que ha jugado 86 partidos internacionales en los que ha marcado 40 goles, la razón del fracaso en Marruecos es más profunda. «Creo que los problemas del equipo son más profundos que la persona insignificante que yo soy», dijo en sus redes sociales.
La decisión del Gobierno de Gabón no tiene precedentes. Nunca la injerencia política había alcanzado a suspender la existencia de un equipo nacional hasta que la federación de fútbol se plegara a los cambios que, desde el gobierno, se estimaran oportunos. Hasta ahora, la única intervención gubernamental que había sacado a un equipo de las competiciones por voluntad propia la había protagonizado Eritrea, que retiró a su selección de las competiciones internacionales por miedo al riesgo de fuga, a que sus futbolistas, al viajar a países extranjeros, acabaran desertando y pidiendo asilo. Esa decisión, llevó a la FIFA a impedirle participar en la clasificación para el Mundial de Estados Unidos, Rusia y Canadá. En esa carrera sí estuvo Gabón, que no logró plaza.
Las Panteras se enfrentan ahora a sanciones que pueden marcar su futuro. De acuerdo con los Estatutos de la FIFA, las asociaciones miembro deben administrar sus asuntos de forma independiente y sin interferencias externas. El artículo 14 establece que la injerencia gubernamental puede derivar en sanciones, incluida la suspensión del país de todas las competiciones internacionales. Es decir, la FIFA tiene tolerancia cero ante cualquier decisión externa que afecte a la gobernanza deportiva.
Guelor Kanga marca ante Costa de Marfil, el 31 de diciembre en Marrakech.AFP
Son muchos los ejemplos en los que el máximo organismo internacional ha cerrado las puertas a selecciones por este motivo. Una de ellas, la República Democrática del Congo, que mañana jugará los octavos de final ante Argelia. En febrero de 2025 fue sancionada porque el Gobierno tomó el control de la sede de la Federación y todas sus instalaciones deportivas, además de intervenir sus cuentas. En mayo, una vez restituida la independencia federativa, la sanción le fue levantada.
Otro castigo aún pesa sobre Pakistán y El Salvador y Kenia han estado también en situación similar, que la FIFA levanta cuando certifica que la injerencia ha cesado. No es el caso de las sanciones que impone por razones 'políticas'. Alemania, Japón o Yugoslavia fueron apartadas de competiciones por su intervención en conflictos bélicos, y Sudáfrica por el apartheid. Actualmente, Rusia está excluida desde 2022.